100 canciones con versos cuestionables (Decimoséptima parte)

100 canciones con versos cuestionables (Decimoséptima parte)

Tres canciones más con versos cuestionables y casi cubrimos el 75% del total de canciones evaluadas. Aprovecho para recordarte que el único objetivo de estos artículos es animarte a analizar las letras de las canciones cristianas que escuchas en la radio, cantas en tu iglesia o que tú mismo compones. Una vez más, si no estás familiarizado con alguna ve a Youtube, que si pegas el nombre de la canción y del intérprete la puedes escuchar. Sigamos:

CANCIONES CON VERSOS CUESTIONABLES (72-74)

72) “Llévame al lugar santísimo” (“Glorificad a Jehová”, Palabra en Acción & “Petra Alabanza”, Petra)

♫ Señor, llévame a tus atrios, al lugar santo, al altar de bronce… ♪ 

El cuestionamiento a esta canción lo oí a los pocos años de que “Palabra en Acción” lanzara su famosa producción: “Glorificad a Jehová” (1989). La objeción a sus versos se debe a que para algunos la progresión hacia el lugar santísimo que describe la letra es un ir hacia adelante y un ir hacia atrás a media que la cantas. Pero antes de explicar mejor el cuestionamiento, te recuerdo que el tabernáculo tenía tres partes:

1) Los atrios (allí estaban la puerta de entrada, el altar de bronce y la fuente de bronce).
2) El lugar santo (allí estaban la mesa de los panes, el candelero de oro, el altar de incienso y el velo de separación).
3) El lugar santísimo (allí estaban el arca del paco y el propiciatorio).

¿Por qué para algunos la canción se equivoca en la progresión del adorador hacia el lugar santísimo? Por lo siguiente:

La canción dice: “Señor, llévame a tus atrios, al lugar santo…” ¡hasta allí todo bien! Pero luego dice: “al altar de bronce” (es decir, retrocede a los atrios donde está dicho altar cuando el adorador supuestamente ya estaba en el lugar santo), y luego dice: “Señor, tu rostro quiero ver” (es decir, se va de una sola vez al lugar santísimo donde Moisés se encontraba con Dios cara a cara). Después dice: “pásame en la muchedumbre…” (aquí vuelve a retroceder hasta los atrios donde estaba parte del pueblo), “por donde el sacerdote canta…” (en los atrios) y bueno, a partir de allí sí se sigue el orden lógico de progresión conforme lo enseña el libro de Éxodo.

Ahora bien, yo entiendo que algunos hayan objetado el orden que plantea la letra, pero ¿qué tal si sí está bien escrita? ¿Qué tal si no está equivocada la canción?

Mira, ubiquemos al adorador que canta esta letra afuera del tabernáculo, ¿ok? No está en los atrios ni en otro sitio, está allá afuera con todo el pueblo observando. Entonces, este adorador comienza cantando: “Señor, llévame a tus atrios, al lugar santo…” (él está expresando un deseo, un anhelo de entrar, pero él sigue afuera del tabernáculo). Luego dice: “al altar de bronce” (es decir, el vislumbra el altar de bronce que está en los atrios, pero él sigue afuera del tabernáculo), y de allí dice: “Señor, tu rostro quiero ver” (ese es su anhelo, entrar al lugar santísimo donde Moisés se encontraba con Dios cara a cara. Pero el adorador sigue afuera del tabernáculo). Después dice: “pásame en la muchedumbre…” (la muchedumbre que está alrededor suyo, la que quiere dejar atrás para ir hasta adentro del tabernáculo), y luego: “por donde el sacerdote canta…” (el cual está en los atrios ministrando, donde el adorador quiere entrar). Después dice: “tengo hambre y sed de justicia y solo encuentro un lugar” y es aquí donde el adorador estalla y canta efusivamente: “llévame al lugar santísimo, por la sangre del Cordero redentor. Llévame al lugar Santísimo, tócame, límpiame, heme aquí”. ¡Pero ojo! El adorador sigue afuera del tabernáculo y es por eso que clama, pide e implora ser limpiado para tener el privilegio de encontrarse con Dios en el lugar santísimo.

¿Ves? Esta canción refleja el deseo de alguien que no puede entrar por sus propios méritos a la presencia de Dios en lenguaje del Antiguo Testamento y que sabe que necesita ser lavado con la sangre del Cordero para poder accesar a la presencia de Dios. Pienso que si la canción se canta desde esta perspectiva y se imagina de este modo cobra más sentido que si se ve como un avanzar y retroceder del adorador. En mi opinión, sí está bien escrita.

73) “Sube, sube” (“Restaurando el tabernáculo de David”, New Wine) 

♫ El tabernáculo caído de David hoy en día levantamos… ♪ 

El problema con este verso, y más específicamente con la expresión “el tabernáculo caído de David”, es que la interpretación que se hace de esta expresión no es exacta. Y aunque la intención seguramente es buena, usarla como lo hace la letra de “Sube, sube” deja un sabor a que “el tabernáculo de David” tiene que ver más con una alabanza avivada y servicios de adoración emotivos que con el sentido original que le da el libro de los Hechos. Además, la expresión “el tabernáculo de David” no es una profecía que va a cumplirse o que ellos están cumpliendo al afirmar: “hoy en día levantamos”. No, dicho tabernáculo ya fue erigido y restaurado.

La expresión de la que estamos hablando está en Hechos capítulo 15 donde se describe el Concilio de Jerusalén y se nos habla de cómo los apóstoles se enfrascaron en un debate relacionado con las conversiones que estaban ocurriendo entre los gentiles después de que Pedro les predicó en la casa de Cornelio (ver Hechos 10). A partir de ese momento se dispararon las conversiones de gentiles que comenzaron a creer en Jesús, pero algunos judíos conversos querían que todos ellos se circuncidaran y guardaran la ley de Moisés para entonces ser considerados como pueblo de Dios.

El asunto es que, a medida que debatían, Pedro, Pablo y Bernabé testificaron de las cientos y quizá miles de conversiones que estaban sucediendo (ver Hechos 15:7-12) y fue entonces que Jacobo pidió la palabra: “Hermanos, oídme. Simón ha contado cómo Dios visitó por primera vez a los gentiles para tomar de ellos pueblo para su nombre. Y con esto concuerdan las palabras de los profetas, como está escrito: Después de esto volveré y reedificaré el tabernáculo de David, que está caído; y repararé sus ruinas, y lo volveré a levantar, para que el resto de los hombres busque al Señor, y todos los gentiles, sobre los cuales es invocado mi nombre, dice el Señor, que hace conocer todo esto desde tiempos antiguos” (Hechos 15.13-18).

¿Qué es entonces “el tabernáculo de David”? ¿A qué se refirió Jacobo cuando habló de su restauración? A la conversión de los gentiles y su inclusión dentro del pueblo de Dios. No se refiere a contar con una alabanza “extravagante” como deja dice “Sube, sube” y mucho menos, a que “hoy en día” se está levantando. No, este tabernáculo ya se restauró en el tiempo de los apóstoles y desde entonces los gentiles de todas las naciones que han creído en Cristo han venido formando parte. ¡Incluyéndonos a nosotros!

74) “Hazme tuyo Señor” (“Muy personal”, Álvaro Torres) 

♫ Sé la luz permanente de mi Cristo interior … ♪ 

Álvaro Torres es el cantante, músico y compositor salvadoreño con mayor proyección internacional de todos los tiempos. Es el Jorge “El Mágico” González de la música salvadoreña. En 2008 se convirtió al cristianismo producto de un accidente automovilístico al que sobrevivió y en 2009 lanzó el disco de música cristiana denominado: “Muy personal”.

El asunto es que el sencillo, “Hazme tuyo Señor”, contiene un verso que personalmente no vi bien desde que escuché la canción por primera vez. Ojo: lo único cuestionable de esta canción es este verso, el resto de la canción es formidable. Está bien escrita y brinda una extraordinario mensaje bíblico. El problema, a mi modo de ver, es que en el ámbito evangélico no solemos referirnos a la presencia de Cristo en nuestro interior como lo hace Álvaro en su canción al decir: ♫ sé la luz permanente de mi Cristo interior … ♪ 

¿“Mi Cristo interior”? ¿Por qué usó esa expresión? ¿Notas el parecido que tiene con el concepto de “cristificación” del gnosticismo contemporáneo?

Claro, con esto no estoy diciendo que Álvaro no sea cristiano o que simpatice con el gnosticismo. ¡Mil veces no! Sin embargo, en la jerga evangélica jamás oirás a un cristiano referirse a Cristo como “el Cristo interior”. Que, si bien la Biblia afirma que Cristo habita en nuestro interior (ver Jn. 14:23, Ef. 3:17-18, Col. 1:27, etc) no solemos referirnos a esta realidad como Álvaro sí lo hace en el verso en cuestión. ¿Por qué? Porque son dos cosas distintas. La primera, es decir, la “cristificación”, se refiere a tomar consciencia propia de tu misión personal y si quieres, de la misión de la humanidad en el mundo; y la segunda, es decir, que “Cristo en nosotros”, se refiere a la presencia permanente del Señor Jesucristo después de habernos arrepentido de nuestros pecados y haberlo reconocido como Rey y Señor. La primera, según enseñan los gnósticos, cualquiera lo puede lograr con esfuerzo humano. “Descubrir el Cristo interior”, dicen ellos. Mientras que la segunda, según La Escritura, no se puede lograr sin la intervención y la obra del Espíritu Santo.

Repito, con esto no estoy diciendo que Álvaro Torres sea un gnóstico solapado, pero este no refleja fielmente la enseñanza cristiana sobre la realidad de Cristo adentro nuestro. Por lo demás, la canción y el disco “Más personal”, muy bien reflejan el nuevo caminar de Álvaro y su agradecimiento al Señor por haberlo salvado de la muerte, ¡literalmente!

Continúa leyendo la Decimoctava parte.

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