100 canciones con versos cuestionables (Vigesimocuarta parte)

100 canciones con versos cuestionables (Vigesimocuarta parte)

Esta es la última entrada de la serie y me detendré a hablar sobre dos canciones, una de Marcos Witt y otra de Nancy Amancio. Como verás, ambas tienen en común que hablan de guerra espiritual a nivel estratégico. Tema que, en mi opinión, la iglesia evangélica debería reexaminar a la luz de la Escritura antes de seguir cometiendo los excesos en que se ha incurrido. De seguro conoces la canción de Marcos, pero si no estuvieras familiarizado con la de Amancio, búscala en Youtube para que la escuches detenidamente.

CANCIONES CON VERSOS CUESTIONABLES (99-100):

99) “Levántate” (“Alabadle”, Marcos Witt)

♫ Espíritu de… rencor, división, rebelión, ambición, vanidad, murmuración… ♪ 

En la década de los 90´s surgió el famoso movimiento de “guerra espiritual estratégica” que se caracterizó por congresos, literatura especializada y la promesa de que practicarla era la clave para el avivamiento de las naciones. Por cierto, personalmente yo me leí todos, ¡t-o-d-o-s!, los libros de la serie “Guerrero de oración” de Peter Wagner. La cuestión es que muchos cantantes, incluido el propio Marcos Witt, acompañaron dicho movimiento con canciones como “Levántate”, que si bien está inspirada en el Salmo 68:1-3, en el intermedio de la canción realiza una dinámica de reprensión de espíritus territoriales al estilo de la guerra espiritual estratégica que por lo menos yo le veo dos problemas.

Primero, con dicha dinámica prácticamente Marcos te está diciendo que hay espíritus demoníacos detrás de actitudes y pecados que cometemos y que la Biblia no se los atribuye a ellos, sino a nuestra naturaleza carnal y pecaminosa. Entre algunos que él menciona están:

espíritu de rencor
e
spíritu de división
e
spíritu de rebelión
e
spíritu de ambición
e
spíritu de vanidad
e
spíritu de murmuración
et
c.

La pregunta es: ¿son estos espíritus demoníacos o son pecados a los que hay que morir?

Yo no digo que no haya espíritus del mal que puedan incitarnos a estos u otros pecados, pero si estos problemas se resolvieran reprendiendo demonios, como lo hace Witt, entonces dichas tendencias pecaminosas desaparecerían inmediatamente al son de gritar: “¡huye!” Y no solo de las ciudades, sino de las propias vidas de quienes los reprenden. Pero ¿qué pasa? Que por más que le ordenes a esos espíritus que huyan, los ciudadanos y los propios cristianos, seguirán luchando con estas tendencias hasta que experimenten verdadero arrepentimiento, se practiquen las disciplinas espirituales y se permanezca en un discipulado continuo.

Los espíritus que Marcos menciona, más que espíritus, son pecados a los que hay que renunciar y que no se vencen a menos que se mortifique la carne conforme lo enseña el libro de Romanos capítulos 6 al 8. ¿Me estoy dando a entender?

Yo comprendo la intención de Marcos Witt al componer esta canción, pero este tipo de dinámicas, en lugar de enseñarle a la gente a cómo resolver el rencor, la división, la rebelión, la ambición, la vanidad y la murmuración, tácitamente está responsabilizando de estos pecados a los espíritus y no al corazón pecaminoso que poseemos.

Y en segundo lugar, el otro problema que veo es cuando Marcos nombra al ♫ espíritu de mortandad… ♪ ¿Lo recuerdas?

El asunto es que si vamos a la Escritura, efectivamente se habla de un espíritu que provoca mortandad. Pero en la Biblia se presenta como alguien que sigue las órdenes del Señor, no lo presenta como un demonio. Por ejemplo, en Éxodo 12:23 es quien por directriz divina cobra la vida de los primogénitos de Egipto y en 2 Reyes 19:35 le da muerte a 185 mil asirios que habían invadido Israel. Eso sí, lo que la Biblia enseña sobre este tema es que Dios es el Señor de la vida y de la muerte. Y aunque hay ángeles que pueden ocasionar la muerte (ver Hch. 12:23) y que están involucrados en lo que ocurre después de morir (ver Lc. 16:22), la muerte no es un demonio que mata a diestra y a siniestra a su antojo y que la iglesia debe de reprender para que cesen de morir las personas en una nación. ¡No señores! Como creyentes deberíamos de abordar el tema de los índices de mortandad en un país de forma menos simplista y verlo como lo que es: un problema sumamente serio que no se soluciona reprendiendo espíritus territoriales.

Ahora, yo no digo que no pueda haber influencias demoníacas detrás de algunos casos de suicidio o que algunos asesinos no puedan estar verdaderamente poseídos. Pero una cosa es esa y otra generalizar el problema de los índices de mortalidad de una ciudad atribuyéndosela a espíritus que hay que expulsar gritando: “¡huye!”

100) “Anulo el decreto” (“Otro nivel de guerra”, Nancy Amancio)

♫ Ordeno a los principados que desalojen esta ciudad… ♪

Francamente yo podría cuestionar varios versos de esta canción, pero solo me enfocaré en este porque si no esta serie se prolongaría demasiado. Como tú sabes, Nancy Amancio tiene muchas canciones de guerra espiritual producto de la teología que ha decido abrazar y vamos, yo no dudo de que ella tenga buenas intenciones al producir toda esta música, pero como ya he demostrado a lo largo de esta serie, ella tiene varias canciones que son desatinadas. Entre ellas esta otra: “Anulo el decreto”.

Para comenzar: ¿enseña la Escritura que un cristiano o grupo de cristianos deben practicar la guerra espiritual a nivel estratégico? ¿Dice en alguna parte que debemos realizar reuniones de guerra espiritual donde le hablemos a los demonios de la ciudad para ordenarles que huyan y desalojen una ciudad?

R/ No.

Si repasas tu Biblia no encontrarás a ningún personaje bíblico del Antiguo o del Nuevo Testamento reprendiendo espíritus territoriales. ¡Eso sí! Los evangelios y el libro de los Hechos nos muestran que cuando un creyente se encontraba con algún endemoniado, definitivamente lo expulsaba de la persona poseída (ver Luc. 10:17-20 y Hch. 16.16-18). Pero eso no es guerra espiritual a nivel estratégico. Eso es liberar a un endemoniado tal cual hizo Cristo mismo en los evangelios. Pero, ordenarles a espíritus territoriales al estilo de Marcos Witt en “Levántate” o al estilo de Nancy Amancio al decir: ♫ ordeno a los principados que desalojen esta ciudadno aparece por ninguna parte.

El único caso que aparece en el Antiguo Testamento y que nos ilustra de forma gráfica lo que sucede a nivel espiritual mientras oramos, es Daniel capítulo 10. Si recuerdas, este profeta era un verdadero hombre de oración. Pocos personajes en la Biblia se caracterizaron por orar y ayunar como él. En este sentido, mientras ayunaba durante 21 días, al final se le apareció un ángel y le dijo: “mas el príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días; pero he aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme” (Daniel 10:13). 

La pregunta es: ¿Daniel reprendió al espíritu de Persia durante sus 21 días de ayuno? ¿Practicó lo que conocemos hoy como “guerra espiritual estratégica” para obtener respuesta a su oración?

R/ No.

¿Qué hizo él entonces? Únicamente se concentró en clamar a Dios, pero Daniel ni se enteró de todo lo que ocurría en el mundo espiritual mientras oraba. Se enteró por el ángel que se lo reveló después, pero él nunca pensó que todo eso estaba ocurriendo a nivel invisible. Él solo oraba.

¿Qué te quiero decir con esto? Que la iglesia evangélica debería repensar todo este tema de la guerra espiritual estratégica y recordar el consejo del apóstol Pablo de “no pensar más de lo que está escrito” (1 Corintios 4:6) ya que en ninguna parte se nos exhorta a expulsar espíritus territoriales que se hayan enseñoreado de ciudades, estados o naciones. Es más, ¡ni el Señor Jesucristo practicó eso! Cuando lees Mateo 4 y Lucas 4, que relatan su enfrentamiento con Satanás, por ningún lado le dijo: “¡Te ordeno que salgas del territorio de Israel para que yo pueda desarrollar mi ministerio en paz!” o “¡Te prohíbo que operes durante los siguientes tres años y medio que ministraré a los judíos!”

Vamos, Jesús no hizo eso. ¿Qué sí hizo? Resistirlo. Por eso el evangelio dice: “Y cuando el diablo hubo acabado toda tentación, se apartó de él por un tiempo” (Lucas 4:13). Dice “por un tiempo” porque durante el ministerio del Señor el enemigo siguió oponiéndosele (ver: Mt. 16:23, Jn. 14.30, Lc. 22:3, etc). Y por supuesto, el Señor Jesucristo triunfó sobre Satanás al morir en la cruz y resucitar de entre los muertos (ver: Mt. 28:18-20, Col. 2:15, Heb. 2:14-15, etc.).

Curiosamente, cuando lees el último libro del Nuevo Testamento: Apocalipsis, que por cierto, es el libro que más habla del mundo espiritual, pues tampoco encuentras tal cosa de reprender espíritus territoriales. Lo que sí encuentras (al igual que en el libro de Daniel) es que efectivamente se habla de poderes demoníacos detrás de los gobiernos, pero por ningún lado se nos insta a reprender a dichos poderes en el nombre de Jesús para liberarlos. No, solo se nos exhorta a que permanezcamos fieles al Cordero a pesar de la persecución que dichos estados emprendan producto de las influencias del mal (ver: Ap. 12, 13 y 14) y a estar dispuestos a morir como mártires por causa del evangelio. Pero jamás se nos insta a emprender una batalla al estilo de quienes practican la guerra espiritual a nivel estratégico.

Para terminar, ¿qué entonces enseña la Biblia sobre la guerra espiritual? ¿Qué sí es correcto practicar en cuanto a este tema? Bueno, lo que la Escritura nos invita es…

a vestirnos de la armadura espiritual (Ef. 6:10-18)
a
consolidar vidas disciplinadas de oración (Mt. 6:9-13)
a
resistir todas las tentaciones (Mt. 26:41, Stgo. 1:12)
a
orar e interceder por nuestros gobernantes (1 Tim. 2:1-4)
a
predicar el evangelio en todas las naciones (Mt. 28:18-20)
a
expulsar demonios de las personas (Mt. 10:1, 8; Mr. 3:15)
e
tc.

¿En qué parte entonces se nos insta a decir como Nancy Amancio: ♫ ordeno a los principados que desalojen esta ciudad? ¿En qué lugar de la Escritura se nos exhorta a practicar semejante dinámica?

R/ En ninguna.

Noel Navas.

Notas:

(1) Ver: http://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-43318108

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