100 canciones con versos cuestionables (Vigesimosegunda parte)

100 canciones con versos cuestionables (Vigesimosegunda parte)

En esta entrada cubrimos el 90% de canciones con versos cuestionables de la lista y nos perfilamos hacia la recta final de esta prolongada serie. Si por algún motivo no conoces o no estás familiarizado con ellas, te invito a que vayas a Youtube y las escuches. De este modo podrás darte una mejor idea de qué tratan y de por qué son o han sido cuestionadas.

CANCIONES CON VERSOS CUESTIONABLES (90-93):

90) “Salmo 84” (“Devoción”, Danilo Montero) 

♫ Me muero por estar contigo … ♪

Cuando en 2010 la canción “Bendito Jesús”, del disco “Devoción”, fue nominada al Premio Arpa como canción del año, le escribí a Danilo Montero para felicitarlo por la nominación. Pero le expresé mi sorpresa de por qué no propusieron mejor “Salmo 84” para la categoría de Mejor Canción ya que, en mi opinión, era muchísimo mejor que “Bendito Jesús”. Danilo me escribió: Hola Noel, opino lo mismo que tú, Salmo 84 es mi favorita y resume el mensaje del disco”.

Ahora bien, ¿por qué entonces he incluido el verso de “Salmo 84” dentro de las “100 canciones con versos cuestionables” si es tremendamente buena?

Porque algunas iglesias que han abrazado la Confesión Positiva, tema del que hablé en la entrada anterior, no la cantan por lo que la letra dice. Resulta que como ellos enseñan que no hay que confesar nada negativo ya que si lo haces inexorablemente te ocurrirá eso negativo que confieses, esto significa que por decir: “me muero por estar contigo”, te vas a morir. ¡Sí, en serio! No es broma.

Personalmente he escuchado a algunos predicadores abusar del texto de Proverbios 18:21 que dice: “la vida y la muerte están en el poder de la lengua, quien la ama comerá de sus frutos”. He ahí por qué deben que tener cuidado con lo que confiesan. Ellos creen que si mencionas algo relacionado con la palabra “muerte”, eso te va a ocurrir. Incluso, hay pastores que exhortan a sus congregaciones a dejar de decir: “Me muero del hambre”, “Me estoy muriendo de la risa”, “Me muero del frío”, etc. 

El tema es que la expresión “me muero por estar contigo” es parte del lenguaje poético que suelen usar los compositores. No es una declaración mortuoria con miras a celebrar un funeral esta misma noche. No, es una expresión que nos habla, en este caso, de cuán importante es para el adorador estar con el Señor. Tan importante que si no lo logra siente que morirá. ¿Se entiende, no?

Lamentablemente los de la Confesión Positiva olvidan que existe el lenguaje poético y por eso, para ellos, ni en broma debe utilizarse este tipo de expresiones, porque si lo haces de seguro morirás. ¿Por qué? Por culpa de tus confesiones. Supongo que si la sulamista del Cantar de los cantares viviera en nuestras días, los de la Confesión Positiva le darían una paliza verbal por haber dicho: me estoy muriendo de amor” (Cantares 2:5). Pero bueno, si quieres leer una breve nota que escribí sobre este tema y donde demuestro que el contexto de Proverbios 18:21 no tiene nada que ver con la Confesión Positiva te invito a que hagas clic aquí.

91) “Cambiaré mis tristezas” (“Nueva Generación”, Israel Houghton & “Proclamaré de tu amor II”, Integrity Kids)

♫ Cambiaré mi dolor y mi enfermedad, los entregaré por el gozo de Dios… ♪

Cuando hace algunos años se tradujo al español la canción “Cambiaré mi tristeza” de Darrell Evans, algunos equipos de alabanza se enfrentaron a la disyuntiva de quitar el pronombre “mí” y sustituirlo por los artículos “la” o “el” a modo de impersonalizar la letra y no dar la sensación de que se estaban apropiando de todas esas cosas negativas que menciona la canción: tristeza, dolor y enfermedad. Por ejemplo, en la iglesia donde me congregaba experimentamos dicho conflicto. Algunos dijimos: “No debemos decir: “mi enfermedad”, porque no debemos apropiarnos de las enfermedades, ¡capaz después no se quieran ir!” Por eso solo cambiamos la expresión “mi enfermedad…” por “la enfermedad…” y de este modo sentimos paz de cantarla.

Otros sintieron la misma incomodidad al decir “mi tristeza”, “mi dolor”, “mi vergüenza”, etc, donde o no la incluyeron dentro del repertorio de canciones de sus iglesias o le cambiaron levemente la letra así como nosotros hicimos.

La pregunta es: ¿hicimos bien al hacer estos cambios? Viendo en retrospectiva… pienso que no.

¿Qué pasó entonces con “Cambiaré mi tristeza”? Lo mismo que he venido hablando en las canciones anteriores, de alguno u otro modo la Confesión Positiva ha hecho mella en nuestras mentes evangélicas y pueda que no nos hayamos dado cuenta. Quienes profesan dicha creencia exhortan a que los cristianos no tomemos como nuestras las enfermedades y evitemos el uso de expresiones como “mi enfermedad”, “mi malestar”, “mi problema de salud” etc. Porque si las llamamos de ese modo no se irán de nuestros cuerpos porque ya las adoptamos como propias.

Lo curioso es que en el Nuevo Testamento no vemos que los apóstoles hayan cambiado su lenguaje como estrategia para librarse de sus enfermedades. Por ejemplo, Pablo le escribió a Timoteo diciendo: “Ya no bebas agua, sino usa de un poco de vino por causa de tu estómago y de tus frecuentes enfermedades” (1 Tim. 5:23).

“¡No Pablo! ¡No le digas eso a Timoteo!…” le dirían los de la Confesión Positiva, “¡No son SUS enfermedades! Si él anda diciendo eso, las enfermedades no se irán”.

Pero los creyentes del Nuevo Testamento no andaban con esos disparates. Si estaban enfermos simplemente reconocían que estaban enfermos y ya. Eran sus enfermedades y al sentirse mal físicamente oraban por sanidad y si la sanidad no ocurría recurrían a los medios que podrían propiciarles salud o a los mismos médicos. En este sentido, la letra de “Cambiaré mis tristezas” no está mal escrita y debería de seguirse cantando sin ningún prejuicio.

 92) “En libertad” (“Impactando las naciones”, Nancy Amancio)

♫ Cancelo tus enfermedades. Y digo: hoy te declaro la salud…

Continuando con más canciones del estilo de la Confesión Positiva, volvemos a otra de la cantante Nancy Amancio. Pero esta incluso es más atrevida porque te asegura que con sus palabras ella está cancelando en ese momento “tus enfermedades” y de remate, te declara tu salud.

Esto nos confirma que Amancio no solo cree en robarle a Satanás las bendiciones y que presume en su famosísima canción “Arrebato”, sino también en la Confesión Positiva. ¿Y sabes qué? Francamente esto es sumamente grave. ¿Por qué? Porque la Confesión Positiva es una herejía. Una herejía que enseña que los cristianos tienen poder en sus palabras para determinar sus propios destinos e incluso, su propia salud o enfermedad y hasta las de otros. Es decir, así como los adeptos de esta creencia no deben hablar cosas negativas sino solo positivas, entre esas cosas positivas que deben de hablar están confesiones sobre la salud, el bienestar físico y la sanidad física que deben declarar.

Como ahondar en este tema me tomaría demasiado tiempo, te invito una vez más a que leas los cuatro artículos de la serie: ¿Positivo o negativo? para comprender por qué la Confesión Positiva es una herejía muy peligrosa.

Por cierto, hace pocos meses una amiga me relató el caso de su madre. Ella había sido diagnosticada con cáncer y llevaba varios meses postrada. El asunto es que un pastor creyente en el poder de las confesiones y las declaraciones llegó a orar por ella. Mi amiga y su hermana, que estaba también presente, agradecieron el gesto de orar, pero no se imaginaron lo que sucedería después. El pastor oró y declaró sana a su madre. Sí, la declaró sana y hasta la tomó del brazo y la forzó a que se levantara, cosa que la señora podía hacer, pero con mucha dificultad. Al estar en pie y declararla sana el pastor se fue creyendo que así había sucedido.

¡Qué va! Una semana después la mamá de mi amiga falleció. Y a causa de este incidente su hermana no ha vuelto a visitar la iglesia de este pastor porque hasta el día de hoy no ha superado la desilusión de alguien que declaró completamente sana a su mamá cuando eso nunca ocurrió.

¡Hermanos, hermanas! ¡Seamos serios por favor! La Biblia nos llama a orar por los enfermos, ¡amén! Pero nosotros no tenemos el poder de producir las sanidades ni tampoco súper poderes en nuestras palabras para declarar que alguien es sano. ¡Seamos serios, caramba!

93) “Cuán bello es el Señor” (“Tú y yo” & “25 Conmemorativo”, Marcos Witt)

♫ La belleza de mi Señor nunca se agotará… ♪

La objeción a este verso y a la canción en sí se debió a la conjunción de dos factores: primero, el rumor sobre el autor original de la canción y segundo, al hecho de que la canción diga “Señor” y no “Jesús”.

Sobre el rumor, alguien corrió la voz de que quien compuso esta canción fue una bruja que le hizo llegar la canción a Marcos Witt y este no corroboró la fuente y se dejó llevar de la emoción y de una vez la grabó. Para rematar, a este rumor se le añadió otro que aseguraba que la mentada bruja apareció a la mitad del “Show de Cristina” (de Univisión) donde estaba siendo entrevistado Marcos Witt y allí le reveló que ella había escrito la canción dejando a Marcos en ridículo.

Este cúmulo de rumores, el hecho de que los evangélicos tienen el mal hábito de no corroborar nada y que la canción dice “Señor” y no “Jesús”, en los 90´s se afirmó que la canción fue escrita para Satanás y no para Dios.

Sin afán de jactarme, allá por 2011 yo tuve el privilegio de entrevistar vía Skype a Jason Morris, pastor e hijo de misioneros en México y que compuso “Cuán bello es el Señor”. Además, se dio la oportunidad de que el sitio “Noticia Cristiana”, una de las webs de noticias evangélicas más visitadas en Internet, publicara parte de la entrevista donde Jason relata cómo nació la canción y a quién realmente se la dedicó: al Señor Jesucristo. Para leer la nota te invito a que des clic aquí.

El asunto es que esta bellísima canción y sus versos fueron cuestionados por quienes creyeron todos estos rumores. Pero la verdad es esta: Marcos Witt nunca fue invitado al “Show de Cristina” y la mentada bruja nunca ha aparecido. ¡Y su escoba tampoco! 😉

Continúa leyendo la Vigesimotercera parte.

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