100 canciones con versos cuestionables (Primera parte)

100 canciones con versos cuestionables (Primera parte)

Esta serie de artículos nacieron el año pasado como un ejercicio personal que hice para publicar en mis redes sociales. La idea original era mostrar 10 canciones con versos cuestionables que pudieran orientar a quienes me siguen sobre lo importante que es analizar las letras de las canciones cristianas a la luz de la Escritura antes de cantarlas en la iglesia y también, para animar a los compositores cristianos a que, antes de publicar un disco de música, sometieran a verificación sus letras con pastores, teólogos o maestros de la Palabra y así evitar desatinos.

En lo personal el ejercicio fue muy enriquecedor, pero de 10 canciones que originalmente pretendí publicar terminé compartiendo 21. El asunto es que no pasaron ni dos días cuando comencé a recordar más y más canciones desde que yo oigo música cristiana (finales de los 80´s) y en un par de días ya había ampliado la primera lista hasta tener 50 canciones. Pero la cosa paró allí, después de escoger estas 50 canciones y descansar un poco la mente, logré añadir 50 canciones más y es por eso que cambién el nombre de la serie a “100 canciones con versos cuestionables”.

Si tú me sigues en redes sociales y leíste estos artículos encontrarás las 21 canciones que compartí más 79 más. Esta serie la conformarán 10 entradas, en su etapa inicial, donde mostraré canciones con versos que, en mi opinión, debieron repensarse mejor antes de publicarse y como verás, muchos de ellos son cuestionables porque contradicen la Escritura o simplemente las reglas gramaticales o la lógica. Otras que encontrarás en la lista no necesariamente las he cuestionado yo, sino algunos círculos evangélicos, pero las incluyo aquí para que conozcas de qué hablan y por qué se objetaron.

Antes de comenzar, si por algún motivo no conoces las canciones en cuestión, te invito a que copies el título de cada una de ellas, la producción en la que se grabaron y el nombre del intérprete, los pegues en el buscador de Youtube y así puedas conocer y familirizarse con los versos y toda la letra de estas canciones.

CANCIONES CRISTIANAS CON VERSOS CUESTIONSABLES (1-8):

1) “Alaba a Dios” (“Dios cuida de mí”, Danny Berrios & “Sinceramente” Ricardo Rodríguez).

♫ Dios no rechaza oración, oración es alimento. Nunca vi un justo sin respuesta o quedar en sufrimiento… ♪ 

Aunque la intención del autor de esta canción es motivar a la iglesia a que alabe el Señor en fe, estos versos son cuestionables por las siguientes dos razones: Primero, la Escritura enseña que Dios sí rechaza cierto tipo de oraciones. Por favor, lee los siguientes textos para corroborarlo: Sal. 66:18, Is. 1:15 y 59:12, Jer. 11:11-14 y 14:10-12, Ez. 8:15-18, Zac. 7:11-13, Mal. 1:7-9, 1 Pe. 3:17.

¿Dios no rechaza oración? Pues la Biblia dice que sí.

Y, segundo, la expresión ♫ Nunca vi un justo sin respuesta o quedar en sufrimiento… ♪ no va acorde con lo que enseña la Biblia ni la realidad de la vida. Yo puedo entender que el autor jamás haya visto a un justo sin respuesta o quedar sufriendo, pero si este fuera el caso, el compositor vive en una burbuja y está ausente de la realidad. Además, un simple vistazo a Hebreos 11:36-40 es suficiente para comprobar que sí hay justos sin respuesta y que quedaron sufriendo.

Por lo tanto, ambos versos son cuestionables. El resto de la canción es bellísima.

2) “Nada especial” (“Es Navidad” & “Tiempo de Navidad”, Marcos Witt).

♫ Quisiera haber sido un ángel… Quisiera haber sido una estrella… Quisiera haber sido un mago… Quisiera haber sido el dueño del mejor mesón… ♪ etc. 

La canción habla de un ángel, la estrella, los magos y el mesonero como si todos ellos hubieran participado de, dice la canción, ♫ la noche de Navidad ♪. El problema estriba en que la letra intercala la aparición del ángel y del mesonero del relato de los evangelios con la estrella y los magos cuando estos últimos aparecieron hasta aproximadamente dos años después, no la propia noche que nació Jesús. Lo sabías, ¿verdad? Una lectura completa del capítulo dos de Mateo muestra claramente que ellos (la estrella y los magos) aparecieron cuando Cristo ya tenía dos años, no cuando recién nació. ¿De dónde crees que sacó Herodes el cálculo y límite de edad de su cruenta masacre infantil (Mat. 2:16)?

Por lo tanto, la canción comete un error de incomprensión del relato del nacimiento de Cristo y sus primeros años de infancia al sugerir que todos estos personajes aparecieron en algún momento esa misma noche cuando eso ni por cerca pasó.

3) “La casa de Dios” (“Cantaré de tu amor”, Danilo Montero).

♫ Mejor es un día en la casa de Dios que mil años lejos de él… ♪ 

El verso falla, gramaticalmente hablando, porque le llama “él” al sujeto de la oración anterior cuando debería llamársele “ella”. Me explico… si revisas bien la letra, el autor está hablando de que mejor es estar un día en la casa de Dios. Es decir, el sujeto del primer verso es “la casa de Dios”. No es “Dios”, sino, “la casa”. Por lo tanto, el verso que sigue debería de decir “que mil años lejos de ella” (no “de él”). ¿Por qué? Porque de quien se viene hablando en el verso anterior es de la casa, no de Dios. En este sentido, el verso es cuestionable porque gramaticalmente está mal escrito. Pero como los evangélicos disculpamos todo, la cantamos así como si nada. 😉

4) “Con manos vacías” (“Con manos vacías”, Jesús Adrián Romero).

♫ Con manos vacías vengo a ti, no tengo nada que darte… ♪ 

La melancólica canción fue cuestionada porque choca con el texto de la Escritura que dice: “Y nadie se presentará ante mí con las manos vacías…” (Éxodo 23:15). Por lo tanto, muchas personas, conocedoras de este texto (porque quienes no lo conocen ni se inmutan), criticaron la letra debido a la abierta contradicción en la que, para ellos, incurre.

Ahora, si se analiza la letra completa de “Con manos vacías” y se estudia el contexto total de Éxodo 23:15 uno descubre que se refieren a cosas diferentes. La primera se refiere a presentarse delante de Dios sabiendo que lo único que se tiene para dar es el corazón, o sea, según la letra, no es que el adorador llega sin nada, se llega con el corazón. Un corazón que en ese momento no está en las manos (porque las tiene vacías), sino que está en el interior. Entonces, la canción trata sobre rendir el interior más allá de ofrecerle al Señor cosas externas. Y la segunda, el texto de Éxodo, se refiere a no presentarse con las manos vacías en la fiesta de los panes sin levadura. Es decir, está hablando de una cosa diferente a la de la canción de JAR.

En mi opinión, si alguien logra comprender esta diferenciación de escenarios, bien podría cantar la canción sin problema.

5) “Va bajando ya” (Corito de dominio público).

♫ Va bajando ya, va bajando ya, va bajando la gloria de Jehová… ♪ 

Mi cuestionamiento a esta y otras canciones similares, es que se basan en una visión de la presencia de Dios solo desde la perspectiva del Antiguo Testamento. Este tipo de letras dan la impresión de que los cristianos nos parecemos a los aborígenes norteamericanos que, al son de cantar y danzar alrededor de una fogata, conseguirán que el dios de la lluvia bendiga sus cosechas con agua abundante. ¿El Dios que revela la Biblia es realmente es así? ¿Debemos cantarle intensamente para que él se digne de derramar la lluvia del Espíritu sobre nuestras reuniones?

Pues no, Dios no es así. Pero lamentablemente este tipo de canciones dejan entre ver que sí y nos muestran a un Dios al que hay que demostrarle que merecemos que él baje y habite entre nosotros a través de nuestra intensidad al adorar. Por ejemplo, este corito dice más adelante: ♫ Si este pueblo empieza a orar, el Señor descenderá… ♪ ¿Lo ves? Hay que hacer algo para que el Señor baje con su gloria cuando ya en el Nuevo Testamento dice que somos el “templo del Espíritu” y que “él habita en nosotros” (1 Co. 3:16). No hay que hacer nada para convencerlo de que baje, su Espíritu ya bajó e hizo su morada permamente entre nosotros.

6) “Mi Dios es real” (“Gloria a Dios”, Danny Berríos).

♫ Mi Dios es real porque lo siento en mi ser… ♪ 

¡Qué apologética ni qué nada señores! ¡Yo siento al Señor y por eso es real! ¡Fin a la discusión de la existencia de Dios! 😉

A mí me gustaría preguntarle a Danny Berríos si aún cree lo que dice esta canción. Porque ¿qué pasa cuando uno no siente a Dios? ¿Seguirá siendo real o ya no? ¿Qué tal si atravesamos una temporada de enfermedad cuando no se siente a Dios por ningún lado? ¿Dejaremos de creer que es real porque ya no lo sentimos?

En mi opinión, este es el problema de algunas canciones que hablan de sentir a Dios, dan la impresión de que las convicciones cristianas se fundamentan en las emociones. Pero como un cristiano con madurez sabe, sea que sintamos a Dios o no, él sigue y seguirá siendo real. Es un asunto de fe, no de emoción.

7) “Estás aquí”. (“Te daré lo mejor”, Jesús Adrián Romero).

♫ Aunque mis ojos no te puedan ver, te siento Señor, sé que estás aquí… ♪ 

Lo mismo que la canción anterior, que si bien es válido que un compositor comparta sus experiencias personales y hasta subjetivas, el problema de este tipo de letras es que confinan la certeza de la presencia de Dios al sentimiento. O por lo menos, esa impresión dan. Si a esto le sumamos que las canciones son educativas, si la iglesia aprende, canta y cree este tipo de letras podría (dije: podría) vivir creyendo que la presencia de Dios y las emociones son sinónimas. “Siento al Señor, ¡él está aquí! ¡Qué bien!” o: No siento al Señor, ¡entonces no está aquí! ¿Y ahora qué hago?”

¿Me doy a entender?

Vamos, yo soy el primero que me encanta sentir la presencia de Dios, pero más que enfatizar el sentimiento deberíamos enfatizar la fe. ¿No dijo Jesús: “dichosos los que no vieron, y sin embargo, creyeron” (Juan 20:29)? Allí no dice: “sintieron”. Dice: “creyeron”. Eso sí, si después de creer llegamos a sentir, ¡muy bien! Pero la fe debe preceder al sentimiento y no al revés. Y este tipo canciones, personalmente, me dejan la impresión de que sentir a Dios es la prueba fehaciente de su compañía, cuando eso no necesariamente es así.

8) “Como tú no hay nadie” (“Sobrenatural”, Marcos Witt).

♫ Es más fácil habitar el sistema solar que dejarte de amar… Es más fácil amargar toda la miel de un panal que dejarte de amar ♪ 

Esta canción apela al lenguaje poético para describirnos lo imposible que es para un hijo de Dios apartarse del amor de Dios. Y francamente, en la mayoría de versos lo logra. Pero cuando hace alusión a ♫ habitar el sistema solar ♪ y a ♫ amargar la miel de un panal ♪, en mi opinión, falla. ¿Por qué? Porque esas cosas sí son posibles.

Por ejemplo, ¿no estamos habitando ya el sistema solar? ¿En qué parte del universo cree el autor que estamos sino en el planeta Tierra, el cual está adentro del sistema solar? Es decir, lo habitamos por default. Alguien dirá: “pero es que él se está refiriendo a “poblar” el sistema solar”. ¡Ah, bueno! Pero el verso dice “habitar”, no “poblar”, ¿ok?

Ahora, el otro verso en cuestión es:  ♫ es más fácil amargar toda la miel de un panal que dejarte de amar ♪ Pues resulta que eso también es posible, pero de seguro quien escribió la canción no sabe que existe la miel amarga ya sea porque se induzca el proceso o por contaminación de pesticidas, por ejemplo.

En este sentido, el intento poético del compositor de afirmar que es imposible dejar de amar al Señor se consigue en el resto de versos, ¡y muy bien por cierto!, pero en estos dos no. En mi opinión, ambos pudieron haberse elaborado mejor o escrito de otra forma.

Sigue leyendo la Segunda parte haciendo clic aquí.

2 Comentarios

  1. Noel, La casa de Dios la escribió Sergio Villanueva. Y NO VEO el error ya que se refiere a mil años lejos de “El” o sea de “Dios”. “Casa” y “Dios” son sujetos.
    Bendiciones querido Noel.

  2. Obvio que son sujetos, pero el primer verso habla de “la casa de Dios” como sujeto y la segunda se refiere a “Dios” como si fuera el sujeto de la primera. Por lo tanto, gramaticalmente está mal escrita. Simple. Saludos!

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