Las bienaventuranzas de la composición
Bienaventurados los… Viendo Jesús a la multitud, subió al monte; y sentándose, vinieron a él muchos escritores de canciones, salmos, himnos y cánticos espirituales. Y abriendo su boca les enseñaba, diciendo: Bienaventurados los compositores que reconocen su necesidad espiritual porque verán que la inspiración de los cielos nunca escaseará. Bienaventurados quienes al componer lloran y se identifican con el dolor de los demás, porque a través de sus canciones ellos mismos y muchos más serán consolados.










