¿Adoración o manipulación? (Cuarta parte)

¿Adoración o manipulación? (Cuarta parte)

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La manipulación en la reunión de adoración.

A esta altura de la serie he planteado cuatro escenarios que podrían caracterizar a un director de adoración manipulador: la creencia equivocada de que él debe producir la adoración, un mal entendimiento de qué es la presencia de Dios, un carácter no moldeado por Cristo y la mal imitación a los directores destacados. Hoy continuaré con un par más. La pregunta que estamos respondiendo es: ¿cuándo un director podría incurrir en manipulación?

5. Cuando el pastor presiona al propio director.

Hace unos años después de dirigir la adoración y antes de que pasara el predicador invitado, bajé de la plataforma y me senté en primera fila a la par suya. Mientras esperábamos que se dieran los anuncios al nomás sentarme el predicador me dijo: “¿Oye? ¿Por qué estás cantando esas canciones? ¿No ves que todos están apagados y que no están sintiendo nada?” En ese instante me pidió que cantara unas canciones rápidas para emocionar a las personas y entonces sí se viera que estaban adorando.

¿Sabe qué hice? Le dije a uno de los cantantes: “¿Oye? ¿Podrías dirigir tú unos cantos rápidos?” Él aceptó y lo hizo.

Vamos, yo había dirigido invitando animosamente a que todos se unieran y había seleccionado excelentes canciones de celebración y comunión con Dios. Es más, yo vi a la gente cantando y adorando. ¿Qué pasó entonces? El predicador no vio lo mismo que yo. Él no vio gente saltando, danzando ni gritando y por eso percibió que la iglesia estaba inerte, pasiva y que se necesitaba exacerbarlos para entonces decir que sí habían adorado. ¡Craso error!

En lo personal no me presto para agitar las emociones de las personas como pretendía ese predicador. ¿Por qué? Porque eso es manipulación.

Recuerdo un campamento de jóvenes donde el hijo de David Wilkerson, Gregory (Greg), fue el predicador invitado. Mi amiga Cilinia de Bueno tradujo el sermón y aunque no recuerdo qué tema abordó esa vez, nunca olvido lo que pasó al final. Greg hizo el llamado a los jóvenes a pasar al frente y como suele suceder en toda reunión cristiana, uno de los músicos se levantó, pasó al frente y se puso detrás del piano para tocar música de fondo. Los primeros acordes se dejaron oír cuando de repente y de un solo tajo Greg lo miró fijamente y en tono firme le dijo: “¡No, no toques! ¡Lo que va a pasar en este momento va a ser por el poder del Espíritu Santo, no por el poder de la manipulación!”

“¡Qué duro!” pensé yo, pero lo que pasó a continuación nos demostró por qué Greg hizo lo que hizo. No solo los que pasaron al frente, sino todos los que se quedaron sentados fueron tocados de manera sobrenatural. Algunos lloraban en arrepentimiento, otros alzaban la voz consagrando sus vidas en oración y otros simplemente adorábamos al Señor fervorosamente sobre nuestras rodillas. Todo esto sin música de fondo.

A veces la manipulación no es la intención del director de adoración, sino la del predicador.

Con lo anterior no estoy diciendo que no se pueda tocar música de fondo mientras se ora o mientras se hace el llamado al altar; sin embargo, ante este tipo de cosas que vemos hasta normales deberíamos preguntarnos: ¿por qué las hacemos? ¿Qué nos motiva a realizarlas? ¿Será porque pretendemos conmover emocionalmente a las personas o porque realmente la música de fondo nos ayuda a concentrarnos en la oración? ¿Será porque queremos que la gente experimente cierto éxtasis espiritual a través de la música o porque simplemente creemos que una tonada suave nos motiva a orar?

Cuando un director de adoración teme al Señor y sabe que no debe existir ningún tipo de manipulación en los servicios pero el pastor o quien preside la reunión incurre en prácticas manipuladoras, posterior a esa reunión debe propiciarse un conversación para alinear criterios relacionados a esta temática. Sé que para un director de adoración tener una conversación de este tipo podría ser algo tenso e inclusive una que no le gustaría sostener debido al mal carácter que caracteriza a algunos líderes. Sin embargo, si él quiere ser fiel al Señor y recto en la dirección debe hablar seriamente con su pastor para que puedan abordar este punto y procurar juntos agradar a Dios durante los servicios de adoración.

6. Cuando el director da demasiadas instrucciones.

Cuando un director de adoración cree que la adoración depende de él, no comprende lo que es la presencia de Dios o tiene un carácter controlador, corre el riesgo de incurrir en manipulación. ¿Cómo se manifiesta la manipulación? De varias formas, una de ellas en el exceso de instrucciones. Pero ojo, no estoy diciendo que dar instrucciones durante la dirección sea malo en sí mismo. A veces es necesario darlas y cuando se hace con sobriedad el servicio de adoración puede beneficiarse; sin embargo, me estoy refiriendo al uso excesivo de instrucciones mientras se dirige.

Hace unos años estuve en un congreso de liderazgo y uno de los directores de adoración que participó dirigió un tiempo de alabanza de treinta minutos aproximadamente. Solo cantó cinco o seis canciones durante ese lapso; sin embargo, mientras dirigía pidió tantos gritos de júbilo que después de la quinta vez comencé a trazar mentalmente cinco barras y diagonal tipo prisionero en cárcel. ¡Conté dieciséis gritos de júbilo en treinta minutos de dirección!

En otra ocasión estuve en una capacitación donde se inició con un tiempo de adoración de quince minutos. Solo se cantaron tres canciones pero quien dirigió la adoración pidió alrededor de seis veces que levantáramos las manos. Cuando pidió lo mismo la tercera vez pensé: “¿Por qué quiere que tengamos las manos alzadas todo el tiempo? ¿Acaso no sabe que la sangre se desplaza y las manos comienzan a hormiguear si uno las deja arriba tanto tiempo?”

Repito: cuando un director de adoración cree que debe producir adoración, no sabe qué es la presencia de Dios o posee un carácter controlador, podría caer en manipulación. ¿Cómo?  Dando órdenes a diestra y siniestra, una y otra vez durante todo el servicio. Sea cual sea el motivo por el que lo haga las excesivas instrucciones son manipulación. ¿Por qué? Porque en el fondo lo que este director pretende es provocar una experiencia de adoración que no le compete provocar. Como dije antes: dicha experiencia solo la puede producir la Palabra y el Espíritu y la disposición del creyente de aceptar la invitación divina de adorar.

¿Está mal dar instrucciones? No, a veces son necesarias. Pero cuando los directores de adoración se exceden en darlas se corre el riesgo de manipular las emociones de las personas y hacerles creer que la agitación en sí misma es sinónimo de adoración.

Hace unos meses un amigo pastor estuvo en una reunión sentado en primera fila junto a otros pastores. Quien estaba dirigiendo la adoración dio tantas instrucciones mientras dirigía los cantos que uno de los pastores se volteó y le dijo a mi amigo: “¿Oye? ¿Por qué este director nos pide que hagamos todo eso? ¿Acaso cree que somos niños de parvularia? ¿Por qué no nos deja expresarnos en adoración como Dios ponga en nuestro corazón?”

Respuesta: porque así le enseñaron a dirigir, porque cree que dirigir alabanza es agitar a las masas, porque cree que así se es efectivo en la dirección… ¡porque nadie le ha dicho que dar demasiadas instrucciones es manipulación!

Continúa…

5 Comentarios

  1. Hay personas que se acostumbraron tanto a la música que no pueden adorar sin escuchar notas de un piano.
    En la iglesia que me congregó tuvimos una campaña evengelistica y habíamos invitado a un pastor que en los años 80´s estuvo dedicado al ministerio del evangelismo. Cuando había terminado su predicación comenzó a ministrar y pase al piano para tocar mientras el ministraba, parecía normal pues hasta pidió cantar una canción. Pero para sorpresa mía llegó el momento invitar a las personas a pasar al frente a aceptar a Jesús, me pidió que dejara de tocar, y dijo que no quería controlar las emociones de las personas, si no que los que aceptaran lo hicieran con convicción. Después de haber orado con los que pasaron al frente volvimos a cantar.
    Ahora siempre que invitan a un predicador fuera de la iglesia me acercó antes del inicio a preguntarle si le gustaría tener música a alguna canción ministra.

  2. Gracias, me eh instruido mucho con tus artículos.
    Bendiciones

  3. Israel Almanza

    He observado, que en muchas congregaciones el canto después de la predicación perjudica en vez de ayudar, Una preciosa predicación, bíblica, bien expuesta, pega en la gente y al llamar al altar algunos vamos otros nos quedamos pero ni dos minutos pasaron cuando la banda empieza a cantar a todo vuelo una canción bien ejecutada, que pasa, la gente deja de orar y empieza a cantar y muchas ocasiones el canto poco tiene que ver con la predicación, quizá tema de otra platica, pero tiene que ver en algo con la manipulaciíon

  4. Es triste ver como muchas personas ya sea por ignoracia o a proposito hemos caido algun momento en alguna de estas formas de manipulacion y es mas triste aun el descuido que se ha tenido en la enseñanza de la doctrina sana a los ministros de alabanza.
    Pero me alegra que alguien levante la voz y nos haga notar que hay cosas que se estan haciendo mal, porque me anima a mejorar y hacer lo mismo, si hay poca gente que alza la voz, yo puedo ser uno de ellos, y tu que lees este comentario tambien puedes ser uno de ellos.

    Offtopic… Noel hace aproximadamente un año que me tope con tu blog en un momento donde recien crecia el hambre en mi corazon por conocer el lado espiritual de ser miembro del equipo de alabanza, incluso recuerdo que fue gracias a la serie sobre los cristianos y la musica secular, y debo admitir que he devorado el blog desde entonces, me ha sido de mucha ayuda porque me ha ayudado a concretar ideas que circulaban por mi cabeza que no sabia como aterrizar, tambien me ha hecho notar cosas nuevas aun dentro de lo que creia conocer como este tema hacerca de la manipulacion del cual creia estar libre pero al parecer aun conservo algunos habitos que debo comenzar a corregir ya, sigue adelante mi hermano que el tiempo que dedicas realmente vale la pena, por aquellos que buscamos respuestas, que necesitamos un cambio, y que deseamos alzar la voz como lo haces con tu blog, tal vez nunca te vea o platique contigo pero aun asi agradezco a Dios por tu vida y por tu esfuerzo, saludos desde Mexico.

  5. IVAN: Gracias por comentar y compartirme tu testimonio, ¡gracias y ánimo para seguir adelante!

    Noel Navas.

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