100 letras de espanto

100 letras de espanto

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100 letras de espantoTomado del artículo: “Hay 100 tangos de espanto”.

El mes pasado estuve revisando las noticias del entretenimiento de MSN Latinoamérica y me topé con un artículo muy interesante redactado por la agencia internacional EFE. Es una breve reseña del libro “Los 100 peores tangos” escrito por Enrique Espina Rawson y que cataloga las 100 peores canciones del género. Lo que me llamó la atención fue la agudeza mental de estudiarlos y analizar los contenidos de las letras de las canciones. ¡Qué gran esfuerzo intelectual! Por lo tanto, aunque el tango no sea un género con el que usted ni yo estemos muy familiarizados le invito a que revise este artículo y reflexione en todo cuanto el autor comparte. Pienso que podría enriquecer su faceta de compositor. Como siempre al final encontrará una breve reflexión mía.

Hay 100 “tangos de espanto”.
Buenos Aires, 19 Sep. (EFE). Entre los miles de tangos escritos en un siglo de historia del «dos por cuatro», hay al menos cien que son «los peores», entre ellos varios que ganaron popularidad al calor de grandes cantores como Carlos Gardel, dice un experto argentino que se ha tomado la «difícil» tarea de clasificarlos.

El libro «Los 100 peores tangos», de Enrique Espina Rawson, quien preside el Centro de Estudios Gardelianos, no sólo desmenuza composiciones «bizarras», «espantosas», «contradictorias» y hasta «prosoviéticas», sino que también embiste contra «Fumando espero», «La Cumparsita», «Azúcar, pimienta y sal» y «Fea», entre otros de gran popularidad.

«Tangos malos hay muchísimos, lo difícil fue clasificar los cien peores», aseguró el autor a Efe.

Espina admite que el criterio de esta clasificación «es simplemente» el suyo; dice que la hizo «sin ánimo de ofender a nadie» pero con fundamentos para afrontar previsibles polémicas.

La clasificación, que reúne letras también «ridículas», «inverosímiles» e «involuntariamente cómicas» en una mezcla «en la que la suma de las partes excede al todo», incluye unos pocos pasos dobles y rancheras que han sido adaptadas al ritmo del tango.

Los compositores se han aferrado a «estereotipos falsos», en los que los versos aluden a «ambientes camperos», ajenos al origen del tango o citan al «arrabal» (suburbio), una «indefinida región más cercana al decorado que a la geografía», advierte Espina.

El colmo, se lamenta el experto, es que los compositores llevaron al tango a escenarios exóticos como Rusia, Japón o «el Oriente», cuando a lo sumo se podrían tolerar alusiones a lugares extranjeros que visitaron grandes cantores, como por ejemplo refiere «Anclao en París».

Espina señala que «Fumando espero», de «insospechado éxito» en los años ’20 y popularizado por Sarita Montiel, es un «tango español» cuya protagonista podría ser «acusada de apología del delito» en vista de que «se ha comprobado que fumar no es ni genial ni sensual».

«El descansillo está hoy prohibido y cuando dice ‘mi egipcio es especial/qué olor señor’ queremos creer que no se refiere a un señor nacido en El Cairo sino a un cigarrillo de esa manufactura», opina acerca de este tango con letra de Félix Garzo y J. Viladomat y música de Juan Masanas.

Dice que la letra del tango «Fea» (Alfredo Navarrine), que Gardel grabó dos veces con la orquesta de Osvaldo Fresedo, «no está mal», pero resulta «inverosímil y risible el exceso de dramatismo» que hace que la «infeliz» protagonista «se suicide en el último renglón».

La letra de «La Cumparsita», fruto de «la febril inspiración» del uruguayo Gerardo Mattos Rodríguez, también autor de la música, es un «espanto» que relata la infamia de quien abandonó a su anciana madre, que muere «de frío, nada menos», asegura.

El experto se lamenta de que Mattos Rodríguez «desautorizara la letra» que escribieron Pascual Contursi y Enrique Maroni y que era «algo más digna, sin ser una maravilla», además de «ser la que popularizó la obra».

Cuando en «Azúcar, pimienta y sal» repiten «500 veces» esa estrofa «debería estar prohibido», opina el experto, quien recuerda que este tango fue «una pieza de batalla» de la orquesta de Héctor Varela, uno de los creadores del tema junto a Abel Aznar y Ernesto Rossi.

Espina pierde la paciencia con «Gitana rusa» (Juan Sánchez Gorio y Horacio Sanguinetti) porque «se desconoce» desde dónde el «taimado relator acecha sigilosamente las idas y venidas de la gitana» y no le avisa «que deje de buscar» al gitano «por las estepas» cuando «se sabe que el susodicho», quizá por algún disgusto, «se arrojó una noche al Don» como dice una estrofa.

Pero el colmo de los colmos quizá sea «Petruschka», que Agustín Magaldi cantó con entusiasmo y cuya letra «es tan inconcebible como escribir cumbias ambientadas en San Petersburgo», subraya.

La composición de Retta y Dumont, con música de Francisco Pracánico, alude a los encantos de una mujer cuando el título de la obra «puede traducirse como Pedrito, lo que da un inesperado sesgo gay a esta composición», puntualiza.

«Abuelito», que cantaron Gardel y el uruguayo Julio Sosa, afirma Espina, lleva a que uno se pregunte «cómo es posible» que el anciano, «a pesar de su notoria afición al tinto», tenga «tanta falta de sensibilidad» en contarle a su nieto «una historia tan patética que, para colmo, es la historia de su mujer».

Espina agradece y hace suyo el recitado de Enrique Maroni: «Tango que me hiciste mal, y sin embargo te quiero» (1).

UNA BREVE REFLEXIÓN PERSONAL:

¿Qué tal si se hiciera esta misma clasificación de canciones de los géneros musicales más aceptados en el mundo? Podrían surgir titulos de libros como: “Los 100 rock´s de espanto”, “Las 100 baladas de espanto”, “Las 100 rancheras de espanto”, etc.

¡Ah! Y no pueden escapársenos… «Los 100 reggaetones de espanto». ¡Este sería el más fácil de escribir! Jajaja.

¡Espere! ¡No se ría! ¿Qué tal si se catalogaran las 100 canciones cristianas de espanto por lo mal que están escritas? ¡Uy! ¿Cuáles entrarían al libro?

Mmm… Mejor personalicemos estas preguntas: ¿Qué pasaría si se enlistaran las 100 canciones de compositores cristianos amateurs de espanto? ¿Entrarían allí las suyas? ¿Las mías? ¡Ay, Dios guarde!

Qué excelente iniciativa que alguien se haya tomado la tarea de analizar las letras de las canciones de este género. Esto me habla ser más críticos con las letras que escuchamos. Y más aún: de ser más críticos con las letras que escribimos.

Noel Navas.

Notas:

(1) Tomado de http://entretenimiento.latam.msn.com

6 Comentarios

  1. Noel:

    Perdón, que pasaría si incluyeran las listas de los que ya han grabado y los han hecho por muchos años?? Todavía a los de los amateurs, se podrian «aceptar» ciertas cosas, pero… que con los que han pasado muchas grabaciones escribiendo, y cometiendo los mismos errores, de escritura o se desviaron de lo que ensena la palabra de Dios.

    Suena un poco feo hablar de eso, pero la verdad es que hay mas de uno que se podría apuntar a esa lista de «las 100 canciones cristianas de espanto».

    Estoy contigo, revisemos lo que escribimos y aun lo que oímos, pero sobre todo, lo que cantamos y enseñamos en nuestras iglesias.

    Un abrazo, amigo…

    Viniste ami país, y ni un saludo, lastima!!

    OLMAN

  2. OLMAN: Amigo, qué pena de verdad que no pude comunicarme. Pero te dejé mis saludos con Javier, espero que te los haya trasladado. Se me complicó un poquito la agenda y ya no pude ni llamarte. En fin.

    Sobre lo que mencionas, tambíen comparto lo mismo, de verdad sería polémico escribir «las 100 canciones cristianas de espanto», je. pero quién quita que lo haga yo o alguien más, je.

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

  3. Jajaja, buen articulo el que ha compartido y mucho mejor la reflexion, que es como mirarse en el espejo o como dijeran otros «poner las barbas en remojo». Slds y bendiciones!

  4. DAVID: Sí, cabal!, para poner las barbas en remojo, je.

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

  5. Troesma:
    No le parece que para prohibir tangos y otras expresiones, ya fue suficiente con Jorge Rafael y sus camaradas ??? Me hizo acordar a la sensura de espanto, que espanto.

  6. MARCELO: No creo que se esté censurando algo, sino más bien motivándonos a reflexionar en los mensajes que en sí transmiten ciertas canciones.

    Gracias por comentar!

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

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