El himno resucitado

El himno resucitado

- en Artículos de la web
2181
1


“Grandola, Villa Morena”.

Revisando las noticias de la web me encontré con esta nota de la BBC donde alaban la acción pacífica de un grupo de protestantes indignados por los recortes presupuestarios del gobierno portugués. Mientras el primer ministro, Pedro Passos Coelho, dictaba su discurso dentro del salón parlamentario los manifestantes se pusieron de pie y comenzaron a cantar fervorosamente el himno “Grandola, Villa Morena”. Si usted no sabe, como no sabía yo, del por qué de ese himno, le invito a leer esta nota y mi breve reflexión del final.

El himno revolucionario que resucitaron los indignados portugueses
En coro y al unísono. Desde las tribunas del Parlamento, un grupo de alrededor de 30 portugueses hacían callar al primer ministro, Pedro Passos Coelho, en su propia casa.

La acción -ocurrida hace más de dos semanas- se dio sin gritos, pancartas ni violencia, armados sólo con una canción: «Grândola Vila Morena».

«El pueblo es quien más manda, dentro de ti, oh ciudad», cantaban desde las galerías, mientras el primer ministro trataba, infructuosamente, de proseguir con el debate quincenal sobre la marcha de las medidas de austeridad.

No lo consiguió. Con la canción a capella en su apogeo, la presidenta del Parlamento les pedía a los manifestantes silencio o abandonar la sala. Eligieron la segunda opción.

Vea el momento mismo en el que estaban cantando haciendo click aquí.

Nobleza obliga, Coelho alabó el «buen gusto» de los manifestantes, a partir del método elegido para protestar.

Y es que pobre del que ose enfrentarse con la canción. Oponerse a ella es en Portugal como oponerse al concepto mismo de democracia.

El incidente del 15 de febrero era sólo el inicio. Tal como pasó hace 40 años, la canción se convertiría en símbolo de lucha y emblema de las protestas.

Claveles recargados

«Grândola, Vila Morena» es más que una letra bonita o una melodía melancólica.

Escrita por José Afonso, la canción fue un homenaje a la «Sociedad Musical Fraternidad Operaria Grandolense» de la región de Grândola. Como el propio autor contó en reiteradas ocasiones, quedó impresionado por la conciencia política de los miembros de la sociedad. No sabía, ni sospechaba que se convertiría en el canto de su pueblo por la libertad.

En marzo de 1974, Amalia Rodrigues cerró su show en el Coliseo de Lisboa con la canción.

En las tribunas se encontraban varios militares del Movimiento de las Fuerzas Armadas (MFA), los cuales un mes más tarde terminarían con el «Estado Novo», el gobierno autoritario que había durado casi 50 años.

A las 0:20 del 25 de abril sonaba en la radio «Grândola, Vila Morena». «Esta fue la clave de la revolución en Portugal», le explica a BBC Mundo João Fernando Ramos, editor ejecutivo de Rádio e Televisão de Portugal (RTP).

Era la contraseña de los revolucionarios para confirmar que las operaciones militares habían comenzado y eran irreversibles.

«Esta música tiene el poder de anunciar a los militares que había llegado la hora de cercar y derrocar a la dictadura. En un momento en que nadie creía en el éxito de la revolución, la música que se reproduce en la radio esa mañana de abril era prueba de que aún era posible, motivando a los soldados asustados a seguir a los capitanes», asegura Ramos.

Era el comienzo del fin del «Estado Novo» y el comienzo de la conocida «Revolución de los claveles», donde los ciudadanos salieron a la calle a poner claveles rojos en cañones y fusiles, en señal de apoyo al MFA.

«Todavía tiene ese efecto en los portugueses y la prueba está en lo ocurrido el pasado fin de semana», le dice a BBC Mundo el editor ejecutivo de RTP.

Hoy «Grândola, Vila Morena» se ha convertido en el himno moderno de los indignados contra los recortes, contra la troika (la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional, que impulsan medidas de ajuste), el desempleo y un gobierno que parece incapaz de sacar al país de la crisis en el tercer año consecutivo de recesión.

El fin de semana más de un millón de personas salieron a las calles de 20 ciudades para protestar contra el gobierno portugués y su política de austeridad.

En una mano, claveles rojos. En la otra, panfletos con la letra de la canción para los más jóvenes. Los mayores no la necesitaban. Se la sabían de memoria

Grándola, villa morena
José Afonzo

Grándola, villa morena
Tierra de fraternidad
El pueblo es quien más manda
Dentro de ti, oh ciudad
Dentro de ti, oh ciudad
El pueblo es quien más manda
Tierra de fraternidad
Grándola, villa morena
En cada esquina, un amigo
En cada rostro, igualdad
Grándola, villa morena
Tierra de fraternidad
Tierra de fraternidad
Grándola villa morena
En cada rostro, igualdad
El pueblo es quien más manda
A la sombra de una encina
De la que ya no sabía su edad
Juré tener por compañera
Grándola, tu voluntad
Grándola, tu voluntad
Juré tener por compañera
A la sombra de una encina
De la que ya no sabía su edad (1).

UNA BREVE REFLEXIÓN PERSONAL

Recientemente estuve revisando video tras video de uno de mis cantantes favoritos: Steve Green. Algunos los compartí vía Facebook a medida que los iba encontrando. La búsqueda se debió a que esa tarde transcribí la entrevista que le hice a Steve y que en un par de semanas estoy por publicar.

Durante dicha búsqueda me topé con su magistral interpretación de “Castillo fuerte es nuestro Dios” escrita por Martín Lutero y que es considerado el Himno Oficial de la Reforma Protestante. En lo personal escuchar dicha interpretación me eriza la piel y provoca dentro de mí una ovación de pié como la que el auditorio le da al final. Si desea ver el video por favor haga click aquí.

Como nota final de los videos que compartí en Facebook puse: “Escuchar el calibre de interpretación que hace Steve Green de este gran Himno me inspira tanto que me dan ganas de ir a pegar las ´95 tesis´  en la puerta del Vaticano ahora que están por celebrar el cónclave”.

Es que hay ciertos Himnos, como sucedió con los manifestantes portugueses al entonar “Grándola, Villa Morena” y conmigo viendo la interpretación de Steve, que encuentran eco en nuestros corazones debido a que el sentimiento que evocan es exactamente igual a la causa que perseguimos.

Curiosamente la nota de la BBC finaliza relatando la multitudinaria protesta del fin de semana donde los manifestantes llevaban “en una mano, claveles rojos. En la otra, panfletos con la letra de la canción para los más jóvenes. Los mayores no la necesitaban. Se la sabían de memoria”, lo cual me habla de cómo los grandes himnos de antaño pueden seguir surtiendo efecto y que los responsables de que la generación más joven internalice sus letras depende de las generación más vieja.

Como iglesia evangélica latinoamericana estamos en un punto del movimiento de adoración donde la generación emergente no conoce los grandes himnos de la historia, “Castillo fuerte es nuestro Dios”, por ejemplo. Si hiciéramos una encuesta dentro de los ministerios juveniles de las iglesias evidenciaríamos que la mayoría no sabe que existe tal canción, mucho menos sabrían la letra, quién la escribió y qué representó para la Reforma Protestante.

Aunque soy un asiduo promotor de la innovación de canciones en la iglesia local, nunca debemos olvidar nuestro legado hímnico. Rico en doctrina, emotividad y espiritualidad.

Noel Navas.

Notas:

(1) Tomado de: http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2013/03/130304_grandola_vila_morena_ch.shtml

1 Comentario

  1. Muy buena reflexion. Canciones q generacion tras generacion seran bandera de la iglesia y que los ‘jovenes’ necesitan leer para cantarlas. Pero como han hecho algunos cantantes cristianos al grabar himnos y cantos de hace mas de dos decadas en producciones como ‘Recordando» e «Himnos, un retrato de Cristo».
    Un saludo y abrazo mi Hno.

Escribir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Te podría interesar

Cómo formar doctrinalmente a cantantes y músicos

En la actualidad hay una gran necesidad de