La primera canción (Primera parte)

La primera canción (Primera parte)


Lecciones de la primera canción de la Biblia.

Recuerdo dos pensamientos que vinieron a mi mente el día que mi amigo Orlando Hernández comenzó a incursionar en el mundo de la composición. Desde que Orlando y yo nos conocimos, a los 16 años de edad, nos hicimos muy buenos amigos y servimos juntos en el ministerio de alabanza. Yo siempre valoré su amistad y admiré su talento, pero cuando escuché sus primeras canciones, no me pregunten por qué, decidí adoptar dos formas de pensar.

La primera: “Si alguna vez llego a escribir mis propias canciones (como Orlando)… ¡Jamás las cantaré!” ¿Por qué? Porque pensaba que iban a ser tan feas que ni a mi mismo me iban a gustar, je. Y segundo: “Si alguna vez llego a componer jamás diré ante una congregación: ´¡Hermanos! ¡Quiero compartir con ustedes esta alabanza que Dios me dio!´”  No sé, en ese entonces me incomodaba que los cantantes dijeran eso. Para mí quien se expresaba así era un religioso. “¿Cómo que Dios da canciones? ¿Ah? ” juzgaba, “¡Si ellos mismos se las inventan!”

Mis dos maneras de pensar cayeron aplastadas en tierra cuando unos años después comencé a escribir mis propias canciones. Cuando las compuse la verdad es que sí me gustaron y también comprobé que Dios las puede inspirar. Lo que pasó fue que un par de años después de introducirme en todo esto de escribir canciones tuve una experiencia que me demostró que verdaderamente Dios da canciones.

Sucedió un miércoles por la noche mientras realizaba mi devocional personal. En ese entonces siempre lo hacía a las 9:00 p.m. Ese día que estaba orando el Espíritu Santo (y mi conciencia) me impulsaron a tener un tiempo de arrepentimiento por algunas cosas en las que había desobedecido al Señor. Después de algunos minutos arrepintiéndome de corazón y rogando por una nueva oportunidad, sentí una sensación muy especial. No sé cómo describirla y no sé si alguien pudiera, pues muchas de las cosas que uno experimenta en oración podrían catalogarse como subjetivas; sin embargo, no puedo negar lo que sentí, experimenté un gran alivio y como si me hubieran quitado una carga de encima. Claro, todo producto de haberme confesado delante de Dios.

En ese momento, mientras seguía de rodillas, con actitud de agradecimiento comencé a adorar al Señor y a entonar una melodía, además, vinieron a mi mente algunas frases del Salmo 32, un salmo de arrepentimiento, y continué adorando sin que me importara el tiempo. Dentro de todo lo que decía sobresalía una melodía muy especial y palabras como: “Me has perdonado de mis pecados/Me has rodeado con cánticos de liberación/Me alegraré en ti, me gozaré en ti/Y cantaré en medio de los rectos de corazón”.

Mientras seguía adorando me percaté que realmente lo que fluía de mí era algo hermoso y que las palabras calzaban con la melodía. En ese momento lo único que pude intuir era que Dios estaba poniendo un cántico en mi boca. Me sorprendí por lo que brotaba de mi corazón y fluía de mis labios. Después de un par de horas de haber iniciado esta expresión espontánea de adoración logré terminar de escribir la canción completa, con su Estrofa, Coro y Puente. Le puse por título: “Me alegraré en ti” y si Dios lo permite será la canción que titulará mi primer disco de alabanza y adoración.

El sábado siguiente tenía ensayo con el equipo de alabanza de mi iglesia y les conté lo que me había pasado mientras oraba. Les dije que algo inusual me había ocurrido y que sentí como si Dios me hubiera inspirado una canción. Cuando se las mostré se quedaron sorprendidos y les gustó tanto que, ¡por primera vez!, pude cantar una canción mía con ellos ante la congregación sin necesidad de rogarles que lo hicieran, cosa que siempre hacía y me frustraba en gran manera. Pero esa vez no, fue distinto, por iniciativa de ellos la comenzamos a ensayar y la siguiente semana la cantamos en la reunión dominical. La reacción de la iglesia fue extraordinaria. A todo mundo le gustó. Aunque ya pasó algún tiempo de eso aún me encuentro con hermanos que me dicen: “¡Hey! ¡Aún me acuerdo de esa canción!”

Fue a través de “Me alegraré en ti” que comprendí que Dios realmente puede inspirar canciones.

Esto de que Dios inspira canciones no es algo nuevo, viene de miles de años atrás. Está avalado por las Escrituras y no contradice ninguna doctrina bíblica. El Antiguo Testamento nos da un ejemplo brillante sobre este hecho. Resulta que al final del libro de Deuteronomio y antes de que el pueblo de Israel entrara a la Tierra prometida, Dios invitó a Moisés a subir a un monte para que viera desde allí todo cuanto el pueblo iba a poseer. Cuando ambos conversaban el Señor le dio la triste noticia de que no entraría junto con ellos: “He aquí se ha acercado el día de tu muerte… vas a dormir con tus padres, y este pueblo se levantará y fornicará tras los dioses ajenos de la tierra adonde va para estar en medio de ella; y me dejará” (Deuteronomio 31:14, 16), como diciéndole: “¿Sabes qué Moisés? ¡Lo siento! No vas a entrar a la Tierra prometida. Y lo que es peor, quienes entren se apartarán de mí”. En ese preciso instante el Señor añadió (por favor lea todo el texto):

Ahora pues, escribíos este cántico, y enséñalo a los hijos de Israel;
ponlo en la boca de ellos, para que este cántico me sea por testigo
contra los hijos de Israel. Porque yo les introduciré en la tierra
que juré a sus padres, la cual fluye leche y miel;
y comerán y se saciarán,
y engordarán; y se volverán a dioses ajenos y les servirán… Y cuando
les vinieren muchos males y angustias, entonces este cántico responderá
en su cara como testigo, pues será recordado por la boca de sus descendientes;
porque yo conozco qué se proponen de antemano, antes que los introduzca
en la tierra que juré darles… Y Moisés escribió ese cántico aquel día,
y lo enseñó a los hijos de Israel… Y cuando Moisés acabó de escribir
las palabras de esta ley en un libro hasta concluirse… Dio órdenes Moisés…
Congregad a todos los ancianos de vuestras tribus, y a vuestros oficiales,
y hablaré en sus oídos estas palabras… Entonces habló Moisés a oídos

de toda la congregación de Israel las palabras de este cántico hasta acabarlo.
Escuchad, cielos, y hablaré; y oiga la tierra los dichos de mi boca.
Goteará como lluvia mi enseñanza; destilará como el rocío mi razonamiento;
como la llovizna sobre la grama. Y como las gotas sobre la hierba;
porque el nombre de Jehová proclamaré. Engrandeced a nuestro Dios…
Vino Moisés y recitó todas las palabras de este cántico a oídos del pueblo,
él y Josué hijo de Nun. Y acabó Moisés de recitar todas estas palabras a
todo Israel; y les dijo: Aplicad vuestro corazón a todas las palabras que yo
os testifico hoy, para que las mandéis a vuestros hijos
a fin de que cuiden de cumplir
todas las palabras de esta ley. Porque no es cosa vana, es vuestra vida,
y por medio de esta ley haréis prolongar vuestros días sobre la tierra adonde vais,
pasando el Jordán para tomar posesión de ella.
Deuteronomio 31:19-21, 22, 24-25, 28, 30; 32:1-3, 44-47.

Sí, lo sé, puse un pasaje bien largo, pero lo importante aquí es notar algo que ya mencioné, que sí, que Dios da canciones. El Señor inspiró a su siervo para que escribiera un cántico y luego éste lo mostró a todo el pueblo. Una cosa más: si se fija bien, esta es La primera canción que nos hablan las Escrituras que Dios inspiró a un hombre, Moisés. Por supuesto, han de haber habido otras que sus siervos escribieron, pero no donde el texto bíblico diga explícitamente que fue Dios quien dictó una canción a un compositor como en este caso.

En este sentido, el contexto que rodeó la escritura de esta canción y las palabras mismas del cántico nos brindan algunos principios importantes para todos aquellos que estamos escribiendo o estamos por escribir nuestras primeras canciones.

Dios es el principal interesado en que escribamos canciones

El texto dice que el Señor le dijo a Moisés: “Ahora pues, escribíos este cántico…” (Deuteronomio 31:19).

Francamente mi cabeza jamás hubiera imaginado que a Dios le interesaba el ministerio de la composición. ¡Jamás! Pero este texto dice que sí y por eso le ordenó a Moisés que tomara papel y lápiz (¿piedra y cincel? Je) para escribir. Si la composición no tuviera relevancia en la vida de su pueblo el Señor le hubiera dicho a Moisés: “Ahora toma papel y lápiz y escribe un sermón”. Pero no, en este caso particular le dijo que tomara nota del la canción que le iba a dar.

Si lee de nuevo el pasaje de Deuteronomio (sí, ese largo de allá arribita) notará que el propósito de Dios con que Moisés escribiera tenía fines educativos. La canción que él le dio tenía como meta que el pueblo recordara en el futuro que tenían que volverse a Dios y arrepentirse de su idolatría. Es decir, el cántico sería un instrumento de reflexión.

Si se fija, el poder de una canción no sólo reside en el mensaje que transmite, sino en la facilidad con que permite memorizar el mensaje. Las melodías son pegajosas, nos gustan y las podemos entonar por horas durante días. Una vez leí que en el tiempo de la Reforma los enemigos de Martín Lutero decían: “Él pervierte más a la gente con sus himnos que con sus sermones”, pues el pueblo andaba en todas partes cantando el evangelio. ¿Lo ve? Las canciones son pegajosas y son excelentes instrumentos educativos. Recuerde que una melodía no viene sola, siempre va acompañada de palabras y frases que juntas forman oraciones que hablan a la mente y al corazón del hombre. Por eso, hay ocasiones que una canción de cuatro minutos puede hablar más a la vida de alguien que un sermón de cuarenta minutos.

Además de su mensaje, una canción puede conmover el corazón más duro del planeta. Las frases poéticas, las figuras melódicas y el acompañamiento musical que conlleva un cántico sensibilizan el alma y la inducen a reflexionar acerca de lo que está escuchando. En este sentido, una canción no sólo educa, sino que tiene el poder de conmover las fibras más íntimas del ser. Cuando eso sucede es cuestión de tiempo para notar como la actitud y la conducta de un individuo cambia. ¿Por qué? Porque los humanos hacemos lo que pensamos y lo que sentimos. Y cuando eso pasa actuamos en pos de aquello que escuchamos. Las canciones nos hacen pensar, sentir y actuar. ¡Y Dios sabe eso! Él conoce el tremendo potencial que tiene una canción. Por eso nos llama a escribirlas e inundar el mundo con ellas, porque si nuestras canciones llevan consigo los pensamientos de Dios (su Palabra) provocaremos que miles piensen, sientan y actúen conforme a su voluntad.

Definitivamente Dios está interesado en el ministerio de la composición y nos invita a componer canciones así como Moisés escribió la suya.

Continúa…

PREGUNTAS PARA LOS LECTORES DEL BLOG: ¿Alguna vez había leído los capítulos 31 y 32 de Deuteronomio con detenimiento y reflexionado que Dios da canciones? ¿Qué piensa de la expresión: ´Dios es el principal interesado en que escribamos canciones´?

19 Comentarios

  1. Noel: muy buen articulo.
    Es interesante como Dios pide que el hombre se exprese a travez de las letras de canciones, o cantos, como le querranos decir.
    Es importante mencionar que si Dios no juzga la letra de una cancion, no es de los humanos tomarse ese derecho.
    Pero se da muy a menudo la critica a la letra de canciones que segun las personas “no van de acuerdo” a la palabra de Dios.

    Muy buen blog, adelante!

  2. DAJANNY: ¡Hola mi amiga! Pues mira que te agradezco tu comentario en el blog, de verdad que sí, qué bueno saber que te gustó el artículo. ¡Pero! ¿Sabes? Creo que voy a tener que diferir en la última parte de lo que escribiste. Voy a diferir, pero te suplico de favor, que leas mis palabras teniendo en cuenta que te amo en el Señor y que lo digo con todo el afecto de mi corazón. Además, quiero aprovechar tu comentario para aportar algo que creo que nos va a beneficiar tanto a ti como a mí (porque escribir me bendice) y por supuesto, va a beneficiar a todos. ¡Espero! Jeje.

    Me da curiosidad saber de dónde sacas que “Dios no juzga las letras de nuestras canciones”. Ya que basado en eso dices que si él no lo hace “los hombres no deberían tomarse ese derecho”. Pienso que esa manera de pensar no está del todo bien. Porque aunque no tengo un texto bíblico que específicamente diga que Dios juzga o no las letras que escribimos, ¡no creo que lo haya!, sí hay ejemplos bíblicos que muestran que Dios está al tanto de todo lo que los hombres y las mujeres hacen sobre la Tierra. ¡Y lo está juzgando! Solo voy a citarte un ejemplo: Apocalipsis capítulo 2 y 3. Si lo lees con atención verás que el Señor Jesucristo nos muestra cómo él está pendiente de la actividad de su iglesia mientras transita en este mundo. ¡Y les hace saber a sus miembros lo que piensa de ellos! Fíjate, en algunos casos emite palabras de aprobación y otras de desaprobación. Claro, siempre con su toque característico de afecto y compasión ofreciendo una oportunidad de arrepentimiento a los que están fallando.

    Como tú sabes, el Señor está pendiente de su obra sobre la Tierra, de la actividad de las naciones, del mover en la iglesia y del actuar de sus seguidores. Apocalipsis 2 y 3 es ejemplo de ello. El Señor no creó el mundo, le dio cuerda y lo abandonó a sus expensas. No, por el contrario él está pendiente de lo que acontece en él. Yo sé que tú sabes todo esto, solo lo menciono como fundamento de lo que voy a decir a continuación. Basado en lo anterior, puedo asegurarte que el Señor se fija en las letras de las canciones que estamos escribiendo. Sí, así como él sabe cuántos cabellos hay en nuestra cabeza y cuántos pajarillos caen al suelo, también sabe qué hacemos y qué escribimos. ¡Hasta qué decimos! Él seguramente tiene un diagnóstico del tipo de composición que estamos haciendo.

    Ahora, el Señor nos ha dejado las Escrituras para juzgar cuando una enseñanza es correcta e incorrecta, cuando el comportamiento de alguien es correcto o incorrecto. La Biblia es nuestra norma moral. En este sentido, como dije en el artículo de hoy, “las canciones son instrumentos didácticos y de enseñanza”. Por lo tanto, así como un predicador enseña la Palabra por medio de sus sermones, un compositor la enseña por medio de sus canciones. Esta es una de las formas en que un compositor predica la Palabra al mundo. Pienso que si como cristianos tenemos la obligación de juzgar la enseñanza de un sermón y corroborar que vaya acorde a las Escrituras entonces también tenemos la obligación de juzgar lo que los compositores están enseñando por medio de sus canciones. Es responsabilidad de cada creyentes juzgar si las enseñanzas que escucha, por medio de sermones o canciones, van conforme a la sana doctrina.

    Una vez más: así como cristianos debemos juzgar si algo es bíblico o no, debemos saber que otros nos juzgarán a nosotros y calificarán si lo que estamos escribiendo son buenas o malas letras. Tanto en el sentido estricto de la palabra, de si van conforme a la sana doctrina, como también si lo que escribimos es realmente bueno, literiamente hablando.

    Amiga, yo sé que duele que juzguen el trabajo de uno, ¡conmigo lo han hecho! Pero he aprendido que ese escrutinio es indispensable si espero convertirme en un compositor bíblico y que cumpla los estándares literarios que hay. Sinceramente, si una canción no es bíblica, contradice las Escrituras y raya con la herejía, esa canción o debe cambiársele letra o desecharse completamente. No podemos ni debemos aprobar canciones antibíblicas. Además, y es aquí donde voy a ser un poco duro: creo que hay canciones que los compositores de hoy estamos escribiendo, me incluyo yo, que deben reunir por lo menos los estándares literarios básicos. Es decir: coherencia, métrica, rima, conjugación de los verbos, etc. etc. Y otra cosa más: Que las canciones realmente digan algo. Sí, sinceramente amiga, hay canciones que están sonando hoy en día que no dicen nada. ¡Nada! Solo son linda melodía y emocionante poesía pero no aportan nada al intelecto humano.

    El próximo año, si Dios lo permite, abordaré el tema de las letras de nuestras canciones, si estás pendiente del blog vas a ver publicados los temas, pero por el momento te invito a escuchar el siguiente sermón de un predicador que conocí este año. Si clikéas aquí…

    http://www.ibsj.org/preview.php?id_sermon=69

    … escucharás el sermón: “El canto congregacional (Parte 3)” y te sorprenderás de lo que dice. ¡Por lo menos yo lo hice! El pastor Sugel Michelén aborda el tema de las letras de nuestras canciones. Yo hablé personalmente con él y me compartió algunas cosas, luego escuché esta prédica (que él me recomendó) y todo esto me ha motivado a cambiar mi manera de pensar en cuanto a las letras de nuestras canciones.

    En fin, mira como tu corto comentario me impulsó a escribir uno super largo, jajaja, pero creo que tu aporte y el mío van a ayudar a otros. Por eso te agradezco tu participación en el blog y espero recibas mis palabras y observaciones con el afecto que tengo por ti y por todos aquellos que tienen hambre y sed por aprender a componer cada vez mejor para la gloria de Dios y de su reino.

    Cualquier cosa estoy para servirte…

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

  3. Hey Noel el otro dia deje mi teclado en la iglesia y cuando llegué a la casa estaba pensando ke como iba a pasar el tiempo ya que ensayo en la noche y crei ke me aburriria pero me sorprendi cuando vi ke un amigo de mi hermano habia dejado su guitarra no se por que razon. y la verdad es que en la guitarra solo me se como unos 7 acordes y comensé a darle en la sala ya era muy tarde y me la lleve a mi cuarto y fue ahi cuando habro mi biblia antes de dormir y me encontre con este verso: Tú Señor, eres mi fuerza; ¡yo te amo! Tú eres mi protector, mi lugar de refugio, mi libertador, mi Dios, la roca que me protege, mi escudo, el poder que me salva, mi más alto escondite”. Salmo 18: 1-3
    y bueno comense con esos 4 acordes ke mejor me salen y fue un gran experiencia porque al siguiente dia ya con el teclado la estuve cantando y me paso igual ke lo ke vos contabas ke los demas kisieron tocarla por su propia iniciativa. cuando generalmnte les enseño una cancion ni caso me hacen pero sta vez fue diferente. ya ke habia estado lleno de muchos temores cuando el señor me mostro esa porcion y la cante todos mis miedos se fueron.

  4. KRLOZ: Gracias por tu testimonio, un amigo mio me dijo una vez: “No eres el mismo después que has escrito tu primera canción”. ¡Y es verdad! Otra cosa que tu dices y a mi me pasó, y sé que no sólo a mi, jeje, es que… ¡Cómo cuesta que los equipos de alabanza canten sus propias canciones! ¿No crees? Jeje, yo les pedía que cantaramos una mía, insistía e insistía… y nada. ¡Y eso que yo era el director del ministerio eh! Jajaja. Bueno, uno debe seguir adelante y echarle ganas. Con el tiempo el equipo sede, creen en ti y cantan las canciones en la iglesia.

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

  5. Ya escuché todo el artículo, es interesante, y me pareció muy bueno el comentario de KRLOZ, pues lo hizo con pocos acordes. Hace una semana más o menos, un amigo me pidió opinión sobre cómo tocar algunas alabanzas en el piano que compró, y le dí un poco de teoría de la música en cuanto a los acordes de una escala en especial, dsminuidos y sostenidos, etc. Bueno, al final de la lectura del comentario mencionado, pensé que sería muy útil realmente saber tocar un instrumento y tener cierto conocimiento básico de teoría de la música, y tal vez pueda usted llenar en alguna de las series estos aspectos, como algunos metodos en linea para aprender un poco más de los instrumentos principales que una banda en la iglesia usa para tocar la alabanza y adoración.

    Saludos a todos, Dios les bendiga.

  6. JUAN: Gracias por tus comentarios… ¡Por este y los que me dejaste de Meebo! Jeje, y sí, más adelante pienso hablar acerca de teoría musical y armonías en la composición, pero eso será hasta el otro año. ¡Incluso voy a necesitar ayuda de otros! Jeje.

    En cuanto a proveer recursos en línea para que la gente aprenda a tocar, dejáme considerarlo porque no estoy seguro si hay buenos recursos en línea como para sugerir alguno, tengo que buscar. Pienso que para aprender a tocar son mejores las clases presenciales y con un mentor físico que atienda a un alumno en vivo y en directo para que lo guíe en el proceso de apredizaje, quizá tengo una mentalidad atrasada, pero aún creo en eso. Los recursos en línea son útiles pero pienso que si alguien desea aprender o perfeccionarse en un instrumento siempre va requerir de un mentor de carne y hueso que lo discipule en el arte. Igual voy a considerar tus sugerencias.

    ¡Gracias!

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvaodr.

  7. Me asombra cada dia ver las maneras que Dios ha tenido, tiene y tendra para llevar el mensaje de salvacion, de consuelo, de fortaleza al mundo; especialmente, el proposito de Dios detras de esta cancion dada a Moises era recordarle al pueblo de Israel a travez de las generaciones antes que “el nuevo mundo” los absorbiera y se olvidaran de la ley de Dios y sus proezas
    Nuestro creador, sabe como reacionan nuestros sentidos y nuestro cuerpo atravez de diferentes experiencias, y El sabe la manera en que nuestro ser es movido y motivado, y Dios quiere que seamos movidos hacia El y que lo amemos con todo nuestro ser, y las canciones han sido utilizadas milenariamiente en expresiones de alegria, y algunos tambien las han utilizado para expresar tristeza
    Dios esta interesado en movernos hacia El y que otros sean movidos al dejarnos utlizar como intrumentos que glorifiquen Su Nombre

    En resumen, Que Buenisimo articulo, Que Dios siga inspirando a compositores!

  8. DAVID: Me gustó lo que pusiste, principalmente: “Las canciones han sido utilizadas milenariamente en diversas expresiones”. ¡Wow! Es la verdad, el uso que le damos a las canciones son los mismos que le dieron las generaciones pasadas desde los tiempo de Adán, a través de la historia universal y de la iglesia. La Biblia nos arroja luz sobre eso y por eso la canción de Deuteronomio nos provee un gran fundamento en todo esto de escribir canciones.

    ¡Gracias por comentar!

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

  9. Noel:
    espero que mi proximo comentario lo tomes a bien.
    Soy amigo, no amiga.(jajaja no te preocupes, ya me acostumbre. Puedes visitar mi blog para corroborar)

    Con respecto a mi comentario de que Dios no juzga las letras, lo hice en base a que como tu dices, es una forma de expresion. Si mi forma de expresarme es escribir y luego ellas llegan a ser canciones, no creo que deberiamos juzgar las letras.
    Es importante decir que no todas las canciones son congregacionales y es alli donde se genera la critica.

    Es cierto que hay que cuidar el contenido, pero no criticar solo porque mi interpretacion de la letra es diferente.

    Saludos.

  10. DAJANNY: ¡Qué pena! ¡No sabía que eras hombre, amigo! ¡Mil disculpas!

    ¡Ay, amigo! Claro que tomé a bien tu comentario, por supuesto que sí, pero aún cuando dices que te referías a escribir como forma de expresión… a mi modo de ver siempre debemos juzgar las letras. Congregacionales o no, las letras y cualquier forma de expresión debe ser juzgada.

    Quizá nos faltaría hablar por Msn, vía Skype o por teléfono para comprender tu punto, pero según lo que leo en tus comentarios simplemente difiero. Igual cada uno decide la forma de pensar que va a adoptar en cuanto a juzgar o no un arte. Como te digo, por falta de espacio se nos hace imposible a ti y a mi profundizar tu idea y a lo mejor allí habría una forma de concordar, respeto tu forma de pensar, solo quise dar mi opinion en cuanto a tu concepto.

    Siempre eres bienvenido para comentar, espero que tomes a bien mis palabras también… Cualquier cosa estoy para servirte.

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

  11. Hola de nuevo estimado amigo Noel, pues fijate que ya por fin me estoy regenerando, ajaja, en la lectura del blog, y acabo de leer esta nueva serie, y me parece my interesante, fijate que yo había descuidado por algún tiempo lo de la composición, pero ya me esta surgiendo otra vez la inquietud, y la voy a atender, fijate que a mi, me pasó algo hace poco, con respecto al tema de que Dios inspira las canciones, pero a mi fue en un sueño, en el cual me veia yo preso y anhelaba mi libertad, y en mi sueño empecé a entonar un cantico que hasta en el sueño empecé a llorar, y no dudé en despertarme a grabar la canción, ya que una vez también me pasó pero no grabé nada y se perdió la inspiración, y ya tengo la cancion por que como hemos estado llegndo a la carcel a evangelizar a las presos, el Señor creo que me la inspiró para ellos, confieso que no la he terminado, pero pronto lo haré, pero yo estoy convencidísimo de que es Dios quien inspira las canciones que el quiere usar.
    muchas gracias por tu atencion, te confirmo que ya tengo tus fotos, que me enviaste, y a trabajar por que el tiempo no perdona jajajaa
    Dios te bendiga estamos en contacto

  12. GERA: ¡Pero qué testimonio de composición más interesante! De veras que Dios puede usar un momento específico para inspirarnos. ya sea despiertos o dormidos. El otro día escuché una entrevista a un hombre de Dios que estaba hablando de los sueños y decia: “Dios no desperdicia las 7 u 8 horas que nos da para descansar, sino que las puede usar para hablarnos”. En tu caso pasó con un cántico. ¡Qué especial el testimonio que cuentas! ¡Te felicito! Te animo a que completes la canción y ojalá me la puedas compartir, me interesaria oirla amigo.

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador

  13. Hola!!! pues con ese enfoque jamás he leído esta porción, pero tomaré un tiempo para hacerlo.
    Tu segunda pregunta me recuerda a algo que leí en las primeras entradas del Blog “Cuando el Espíritu Santo pasa va dejando canciones a su paso” (Esta parafraseado ok?? no recuerdo las palabras literales) Dios mismo es nuestra inspiración y el que, como diría Marcos Vidal en la canción “Mi esperanza” Dios es quien “guía mi melodía” y no hay duda que lo hace con un firme propósito. Dios quiera hacerme un depositario de sus mensajes a través de canciones, Dios quiera bendecirme con este don tan preciado.
    Gracias por esforzarte tanto con este blog!!! Estaba reflexionando que mi hambre y sed por componder nació en tus enseñanzas y si soy honesto “La aventura de componer” es el único recurso que poseo para informarme y crecer sobre el tema. Una vez más GRACIAS!!!

  14. ADONYS: Gracias por tus palabras mi hermano, de verdad te lo agradezco. Además, sí, tienes razón, es interesante la expresión de Marcos Vidal cuando dice: “quien guía mi melodía”. Ese debe ser nuestro deseo, ser guiados por Dios aún cuando componemos.

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

  15. Noel, Como has mejorado el blog, te felicito. Me gustaría sugerirte que en el primer punto de tu estudio sobre el canto que Dios le dio a Moises, lo titules la fuente o Iniciador de las canciones del Reino, porque es el mas interesado en el sentido que sólo así podemos recordar con mas facilidad la enseñanza. Nuevamente te felicito y bendigo tu ministerio, nos vemos el 31, ok?

  16. TIO JUAN: Jeje, gracias por sus palabras y gracias por comentar. Me gusta el concepto de “Canciones del Reino”, porque eso es lo que hacemos. Francamente me gustaría más ahondar en la idea para ver si la puedo introducir en la serie, sería bueno que habláramos.

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

  17. En una ocasion… Finalizado el servicio de la mañana, el grupo de alabanza se quedaba ensayando para el servicio de la tarde… entonces en el ensayo, en un cantico nuevo empece a cantar: ¡¡¡Señor mi Fortaleza has sido Tu, en medio de angustia ahi estas Tu!!! entonces el pianista siguio la melodia, otro musico escribio la letra, en cuestion de 10 minutos teniamos la letra, en cuestion de otros 10 minutos teniamos la melodia entera y acordes, y en el culto de la tarde presentamos el canto que el señor nos habia regalado por la mañana… HASTA EL DIA DE HOY SE CANTA ESE CANTO EN LA IGLESIA.
    Cuento esto para reforzar el tema LA PRIMERA CANCION, pues esa fue mi primer canción.

    Fernando Cuellar
    Sana Ana

  18. FERNANDO: Gracias por el testimonio, muy especial. Gracias por visitar el blog y comentar.

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

  19. Hola Noel, me acabo de encontrar con tu blog y la verdad me encantan los artículos, me hacen relfexionar mucho. No tengo mucho componiendo para el Señor, pero quiero compartir como fue mi primera canción para Él. Hay un versículo que me encanta, y dice “Porque de Él, por Él y para Él son todas las cosas, a Él sea la gloria por los siglos de los siglos, Romanos 11:36”. Yo toco la alabanza en mi iglesia, pero un día salí muy tarde de la escuela, por lo que también llegue tarde a la iglesia, así que no subí a tocar, pero a la hora de la adoración, la persona que dirigía nos pedía que entonaramos un canto nuevo a Dios. Yo empecé a cantarle el versículo de Romanos de esta forma “Es de Ti, por Ti y para Ti”, y después solo cantaba “es por ti” mientras que le agradecía por todo lo que había hecho por mi, y le daba la gloria por todo lo que había logrado hasta ese momento. Tiempo despues no me podía sacar de la cabeza ese pedacito “es por Ti, es sólo por Ti…”, así que decidí escribirlo, y ponerle más versos. En dos semanas quedó la cancion completa. Después de unos meses, sentí cantarla ante la congregación como un canto especial, así que, con muchos nervios lo hice, y a todos les gustó. Al poco tiempo el grupo de alabanza y yo la arreglamos, la ensayamos y la tocamos en el aniversario de una iglesia. He escrito más canciones, y muchas han bendecido a mi congregación y a otras congregaciones donde las hemos tocado. Más o menos a la tercera canción, Dios me confirmó que la composición era mi llamado. Bendiciones y muchas gracias por los artículos, son de mucha bendicion.

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