Canciones escatológicas (Primera parte)

Canciones escatológicas (Primera parte)

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10 razones por las que abandoné el dispensacionalismo.

Durante el año pasado colaboré impartiendo algunas clases de doctrina los días martes en mi iglesia. Las clases duraron de febrero a septiembre. Al terminar, el pastor principal hizo una encuesta entre los asistentes de si querían continuar llegando los meses de octubre a diciembre y en qué temas doctrinales querían profundizar. Todos dijeron que querían ahondar en temas escatológicos.

Al enterarme de eso y ver que el pastor me pedía ayuda, me inquieté un poco, porque formando parte de una congregación que pertenece a una denominación dispensacionalista (Asambleas de Dios) y yo habiendo abandonado el dispensacionalismo desde 2001, ¿qué tendría que enseñar si yo creo distinto a ellos? Así que en una reunión con el pastor le compartí mis convicciones sobre la Segunda venida de Cristo y me dijo: “¡adelante! ¡Yo no soy dispensacionalista!”

Si no lo sabes, el dispensacionalismo es una corriente de interpretación bíblica que, entre varias premisas fundamentales, enseña que la Segunda venida de Cristo ocurrirá en dos etapas. La primera será el arrebatamiento o rapto de la iglesia donde Cristo vendrá a la Tierra, pero solo llegará a la atmósfera, arrebatará secretamente a los escogidos y se los llevará consigo al tercer cielo. Nadie lo verá, el mundo solo se enterará de la gente desaparecida. Ahora, mientras los escogidos se van al cielo y celebran allá las bodas del Cordero durante siete años, aquí en la Tierra los “dejados atrás” sufrirán la gran tribulación esa misma cantidad de tiempo. Al cumplirse los siete años Jesús volverá a la Tierra, hoy sí visiblemente.

En resumen, según el dispensacionalismo el regreso del Señor será en dos etapas: la primera será el rapto o arrebatamiento y la segunda etapa será la Segunda venida en sí que ocurrirá siete años después.

Muchos de quienes no somos dispensacionalistas creemos distinto: la Segunda venida de Cristo y el arrebatamiento de la iglesia ocurrirán el mismo día. Simple. Dos eventos de una sola vez, no dos con siete años de separación.

Así que este fue el tema que compartimos en la clase de escatología de los martes en mi iglesia. Francamente el ejercicio fue muy enriquecedor. Por ejemplo, la mayoría no tenía tatuado en su mente el esquema cronológico de eventos dispensacionalista, cosa que nos facilitó las exposiciones porque si no lo sabes, cuando uno tiene tatuado el esquema es bien difícil sacártelo de adentro. Hay varias razones de este fenónmo, pero mi punto es que durante las clases simplemente abrimos las Escrituras y extrajimos el esquema cronológico de eventos allí descritos.

Lo curioso es que quienes sí venían de una escuela dispensacionalista se sorprendieron por lo difícil que les fue sostener las premisas fundamentales que por años habían creído. Eso sí, aunque nos enfocamos principalmente en que el regreso de Cristo y el arrebatamiento ocurrirán el mismo día, hicimos un fuerte hincapié que independientemente que un cristiano crea que la Segunda venida ocurrirá en dos etapas o solo en una, lo importante es amarnos unos a otros como Cuerpo de Cristo y andar en luz a pesar de sostener posturas escatológicas diferentes. Así que si tú eres dispensacionalista y hasta ahora estás descubriendo que yo no lo soy, vamos, este tema no tiene por qué enemistarnos y mucho menos, desanimarte a seguir leyendo La Aventura de Componer, ¿ok?

Ahora bien, ¿por qué menciono todo esto? Porque quiero mostrarte algunas inquietudes que tengo con relación a algunas canciones contemporáneas que hablan sobre el regreso del Señor y aprovechar para compartirte las razones de por qué yo abandoné el dispensacionalismo hace más de quince años. Esta serie será bastante larga, la más amplia que alguna vez yo haya publicado en mi blog. Así que no te sorprendas que esté publicando sobre este tema durante los próximos meses.

Como dije antes, iniciaré compartiendo un par de canciones que hablan sobre la Segunda venida de Cristo y posteriormente me concentraré en explicar las razones por las que yo dejé de ser dispensacionalista.

Comenzaré con una canción reciente: “Volaré”, que interpreta T-Bone y Marcos Witt. Pero antes de decir lo que voy a decir quiero aclarar que en este ejemplo y el siguiente me voy a enfocar en la letra de la canción, nada más. Yo no sé si los intérpretes de estas canciones son dispensacionalistas o no. Nunca he tenido la oportunidad de enterarme de su postura escatológica. Lo que voy a demostrar con estos ejemplos es que quienes componen e interpretan canciones que hablan del regreso de Jesús suelen mezclar ambos eventos (el rapto y la Segunda venida) sin discriminar que, según el dispensacionalismo, son distintos y que ocurrirán en momentos diferentes. Y que sumado a esta realidad, la mayoría (por no decir: todos) de quienes han abrazado el dispensacionalismo aprueban dichas letras cuando en la vida práctica defienden a capa y a espada que el rapto y la Segunda venida tendrán siete años de separación.

Es decir, la mayoría de dispensacionalistas son dogmáticos cuando enseñan o conversan sobre las dos etapas en que dividen la Segunda venida, pero cuando se trata de las letras de canciones su dogmatismo desparece. ¡Se esfumó! Es más, hasta se deleitan y cantan canciones sobre la Segunda venida que prácticamente juntan la Segunda venida y el rapto el mismo día. ¿No es eso contradictorio?

Si no conoces la canción “Volaré” aquí está la letra y abajo de ella el video de la canción. El segmento al que haré alusión comienza en el minuto 3:46. Esta es la letra y en subrayado la parte que rapea T-Bone y en la que me concentraré.

Sé que un dia tú regresarás
y en una nube nos levantarás,
cuando suene la trompeta ahí estarás.

Sueño de lo celestial,
calles de oro y un mar de cristal,
cuando suene la trompeta ahí estarás

Coro:
/Volaré, volaré,
cuando suene la trompeta volaré.
Volaré, volaré,
Cuando suene la trompeta volaré.
¡Que suene la trompeta!
¡Que suene la trompeta!/

Espero el día en que tú vendrás
y por tus hijos tú regresarás,
cuando suene la trompeta ahi estarás.
Muertos en Cristo resucitarán ,
todos los ángeles te cantarán,
cuando suene la trompeta ahi estarás.

Puente:
Será un día tan lindo y glorioso
que ni me lo puedo yo imaginar.
Ahí sentado glorificado en tu trono
lleno de paz y vestido en Majestad.
Todos los ojos en una nube te verán
y en ese día toda lengua confesará
que mi Padre Jesucristo es Señor.
En ese día, toda rodilla se doblará

Glorificado, tú eres santo.
Alabanzas canto a lo alto…
Etc.

Si leíste y oíste «Volaré», verás que durante toda la canción Marcos Witt y T-Bone han venido cantando del arrebatamiento de la iglesia al decir efusivamente: “¡Volaré! ¡Volaré!”. Y si tú eres dispensacionalista,  al escucharla, en seguida asumirás que la canción se refiere al rapto, ¿cierto? Bueno, a menos que T-Bone y Witt crean que el arrebatamiento y la Segunda venida ocurrirán simultáneamente, entonces la canción está correctamente escrita conforme a lo que creemos los no dispensacionalistas. Pero si estos cantantes o quienes están a favor del dispensacionalismo creen que la Segunda venida será en dos fechas distintas, entonces la canción incurre en una contradicción.

¿En cuál? En la siguiente…

Fíjate, la canción viene diciendo “¡Volaré!”, refiriéndose al rapto de la iglesia, pero los versos que rapea T-Bone, no. Él dice: “todos los ojos en una nube te verán”, la cual es una expresión prestada de Apocalipsis 1:7 que dice: «he aquí, viene en las nubes y todo ojo le verá…» Según el dispensacionalismo el “todo ojo le verá” de Apocalipsis 1:7 no ocurrirá en el arrebatamiento (como dice la canción), sino en la Segunda venida después de la gran tribulación. Entonces, ¿por qué vamos a “volar” (en el rapto) y “todo ojo le verá” si según el dispensacionalismo eso no será así ya que esa venida será secreta? O al revés: ¿cómo es que “todo ojo le verá”, como dice la canción, si el dispensacionalismo enseña que cuando volemos en el rapto nadie verá al Señor?

¿Ves la contradicción?

Lo mismo pasa cuando T-Bone dice después: “y en ese día toda lengua confesará… en ese día toda rodilla se doblará”, ya que según el dispensacionalismo eso ocurrirá siete años después del rapto (Filipenses 2:9-11), no el propio día del arrebatamiento.

Esto significa que si eres dispensacionalista y te deleitas en una canción como esta, lo estás haciendo con una letra que agrupa el arrebatamiento y la Segunda venida en un solo evento, no en dos. Y si realmente crees que ambos eventos ocurrirán a la vez, está bien, muchos creemos que así será. Pero si crees que no, entonces este ejemplo me sirve para demostrar que los compositores, intérpretes y cristianos en general que han abrazado el dispensacionalismo suelen deleitarse en letras que abordan el tema del retorno del Señor pero que difieren de su postura escatológica.

¿Tiene algo de malo esto? Depende.

Mira, yo fui dispensacionalista… mejor dicho: yo fui un apasionado dispensacionalista que en sermones o conversaciones con amigos enfatizaba rigurosamente la separación de años que había entre el rapto y la Segunda venida. Y que yo sepa, un buen dispensacionalista enfatizará la diferenciación de etapas cuando enseñe o cuando hable con otras personas explicándoles cómo será el regreso del Señor. En este sentido, pregunto: ¿por qué el cristiano dispensacionalista deja de ser dogmático cuando escucha canciones que hablan de la venida del Señor? ¿Por qué en sermones y conversaciones se apasionan al aclararte que Jesús vendrá en dos etapas, pero no muestran el mismo fervor cuando se trata de diferenciar las etapas en las canciones cristianas? Probablemente porque no se han percatado que algunas letras sobre la Segunda venida mezclan ambos eventos o simplemente porque no le han prestado importancia. Y ese es mi punto, ¿por qué el dogmatismo al enfatizar que el rapto y la Segunda venida ocurrirán en momentos diferentes, pero ante canciones que muestran que ocurrirán el mismo día (como «Volaré») el dogmatismo desaparece?

En la próxima entrada compartiré otra canción que incurre en este mismo fenómeno y posteriormente me dedicaré a explicar por qué abandoné el dispensacionalismo.

Continúa leyendo la Segunda parte…

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