Canciones escatológicas (Vigésimonovena parte)

Canciones escatológicas (Vigésimonovena parte)

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10 razones por las que abandoné el dispensacionalismo.

Esta es la última entrada de la serie más larga que alguna vez haya publicado en mi blog. En lo personal he disfrutado muchísimo relatar las razones de mi viaje por las fronteras del dispensacionalismo hasta migrar completamente al no dispensacionalismo. Hoy compartiré la última premisa por la que creo que el dispensacionalismo no brinda una correcta visión del futuro.

En último lugar, el dispensacionalismo no brinda una correcta visión del futuro porque suele ver de menos la doctrina de los cielos nuevos y tierra nueva.

Esta serie, que comencé hace varios meses, la inicié relatando brevemente mi experiencia de compartir la clase de escatología en mi iglesia local. ¿Lo recuerdas? Allí expuse algunos de los puntos que he compartido a través de estas entradas. Recuerdo que, en la última clase, cuando hablé de los cielos nuevos y la tierra nueva, alguien dijo frente a todos: “Hermano, pero esa es una enseñanza de los Testigos de Jehová”.

Me pareció interesante el comentario porque efectivamente, la doctrina de los cielos nuevos y tierra nueva es una doctrina estandarte de los Testigos de Jehová; sin embargo, el hecho de que ellos la proclamen no significa que no sea bíblica. Lo mismo podríamos decir de la doctrina de la Trinidad. Los católicos romanos defienden esta doctrina y no por eso es anti bíblica. Una doctrina no es falsa por quien la proclame, sino por su fundamento bíblico. En este sentido, lo mismo pasa con la doctrina de los cielos nuevos y tierra nueva, es bíblica, pero prácticamente la hemos relegado a la Watchtower.

Sumado a esto, el hecho de que el dispensacionalismo ubique los cielos nuevos y la tierra nueva ocurriendo dentro de más de mil años y que la gran mayoría de predicadores dispensacionalistas no profundicen en ella, ha provocado un desinterés total de parte de los evangélicos por un tema que si se estudiara a fondo podría contribuir a brindar esperanza al corazón del cristiano y una sana perspectiva acerca del futuro que le espera al planeta.

Antes de continuar, quiero animarte a que adquieras el libro “El Cielo”, de Randy Alcorn, el cual es, a mi modo de ver, el mejor libro escrito, después de la Biblia, que habla, explica y describe las implicaciones de que el cielo y la tierra sean renovados en el futuro. Si quieres comprarlo en este momento vía Internet o descargar el primer capítulo para ver de qué trata, lo puedes hacer dando clic aquí.

Ahora permíteme mostrarte algunos textos de la Palabra que hablan acerca de los cielos nuevos y la tierra nueva:

Pues he aquí, yo creo cielos nuevos y una tierra nueva,
y no serán recordadas las cosas primeras ni vendrán a
la memoria.
Isaías 65:17.

Porque como los cielos nuevos y la tierra nueva
que yo hago
permanecerán delante de mí —declara el
Señor—, así permanecerá vuestra descendencia
y vuestro nombre.
Isaías 66:22.

Pero, según su promesa, nosotros esperamos nuevos
cielos y nueva tierra
, en los cuales mora la justicia.
2 Pedro 3:13.

¿Lo ves? Hay varios textos en la Escritura que claramente hablan de los cielos nuevos y la tierra nueva. Incluso, el Señor Jesucristo mismo habló de este tema. Si lees detenidamente el siguiente pasaje verás que la regeneración de la que habla el Señor ocurrirá en su Segunda venida, día en el cual se sentará en su trono para juzgar, mira:

Entonces respondiendo Pedro, le dijo: He aquí, nosotros
lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué, pues,
recibiremos? Y Jesús les dijo: En verdad os digo
que vosotros que me habéis seguido, en la regeneración,
cuando el Hijo del Hombre se siente en el trono de su
gloria
, os sentaréis también sobre doce tronos para juzgar
a las doce tribus de Israel. Y todo el que haya dejado
casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre,
o hijos o tierras por mi nombre, recibirá cien veces
más, y heredará la vida eterna.
Mateo 19:27-29.

¿Cuándo se sentará Jesús en su trono? En su Segunda venida: “pero cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los ángeles con Él, entonces se sentará en el trono de su gloria…” (Mateo 25:31). ¿Cuándo ocurrirá la regeneración entonces? El día en que Jesús regrese por segunda vez. Y como ya he dicho hasta el cansancio durante las últimas entradas: después del juicio vienen los cielos nuevos y la tierra nueva, que en el pasaje de arriba Jesús le llama: “la regeneración”.

El apóstol Pedro también habló de este tema, no solo en 2 Pedro 3:1-13, sino también en el libro de los Hechos. Al leer el siguiente pasaje quiero que notes que el apóstol aseguró que el día que Jesús venga por segunda vez, ese será el momento en que se restaurarán todas las cosas, mira:

Por tanto, arrepentíos y convertíos, para que vuestros
pecados sean borrados, a fin de que tiempos de refrigerio
vengan de la presencia del Señor, y Él envíe a Jesús,
el Cristo
designado de antemano para vosotros, a quien
el cielo debe retener hasta el día de la restauración de
todas las cosas,
acerca de lo cual Dios habló por boca
de sus santos profetas desde tiempos antiguos.
Hechos 3:19-21.

Los pasajes anteriores no solo confirman que la doctrina de los cielos nuevos y la tierra nueva es una doctrina bíblica, sino también que dicho evento ocurrirá el día que Jesús regrese por segunda vez. Por lo tanto, permíteme finalizar esta serie compartiéndote uno de los pasajes más esperanzadores de la Escritura y uno de mis favoritos de toda la Biblia. Y como verás, tiene que ver con los cielos nuevos y la tierra nueva:

Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer
cielo y la primera tierra pasaron
, y el mar ya no existía más.
Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender
del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para
su marido. Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí
el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos;
y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como
su Dios. Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya
no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor;
porque las primeras cosas pasaron. Y el que estaba sentado
en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas.
Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas.
Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio
y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente
del agua de la vida. El que venciere heredará todas las cosas,
y yo seré su Dios, y él será mi hijo.
Apocalipsis 21:1-7.

Gracias por haberme acompañado hasta el final de esta serie, espero haber contribuido a enriquecer tu perspectiva sobre el futuro.

¡Maranata!

Noel Navas.

1 Comentario

  1. William Uribe Bermúdez

    Excelente, magnífico el análisis.

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