Cantando nuestras propias canciones (Tercera parte)

Cantando nuestras propias canciones (Tercera parte)

- en Cantando nuestras propias canciones
1179
4


ceguera1¿Por qué no cantamos lo nuestro?

La última vez mencioné como muchas congregaciones, por lo menos en mi país, no cantan canciones nuevas. Canciones confeccionadas por sus propios compositores. A mi manera de ver eso es lamentable. ¡Más cuando se sabe que los hay! Algo distinto sería que no hubieran escritores en las iglesias locales. Cosa que a veces sucede. Pero si los hay, ¿por qué no se les toma en cuenta? ¿Por qué no se canta lo que ellos están escribiendo? Han de haber muchas razones, he aquí cinco que vienen a mi mente:

Comodidad.

Cantar una canción nueva, ya sea del último disco de música cristiana o de uno de nuestros propios escritores, implica esfuerzo. Esfuerzo que muchos pastores, directores o equipos de adoración no están dispuestos a dar. ¡Holgazanería pura! Piénselo:

Cantar una canción nueva requiere tiempo de selección. Implica dedicar tiempo para sentarse a escuchar música y escoger la más apropiada para la reunión.

Cantar una canción nueva requiere tiempo de preparación. Implica que alguien debe trabajar en escribir las letras, cifrados o partituras para el ensayo del equipo de alabanza.

Cantar una canción nueva requiere tiempo de ensayo. Implica que un equipo de músicos y cantantes dedicarán varias horas a la semana para aprender y dominar la canción que van a enseñar.

Cantar una canción nueva requiere tiempo de enseñanza. Implica que el equipo de alabanza se esforzará por mostrar en la reunión de la iglesia la canción que han practicado y que ahora desean que las personas aprendan.

Cantar una canción nueva requiere tiempo de repetición. Implica que el equipo de alabanza deberá mostrarla a las personas en repetidas ocasiones hasta que esta sea parte del repertorio de la iglesia.

Si a todo esto le sumamos el riesgo de que a la congregación no le guste la canción algunos atornillan su mente pensando: “Ante tal panorama… ¡Mejor sigamos cantando lo de siempre!”

Ceguera.

Recuerdo el tiempo que trabajé en una escuela cristiana y no teníamos coordinador para el área de niños. Llamé a pastores amigos para que me recomendaran a alguien para el puesto, entrevisté a varios aspirantes y aún así no encontraba al indicado. ¡Estaba preocupado! Un día, hablando con uno de los maestros que impartían clases a los alumnos de bachillerato me dijo que su pasión eran los pequeños y que fungía como pastor de niños de su iglesia. A medida que hablábamos y me contaba todo lo que hacía en su congregación en pro de los niños, yo decía para mí: “¡Caramba! ¡Todo este tiempo he tenido a la persona idónea entre mis filas! ¿Por qué no me di cuenta de esto antes?” Después de esa conversación gestionamos su traslado al área de niños. Y aunque hace algunos años ya no trabajo en dicho lugar, él sigue ejerciendo su ministerio con los pequeños de forma impactante.

A veces podemos tener algo frente a nuestros ojos y aún así no verlo. “Vemos, pero no vemos” diría alguien. Es decir, padecemos de ceguera. Pienso que lo mismo sucede en las congregaciones locales. Tenemos cantantes, músicos, pintores, poetas, ¡compositores!, entre nuestras filas y por culpa de nuestras escamas oculares no vemos a la gente talentosa que está allí. A veces, simplemente bastaría con tener el valor de preguntar desde el púlpito: “¿Hay alguien en este lugar que escriba canciones para Dios?” para darnos cuenta que sí hay escritores entre nuestro pueblo.

Alienación.

Según el Diccionario de la Lengua Española la alienación es: “El estado mental caracterizado por una pérdida del sentimiento de la propia identidad”. El pastor, director o equipo de adoración alienado piensa: “Las canciones que escriben los compositores de tal o cual país, o de tal o cual ministerio son mejores que las que alguna vez podría escribir alguien de mi iglesia. ¡Por eso cantamos lo que ellos componen y no lo nuestro!”

Aunque muchos no lo reconocerían abiertamente en la práctica manifestamos una mentalidad alienada, sino tajante, por lo menos leve. Creyendo que lo que hay fuera de las cuatro paredes de nuestra iglesia es mejor que lo que hay dentro. Buscando traer lo de afuera hacia dentro y menospreciando lo nuestro. Con esto no quiero decir que lo de afuera no tiene valor. ¡Claro que lo tiene! Pero también lo que hay dentro tiene valor. Simplemente hay de despojarnos de esa mentalidad e interesarnos por lo que nuestros propios compositores están escribiendo. Seguramente hay tesoros que no hemos descubierto por darle más importancia a la mirada externa, que a la interna.

Continúa…

4 Comentarios

  1. Pues he tenido la experiencia de cantar algo que yo he escrito en la iglesia y gracias a Dios, las personas adoraron a Dios con esa canción fue muy arriesgado pero valió la pena…

  2. Rene Dominguez

    Recuerdo la primera cancion que comparti con una congregacion. Recuerdo que pense “Si Dios me la ha dado, cual es mi temor, voy a cantarla, y que Dios sea glorificado”.
    Asi es que prepare la cancion con la banda, no les dije de quien era, solo les puse los arreglos, en ese culto la cante 4 veces. y asi en otra oportunidad. Por sobre todo me mantuve en la idea de lo que Dios me habia dado, crei en lo el me habia dado.
    fue para una vigilia, ya casi terminando que senti el clik de cantarla, cuando despues de unos segundos, todo a mi alrededor era una fiesta incontenible, pase cantanto este canto por alrededor de 1/2 hora, la gente no se queria ir, que buena experiencia. ¡Gracias Señor!, se tu glorificado.
    Tiempo de preparacion
    tiempo de ensayo
    tiempo de enseñanza
    tiempo de repeticion
    Amen Noel, asi es!

  3. Noel… te felicito, esta informacion esta muy, pero muy PRO (entiendase PROFESIONAL), realmente te mataste haciendo esto.. te felicito amigo… te espero en oriente para que compartas esto mismo— Dios te siga usando aun mas Noel… Dios te bendiga!

  4. yo la verdad de los cantos que he compuesto no me he atrevido a enseñarselos a alguien excepto mi esposa, ya que como tu dices yo sentía eso de la lienacion, creo que es un malque destruye la autoestima de compositor y hasta del ministerio ahora que lo dices tengo que cambiar esa area. gracias

Escribir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te podría interesar

¿Por qué hay cristianos que nunca dejan de decir malas palabras?

Hace unos meses un amigo y yo tuvimos