<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>La Aventura de Componer &#124; El blog de Noel Navas &#187; Atmósferas de composición</title>
	<atom:link href="http://www.laaventuradecomponer.com/category/atmosferas-de-composicion/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.laaventuradecomponer.com</link>
	<description>¿Cómo escribir canciones?, artículos, recursos y más.</description>
	<lastBuildDate>Fri, 03 Feb 2012 17:16:21 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.3</generator>
		<item>
		<title>Atmósferas de composición (Quinta parte)</title>
		<link>http://www.laaventuradecomponer.com/atmosferas-de-composicion/atmosferas-de-composicion-quinta-parte/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=atmosferas-de-composicion-quinta-parte</link>
		<comments>http://www.laaventuradecomponer.com/atmosferas-de-composicion/atmosferas-de-composicion-quinta-parte/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 04 Sep 2008 15:10:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Noel Navas</dc:creator>
				<category><![CDATA[Atmósferas de composición]]></category>
		<category><![CDATA[atmósfera]]></category>
		<category><![CDATA[Composición]]></category>
		<category><![CDATA[invierno]]></category>
		<category><![CDATA[primavera]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.laaventuradecomponer.com/?p=193</guid>
		<description><![CDATA[Pasos para cambiar su atmósfera. Hasta el momento hemos visto los dos tipos de atmósfera que hay para componer. Según el lenguaje metafórico de Cantares el tiempo de la canción ha venido cuando la primavera se ha hecho presente (vea Cantares 2:10-14). Somos llamados a componer desde la atmósfera de la presencia de Dios y no desde una alejados de él, la invernal. Aunque podríamos hacerlo, no es la adecuada. En esta oportunidad deseo brindarle algunos pasos prácticos que pueden... <a href="http://www.laaventuradecomponer.com/atmosferas-de-composicion/atmosferas-de-composicion-quinta-parte/"> Leer más... </a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em><img class="alignnone size-full wp-image-1055" style="float: left;" title="primavera-21" src="http://www.laaventuradecomponer.com/wp-content/uploads/2008/09/primavera-21.jpg" alt="primavera-21" width="200" height="152" />Pasos para cambiar su atmósfera.</em></strong></p>
<p>Hasta el momento hemos visto los dos tipos de atmósfera que hay para componer. Según el lenguaje metafórico de Cantares <em>el tiempo de la canción </em>ha venido cuando la primavera se ha hecho presente (vea Cantares 2:10-14). Somos llamados a componer desde la atmósfera de la presencia de Dios y no desde una alejados de él, la invernal. Aunque podríamos hacerlo, no es la adecuada.</p>
<p><span id="more-193"></span></p>
<p>En esta oportunidad deseo brindarle algunos pasos prácticos que pueden contribuir a que su atmósfera interior sea propicia para <em>el tiempo de la canción.</em> Dicho tiempo podrá venir continuamente a su vida si pone en práctica algunas, sino todas, de las siguientes recomendaciones:</p>
<p><em>1. Limpie su atmósfera.</em></p>
<p>Cuando era pequeño mi mamá me enseñó que si quería aprender a limpiar mi atmósfera interior debía conocer el valor de la confesión. En aquel tiempo utilizó una analogía, de la <em>´respiración´</em>, para mostrarme la forma de expulsar el aire contaminado de mi vida y sustituirla por aire puro. Ella decía: <em>“Si en algún momento del día pecas contra el Señor, acércate a él en oración y ´exhala´ tu pecado a través de la confesión”. </em>En ese momento ella sacaba por su boca todo el aire de sus pulmones y con voz dificultosa decía: <em>“¡Y cuando hayas ´exhalado´ tu pecado, ahora debes ´inhalar´ por medio de la fe el perdón de Dios hacia dentro de ti!”</em> A lo que acto seguido inhalaba todo el aire posible para oxigenar sus pulmones.</p>
<p>La confesión es el método de Dios para limpiar su atmósfera. El pecado no confesado es como CO2 (Dióxido de Carbono) en sus pulmones. Usted no debe permitirse tener pecados inconfesos en su vida. Cuando peque, arrepiéntase inmediatamente. Aférrese a la promesa que dice: <em>“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad”</em> (1 Juan 1:9). ¿“<em>Limpiarnos de toda maldad?”</em>? ¿Lo leyó bien? Sí, el texto dice que si confesamos nuestros pecados limpiaremos nuestra atmósfera. De mi pastor aprendí que <em>“los únicos pecados que Dios no perdona son los que no se confiesan”.</em> Por lo tanto, aprenda a confesar sus pecados inmediatamente después de cometidos y descubrirá que Dios es el principal interesado en purificar su atmósfera.</p>
<p><em>2. Inunde su atmósfera.</em></p>
<p>Ahora que su atmósfera ha sido limpiada del CO2 deje que el aire del Espíritu sople dentro de usted. Hechos capítulo dos dice que cuando los 120 estaban orando el viento del Espíritu sopló sobre ellos y todos fueron llenos del Espíritu Santo (vea Hechos 2:1-4). Es decir, la atmósfera cambió. En este sentido, si usted desea que su atmósfera cambie invite al Espíritu a soplar en usted. Su viento fresco llenará su ser y nunca más será el mismo.</p>
<p>En este punto la pregunta de rigor es: ¿Cómo se es lleno del Espíritu? ¿Cómo se puede experimentar el soplo del Espíritu a diario? Sencillo: aprenda a rendirse a él. Los discípulos fueron llenos del Espíritu ese día de Pentecostés debido a la actitud de rendición diaria que habían venido manifestando a través de la oración.</p>
<p>Se cuenta de un joven que ansiaba con todas sus fuerzas ser lleno del Espíritu Santo. Cada semana que el pastor predicaba el joven anhelante pasaba al frente, se arrodillaba en el altar e intentaba ser lleno del Espíritu. Lo hacía con tal fervor que cuando volvía a su asiento regresaba agotado y frustrado, nunca lo conseguía. Una de esas veces que pasó al frente, una ancianita, de esas que hay en todas las iglesias, se acercó y le dijo al oído: <em>“Joven, deje de estar pujando tanto, el Espíritu Santo está más interesado en llenarlo a usted de lo que usted está por serlo. Por lo tanto, deje de esforzarse, simplemente pida con fe y ríndase a él. ¡Es más fácil cuando uno se rinde!”</em> El joven pensó dentro de sí: <em>“He intentado todo, así que no pierdo nada con hacer lo que esta ancianita dice”.</em> En ese momento oró con sencillez, se rindió por completo y comenzó a dar gracias. No tuvo que esperar más, su rostro cambió en el mismo instante que el Espíritu Santo inundó su ser.</p>
<p>¿Quiere que su vida sea distinta? Sea lleno del Espíritu. Hágalo a diario, hágalo continuamente, hágalo en oración. Solamente asegúrese de rendirse totalmente, que cuando lo haga, su atmósfera cambiará.</p>
<p><em>3. Alimente su atmósfera.</em></p>
<p>Ahora que ha sido limpio del CO2 e inundado con el aire del Espíritu, usted debe alimentar su atmósfera. <em>“¿Cómo consigo eso?”</em>, se preguntará. ¡A través de la Palabra! La Biblia dice que las palabras de Dios son como semillas (vea Lucas 8:11). Cuando esas semillas se siembran en su corazón, ellas germinan, crecen y según su nivel de obediencia producirán dentro de usted abundante vegetación. Vegetación que como en la primavera alimentará su atmósfera.</p>
<p>Mire, las plantas, las flores y los árboles son los purificadores naturales del aire. Ellos son los encargados de proveer Oxígeno y de traer frescura al planeta. ¿Por qué cree que el movimiento ecológico aboga tanto por la reforestación de nuestras ciudades? ¿Por qué cree que le dan tanta importancia a sembrar árboles? Porque la vegetación es la responsable de nutrir nuestra atmósfera. Tanto así que hay árboles que son capaces de proveer Oxígeno hasta para 10 personas. ¡Imagine eso! Esto significa que entre más árboles de la Palabra hayan dentro suyo, ¡mejor para usted! Por lo tanto, siembre a diario la semilla de la Palabra a través del estudio, la meditación y la memorización de las Escrituras y verá que más pronto que tarde su ambiente interior será transformado.</p>
<p><em>4. Proteja su atmósfera.</em></p>
<p>Hace unos meses, mientras realizaba mi rutina diaria de ejercicios, sentí que el Espíritu Santo me sorprendió. No suele sucederme, pero esa vez ocurrió. Resulta que mientras trotaba mis pensamientos giraban en torno a un empleado que no había hecho algo que yo le había pedido. Mientras corría e iba pensando en el asunto comencé a enfadarme. Y mientras más pensaba en ello, más me enfadaba. Ya no corría en paz. En ese momento el Espíritu Santo me dijo: <em>“Noel, tienes que aprender a tener buenos hábitos de pensamiento”.</em> Inmediatamente dije: <em>“¿Queeé?”</em> <em>“Sí…”,</em> prosiguió: <em>“Tienes que aprender a tener buenos hábitos de pensamiento. La mente es como el cielo radiante que ves este día mientras corres. Si el cielo allá arriba está limpio y despejado como lo ves, en la tierra habrá paz y tranquilidad; mas si ese mismo cielo se nubla y experimenta aires de tormenta, en la tierra habrá turbulencia e intranquilidad. Bueno, ¡lo mismo sucede con la mente y con el alma! Si tu mente allá arriba aprende a pensar bien tu alma experimentará tranquilidad; mas si tu mente se encuentra perturbada (como lo está en este momento) tu alma también lo estará. Por lo tanto, ¡aprende a tener buenos hábitos de pensamiento!”</em> Esa mañana fue una de las mejores sesiones de ejercicio que alguna vez tuve, <em>jeje.</em> Aprendí una gran lección y mi espíritu se tranquilizó.</p>
<p>En este sentido, si quiere proteger su atmósfera interior aprenda a pensar bien. Piense conforme al parámetro que nos dejó Pablo: <em>“Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad”</em> (Filipenses 4:8). Así que si de repente aparecen en su mente ideas distintas a estas, ¡deséchelas! Oblíguese a abrazar este tipo de pensamientos y disciplínese en pensar bien. Todo es cuestión de saber que si sus cielos (entiéndase <em>´mente´</em>) están despejados, la Tierra (entiéndase <em>´alma´</em>) experimentará paz y bienestar. Y por lo tanto, su atmósfera estará bien.</p>
<p><em>5. Transmita su atmósfera.</em></p>
<p>Ahora que usted se ha asegurado de limpiar, inundar, alimentar y proteger su atmósfera, entonces es el momento de transmitirla. <em>“¿Cómo hago eso?”,</em> se preguntará. Bien, hay muchas maneras, una de ellas es mediante <em>el tiempo de la canción</em> que habla Cantares.</p>
<p>Como compositor le garantizo que las canciones surgirán en usted si cumple los requisitos básicos de una atmósfera primaveral. Y cuando eso suceda, notará que las canciones que escriba serán reflejo de la atmósfera que está experimentando. Como he dicho antes: en esencia la atmósfera primaveral es producto de la intimidad con Dios. Intimidad que usted puede acceder mediante los pasos que he mencionado. Por lo tanto, a medida que profundice su relación con Dios toda canción que escriba estará impregnada de la presencia divina. Y cuando eso suceda, y comparta con otros sus canciones, ellos podrán ser inundados con la misma atmósfera que lo ha inundado a usted primero. ¡Qué privilegio! ¿No le parece? Usted puede ser un instrumento en las manos de Dios para transmitir a otros la atmósfera del Espíritu mediante las canciones que escriba.</p>
<p>Antes de terminar, le invito a que lea una vez más la invitación del Señor en Cantares:</p>
<p><em>Levántate, oh amiga mía, hermosa mía, y ven.<br />
Porque he aquí ha pasado el invierno,<br />
se ha mudado, la lluvia se fue;<br />
Se han mostrado las flores en la tierra,<br />
el tiempo de la canción ha venido,<br />
Y en nuestro país se ha oído la voz de la tórtola.<br />
La higuera ha echado sus higos<br />
y las vides en cierne dieron olor;<br />
levántate, oh amiga mía, hermosa mía y ven.<br />
Paloma mía, que estás en los agujeros de la peña,<br />
en lo escondido de escarpados parajes,<br />
muéstrame tu rostro, hazme oír tu voz,<br />
porque dulce es la voz tuya, y hermoso tu aspecto.<br />
Cantares 2:10-14.</em></p>
<p><strong>Noel Navas.</strong></p>
<p><strong>PRENGUTAS PARA LOS LECTORES DEL BLOG:</strong> <em>¿Qué opina de los pasos sugeridos para transformar su atmósfera? ¿Qué otros aspectos adicionales cree usted que deben tomarse en cuenta para lograrlo?</em></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.laaventuradecomponer.com/atmosferas-de-composicion/atmosferas-de-composicion-quinta-parte/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>9</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Atmósferas de composición (Cuarta parte)</title>
		<link>http://www.laaventuradecomponer.com/atmosferas-de-composicion/atmosferas-de-composicion-cuarta-parte/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=atmosferas-de-composicion-cuarta-parte</link>
		<comments>http://www.laaventuradecomponer.com/atmosferas-de-composicion/atmosferas-de-composicion-cuarta-parte/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 02 Sep 2008 00:37:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Noel Navas</dc:creator>
				<category><![CDATA[Atmósferas de composición]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.laaventuradecomponer.com/?p=191</guid>
		<description><![CDATA[¿Puede un cristiano componer en medio del invierno? Al venir hablando de invierno y primavera, según el lenguaje metafórico de Cantares, puedo dejar la impresión de que un compositor nunca enfrentará dificultades o que no debe componer mientras esté atravesando tormentas. El propósito de esta entrada es mostrarle que aún en medio de la tempestad un compositor cristiano puede escribir canciones por encima de sus problemas. Si recuerda, según el autor de Cantares el tiempo de la canción viene junto con... <a href="http://www.laaventuradecomponer.com/atmosferas-de-composicion/atmosferas-de-composicion-cuarta-parte/"> Leer más... </a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em><strong><img class="alignnone size-full wp-image-1053" style="float: left;" title="invierno2" src="http://www.laaventuradecomponer.com/wp-content/uploads/2008/09/invierno2.jpg" alt="invierno2" width="220" height="152" />¿Puede un cristiano componer en medio del invierno?</strong></em></p>
<p>Al venir hablando de invierno y primavera, según el lenguaje metafórico de Cantares, puedo dejar la impresión de que un compositor nunca enfrentará dificultades o que no debe componer mientras esté atravesando tormentas. El propósito de esta entrada es mostrarle que aún en medio de la tempestad un compositor cristiano puede escribir canciones por encima de sus problemas. Si recuerda, según el autor de Cantares <em>el tiempo de la canción</em> viene junto con la primavera. Lo leímos en Cantares 2:10-14. ¿Lo recuerda? Esa es la atmósfera apropiada para componer. Una en donde <em>“el invierno ha pasado, la lluvia se ha ido y las flores y frutos han brotado”.</em> De allí surgen las canciones verdaderamente ungidas.</p>
<p><span id="more-191"></span></p>
<p>Ahora, también he dicho que la primavera es un estado interior del ser y que está profundamente ligada a nuestra relación con Dios. A más intimidad con él, más resplandeciente la primavera; a menos intimidad, más oscuro el invierno; sin embargo, hay ocasiones en que un cristiano atraviesa tiempos difíciles. No es que se haya descuidado en su amistad con Dios ni que haya dejado de buscar su presencia. No, lo que sucede es que la vida es así: difícil. Pero, como he mencionado antes, aún en medio de la pruebas un compositor puede experimentar <em>paz en medio de la tormenta.</em> ¿Por qué? Porque la presencia de Dios está con él y tiene todo bajo control. El cristiano puede ampararse en el poder y la soberanía de Dios y experimentar rasgos primaverales sin importar lo tempestuoso que esté todo allá afuera. Si el compositor aprende que las condiciones internas son las que deben gobernar las externas, ¡no al revés!, entonces habrá descubierto una lección importantísima de la vida cristiana: Que el invierno o la primavera están supeditados a la actitud interior de nuestro corazón.</p>
<p>Permítame brindarle un ejemplo de un compositor que atravesó uno de los inviernos más tempestuosos de su vida y aún así experimentó una atmósfera serena. El ejemplo lo extraigo del mejor compositor de todos los tiempos: El rey David. Él escribió una canción en medio de una tormenta que a cualquiera de nosotros hubiera devastado; sin embargo, debido a su confianza en el Señor se mantuvo firme y compuso una canción <em>´emblemática´</em> para todos aquellos compositores que teniendo una relación saludable con Dios están atravesando momentos de difíciles y no creen que deban componer estando así.</p>
<p>Resulta ser que Absalón, su hijo, confabuló un golpe de estado en contra del gobierno de su padre, al punto que estuvo dispuesto a matarlo con tal de apoderarse del trono. Cuando David se percató de la magnitud del plan, huyó inmediatamente de Jerusalén con su familia y sus muchos siervos. La Biblia dice que mientras escapaba: <em>“subió la cuesta de los Olivos y la subió llorando, llevando la cabeza cubierta y los pies descalzos”</em> (2 Samuel 15:30). Imagine eso: Tal fue la urgencia de huir que ni tiempo le dio de calzarse los pies; sin embargo, lo que más quebraba su corazón fue que muchos de los que decían ser sus amigos lo traicionaron junto con su hijo. Esa era la razón por la cual lloraba. Fue en medio de ese contexto que el gran salmista compuso una de las canciones más importantes de su ministerio como compositor. Él escribió: <em>“¡Oh Jehová, cuánto se han multiplicado mis adversarios! Muchos son lo que se levantan contra mí. Muchos son lo que dicen de mí: No hay para él salvación en Dios”</em> (Salmo 3:1-2). ¿Sabe lo que David estaba diciendo en su canción? Esto: <em>“¡Oh Señor! ¡Estoy atravesando el invierno más oscuro y frío de mi vida!”</em></p>
<p>Fíjese, David estaba en serios aprietos y aún así compuso una canción. Pero él no la compuso para magnificar su invierno o simplemente como medio de desahogo como hacen muchos de los compositores de hoy y que no conocen al Señor. No, David escribió como muestra de su confianza en Dios. Pues si sigue leyendo el resto del Salmo 3 verá que, después de haber dicho que sus enemigos se habían multiplicado y que todos contra él se habían levantado, escribió: <em>“Mas tú Jehová, eres escudo alrededor de mí; mi gloria y el que levanta mi cabeza”</em> (Salmo 3:3). Es decir, David no compuso una canción para exaltar su depresión, sino para glorificar al Dios que lo sostenía en medio del dolor. Ojo: Aquí radica una de las más grandes diferencias entre un compositor cristiano y uno que no. Que el que no conoce al Señor por lo general magnifica su tristeza y depresión sin brindar ninguna clase de solución. Y si la brinda, no necesariamente es conforme a la voluntad de Dios; sin embargo, el compositor cristiano es diferente. Sí, experimenta inviernos y dificultades como todos, pero en medio de su dolor permanece firme y sereno confiando en el Señor. Sus canciones pueden hablar de tristezas y soledad, pero él no las dejará en ese punto. Él avanzará, como el salmista David, y mostrará cuál es la solución que encontró en medio de su situación.</p>
<p>Conclusión: la diferencia entre la música cristiana y la que no radica en una sola palabra: <em>´Esperanza´.</em> Las canciones cristianas sin importar que nazcan en medio de la peor situación siempre brindan esperanza. Cosa que no necesariamente sucede con las canciones de compositores que no conocen a Dios.</p>
<p>¿Lo ve? David es un ejemplo de alguien que atravesó una imponente tormenta y aún así experimentó la primavera. Algo así como un <em>´invierno primaveral´.</em> Fíjese, el Salmo 3 dice que luego de que David dijera que el Señor era su escudo y quien levantaba su cabeza, continuó diciendo: <em>“Con mi voz clamé a Jehová, y él me respondió desde su monte santo. Yo me acosté y dormí, porque Jehová me sustentaba”</em> (Salmo 3:4). ¡Wow! ¡Qué impresionante! ¿Cómo es que alguien puede acostarse y descansar en medio de ese tipo de tormentas? Bueno, la respuesta está en que las circunstancias de su alrededor no gobernaban las de su interior. David sabía que la presencia de Dios gobernaba su actitud y eso moldeaba la atmósfera de su corazón. Por lo tanto, anímese, que en medio de cualquier invierno usted puede experimentar un ambiente como el que está reflejado en la canción de David y en la primavera de Cantares. Como dijera el gran poeta de antaño, Pablo Neruda: <em>“Podrán cortar todas las flores, pero jamás detendrán la primavera”.</em></p>
<p><strong><a href="http://www.laaventuradecomponer.com/?p=193">Continúa&#8230;</a></strong></p>
<p><strong>PREGUNTAS PARA LOS LECTORES DEL BLOG:</strong> <em>¿Alguna vez ha atravesado un cruento invierno mientras en su interior ha experimentado rasgos primaverales? ¿Podría relatarnos brevemente su experiencia?</em></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.laaventuradecomponer.com/atmosferas-de-composicion/atmosferas-de-composicion-cuarta-parte/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>12</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Atmósferas de composición (Tercera parte)</title>
		<link>http://www.laaventuradecomponer.com/atmosferas-de-composicion/atmosferas-de-composicion-tercera-parte/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=atmosferas-de-composicion-tercera-parte</link>
		<comments>http://www.laaventuradecomponer.com/atmosferas-de-composicion/atmosferas-de-composicion-tercera-parte/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 20 Aug 2008 07:35:39 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Noel Navas</dc:creator>
				<category><![CDATA[Atmósferas de composición]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.laaventuradecomponer.com/?p=172</guid>
		<description><![CDATA[Canciones de invierno, canciones de primavera. Como hemos venido estudiando durante las últimas entradas, según el lenguaje metafórico de Cantares 2:10-14 existen dos tipos de canciones: Canciones de invierno y canciones de primavera. Esta clasificación se deriva del tipo de atmósfera en la cual nació una canción. Si una canción fue compuesta desde la oscuridad y la frialdad que produce estar lejos de Dios, entonces esa canción será invernal; pero si surgió desde la calidez y frescura que provoca la... <a href="http://www.laaventuradecomponer.com/atmosferas-de-composicion/atmosferas-de-composicion-tercera-parte/"> Leer más... </a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em><img class="alignnone size-full wp-image-1051" style="float: left;" title="invierno2" src="http://www.laaventuradecomponer.com/wp-content/uploads/2008/08/invierno2.jpg" alt="invierno2" width="220" height="152" />Canciones de invierno, canciones de primavera.</em></strong></p>
<p>Como hemos venido estudiando durante las últimas entradas, según el lenguaje metafórico de Cantares 2:10-14 existen dos tipos de canciones: Canciones de invierno y canciones de primavera. Esta clasificación se deriva del tipo de atmósfera en la cual nació una canción. Si una canción fue compuesta desde la oscuridad y la frialdad que produce estar lejos de Dios, entonces esa canción será invernal; pero si surgió desde la calidez y frescura que provoca la presencia de Dios, esa canción será primaveral.</p>
<p><span id="more-172"></span></p>
<p>¿Cómo se puede saber desde qué atmósfera fue compuesta una canción? Bueno, permítame parafrasear las palabras de Jesús cuando dijo: <em>“Por sus frutos los conoceréis”. </em>Yo diría que para saber de dónde procede una canción: <em>“Por su atmósfera la conocerá”.</em> Como he dicho antes: toda canción producirá la misma atmósfera desde la cual se originó. En este sentido, si una canción produce:</p>
<p><em>Frialdad<br />
Soledad<br />
Inestabilidad<br />
Desesperanza<br />
Dureza<br />
Tristeza<br />
Amargura<br />
Desilusión<br />
Rencor<br />
Impureza<br />
Dolor<br />
Pesimismo<br />
Frustración<br />
Lejanía<br />
Etc.</em></p>
<p>Entonces esa canción proviene de un invierno sin Dios; sin embargo, si una canción produce:</p>
<p><em>Calidez<br />
Estabilidad<br />
Esperanza<br />
Amor<br />
Pureza<br />
Entusiasmo<br />
Perdón<br />
Alegría<br />
Paz<br />
Gratitud<br />
Humildad<br />
Fe<br />
Cercanía<br />
Bondad<br />
Etc.</em></p>
<p>Entonces esa canción proviene de la presencia primaveral de Dios.</p>
<p>¿Por qué me he detenido especificar los tipos de atmósfera que puede producir una canción? Porque quiero animarlo a reflexionar en dos cosas:</p>
<p>Primero: ¿qué tipo de canciones está escuchando? Sí, como compositor que desea hacer la voluntad de Dios, ¿qué tipo de música está acostumbrado a oír? <em>“¡Oh, oh!” </em>dirá alguien&#8230; <em>“¡Terreno escabroso!”</em> Sí, tiene razón, es escabroso. Me he fijado que últimamente las iglesias ya no hablan del tema. Pero quiero aprovechar esta entrada para hacerlo reflexionar sobre este asunto porque como compositores debemos tener cuidado del tipo de atmósfera que estamos dejando entrar a nuestra vida. Atmósfera desde la cual, al final de cuentas, partiremos para escribir nuestras canciones.</p>
<p>Mire, hay muchas formas de cómo nuestra atmósfera interior puede ser trastornada. Una de ellas es por medio de la música que escuchamos. En ocasiones me preguntan: <em>“¿Es malo oír música secular?”</em> La respuesta está en el tipo de atmósfera que esa música le está transmitiendo. Nada más y nada menos. Pero para contestar esta pregunta debemos ser totalmente honestos con nosotros mismos, transparentes delante de Dios y con nuestros hermanos. Si no lo hacemos simplemente nos estaremos engañando a nosotros mismos. En este sentido pregunto: ¿Qué tipo de pensamientos embargan su mente cuando oye ese tipo de canciones? ¿Qué tipo de sensaciones inundan su alma cuando las escucha? ¿Lo llenan de fe, amor, pureza y esperanza? ¿O de sensualidad, tristeza y soledad, entre otras cosas?</p>
<p>Debemos ser prudentes con el tipo de atmósfera que dejamos que nos invada. ¿Por qué? Porque usted escribirá canciones según el tipo de atmósfera que está acostumbrado a experimentar. Usted partirá de sus atmósferas interiores para componer. Por lo tanto, tenga cuidado del tipo de pensamientos y sensaciones que permite anidar en su ser. Si no tiene cuidado, lo que sucederá es que quienes escuchen sus canciones también experimentarán lo mismo que usted está permitiendo entrar en su vida. Como dije antes: toda canción producirá la misma atmósfera desde la cual se originó. Por eso, sea responsable, escuche música que esté a favor de los principios y valores del Reino, ya que posteriormente escribirá canciones según lo que haya permitido entrar en usted.</p>
<p>Y segundo: ¿qué tipo de canciones está componiendo? Sí, por favor dígame: ¿qué tipo de canciones está escribiendo? ¿Son de amor, fe, pureza y esperanza? ¿O de sensualidad, vacío y soledad, entre otras cosas más? Alguien dirá: “¿<em>Pero por qué preguntas eso? ¿Acaso hay cristianos que escriben sobre cosas así?”</em> Sí, los hay. Y por eso lo estoy diciendo. Porque somos llamados a escribir canciones que transmitan la atmósfera del Espíritu a los demás, no canciones que enfríen el espíritu humano y lo aparten de Dios. Somos llamados a inundar la atmósfera de la gente (y de nuestras ciudades) con canciones que sanen y reconforten a aquellos que las escuchen. Pero para lograrlo, Jesús debe convertirse en el Señor de nuestra vida y dejarlo transformar nuestro ser. Por eso vuelvo a preguntar: ¿Qué tipo de atmósfera está caracterizando su vida? ¿Una en donde Cristo es el Señor o una en donde no se sabe quién reina? Debemos examinar nuestro corazón y responder con sinceridad estas preguntas, si no lo hacemos quienes se estarán engañando a sí mismos seremos nosotros. Nadie más.</p>
<p>La atmósfera que como compositores deberíamos estar experimentando es una donde la presencia de Dios nos esté impartiendo amor, gozo, paz, etc. Que sin importar lo difícil que sea permanecer firmes, Cristo esté obrando en nuestro ser; donde a pesar de las circunstancias y los problemas que enfrentamos, Jesús esté venciendo y abriéndose campo ante las tempestades de nuestra vida. ¿Comprende? Esto no depende de lo que esté sucediendo a su alrededor; sino más bien, de lo que está ocurriendo adentro suyo. Si está dejando que Jesucristo gobierne su vida su atmósfera será primaveral, caracterizada por la luz, la calidez y la compañía de Dios. Si no, estará caracterizada por la oscuridad y la temperatura de una relación que se ha enfriado.</p>
<p>Le invito a que reflexione en estas preguntas y tome decisiones que favorezcan su atmósfera interior. Atmósfera que al fin de cuentas será su punto de partida para componer canciones que contribuyan a la vida de los demás.</p>
<p><strong><a href="http://www.laaventuradecomponer.com/?p=191">Continúa…</a></strong></p>
<p><strong>PREGUNTAS PARA LOS LECTORES DEL BLOG:</strong> <em>A parte de cierto tipo de música, ¿qué otras cosas pueden trastornar la atmósfera interior de un compositor? ¿Podría enumerar algunas? Además, ¿qué le recomendaría a alguien para cersiorarse de que su atmósfera esté siendo gobernada por el Señor Jesucristo?</em></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.laaventuradecomponer.com/atmosferas-de-composicion/atmosferas-de-composicion-tercera-parte/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>20</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Atmósferas de composición (Segunda parte)</title>
		<link>http://www.laaventuradecomponer.com/atmosferas-de-composicion/atmosferas-de-composicion-segunda-parte/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=atmosferas-de-composicion-segunda-parte</link>
		<comments>http://www.laaventuradecomponer.com/atmosferas-de-composicion/atmosferas-de-composicion-segunda-parte/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 17 Aug 2008 18:39:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Noel Navas</dc:creator>
				<category><![CDATA[Atmósferas de composición]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.laaventuradecomponer.com/?p=170</guid>
		<description><![CDATA[¿Desde qué atmósfera está componiendo? La vez pasada hablamos de las dos atmósferas que en sentido metafórico el libro de Cantares nos presenta y que son propicias para la composición. Ellas son: El invierno y la primavera (ver Cantares 2:10-14). Ojo: las dos son propicias, pero sólo una de ellas reúne las condiciones adecuadas para que una canción esté verdaderamente ungida. Si usted tiene una relación profunda con Dios la primavera dará a luz en usted canciones que tocarán poderosamente... <a href="http://www.laaventuradecomponer.com/atmosferas-de-composicion/atmosferas-de-composicion-segunda-parte/"> Leer más... </a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em><strong><img class="alignnone size-full wp-image-1039" style="float: left;" title="primavera2" src="http://www.laaventuradecomponer.com/wp-content/uploads/2008/08/primavera2.jpg" alt="primavera2" width="229" height="152" />¿Desde qué atmósfera está componiendo?</strong></em></p>
<p>La vez pasada hablamos de las dos atmósferas que en sentido metafórico el libro de Cantares nos presenta y que son propicias para la composición. Ellas son: El invierno y la primavera (ver Cantares 2:10-14). Ojo: las dos son propicias, pero sólo una de ellas reúne las condiciones adecuadas para que una canción esté verdaderamente ungida. Si usted tiene una relación profunda con Dios la primavera dará a luz en usted canciones que tocarán poderosamente la vida de otros; si no la tiene, sus canciones: o no impactarán a nadie o impactarán negativamente a quienes las escuchen.</p>
<p><span id="more-170"></span></p>
<p>Recuerde que el invierno se caracteriza por nubes negras, oscuridad y lluvia intensa. La primavera no, es todo lo contrario. Se caracteriza por cielos despejados, luz radiante y viento fresco. Ambos son estados internos del ser. Supeditados a nuestra relación con Dios. Es decir, a más intimidad con él, más evidente la primavera. A menos intimidad, más oscuro el invierno. ¡Y desde ambas atmósferas se puede componer!</p>
<p>Ahora bien, si desde cualquiera de las dos atmósferas se pueden escribir canciones, entonces el oficio de la composición es algo delicado. ¿Por qué? Porque una canción producirá la misma atmósfera de la cual se originó. Esto significa que si usted compone desde la atmósfera primaveral sus canciones producirán un estado de paz y bienestar en quienes las escuchen. Estado que los estimulará a profundizar su relación con Dios. Lo mismo sucede del otro lado: Si compone a partir de una atmósfera invernal sus canciones dejarán a las personas tal y como están, o las enfriará progresivamente en su relación con Dios.</p>
<p>Las canciones producen atmósferas: Las mismas atmósferas de las cuales se originaron. Por lo tanto, debemos tener cuidado con las canciones que escribimos y desarrollar un sentido de responsabilidad. Responsabilidad que debe concientizarnos del poder que tenemos en nuestras manos. Nuestras canciones pueden propiciar el bien o pueden propiciar el mal. Las canciones escritas desde un invierno sin Dios tienen el poder de producir eso mismo: un invierno alejados de él. Y del mismo modo, las canciones escritas desde una primavera con el Señor tienen el potencial de estimular a las personas a eso: a disfrutar de una relación fresca y vibrante con él. Usted decide qué tipo de canciones componer. Y además, ¡qué tipo de relación tener con el Señor! A más intimidad, mejor atmósfera, y por ende: mayor bendición por medio de sus canciones; a menos intimidad, peor atmósfera, ¿y en consecuencia? ¡Todo lo contrario!</p>
<p>Probablemente usted nunca había meditado en todo esto, pero es la verdad. Las canciones escritas desde una atmósfera de oscuridad invernal producen resultados negativos en la vida de la gente. Por eso el Señor nos invita a que compongamos desde la atmósfera donde brilla su presencia. Donde nuestra relación con Dios bañe nuestras composiciones y el mensaje que escuchamos de sus labios impregne nuestras letras. Esas son las canciones que transforman vidas. Piense en esto: Si alguien vive en tinieblas y escucha una de sus canciones, gestada dentro de la atmósfera divina, seguramente dicha persona será transformada. La luz desplazará la oscuridad y traerá bienestar al corazón. ¿No le gustaría que sus canciones produjeran eso? ¿No quisiera que otros le testificaran: <em>“¡Hey, oye! Esa canción que escribiste cambió mi vida y mi relación con Dios”? </em>Por supuesto, todos soñamos con eso. ¿Verdad?</p>
<p>Entonces, si ese es realmente su deseo, escuche la voz del Señor en Cantares, donde después de decir: <em>el tiempo de la canción ha venido,</em> nos dice: <em>“Levántate, oh amiga mía, hermosa mía y ven… muéstrame tu rostro, hazme oír tu voz”</em> (Cantares 2:13-14). Como diciéndonos: <em>“¡Ven, levántate! Seamos íntimos amigos&#8230; ¡De esos que conversan!”</em></p>
<p>Desde esa atmósfera de intimidad somos llamados a componer.</p>
<p><strong><a href="http://www.laaventuradecomponer.com/?p=172">Continúa…</a></strong></p>
<p><strong>PREGUNTAS PARA LOS LECTORES DEL BLOG:</strong> <em>¿Qué opina de la expresión: “Toda canción producirá la misma atmósfera de la cual se originó”? ¿Qué ejemplos prácticos podría brindar de canciones que producen atmósferas primaverales y atmósferas invernales?</em></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.laaventuradecomponer.com/atmosferas-de-composicion/atmosferas-de-composicion-segunda-parte/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>16</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Atmósferas de composición (Primera parte)</title>
		<link>http://www.laaventuradecomponer.com/atmosferas-de-composicion/atmosferas-de-composicion-primera-parte/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=atmosferas-de-composicion-primera-parte</link>
		<comments>http://www.laaventuradecomponer.com/atmosferas-de-composicion/atmosferas-de-composicion-primera-parte/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 11 Aug 2008 15:41:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Noel Navas</dc:creator>
				<category><![CDATA[Atmósferas de composición]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.laaventuradecomponer.com/?p=165</guid>
		<description><![CDATA[Hay condiciones que propician la composición. Hace unas semanas estuve meditando en el pasaje del libro de Cantares que dice: “El tiempo de la canción ha venido”. La verdad es que siempre me ha gustado esa expresión y hasta la he utilizado cuando he enseñado sobre composición. Pero honestamente nunca había meditado en esa frase dentro de su contexto. Así que hace unos días decidí reflexionar lo que está antes y después de Cantares 2:12 y ver qué descubrimiento hacía.... <a href="http://www.laaventuradecomponer.com/atmosferas-de-composicion/atmosferas-de-composicion-primera-parte/"> Leer más... </a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><strong><em><img class="alignnone size-full wp-image-1037" style="float: left;" title="primavera1" src="http://www.laaventuradecomponer.com/wp-content/uploads/2008/08/primavera1.jpg" alt="primavera1" width="229" height="152" />Hay condiciones que propician la composición.</em></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify">Hace unas semanas estuve meditando en el pasaje del libro de Cantares que dice: <em>“El tiempo de la canción ha venido”</em>. La verdad es que siempre me ha gustado esa expresión y hasta la he utilizado cuando he enseñado sobre composición. Pero honestamente nunca había meditado en esa frase dentro de su contexto. Así que hace unos días decidí reflexionar lo que está antes y después de Cantares 2:12 y ver qué descubrimiento hacía. ¡Y vaya descubrimiento! Encontré una clave muy importante dentro de La Aventura de Componer que quiero compartir con usted.</p>
<p><span id="more-165"></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify">El pasaje completo del Cantar de los cantares dice:</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><em>Mi amado me habló y me dijo:</em><br />
<em>Levántate, oh amiga mía, hermosa mía, y ven.</em><br />
<em>Porque he aquí ha pasado el invierno, </em><br />
<em>se ha mudado, la lluvia se fue; </em><br />
<em>Se han mostrado las flores en la tierra, </em><br />
<em>el tiempo de la canción ha venido, </em><br />
<em>Y en nuestro país se ha oído la voz de la tórtola.</em><br />
<em>La higuera ha echado sus higos</em><br />
<em>y las vides en cierne dieron olor; </em><br />
<em>levántate, oh amiga mía, hermosa mía y ven.</em><br />
<em>Paloma mía, que estás en los agujeros de la peña,</em><br />
<em>en lo escondido de escarpados parajes, </em><br />
<em>muéstrame tu rostro, hazme oír tu voz, </em><br />
<em>porque dulce es la voz tuya, y hermoso tu aspecto.</em><br />
<em>Cantares 2:10-14.</em></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify">Después que leí la frase en su contexto completo una palabra vino a mi mente: <em>´Atmósferas´.</em> Según Cantares <em>el tiempo de la canción ha venido</em> cuando se dan las condiciones adecuadas. Es decir, hay atmósferas que propician la composición. Lea el pasaje una vez más y verá que antes de que el Amado diga a su Amada que <em>el tiempo de la canción ha venido, </em>primero le dice: <em>“Ha pasado el invierno, la lluvia se fue, se han mostrado las flores” </em>y es entonces que dice: <em>“el tiempo de la canción ha venido”.</em> Esto es como si él dijera: <em>“¡Mi amor! Las condiciones están dadas. La atmósfera ha cambiado. ¡Es tiempo de componer!” </em></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify">Siga leyendo y verá que después que el Amado ha dicho que <em>el tiempo de la canción ha venido </em>insiste en que las condiciones están dadas, por eso dice: <em>“En nuestro país se ha oído la voz de la tórtola, la higuera ha echado sus frutos y las vides en cierne dieron su olor”. </em>Como enfatizando: <em>“¡Mi amor! ¡Ves, te lo dije! La atmósfera ha cambiado. ¡Es tiempo de componer!”</em></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify">El contexto de Cantares 2:12, de donde extraemos la expresión <em>el tiempo de la canción ha venido</em>, nos habla de dos tipos de atmósferas, de dos estaciones. Del <em>´invierno´ </em>y de la <em>´primavera´.</em> ¿Lo notó? Es como que si una fuera más propicia para componer que la otra. Según el autor de Cantares la primavera es oportuna mientras que el invierno no. Las condiciones de una son mejores que la otra. Claro, él está utilizando una metáfora. En este sentido, así como en Cantares el Amado es el Señor y la Amada es la Iglesia, el invierno nos habla de un tiempo de oscuridad y la primavera de un tiempo de luz. </p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify">El invierno y la primavera que habla Cantares son atmósferas que suceden en el interior del humano. No se refiere a condiciones del clima ni a las estaciones del año que rigen al planeta. No, estas atmósferas se dan en nuestra vida interior. ¿Cuándo es que es hay invierno y cuando es que hay primavera en nuestro ser? ¡Cuando el Señor está cerca de nosotros! Su presencia perpetúa la primavera en nuestro corazón y desplaza el invierno. Es cuando eso sucede que <em>el tiempo de la canción viene</em>. ¿No es cierto que cuando pasamos tiempo con él y aprendemos a vivir a diario en su presencia las nubes invernales se disipan? ¿No es verdad que cuando disfrutamos tiempos significativos en su presencia sentimos que nuestra atmósfera se llena de luz y esperanza? ¡Hasta sentimos deseos de cantar! Es decir, <em>el tiempo de la canción viene.</em> En este sentido, la primavera o el invierno están supeditados al grado de intimidad que tenemos con Dios.</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify">Ahora bien, como usted sabe, la cercanía con Dios no necesariamente impide que experimentemos tormentas y vicisitudes en la vida. Eso no es lo que enseña la Biblia; sin embargo, lo sobrenatural de su presencia en nuestro espíritu es que aún en medio del invierno más oscuro la primavera puede abrirse campo. Experimentar <em>“paz en medio de la tormenta”,  </em>como canta por ahí alguien. En este sentido, la estabilidad espiritual y emocional del cristiano no están sujetas a las situaciones adversas que lo rodean, sino a la presencia del Espíritu Santo en nuestro ser. Aquí radica la diferencia entre alguien que es cristiano y alguien que no: En que uno depende de las condiciones externas para sentir la primavera y el otro en las condiciones internas que provee el Espíritu.</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify">Somos llamados a una primavera perpetua en el Señor y a permanecer en esa atmósfera. Claro, no digo que sea fácil permanecer en ese estado, ¡pero se puede! En esto consiste la vida cristiana: en caminar en pos de ese tipo de madurez donde ni el invierno más frío es capaz de apagar nuestro fervor por Dios. Esa es la verdadera primavera, donde sin importar las condiciones externas uno permanece firme en la intimidad con Dios. ¡Y es allí donde las canciones verdaderamente ungidas nacen! Donde <em>el tiempo de la canción viene,</em> no una vez, sino siempre que deseemos crear un cántico nuevo para el Dios cuya presencia inunda nuestra atmósfera.</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><strong><a href="http://www.laaventuradecomponer.com/?p=170">Continúa&#8230;</a></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><strong>PREGUNTAS PARA LOS LECTORES DEL BLOG: </strong><em>¿Alguna vez había reflexionado en el contexto de la expresión “el tiempo de la canción ha venido” de Cantares 2:12? ¿Cree realmente que existen atmósferas internas que propician la composición de canciones?</em></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.laaventuradecomponer.com/atmosferas-de-composicion/atmosferas-de-composicion-primera-parte/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>29</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

