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	<title>La Aventura de Componer &#124; El blog de Noel Navas &#187; Base bíblica de la composición</title>
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	<description>¿Cómo escribir canciones?, artículos, recursos y más.</description>
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		<title>Salmos, himnos y cánticos espirituales (Tercera parte)</title>
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		<pubDate>Mon, 21 Nov 2011 06:01:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Noel Navas</dc:creator>
				<category><![CDATA[Base bíblica de la composición]]></category>
		<category><![CDATA[Salmos, himnos y cánticos espirituales]]></category>

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		<description><![CDATA[¿Himnos o coritos? He ahí el dilema. Continuando con esta breve serie prestada del blog: Todo pensamiento cautivo, del pastor dominicano Sugel Michelén, ahora llegamos a una parte muy pero muy interesante. Él, como pastor de una iglesia reformada, nos exhorta a tomar ejemplo de los Salmos y de los grandes himnos del pasado para que nuestras canciones sean tanto bellas poéticamente como profundas bíblica y teologógicamente hablando. Además, nos brinda una crítica relacionada al “repetitivismo coral” de nuestras canciones contemporáneas  y nos anima... <a href="http://www.laaventuradecomponer.com/base-biblica-de-la-composicion/salmos-himnos-y-canticos-espirituales-tercera-parte/"> Leer más... </a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em><strong><br />
<img class="alignleft size-full wp-image-6077" title="Sugel Michelén" src="http://www.laaventuradecomponer.com/wp-content/uploads/2011/11/Sugel-Michelén.jpg" alt="" width="140" height="149" />¿Himnos o coritos? He ahí el dilema.</strong></em></p>
<p>Continuando con esta breve serie prestada del blog: <em>Todo pensamiento cautivo,</em> del pastor dominicano Sugel Michelén, ahora llegamos a una parte muy pero muy interesante. Él, como pastor de una iglesia reformada, nos exhorta a tomar ejemplo de los Salmos y de los grandes himnos del pasado para que nuestras canciones sean tanto bellas poéticamente como profundas bíblica y teologógicamente hablando. Además, nos brinda una crítica relacionada al “repetitivismo coral” de nuestras canciones contemporáneas  y nos anima a ser más creativos melódicamente hablando.</p>
<p><span id="more-5976"></span></p>
<p><span style="font-size: medium;"><strong>¿Himnos o coritos? He ahí el dilema</strong></span></p>
<p>En la entrada anterior vimos que los Salmos inspirados deben ser el modelo que sirva de patrón a los himnos que cantamos en la iglesia. A la luz de esa realidad, ¿cómo deberían ser los himnos que entonamos en nuestros cultos? Eso es lo que pretendo responder en las próximas entradas. Y la primera característica que debemos señalar es que nuestros himnos deben ser ricos en contenido bíblico.</p>
<p>Pablo dice en Col. 3:16 que la Palabra de Cristo debe morar abundantemente en nosotros, enseñándonos y exhortándonos unos a otros “en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor, con salmos, himnos y cánticos espirituales”.</p>
<p>La palabra que RV traduce como “abundancia”, significa “ricamente”. Dios quiere que Sus hijos atesoren un abundante arsenal de Su Palabra.</p>
<p>Como dice un comentarista, no se trata únicamente de que los santos se rindan a la Palabra, “sino que deben tener un buen conocimiento de ella. El Espíritu Santo usa la Palabra de Dios que conocemos para hablarnos y guiar nuestras vidas. El solo puede hablarnos eficientemente en la medida en que conocemos Su Palabra. Ese es el lenguaje que El usa” (West).</p>
<p>Y uno de los medios que Dios quiere que usemos para cumplir ese cometido, dice Pablo en el de Colosenses, son nuestros cantos congregacionales.</p>
<p>Es interesante notar que Pablo usa estas mismas palabras para describir su ministerio en Col. 1:24-28:</p>
<p><em>“Ahora me gozo en lo que padezco por vosotros y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia. De ella fui hecho ministro, según la administración de Dios que me fue dada para con vosotros, para que anuncie cumplidamente la palabra de Dios, el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, pero que ahora ha sido manifestado a sus santos. A ellos, Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles, que es Cristo en vosotros, esperanza de gloria. Nosotros anunciamos a Cristo, <span style="text-decoration: underline;">amonestando a todo hombre y enseñando a todo hombre en toda sabiduría,</span> a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre”.</em></p>
<p>De manera que no podemos tener un doble estándar en la iglesia. Si exigimos que la predicación tenga un buen contenido bíblico, ¿por qué exigiremos algo distinto en nuestros cantos congregacionales, si tanto lo uno como lo otro están supuestas a alcanzar el mismo objetivo?</p>
<p>El hecho de que la letra de un himno no sea herética, no significa que puede ser usado en nuestros cultos de adoración. El problema de algunos himnos no es que digan algo malo, es que prácticamente no dicen nada. Repiten una misma idea una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez, como una especie de mantra evangélico. Pero eso no es lo que encontramos en el libro de los salmos.</p>
<p>Como dice Terry Johnson: “Si las canciones que cantamos en la adoración se parecen a los salmos, éstas desarrollarán un tema en muchas líneas con un mínimo de repetición. Serán ricas en contenido teológico y experimental. Nos dirán mucho acerca de Dios, del hombre, del pecado, de la salvación y de la vida cristiana. [Y] Expresarán el amplio espectro de la experiencia y las emociones humanas”.</p>
<p>Una de las cosas que alegan aquellos que están en contra de los himnos tradicionales, es el hecho de que son muy largos y densos en contenido, mientras que los coritos proveen pocas verdades que pueden fijarse mejor en nuestra memoria y trabajar en el corazón, sobre todo tomando en cuenta el hecho de que vivimos en una época en que las personas no están tan acostumbradas al esfuerzo mental.</p>
<p>Pero, es interesante notar que en los tiempos del AT los israelitas eran iletrados en un 95% y, sin embargo, todos los salmos poseen suficiente material como para ser convertidos en himnos de cinco estrofas o más, con la única excepción de los Salmos 117, 123, 131, 133 y 134; es decir, que solo el 3% de los salmos son himnos breves.</p>
<p>La verdadera adoración demanda un esfuerzo mental; y esto no se aplica únicamente a la predicación, sino también a la alabanza. Pablo dice en 1 Cor. 14:15 que nosotros debemos cantar con el espíritu, pero también con el entendimiento, presuponiendo que en nuestros cantos debe haber algo que entender.</p>
<p>Con eso no quiero decir que estoy en contra de los himnos contemporáneos o de las composiciones breves, pero creo que debemos evaluar lo que cantamos en la iglesia a la luz su contenido, no a la luz de su novedad o brevedad. Los himnos no son mejores por ser antiguos, sino por ser vehículos apropiados para que la Palabra de Cristo more en abundancia en nosotros (1).</p>
<p><strong>Noel Navas.</strong></p>
<p><strong>Notas:</strong></p>
<p>(1) Tomado de: <a href="http://www.todopensamientocautivo.com/2010/06/%c2%bfhimnos-o-coritos-he-ahi-el-dilema/" target="_blank">http://www.todopensamientocautivo.com/</a></p>
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		<title>Salmos, himnos y cánticos espirituales (Segunda parte)</title>
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		<pubDate>Wed, 16 Nov 2011 06:01:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Noel Navas</dc:creator>
				<category><![CDATA[Base bíblica de la composición]]></category>
		<category><![CDATA[Salmos, himnos y cánticos espirituales]]></category>

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		<description><![CDATA[Más allá de los Salmos. Cuando descubrimos que los Salmos, himnos y cánticos espirituales de los que Pablo habló en Efesios y Colosenses se refieren a los distintos tipos de canciones que están dentro del libro de los Salmos, entendemos que Dios nos llama a ser más bíblicos en nuestra forma de componer. Algunos creyentes, basado en lo anterior, justifican el uso exclusivo de los Salmos dentro de la adoración congregacional. Sin embargo, como el pastor Michelén aclara a continuación,... <a href="http://www.laaventuradecomponer.com/base-biblica-de-la-composicion/salmos-himnos-y-canticos-espirituales-segunda-parte/"> Leer más... </a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em><strong><br />
<img class="alignleft size-full wp-image-6077" title="Sugel Michelén" src="http://www.laaventuradecomponer.com/wp-content/uploads/2011/11/Sugel-Michelén.jpg" alt="" width="140" height="149" />Más allá de los Salmos.</strong></em></p>
<p>Cuando descubrimos que los Salmos, himnos y cánticos espirituales de los que Pablo habló en Efesios y Colosenses se refieren a los distintos tipos de canciones que están dentro del libro de los Salmos, entendemos que Dios nos llama a ser más bíblicos en nuestra forma de componer. Algunos creyentes, basado en lo anterior, justifican el uso exclusivo de los Salmos dentro de la adoración congregacional. Sin embargo, como el pastor Michelén aclara a continuación, el hecho de que estas categorías se encuentren dentro del libro de los Salmos no significa que no podamos escribir o entonar canciones que estén fuera de los Salmos.</p>
<p><span id="more-5970"></span></p>
<p>&#8230; Aunque es indudable que siempre será mucho más edificante cantar solamente salmos, que entonar muchas de las canciones que hoy se canta en algunas iglesias, nuestra convicción es que la iglesia de Cristo no tiene que limitarse a cantar únicamente los salmos del salterio, y eso por varias razones.</p>
<p>Por un lado, la Biblia misma no parece limitar las alabanzas de ese modo. En el AT encontramos algunas canciones de alabanza que son anteriores a los salmos y que no fueron incorporadas luego en el libro de los salmos (como Ex. 15; Deut. 32; Jue. 5).</p>
<p>Y cuando llegamos al NT, encontramos algunos textos poéticos que muchos estudiosos de las Escrituras entienden que son fragmentos de himnos nuevo testamentarios, como es el caso de Jn. 1:1-5; Fil. 2:5-11; Col. 1:15-20, etc.</p>
<p>Pero aún si alguien argumentara que no podemos decir con seguridad que esos pasajes sean fragmentos de himnos que se cantaban en la iglesia primitiva, en el libro de Apocalipsis encontramos al pueblo de Dios ya glorificado en los cielos, cantando himnos de alabanza que no se encuentran en los salmos, como vemos en Ap. 5:9ss, o en Ap. 15:3-4.</p>
<p>Por otra parte, a través de la historia de la redención, vemos que la alabanza a Dios no ha sido estática, sino que ha progresado juntamente con el progreso de la revelación. Cuando Dios libró al pueblo de Israel del ejército de Faraón a través del paso del mar rojo, ellos lo celebraron cantando un cántico alusivo a ese hecho (Ex. 15).</p>
<p>Lo mismo vemos en Nm. 21:17, cuando Dios les dio agua en el desierto; o en Jue. 5, cuando fueron librados de Jabín, rey de Canaán, en tiempos de Débora y Barac; o en el Magnificat de María, en Lc. 1:46. En cada nueva etapa, surge un nuevo canto.</p>
<p>¿No deberíamos nosotros reconocer en nuestras alabanzas el progreso de la revelación divina y la etapa de la historia de la redención en que nos encontramos? ¿No deberían aludir nuestros cantos a esa gran obra de salvación que Dios llevó a cabo a través de la encarnación, muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo?</p>
<p>Algunos dirán que los salmos testifican del Mesías, y es verdad; eso lo vemos claramente en el NT. Sin embargo, esos salmos se encuentran todavía en ese período de sombra que anticipaba lo que habría de venir, pero que todavía no había llegado. De hecho, si nos limitáramos a cantar los salmos del salterio nunca mencionaríamos el nombre de Jesús en nuestras alabanzas.</p>
<p>Como bien ha dicho alguien: “La consumación de la redención en Cristo requiere todo un nuevo lenguaje de alabanza: acerca de Jesús el Dios-Hombre, Su expiación definitiva, Su resurrección por nuestra justificación, y nuestra unión con El por la fe como el nuevo pueblo de Dios” (Frame; Worship in Spirit and in Truth; pg. 126).</p>
<p>Nosotros somos creyentes del nuevo pacto; tenemos en nuestras manos una revelación completa y somos los beneficiarios de una obra de redención que ya fue consumada una vez y para siempre en la cruz del calvario.</p>
<p>Si a través de nuestros cantos hemos de instruirnos unos a otros en toda sabiduría, de modo que la palabra de Cristo more en abundancia en nosotros, de ninguna manera deberíamos obviar en nuestros himnos de alabanza esa realidad de la que ahora somos partícipes.</p>
<p>Es interesante notar que los que abogan por el uso exclusivo del salterio en sus cultos, se ven obligados a adaptar las letras de los salmos, tanto en su rima como en su métrica, de modo que podamos cantarlos en nuestro propio idioma.</p>
<p>Y no es que tengamos algún problema con este tipo de adaptación. Todo lo contrario. Damos muchas gracias al Señor por el trabajo de tantos hombres y mujeres capaces que han hecho posible que hoy podamos cantar algunos de los salmos en nuestro idioma, con una rima y una métrica apropiada.</p>
<p>Pero no podemos perder de perspectiva que lo que estamos cantando ya no son los Salmos tal como fueron inspirados, sino una traducción y adaptación del contenido de los salmos. Ahora, yo me pregunto, ¿cuál es el problema, entonces, si adaptamos el contenido de otros pasajes de las Escrituras?</p>
<p>Por otra parte, ya hemos visto que el canto en la iglesia es un medio de instrucción, como lo es la predicación. A través de la predicación nosotros usamos nuestras propias palabras para proclamar y enseñar las doctrinas de la Biblia. ¿Por qué no podemos hacer lo mismo con nuestros cantos?</p>
<p>Lo que hace un buen compositor de himnos no es más que plasmar poéticamente, y en sus propias palabras, el mensaje de las Escrituras. ¿Por qué eso es lícito para el predicador y no para el compositor?</p>
<p>El punto, entonces, no es que cantemos exclusivamente la letra de los salmos; pero, a la luz de las palabras que Pablo usa en Ef. 5:19 y en Col. 3:16, es indudable que hay una estrecha relación entre los himnos que debemos cantar en la iglesia y los salmos que el Espíritu Santo inspiró.</p>
<p>Debemos cantar los salmos, eso es un mandato bíblico; pero debemos procurar también que nuestros himnos reflejen, en la mayor medida posible, ese modelo bíblico. El mismo Espíritu que nos mueve a cantar, es el mismo que inspiró los Salmos de la Biblia.</p>
<p>En la medida en que sigamos ese modelo divino, en esa misma medida estaremos caminando sobre un terreno seguro si queremos realmente glorificar a Dios y edificarnos unos a otros.</p>
<p>Como dice Peter Master, el actual pastor del Tabernáculo Metropolitano, la iglesia que Spurgeon pastoreó por unos 37 años, el primer estándar de un himno que sea digno de ese nombre es “que refleje el ejemplo y la metodología de los salmos”.</p>
<p>Y Terry Jonson comenta al respecto: “¿Qué es lo que hace que una canción de adoración cristiana luzca como tal? Respuesta: Que se parezca a un salmo”. Y más adelante añade: “Los salmos proveen el modelo para la himnodia cristiana” (Give Praise to God; pg. 68).</p>
<p>Ahora bien, si los salmos deben ser nuestro modelo, ¿cómo deberían ser nuestros himnos? Espero contestar esta pregunta en los siguientes artículos, si el Señor así lo permite (1).</p>
<p><strong><a href="http://www.laaventuradecomponer.com/base-biblica-de-la-composicion/salmos-himnos-y-canticos-espirituales-tercera-parte/">Continúa&#8230;</a></strong></p>
<p>Notas:</p>
<p>(1) Tomado de: <a href="http://www.todopensamientocautivo.com/2010/06/%c2%bfa-que-se-refiere-pablo-en-ef-518-19-y-col-316-al-hablar-de-%e2%80%9csalmos-himnos-y-canticos-espirituales%e2%80%9d/" target="_blank">http://www.todopensamientocautivo.com/</a></p>
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		<title>Salmos, himnos y cánticos espirituales (Primera parte)</title>
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		<pubDate>Sun, 13 Nov 2011 16:01:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Noel Navas</dc:creator>
				<category><![CDATA[Base bíblica de la composición]]></category>
		<category><![CDATA[Salmos, himnos y cánticos espirituales]]></category>

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		<description><![CDATA[¿A qué se refieren Ef. 5:18-19 y Col. 3:16? Conocí al pastor Sugel Michelén, autor de estos artículos, en Noviembre de 2009, en la ciudad de Antigua, Guatemala. Él fue conferencista de la Academia de Liderazgo Educativo que ACSI celebró ese año y de la cual asistí como participante. Durante los días que se celebró el evento tuvimos oportunidad de conversar sobre música y composición, y allí me compartió parte de la información que usted encontrará en estas entradas. A... <a href="http://www.laaventuradecomponer.com/base-biblica-de-la-composicion/salmos-himnos-y-canticos-espirituales/"> Leer más... </a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em><strong><br />
<a href="http://www.laaventuradecomponer.com/wp-content/uploads/2011/11/Sugel-Michelén.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-6077" title="Sugel Michelén" src="http://www.laaventuradecomponer.com/wp-content/uploads/2011/11/Sugel-Michelén.jpg" alt="" width="143" height="149" /></a></strong></em><em><strong>¿A qué se refieren Ef. 5:18-19 y Col. 3:16?</strong></em></p>
<p>Conocí al pastor Sugel Michelén, autor de estos artículos, en Noviembre de 2009, en la ciudad de Antigua, Guatemala. Él fue conferencista de la Academia de Liderazgo Educativo que ACSI celebró ese año y de la cual asistí como participante. Durante los días que se celebró el evento tuvimos oportunidad de conversar sobre música y composición, y allí me compartió parte de la información que usted encontrará en estas entradas. A mi modo de ver una de las mejores enseñanzas que he encontrado relacionadas a qué significan exactamente las palabras: <em>Salmos, himnos y cánticos espirituales,</em> que el apóstol Pablo menciona en sus cartas a Éfeso y Colosas. Si las estudia le aseguro que su Aventura de Componer se verá enriquecida.</p>
<p><span id="more-5965"></span></p>
<p><span style="font-size: medium;"><strong>¿A qué se refiere Pablo en Efesios 5:18-19 y Colosenses 3:16 al hablar de “Salmos, himnos y cánticos espirituales”?</strong></span></p>
<p>Varias respuestas se han dado a esta pregunta al tratar de identificar el significado distintivo de cada uno de esos términos; pero lamentablemente algunos han exportado hacia la Biblia definiciones modernas que oscurecen su significado en vez de aclararlos.<br />
Una de las reglas que debemos aplicar en nuestro estudio de la Biblia, es que la Biblia se interpreta a sí misma. Veamos, entonces, cuál es el uso que la Biblia da a estos términos.</p>
<p>La palabra “salmos” significa simplemente “canción de alabanza” y aparece 87 veces en la Septuaginta, la versión griega del AT que tanto Cristo como los apóstoles usaron. De esas 87 veces, 78 se encuentran en el libro de los Salmos; y de esas 78, 67 veces aparecen en los títulos de los Salmos.</p>
<p>En el NT, esta palabra aparece 7 veces, 3 de ellas citando directamente el libro de los Salmos. Así que, de las 87 veces que esta palabra aparece en la Septuaginta, y de las 7 que aparece en el NT, por lo menos unas 70 veces se usa en referencia directa a los salmos inspirados del salterio.</p>
<p>En los otros pasajes en que esta palabra es usada, la mayoría de las veces aparece en textos donde se nos exhorta cantar salmos o donde alguien expresa su determinación de cantarlos. Así que no cabe ninguna duda de que esta palabra se refiere primariamente, aunque no únicamente, a los salmos inspirados que encontramos en las Sagradas Escrituras.</p>
<p>La palabra “himnos” ocurre 17 veces en la Septuaginta, 13 de ellas en el libro de los Salmos; y de esas 13 apariciones, 6 son incluidas como parte del título de algunos salmos. En el NT la palabra aparece sólo dos veces, en Ef. 5:19 y Col. 3:16.<br />
Es interesante notar que esta palabra se usa en varias ocasiones en la Septuaginta para traducir la palabra hebrea tehillah que es la que usaban los hebreos para designar el libro de los Salmos.</p>
<p>La tercera palabra que Pablo usa en Ef. 5 y Col. 3 es “cánticos”, la cual es usada 80 veces en la Septuaginta, 45 de ellas en los salmos; y de esas 45, 36 veces en los títulos de algunos salmos. Mientras que en el NT, esta palabra aparece en los dos pasajes de Efesios y Colosenses, así como 4 veces más en el libro de Apocalipsis.</p>
<p>De manera que los tres términos que Pablo usa en Ef. 5:19 y Col. 3:16 – “salmos, himnos y cánticos espirituales” – se usan en la Septuaginta para designar las composiciones inspiradas del salterio. Algunas de esas composiciones son señaladas como “salmos”, otras como “himnos” y otras como “cánticos”.</p>
<p>Y aún tenemos el caso de que algunos de los salmos parecen encajar en más de una categoría a la vez, ya que algunos son designados en sus títulos como salmos y como cánticos al mismo tiempo. Es por eso que no me siento preparado para definir con precisión el significado de estas tres palabras y cómo se distinguen entre sí.</p>
<p>De lo que no tenemos ninguna duda es que estos términos que aparecen en Ef. 5 y Col. 3 son usados en las Escrituras para designar las composiciones poéticas que encontramos en el libro de los salmos.</p>
<p>Es por eso que algunos creyentes se limitan exclusivamente a cantar salmos en sus cultos de adoración. Ellos entienden que la iglesia no tiene ninguna garantía bíblica para cantar otra cosa en sus cultos, excepto los salmos inspirados por el Espíritu de Dios.</p>
<p>Sin embargo, aunque es indudable que siempre será mucho más edificante cantar solamente salmos, que entonar muchas de las canciones que hoy se canta en algunas iglesias, nuestra convicción es que la iglesia de Cristo no tiene que limitarse a cantar únicamente los salmos del salterio, y eso por varias razones.</p>
<p><strong><a href="http://www.laaventuradecomponer.com/base-biblica-de-la-composicion/salmos-himnos-y-canticos-espirituales-segunda-parte/">Continúa&#8230;</a></strong></p>
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		<title>Composición &#8220;Cristocéntrica&#8221;</title>
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		<pubDate>Thu, 06 Jan 2011 06:01:39 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Noel Navas</dc:creator>
				<category><![CDATA[Base bíblica de la composición]]></category>

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		<description><![CDATA[Reenfocando la adoración congregacional. Desde hace unos meses tenía el deseo de publicar este artículo pero no encontraba la ocasión. Luego de publicar la entrada anterior donde hablé del movimiento: “Adora ES” que un grupo de amigos están (y estamos) impulsando, pensé: “¡Este es el momento!” Trata sobre algunas cosas que descubrí en el Nuevo Testamento relacionadas a la adoración de los cristianos del primer siglo. Después de revisar mis notas, un par de libros y documentos sobre historia de... <a href="http://www.laaventuradecomponer.com/base-biblica-de-la-composicion/composicion-cristocentrica/"> Leer más... </a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em><br />
<img class="size-medium wp-image-4606 alignleft" title="Composición Cristocéntrica" src="http://www.laaventuradecomponer.com/wp-content/uploads/2011/01/Composición-Cristocéntrica-300x252.jpg" alt="Composición Cristocéntrica" width="240" height="202" />Reenfocando la adoración congregacional.</em></strong></p>
<p>Desde hace unos meses tenía el deseo de publicar este artículo pero no encontraba la ocasión. Luego de publicar la entrada anterior donde hablé del movimiento: “Adora ES” que un grupo de amigos están (y estamos) impulsando, pensé: <em>“¡Este es el momento!” </em>Trata sobre algunas cosas que descubrí en el Nuevo Testamento relacionadas a la adoración de los cristianos del primer siglo. Después de revisar mis notas, un par de libros y documentos sobre historia de la iglesia me puse a escribir lo que a continuación leerá. Si &#8220;Adora ES&#8221; es un movimiento que busca<em> &#8220;re-enfocar y re-direccionar la adoración en nuestro país&#8221;,</em> pienso que es importante tener en cuenta el enfoque que tenían los compositores de canciones de adoración del primero siglo.</p>
<p><span id="more-4605"></span></p>
<p>Resulta que hace algunos años me compré una Biblia nueva, una Versión Reina Valera 1995. Cuando la adquirí me entregué a la tarea de leerla por completo como había hecho veces anteriores. Cuando lo hice descubrí algunas cosas que no sabía, entre ellas una que tiene que ver con las canciones que aparecen en el Nuevo Testamento.</p>
<p>¿Sabía usted que el Nuevo Testamento contiene canciones escritas por los primeros cristianos? La mayoría no lo sabe, probablemente porque algunas traducciones usan un estilo de presentación diferente al que la Biblia Reina Valera 1995 utiliza. ¿A qué me refiero exactamente? A que esta versión presenta más poéticamente las canciones que aparecen a lo largo de la Biblia, incluyendo las del Nuevo Testamento.</p>
<p>Por ejemplo, quién no conoce el siguiente pasaje…</p>
<p>Nota: A continuación presento pasajes bíblicos que le suplico no se salte, léalos, ¡disfrútelos! Son poemas de alto valor histórico y doctrinal.</p>
<p><em>“En el principio era el Verbo,<br />
</em><em>el Verbo estaba con Dios<br />
</em><em>y el Verbo era Dios.<br />
</em><em>Este estaba en el principio con Dios.<br />
</em><em>Todas las cosas por medio de él fueron hechas,<br />
</em><em>y sin él nada de lo que ha sido hecho fue hecho.<br />
</em><em>En él estaba la vida,<br />
</em><em>y la vida era la luz de los hombres.<br />
</em><em>La luz resplandece en las tinieblas,<br />
</em><em>y las tinieblas no la dominaron”.<br />
</em><em>Juan 1:1-6 y ss. </em></p>
<p>La nota de pié <em>“a” </em>de Juan 1:1-18 que aparece en la Versión Reina Valera 1995 dice: <em>“El evangelio comienza con un himno llamado con frecuencia “Prólogo”, de profundo contenido teológico”.</em></p>
<p>Es decir que el gran pasaje que todos hemos conocido, que abre el telón del evangelio de Juan y que muchos hemos utilizado para defender la divinidad de Cristo, es una canción. Ojo: Probablemente escrita por el apóstol Juan. Pero ese es otro tema. Sigamos…</p>
<p>Vea el siguiente pasaje:</p>
<p><em>&#8220;Él, siendo en forma de Dios,<br />
</em><em>no estimó el ser igual a Dios<br />
</em><em>como cosa a que aferrarse,<br />
</em><em>sino que se despojó a sí mismo,<br />
</em><em>tomó la forma de siervo<br />
</em><em>y se hizo semejante a los hombres.<br />
</em><em>Mas aún,  hallándose en la condición de hombre,<br />
</em><em>se humilló a sí mismo, haciéndose obediente<br />
</em><em>hasta la muerte,  y muerte de cruz.<br />
</em><em>Por eso Dios también lo exaltó sobre todas las cosas<br />
</em><em>y le dio un nombre que es sobre todo nombre,<br />
</em><em>para que en el nombre de Jesús<br />
</em><em>se doble toda rodilla de los que están en los cielos,<br />
</em><em>en la tierra y debajo de la tierra;<br />
</em><em>y toda lengua confiese  que Jesucristo es el Señor,<br />
</em><em>para gloria de Dios Padre&#8221;.<br />
</em><em>Filipenses 2:6-11.</em></p>
<p>Todos conocemos este pasaje, ¿verdad? La nota de pié <em>“h”</em> de la RV1995 dice: <em>“Los versos 6-11 presentan en forma poética la humillación de Cristo y su exaltación, en virtud de la cual fue constituido Señor del universo. Este himno posiblemente formaba parte del culto cristiano. Véanse otros semejantes en Juan 1:1-18; Colosenses 1:15-20; 1 Timoteo 3:16 y Hebreros 1:1-4”.</em></p>
<p>¡Ok! Veámoslos:</p>
<p><em>“Cristoes la imagen del Dios invisible,<br />
</em><em>el primogénito de toda creación,<br />
</em><em>porque en él fueron creadas todas las cosas,<br />
</em><em>las que hay en los cielos y las que hay en la tierra,<br />
</em><em>visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios,<br />
</em><em>sean principados, sean potestades;<br />
</em><em>todo fue creado por medio de él y para él.<br />
</em><em>Y él es antes que todas las cosas,<br />
</em><em>y todas las cosas en él subsisten.<br />
</em><em>Él es también la cabeza del cuerpo que es la iglesia,<br />
</em><em>y es el principio,  el primogénito de entre los muertos,<br />
</em><em>para que en todo tenga la preeminencia,<br />
</em><em>porque al Padre agradó que en él habitara toda la plenitud,<br />
</em><em>y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas,<br />
</em><em>así las que están en la tierra como las que están en los cielos,<br />
</em><em>haciendo la paz mediante la sangre de su cruz”.<br />
</em><em>Colosenses 1:15-20.</em></p>
<p><em>“Dios fue manifestado en carne,<br />
</em><em>justificado en el Espíritu,<br />
</em><em>visto de los ángeles,<br />
</em><em>predicado a los gentiles,<br />
</em><em>creído en el mundo,<br />
</em><em>recibido arriba en gloria”.<br />
</em><em>1 Timoteo 3:16.</em></p>
<p><em>“Dios, habiendo hablado muchas veces<br />
</em><em>y de muchas maneras en otro tiempo<br />
</em><em>a los padres por los profetas,<sup><br />
</sup></em><em>en estos últimos días nos ha hablado por el Hijo,<br />
</em><em>a quien constituyó heredero de todo<br />
</em><em>y por quien asimismo hizo el universo.<br />
</em><em>Él, que es el resplandorde su gloria,<br />
</em><em>la imagen misma de su sustancia<br />
</em><em>y quien sustenta todas las cosas<br />
</em><em>con la palabra de su poder,<br />
</em><em>habiendo efectuado la purificación<br />
</em><em>de nuestros pecadospor medio de sí mismo,<br />
</em><em>se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas,<sup><br />
</sup></em><em>hecho tanto superior a los ángeles<br />
</em><em>cuanto que heredó más excelente nombre que ellos”.<br />
</em><em>Hebreos 1:1-4.</em></p>
<p>Las respetivas notas de pié que la Biblia RV1995 da de cada uno de estos pasajes afirman que eran himnos enteros o secciones de himnos que los apóstoles, Pablo y el autor de Hebreos, tomaron e incluyeron dentro de sus escritos.</p>
<p>¿Cuál es el punto al que quiero llegar al mostrarle estos textos? El siguiente…</p>
<p>Las canciones que el Nuevo Testamento registra son “Cristocéntricas”. No estaban enfocadas en lo que el compositor sentía o no sentía, estaban centradas en elevar la mente y la emoción humana a la grandeza de Cristo.</p>
<p>Usted lo sabe, la composición puede ser una legítima expresión del estado de ánimo del compositor. Los mismos Salmos de la Biblia son prueba de ello; sin embargo, a lo que me estoy refiriendo es a la motivación que embargaba el corazón de los compositores del primer siglo. Su sentir estaba orientado a exaltar sobre todas  las cosas la persona y obra de Cristo independientemente de cómo se sintieran. Sus vidas habían sido marcadas de tal forma por el mensaje del evangelio que querían cantar de Aquel que consideraron el cumplimiento de las profecías.</p>
<p>¿Por qué compusieron sobre él? ¿Por qué escribían para él? No estoy seguro que la respuesta estribe en que la muerte, resurrección y ascensión de Cristo recién habían acontecido, pero lo que estos escritores primerizos tenían latente en su interior era su experiencia de conversión. Jesucristo era tan real, tan grande y tan importante que lo único que podían hacer era desbordar en melodías y cánticos hacia su persona,.</p>
<p>¿Es nuestra experiencia como compositores similar a la de ellos? ¿Es Jesús el motivo de nuestra canción el día de hoy?</p>
<p>Uno compone canciones de aquello que considera importante. La sensibilidad del compositor es tal que fácilmente se impresiona por algo más grande que él o que considera más sublime que cualquier cosa. <em>“¿Es grande? ¿Es importante? ¿Es emocionante?&#8230;” </em>Nos preguntamos, <em>“¡Entonces se merece una canción!”</em> decimos. Y nos entregamos a la tarea de componer.</p>
<p>La pregunta es: ¿Sigue siendo el Señor Jesucristo lo más grande para nosotros? ¿Sigue siendo su nacimiento, vida, muerte, resurrección y actual intercesión algo relevante para nuestras vidas?</p>
<p>A veces lo dudo, muchas de nuestras canciones de adoración no necesariamente están enfocadas en la persona de Jesús y su grandeza según el modelo que ya vimos en los cantos del Nuevo Testamento. No voy a citar nombres, no voy a citar canciones, simplemente échele un vistazo al próximo tiempo de adoración de su iglesia y a medida que  avancen los cantos pregúntese: ¿Estas canciones están exaltando realmente al Señor Jesucristo o hablan más de lo que sentimos o no sentimos?</p>
<p>Confío que está captando lo que estoy hablando. No debemos perder el enfoque de nuestra adoración y de la composición de canciones congregacionales.</p>
<p>Hace unos meses encontré en un documento de la historia de los himnos una canción considerada como la canción cristiana más vieja hasta el momento encontrada. Es decir, aparte de los himnos de Juan 1:1-18, Filipenses 2:6-11: Colosenses 1:15-20; 1 Timoteo 3:16 y Hebreros 1:1-4, esta canción es el himno cristiano más viejo del mundo fuera del Nuevo Testamento.</p>
<p>¿Sabe de qué trata? Sobre Jesucristo.</p>
<p>Aparece en una obra titulada: <em>“Pedagogus”,</em> que escribió Clemente de Alejandría allá por el 170 d. C. La canción se llama: <em>“Himno a Cristo El Salvador”.</em> Si lo lee con detenimiento descubrirá cuál era el énfasis y estructura de los himnos que escribían los primeros cristianos.</p>
<p>Pienso que en este “Año de la adoración” debemos reenfocar nuestros corazones a un tipo de adoración y composición más bíblica, más neotestamentaria, más centrada en Cristo que en nosotros mismos. Los primeros cristianos lo hicieron&#8230;. Los cristianos del siglo veintiuno deberíamos imitarlos.</p>
<p><strong><em>“Himno a Cristo El Salvador”</em></strong></p>
<div><em>Freno de potros indómitos,<br />
alas de aves que no yerran el vuelo;<br />
timón verdadero de las naves,<br />
Pastor de corderos regios,<br />
a tus inocentes niños congrégalos<br />
para alabar santamente<br />
y cantar con espontaneidad,<br />
con labios puros a Cristo,<br />
guía de los niños.<br />
Rey de los santos, Oh Verbo<br />
que domas todas las cosas,<br />
conductor de la sabiduría<br />
del Padre del Altísimo,<br />
sostén de los trabajos.<br />
tú gozas de la eternidad.</em></div>
<p><em>Oh, Jesús, Salvador<br />
del género humano.<br />
Pastor, sembrador,<br />
timón del freno a la celeste.<br />
Pescador de los hombres<br />
de grey santísima,<br />
que se ven libres<br />
del vicio del mar;<br />
tú pescas con dulce vida<br />
a los castos peces<br />
librándolos de dañosa ola.<br />
Sé su guía, Pastor santo<br />
de las ovejas dotadas de razón, sé guía.</em></p>
<p><em>Rey de los niños no mancillados,<br />
huellas de Cristo, camino del cielo,<br />
Verbo eterno, Evo infinito,<br />
luz sin fin, fuente de misericordia;<br />
obrador de la virtud, vida morigerada<br />
de los que alaban a Dios,<br />
Oh, Cristo Jesús, leche del cielo<br />
exprimida de los dulces pechos<br />
de la ninfa de la gracia<br />
cual es tu sabiduría,<br />
los pequeñuelos alimentados<br />
con boca tierna<br />
y llenos del rocío del Espíritu<br />
que emana del pecho racional,<br />
cantemos a una himnos de verdad<br />
a Cristo Rey en santa gratitud;<br />
por el don de su doctrina de vida<br />
entonemos sencillas loas<br />
al poderoso Niño.</em></p>
<p><strong>Noel Navas.</strong></p>
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		<title>Componer con arte</title>
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		<pubDate>Thu, 23 Sep 2010 06:01:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Noel Navas</dc:creator>
				<category><![CDATA[Base bíblica de la composición]]></category>
		<category><![CDATA[Misceláneos]]></category>

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		<description><![CDATA[El mandato del Salmo 33:3. Hace unos días me topé con este verso que he leído muchas veces y hasta usado en una que otra enseñanza sobre música y adoración. Pero esta vez me puse unos lentes distintos para estudiarlo, ya no los RV60 que suelo usar sino los favoritos de mi abuelo: los B.d.l.A. (Biblia de las Américas). ¡Interesante experiencia usar otras versiones para estudiar la Palabra! Me impresionó lo que vi. “Me cayó el veinte” como dicen por... <a href="http://www.laaventuradecomponer.com/miscelaneos/componer-con-arte/"> Leer más... </a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em><img class="alignleft size-full wp-image-4101" style="float: left;" title="Componer con arte" src="http://www.laaventuradecomponer.com/wp-content/uploads/2010/09/Componer-con-arte.jpg" alt="Componer con arte" width="170" height="249" />El mandato del Salmo 33:3.</em></strong></p>
<p>Hace unos días me topé con este verso que he leído muchas veces y hasta usado en una que otra enseñanza sobre música y adoración. Pero esta vez me puse unos lentes distintos para estudiarlo, ya no los RV60 que suelo usar sino los favoritos de mi abuelo: los B.d.l.A. (Biblia de las Américas). ¡Interesante experiencia usar otras versiones para estudiar la Palabra! Me impresionó lo que vi. <em>“Me cayó el veinte”</em> como dicen por ahí. He aquí algunas de mis reflexiones sobre arte y composición.</p>
<p><span id="more-4100"></span></p>
<p>Resulta que desde el mes de Marzo de este año he venido reflexionando sobre el arte. No es que sea un experto en el tema sino más bien un aficionado promedio que ha querido cultivar una actitud pro arte no solo para mi valoración personal sino para estimular a otros a que nos dediquemos con excelencia a éste.</p>
<p>En nuestras reuniones de planificación con Alex Navas para el Congreso Integral que celebramos en Agosto pasado y que nos acompañó Danilo Montero, pues la idea original del Congreso es que fuera orientado a las artes. No solo al canto y a la música sino también a la danza, el teatro, la pintura, etc. Hasta habíamos pensado en utilizar un eslogan tipo <em>“Rededicando las artes para Dios”.</em> La idea era concientizar a los asistentes que debíamos consagrar una vez más nuestros talentos a Aquel que nos los había dado. Con el paso de los meses y debido al énfasis <em>“Devoción”</em> que Danilo traía decidimos pulir un poco más el eslogan y plantearlo como: “<em>Rededicando nuestros dones para Dios”. </em>¡Muy buena idea!</p>
<p>El punto es que mientras planificábamos el Congreso hasta lo que llegó a convertirse sostuve conversaciones con varios amigos relacionadas al arte. ¡Hasta releí el libro <em>“Escritos en la arena”</em> de Michael Card! Que ya había leído y habla específicamente sobre el arte en la iglesia contemporánea. Todo con el fin de pulir mis conceptos para enriquecimiento propio y del Congreso en sí.</p>
<p>Una de las conclusiones a que llegamos es que el cristiano promedio no tiene una visión sobre el arte en la iglesia. Ni se diga sobre el arte y su influencia en la cultura. Todos disfrutamos del arte pero muy pocos reflexionamos sobre éste. Cuando afirmo que el cristiano promedio cae en este bache estoy incluyendo a los cantantes, músicos y compositores que sirven semanalmente en nuestras congregaciones.</p>
<p>Para comenzar al ministro de música de la iglesia evangélica no le gusta usar la palabra “artista”. ¿Lo ha notado? Muchos catalogan la palabra como mundana y carente de espiritualidad cuando en realidad es todo lo contrario. La palabra “artista” tiene tanta espiritualidad como la palabra “salmista”. De alguno u otro modo consideramos de más peso la palabra “salmista” que la palabra “artista”. Y no, la una como la otra son igualmente válidas.</p>
<p>No olvido la conversación que sostuve con un cristiano al que le pregunté: <em>“¿Y en qué ministerio sirves en tu iglesia?” “Canto en el ministerio de alabanza”</em> respondió. <em>“¿Ah, sí? ¡Eres un artista entonces!” </em>Y de inmediato frunció el seño y me dijo: <em>“¡Nooo! Soy un ministro, ¡no un artista!”</em></p>
<p>Con todo respeto debo confesar que en mis adentros quería reírme, él estaba manifestando la misma actitud ignorante de muchos ante este término.</p>
<p>¿Qué es un artista? Hay muchos conceptos, mi favorito es: <em>“Persona con inclinación especial hacia las artes y que lo practica”. </em>Por lo tanto, quien canta, toca o compone en una iglesia es un “artista” ya que proyecta su arte para la gloria de Dios y beneficio de la iglesia. Usar esa palabra no tiene nada de malo. Al contrario, llamar a alguien “artista” es honorable, elegante y digno.</p>
<p>Sorprendentemente los integrantes de ministerios de alabanza se ofenden cuando les llaman: “artistas” cuando realmente eso es lo que son.</p>
<p>Dentro de nuestras reflexiones con mis amigos concluimos que probablemente alguien que contribuyó al desprecio por la palabra “artista” en el ámbito cristiano fue Marcos Witt. Resulta que durante la década de los 90´s que celebró congresos de alabanza y adoración a lo largo del continente enseñó algo que incluso incorporó en uno de sus libros: <em>“¿Qué hacemos con estos músicos?”</em> Uno de sus capítulos lo tituló: <em>“Artistas o Hartistas”.</em> Marcos decía: <em>“Digo “Hartistas” con “H” porque… ¡Nos tienen hartos de sus actitudes!”</em></p>
<p>Aunque el juego de palabras fue muy ingenioso y la premisa que respaldó esa aseveración es válida sin querer muchos de nosotros comenzamos a ver de menos la palabra “artista”. ¿Es Marcos el culpable de que actualmente la iglesia vea con malos ojos el término? No, la intención de Marcos fue clara al anteponer la letra “H”. Fuimos nosotros quienes <span style="text-decoration: line-through;">interpretamos</span>; más bien, malinterpretamos lo que quiso decir. <em>¡Saludos Marcos! ¡Felices 25 años!</em></p>
<p>El punto es que las personas involucradas en las artes de la iglesia no quieren que se les llame “artistas” porque lo ven como ofensivo. Como si los equipararan con los artistas mundanos con aires de celebridad y con vidas corrompidas. Bueno, si eso es así entonces es hora de redimir la palabra “artista” y permitir que nos llamen como se nos debería de llamar: “artistas”. ¡Eso es lo que somos caramba! La diferencia es que somos cristianos y consagramos nuestro arte a propósitos santos.</p>
<p>Llamarnos así no tiene nada de malo, al contrario, como dije antes: es honorable, elegante… digno.</p>
<p>Si como integrantes de equipos de alabanza redimiéramos la palabra “artista” y fuéramos más allá tomando verdadera conciencia de lo que implica la palabra “arte” pienso que el nivel de excelencia vocal y musical de nuestras congregaciones se elevaría.</p>
<p>¿Qué es el arte? Hice esta pregunta al equipo de alabanza donde sirvo a modo de ejercicio y todo cuanto opinaron implicó dos palabras: belleza y excelencia. No hay arte sin estos ingredientes. Aunque en algunos círculos se cree que la belleza es relativa, y podría serlo eh, alguien con una mente sana y objetiva sabe cuando se encuentra ante algo bello, ante algo con arte.</p>
<p>Por lo tanto, si el arte implica belleza y excelencia, ¿por qué toleramos que nuestros equipos de alabanza (que en realidad son ministerios de arte) canten y ejecuten tan mal sus instrumentos? ¿Por qué no somos más estrictos en cuanto a la selección de los integrantes a modo de escoger a los mejores exponentes del arte de nuestras congregaciones dando honor así a lo que realmente significa: arte?</p>
<p>En parte la respuesta a estas preguntas se debe al hecho de hacernos los del ojo pacho ante el verdadero significado de “arte” y sus implicaciones (belleza y excelencia) y por lo tanto, hemos rebajado el arte en nuestra práctica cotidiana eclesial (el canto y la música, por ej.).</p>
<p>¡Muchos ministerios de alabanza son la misma contradicción del arte!</p>
<p>Hablando de composición… El otro día me recomendaron visitar un sitio de internet donde muchos compositores amateurs están publicando sus canciones inéditas y de este modo las iglesias hispanas en todo el mundo o aun ministerios musicales de renombre podrían acceder a dicho catálogo de canciones y considerar utilizarlas para su uso. ¡Muy buen proyecto!</p>
<p>De inmediato consulté el sitio, leí lo que los compositores decían sobre sus canciones y escuché algunas cuantas. Me llevé gratas sorpresas; sin embargo, muchas de las que escuché están mal compuestas. No me refiero a la calidad de las grabaciones porque son demos. En un demo se disculpan muchas cosas. Pero no estoy hablando de eso, sino de la calidad propia de las composiciones. Para agravar el asunto muchos de quienes escribieron dichas canciones las presentan con palabras como: <em>“Aquí les comparto esta canción que Dios me dio!”</em> O: <em>“Hermanos, esta canción provino del mismo trono de Dios, por favor escúchenla!”</em></p>
<p>Sinceramente cuando leí eso y escuchaba la canción respectiva pensé: <em>“¡Wow! ¡Qué canción más fea le dio Dios a este tipo!”</em> O: <em>“¡Ops! ¡De cuál trono habrá venido esta canción porque del de Dios no creo!”</em></p>
<p>Son canciones mal compuestas.</p>
<p>Nuestro problema es que pensamos que vistiendo de religiosidad nuestro lenguaje elevaremos nuestras canciones a un nivel artístico. No señores, si el arte implica belleza y excelencia entonces debemos vivir al nivel de lo que en esencia somos: artistas. Debemos buscar hacer las cosas con un estándar de calidad que refleje el carácter de Aquel a quien decimos adorar.</p>
<p><em>“Mmm…”</em> dirá alguien, <em>“¿Y ahora qué tiene que ver Dios en todo esto del arte?”</em></p>
<p>¡Todooo!</p>
<p>Dios es el principal Artista del Universo. ¿No le ha dado un vistazo a la Creación que él nos dio? ¿No ve arte en todo cuanto ha sido diseñado en la Tierra y en el cosmos? ¿No se ha visto a usted mismo, o por lo menos un atlas del cuerpo humano, para evidenciar el grado de arte con que nos hizo?</p>
<p>Dios es el Artista de artistas y nos dejó ejemplo de belleza y excelencia.</p>
<p>Antes de concluir permítame compartirle el texto que le hablé al principio y que leí con los lentes B.d.l.A.:</p>
<p><em>“Cantadle cántico nuevo;<br />
</em><em>Tañed con arte”.<br />
</em><em>Salmo 33:3.</em></p>
<p>Por favor, por favor… ¡Vuelva a leerlo!</p>
<p>¡Qué gran versículo de la Biblia! ¿No le parece?</p>
<p>Fíjese, lo que la versión RV60 traduce: <em>“Hacedlo bien”,</em> la B.d.l.A lo traduce: <em>“Hacedlo con arte”. </em>Aun más grandioso es notar que el contexto se refiere a la composición. Por eso dice: <em>“Cántenle canciones nuevas… ¡Háganlo con arte!”</em></p>
<p>Entonces, ¿qué estamos esperando?</p>
<p><strong>Noel Navas.</strong></p>
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		<title>Breve teología de los sentimientos</title>
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		<pubDate>Thu, 17 Jul 2008 00:11:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Noel Navas</dc:creator>
				<category><![CDATA[Base bíblica de la composición]]></category>
		<category><![CDATA[El génesis de una canción]]></category>

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		<description><![CDATA[El valor de los sentimientos en el ser. Hace unos años, después de haber impartido uno de mis primeros Talleres de Composición, uno de los participantes se me acercó para decirme muy amablemente: “¿Sabes qué? Tú forma de escribir canciones es muy almática”. Entiéndase por ´almático´ proveniente del ´alma´. No recuerdo qué le respondí, pero inmediatamente supe a qué se refería. En ciertos círculos cristianos existe la creencia de que todo lo que proviene del alma es inferior a lo que proviene... <a href="http://www.laaventuradecomponer.com/base-biblica-de-la-composicion/breve-teologia-de-los-sentimientos/"> Leer más... </a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em><a title="ser.png" href="http://www.laaventuradecomponer.com/wp-content/uploads/2008/07/ser.png"></a><img style="float: left; margin-left: 5px; margin-right: 5px;" src="http://www.laaventuradecomponer.com/wp-content/uploads/2008/07/cuerpo-humano.jpg" alt="cuerpo-humano.jpg" width="180" height="180" />El valor de los sentimientos en el ser.</em></strong></p>
<p>Hace unos años, después de haber impartido uno de mis primeros Talleres de Composición, uno de los participantes se me acercó para decirme muy amablemente: <em>“¿Sabes qué? Tú forma de escribir canciones es muy almática”.</em> Entiéndase por <em>´almático´</em> proveniente del <em>´alma´. </em>No recuerdo qué le respondí, pero inmediatamente supe a qué se refería.</p>
<p><span id="more-130"></span>En ciertos círculos cristianos existe la creencia de que todo lo que proviene del alma es inferior a lo que proviene del espíritu. ¡Ni se diga si proviene del cuerpo! Esta corriente de pensamiento se deriva de una mala interpretación de la doctrina <em>´tripartita´</em> del hombre. La cual enseña que el ser humano está compuesto de tres partes: <em>“espíritu, alma y cuerpo”.</em> Y que está basada en lo que el apóstol Pablo escribió en 1 de Tesalonisences 5:23.</p>
<p>La enseñanza de que el hombre es en esencia tres y a la vez uno ha sido de mucha utilidad a la hora de comprender más profundamente la naturaleza humana. Pero, aunque enseñar esto es totalmente correcto, el problema surge cuando algunos catalogan al <em>´alma´</em> (lugar donde residen los sentimientos) como inferior al <em>´espíritu´.</em> Como la persona que me brindó su comentario al finalizar mi Taller.</p>
<p>He considerado importante detenerme a hablar sobre este tema con el fin de que quienes leyeron la serie: <em>“El génesis de una canción” </em>no se confundan a la hora de escribir canciones y continúen la Aventura de Componer con confianza. Sabiendo que las emociones y los sentimientos no son malos, sino de mucha utilidad cuando llega el momento de crear melodías.</p>
<p>Pablo dice que somos <em>“espíritu, alma y cuerpo”. </em>Tres en uno. Somos, al igual que Dios, un ser <em>´trino´.</em> O mejor dicho: <em>´tri-uno´.</em> La mayoría de teólogos afirman que en el espíritu residen: la conciencia, la intuición y la capacidad de tener comunión. En el alma: la mente, la voluntad y las emociones (¡y aquí los sentimientos!). Y en el cuerpo: los sentidos y nuestras partes físicas (internas y externas). Ahora, independientemente de si todos los teólogos están de acuerdo con esta departamentalización del ser, lo cierto es que muchos coinciden en que las emociones y los sentimientos residen en el alma.</p>
<p>En este sentido, cuando la Biblia enseña que somos <em>“espíritu, alma y cuerpo”</em> lo hace mostrándonos que cada una de estas partes son iguales entre sí. En ningún sitio se nos dice que alguna es superior a la otra ni más importante que la otra. Pensar eso raya con el pensamiento griego que afirmaba que la mente es superior al cuerpo. Pero eso no es lo que la Escritura enseña. Por el contrario, ella afirma que los tres componentes del ser humano son igualmente importantes delante de Dios. Si no fuera así Pablo no hubiera dicho: <em>“Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo”</em> (1 Tes. 5.23). Es decir, si sólo el espíritu es importante de cuidar para la venida del Señor, ¿por qué el apóstol nos exhorta a que cuidemos también el alma y el cuerpo? ¡Porque los tres tienen el mismo valor!</p>
<p>Ahora bien, el hecho de que las emociones y los sentimientos residan en el alma no significa que sean el único lugar del ser en el cual habitan. Ellos también residen en el espíritu y actúan sobre el cuerpo. La Biblia lo dice. Por ejemplo, cuando el ángel Gabriel anunció a María que daría a luz al Mesías, ella exclamó: <em>“Engrandece mi alma al Señor y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador…”</em> (Lucas 1:46-47). Yo pregunto: ¿Es el regocijo una emoción? Claro. Pero el texto dice que María sintió esa sensación en su espíritu, no en el alma. ¿Por qué? Porque los sentimientos residen tanto en el alma como en el espíritu. Y ambos son uno con el cuerpo mientras vivimos.</p>
<p>Otro ejemplo es la vez que Jesús recibió a los setenta discípulos cuando regresaron y le dieron el reporte de la victoria espiritual que habían obtenido mientras predicaban en Decápolis. Lucas dice que <em>“en aquella misma hora Jesús se alegró en espíritu&#8230;”</em> (Lucas 10:21) (1). Una vez más pregunto: ¿Jesús se regocijó en su alma o en su espíritu? Entonces, ¿por qué confinamos las emociones y los sentimientos al alma y privamos al espíritu y al cuerpo de ellos?</p>
<p>Aún si fuera que el alma tuviera los derechos exclusivos de las emociones y los sentimientos, no tenemos por qué menospreciar algo como <em>´almático´</em> sólo por el hecho de que provenga del alma. Como dije antes: el espíritu, el alma y el cuerpo son iguales en importancia delante de Dios.</p>
<p>Ahora bien, así como el ser humano puede ser divido en tres partes: espíritu, alma y cuerpo, también puede ser catalogado como <em>´bipartito´.</em> Es decir, puede subdividirse en dos. Fíjese, hasta donde yo sé, el único texto que habla explícitamente que el hombre está compuesto por tres partes es 1 de Tesalonicences 5:23. No hay otro más. Sin embargo, el mismo Pablo que defendió la postura de que el hombre es <em>´tripartito´,</em> también defiende la posición de que es <em>´bipartito´.</em> Él escribió: “<em>Antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día”</em> (2 Corintios 4:16) (2). Aquí el apóstol habla de un <em>“hombre interior”</em> y un <em>“hombre exterior”.</em> Dos que a la vez son uno. El Señor también hizo alusión a esto cuando dijo en Getsemaní: <em>“Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu [el hombre interior] a la verdad está dispuesto, pero la carne [el hombre exterior] es débil”</em> (Mateo 26:42).</p>
<p>¿Dónde pues reside el espíritu y el alma (con sus emociones y sentimientos) según la visión bipartita? En el hombre interior. ¿Dónde reside el cuerpo según esta misma visión? En el hombre exterior. Simple. ¿Verdad?</p>
<p>Ahora, independientemente de si alguien cree que el hombre es bipartito o tripartido, recuerde que el espíritu, el alma y el cuerpo son igualmente importantes. Y que los sentimientos pueden residir tanto en el alma como en el espíritu. ¡Y también son importantes! Por lo tanto, ninguno de nosotros debe menospreciar las emociones y los sentimientos pues son parte valiosa del ser. Claro, me refiero a aquellos sentimientos bien administrados y que están sujetos al gobierno de Cristo en nuestra vida. Es decir, estoy hablando sentimientos sanos, no de aquellos que son malos e insalubres. Estos últimos son producto de nuestra naturaleza caída. No nos fueron dados por Dios. Sin embargo, a pesar de eso, todos tenemos la capacidad de sentir cosas buenas y de aprovecharlos en favor del proceso de composición.</p>
<p>Alguien podría estar pensando: <em>“¡Oye! Pero la forma como hablas de los sentimientos da la impresión que basas tu vida cristiana en ellos. ¿O no?”</em> ¡Exacto… No! Cuando hablo de la importancia de los sentimientos me refiero a lo valiosos que son para disfrutar de Dios, la Creación, la vida misma, y lo útiles que son a la hora de componer. No a que hay que basarnos en ellos para vivir la vida cristiana. La vida en Cristo se fundamenta en la fe, no en la emoción. Ahora bien, si sentimos cosas, genial. Pero si no, recuerde: <em>“Vivimos por fe, no por vista”. </em></p>
<p>Hace unos años supe de un hombre que dijo: <em>“¡Llevo cuarenta años siendo cristiano y jamás he sentido nada!”</em> Cuando oí eso dije para mi: <em>“¡Uy! ¡Qué fea ha de ser la vida de este tipo!”</em> Pero muchos cristianos piensan como él, que sentir es malo porque los sentimientos sólo pueden provenir del alma. Menospreciando así esa parte de la <em>´imagen y semejanza´</em> que el Señor nos dio. Y además, olvidando que Dios (que es Espíritu) también siente. ¡Ojo! Dios es Espíritu y siente. O sea, él también tiene sentimientos. Déle un vistazo a su Concordancia y encontrará muchos textos del Antiguo y Nuevo Testamento donde aparecen las palabras: <em>amor, alegría, ira, tristeza,</em> etc. que están relacionados con la persona de Dios. De esta forma comprobará que él también siente. ¡Y eso que él es Espíritu eh!</p>
<p>Es más, la Biblia no sólo dice que Dios siente y que es normal que los seres humanos sintamos, ella misma nos anima a sentir. Por favor, lea detenidamente el siguiente pasaje:</p>
<p>Por tanto, si hay alguna<br />
consolación en Cristo,<br />
si algún consuelo de amor,<br />
si alguna comunión del Espíritu,<br />
si algún afecto entrañable,<br />
si alguna misericordia,<br />
completad mi gozo <em>sintiendo lo mismo,<br />
</em>teniendo el mismo amor,<br />
unánimes, <em>sintiendo una misma cosa.<br />
</em>Nada hagáis por contienda o por vanagloria,<br />
antes bien con humildad,<br />
estimando cada uno a los demás<br />
como superiores a él mismo;<br />
no mirando cada uno por lo suyo propio,<br />
sino cada cual también por lo de los otros.<br />
<em>Haya, pues, en vosotros este sentir<br />
que hubo también en Cristo Jesús.<br />
</em>Filipenses 2:1-5 (cursivas mías).</p>
<p>¿Contó? En este pasaje se nos anima a <em>“sentir”</em> en tres ocasiones. Pablo está diciendo: <em>“¡Sientan, sientan, sientan!”</em> ¿Por qué? <em>&#8220;Porque el Señor Jesucristo también sintió mientras vivió en la Tierra&#8221;.</em> Y hasta donde yo sé nadie acusó a Jesús de ser <em>´almático´.</em><em> </em>¿O sí?</p>
<p>Vamos, sentir es hermoso y parte de la imagen y semejanza de Dios en el hombre. Por lo tanto, no tema a componer a partir de lo que siente pues sentir no es malo. ¡Como usar el intelecto tampoco! Es bueno; más bien&#8230; ¡buenísimo! Tan bueno que cada sentimiento que usted experimenta, producto de una idea, tiene potencial melódico. Si usted aprende a valorar sus sentimientos, como he intentado enseñarle, usted habrá descubierto una clave importante en la Aventura de Componer.</p>
<p><strong><a href="http://www.laaventuradecomponer.com/?p=147">Continúa&#8230;</a></strong></p>
<p><strong>PREGUNTAS PARA LOS LECTORES DEL BLOG: </strong><em>Después de haber leído la entrada de hoy, ¿qué opina acerca de los sentimientos en la vida del cristiano? ¿Cree que en la iglesia nos enseñan a favor o en contra de ellos?</em></p>
<p><strong>Notas:</strong></p>
<p>(1) Tomado de la Biblia Versión Reina Valera 2000.</p>
<p>(2) Véase también Romanos 7:22.</p>
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