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	<title>La Aventura de Componer &#124; El blog de Noel Navas &#187; Fragmentos de libros</title>
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	<description>¿Cómo escribir canciones?, artículos, recursos y más.</description>
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		<title>Música eterna (Segunda parte)</title>
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		<pubDate>Wed, 25 Jan 2012 04:02:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Noel Navas</dc:creator>
				<category><![CDATA[Fragmentos de libros]]></category>
		<category><![CDATA[Música eterna]]></category>

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		<description><![CDATA[Por: Darlene Zscech. Salmos 40:3 dice: “Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, y confiarán en Jehová”. ¡Cantamos canciones nuevas en Hillsong semana tras semana! La Palabra repetidamente nos exhorta a traer un cántico nuevo al Señor. Cantar una canción nueva es tener frescura en nuestro amor por Él, frescura en la revelación de Su Palabra. Si usted escribe canciones de alabanza y adoración, aquí hay algunas claves prácticas que he... <a href="http://www.laaventuradecomponer.com/fragmentos-de-libros/musica-eterna-segunda-parte/"> Leer más... </a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em><br />
<img class="alignleft  wp-image-6713" title="Música eterna 1" src="http://www.laaventuradecomponer.com/wp-content/uploads/2012/01/Música-eterna-1-262x300.jpg" alt="" width="170" height="210" />Por: Darlene Zscech.</em></strong></p>
<p>Salmos 40:3 dice: <em>“Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, y confiarán en Jehová”.</em> ¡Cantamos canciones nuevas en Hillsong semana tras semana! La Palabra repetidamente nos exhorta a traer un cántico nuevo al Señor. Cantar una canción nueva es tener frescura en nuestro amor por Él, frescura en la revelación de Su Palabra. Si usted escribe canciones de alabanza y adoración, aquí hay algunas claves prácticas que he aprendido que posiblemente puedan ayudarle:</p>
<p><em><strong>1. Escriba canciones que reflejen lo que su pastor está enseñando.</strong></em></p>
<p>Las canciones que reflejan el mensaje actual a la iglesia penetran en los escuchas más allá de su mente y afectan su alma y su espíritu. Las canciones hacen que la Palabra sea fácil de recordar y establecen el mensaje en nuestro corazón. Si escucha cuidadosamente los discos de Hillsong, va a escuchar un tema a través de las letras de las canciones que muchas veces fue el resultado de los mensajes del pastor Brian.</p>
<p>El que usted le ponga música a los momentos decisivos de revelación de Dios de su vida es una manera poderosa de mantener esa Palabra cerca de usted. Un ejemplo de esto es la canción <em>“What the Lord has done”</em> escrita por Reuben Morgan para ser cantada el día del bautismo en agua de su propio hermano. Refleja un momento hermoso en la vida cuando un hombre que deja su pasado atrás y se levanta de las aguas al nuevo tiempo que Dios ha reservado para él. La estrofa es hermosa:</p>
<p><em>Y me levantaré de las aguas profundas a los brazos salvadores de Dios Y cantaré cánticos de salvación Jesucristo me ha liberado.</em></p>
<p><em><strong>2. Escriba canciones que sean sencillas de cantar por la gente.</strong></em></p>
<p>Cuando escriba canciones para la iglesia, asegúrese de que la gente no necesite ser Celine Dion o Michael Bolton para poder cantarlas. Escucho muchas canciones que producen asombro, canciones que son para presentaciones especiales, pero una canción debe ser accesible a la voz sin entrenamiento si queremos que la iglesia la cante.</p>
<p><em><strong>3. Deje que se desarrolle una frase pegajosa y memorable.</strong></em></p>
<p>Esta es la melodía repetitiva y fuerte que lleva una idea a su destino y permite que el escucha participe con facilidad. Por ejemplo, en la canción de Miriam Webster <em>“Dwelling Places”,</em> las palabras <em>“I love You, I love You, I love You”</em> son una melodía poderosa y sencilla, que permite que los adoradores entiendan el tema fácilmente y se apropien de él.</p>
<p><em><strong>4. Profundice cuando componga.</strong></em></p>
<p>Algunas veces el primer borrador es la forma lineal, pero lo animo que lo deje a un lado por un tiempo. Luego un día o más días después, léalo como si nunca lo hubiera visto antes. Busque una idea nueva; explore una nueva expresión para ver si la letra puede ganar claridad y significado. Revise en oración la canción de principio a fin.</p>
<p><em><strong>5. No escriba para un proyecto.</strong></em></p>
<p>Lo que sea que hagamos para el Señor debe venir del corazón. Escuche la canción de Matt Redman <em>“The heart of the worship”,</em> y permita que la verdad de sus letras atraviese su alma. No es posible escribir para las alabanzas de los hombres y su recompensa en dinero, y al mismo tiempo traer el sonido y la canción que permitan que el cielo toque la Tierra.</p>
<p><em><strong>6. Sea una gran persona.</strong></em></p>
<p>Deje espacio para la crítica constructiva. Algunas canciones solo fueron concebidas para usted y el Señor. Si usted se vuelve demasiado sensible acerca de sus canciones, le resta un arduo y largo camino. Pelotee sus canciones con alguien en quien confíe y luego recuerde que la congregación es todavía la pista de pruebas más efectiva para canciones congregacionales. Si después de algunas semanas la canción no despega: ¡Déjela ir! ¡Las canciones más grandes <em>todavía </em>están por escribirse, y la fuente, nuestro creativo, expansivo, generoso, siempre amante Dios es inagotable! La objetividad es el área en la que muchos compositores son noqueados en el cuadrilátero de la composición. No se permita ser herido por la crítica. En su lugar, acéptela, aprenda de ella y siga adelante.</p>
<p><em><strong>7. Siempre pula el talento de la composición.</strong></em></p>
<p>Analice música que normalmente no escucharía. Piense más allá de sus preferencias musicales. Los músicos y cantantes más grandes son personas que escuchan música.</p>
<p><em><strong>8. Vaya a la Palabra.</strong></em></p>
<p>Siempre que voy a empezar a escribir, abro la Biblia y canto y adoro desde un salmo. No hay nada más inspirador.</p>
<p>Russell Fragar y yo una vez estábamos determinados en traer una canción nueva a la iglesia. Aunque apenas teníamos dos horas, escribimos, ciframos y tuvimos <em>“That’s what He came here for”</em> lista justo unos minutos antes de que comenzara el ensayo. La canción despegó, y fue todo. Enseñamos un promedio de treinta y cinco canciones anualmente, y a la gente de nuestra iglesia le encanta. Pero ha habido momentos en los que hemos enseñado una canción <em>¡bastante mal!</em></p>
<p>Una noche estábamos enseñando una canción fresca y nueva a la congregación. De hecho, era la canción que acababa de escribir la tarde anterior. Los músicos comenzaron la introducción, y fue hermoso. Tomé aire, me preparé para comenzar la estrofa, y no pude recordar exactamente cómo iba. Le hice una señal a los músicos para que siguieran tocando la introducción, mientras buscaba en mis bancos de memoria la frase inicial.</p>
<p>Cuando repetimos la introducción otro par de veces, se estaba poniendo ridículo, así que volteé hacia la congregación y dije: <em>“¡No tengo ni idea de cómo empieza esta canción!”</em> Todos rieron, mientras tanto yo buscaba por todo el escenario para ver si había alguien que recordara la canción que acababa de enseñar durante el ensayo. Gracias a Dios, uno de los músicos comenzó a cantar la primera línea a mi oído. Mi cerebro reapareció, comenzamos la canción y la congregación nos ovacionó, seguimos adorando, y tuvimos una noche increíble en la casa del Señor.</p>
<p>Las canciones de alabanza y adoración más fuertes son aquellas en las que le ponemos música a la Palabra de Dios, sencillamente porque la Biblia es infalible, viviente y la palpitante Palabra de Dios. Las canciones que expresan nuestros sentimientos a Dios son muy íntimas y, tristemente, pueden recibir un poco de crítica. Pero hemos recibido miles de comunicados de hombres y mujeres de todas las edades agradeciéndonos estas canciones personales: <em>“Nunca hubiera podido expresar estos sentimientos que tengo hacia el Señor, de la forma en la que ustedes me han ayudado a hacerlo”.</em> Honestamente siento que estas canciones han tenido un papel estratégico para traer un nuevo sentido de intimidad en la relación de la gente con el Señor. Me gusta cantar acerca de la majestad y maravilla de Dios, y es extraordinario poder expresarlo a través de palabras de íntima devoción a él (1).</p>
<p><strong>Noel Navas.</strong></p>
<p><strong>Notas:</strong></p>
<p>(1) Zscech, Darlene, <em>“Adoración sin reservas”,</em> Casa Creación, Pág. 187-199.</p>
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		<title>Música eterna (Primera parte)</title>
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		<pubDate>Wed, 25 Jan 2012 04:01:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Noel Navas</dc:creator>
				<category><![CDATA[Fragmentos de libros]]></category>
		<category><![CDATA[Música eterna]]></category>

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		<description><![CDATA[Por: Darlene Zscech. Desde el principio de los tiempos Dios ha sido adorado con música y alabanza. Incluso cuando Dios estableció los fundamentos de la Tierra: “Alababan todas las estrellas del alba, y se regocijaban todos los hijos de Dios” (Job 38:4-7). El primer relato que tenemos del pueblo de Dios alabándole con música es cuando Moisés y los israelitas cantaron un increíble himno de alabanza, dándole gracias a Dios por su espectacular victoria sobre Faraón y su ejército. Sus... <a href="http://www.laaventuradecomponer.com/fragmentos-de-libros/musica-eterna-primera-parte/"> Leer más... </a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em><br />
<img class="alignleft  wp-image-6713" title="Música eterna 1" src="http://www.laaventuradecomponer.com/wp-content/uploads/2012/01/Música-eterna-1-262x300.jpg" alt="" width="170" height="210" />Por: Darlene Zscech.</em></strong></p>
<p>Desde el principio de los tiempos Dios ha sido adorado con música y alabanza. Incluso cuando Dios estableció los fundamentos de la Tierra: <em>“Alababan todas las estrellas del alba, y se regocijaban todos los hijos de Dios”</em> (Job 38:4-7). El primer relato que tenemos del pueblo de Dios alabándole con música es cuando Moisés y los israelitas cantaron un increíble himno de alabanza, dándole gracias a Dios por su espectacular victoria sobre Faraón y su ejército. Sus gritos de júbilo seguramente se escucharon victoriosamente al cantar: <em>“Jehová es mi fortaleza y mi cántico, y ha sido mi salvación. Este es mi Dios, y lo alabaré; Dios de mi padre, y lo enalteceré”</em> (Éxodo 15: 1-7). El canto fue la respuesta inmediata de los hijos de Israel a la liberación increíble de Dios. Observe que nunca cantaron el uno al otro, sino que respondieron al Señor en un cántico de alabanza a él.</p>
<p>La música es una fuerza poderosa, creada por Dios para tocar el centro mismo de una persona como ninguna otra cosa puede hacerlo. Estoy tan agradecida de haber sido rodeada del magnífico sonido de la música toda mi vida. Desde el día que nací, la música ha ejercido una increíble atracción en mi vida. He cantado tantas melodías. Mis padres ambos cantaban, y mis hermanos y mi hermana todos cantan. He bailado desde que tengo memoria; aprendí jazz, tap y ballet durante nueve años; y he estudiado piano y voz desde los cinco años a la fecha. Cuando era joven, escribí muchas tonadas sencillas, y soñaba en un día presentar esas ideas musicales a alguien más aparte de mí. Tenía muchos sueños, pero ninguno de ellos me hacía sentido hasta que finalmente conocí a Jesús, mi Creador de sueños. Al conocerlo a él, finalmente entendí la razón por la que tenía este sueño. Entre más lo conozco, más comprendo el poder de la música que es tan real dentro de mí.</p>
<p>La primer canción de adoración que escribí fue después de que fui salva a los 15 años. Nuestra congregación la cantó una noche, y en lugar de sentirme halagada de escuchar mi canción siendo cantada, la responsabilidad de poner una canción de alabanza y adoración en el corazón de otra persona me abrumó. En lugar de eso, ¡por los siguientes cinco años escribí canciones románticas sentimentales! No escribí otra canción de adoración hasta que entendí más acerca del poder de adorar a Dios “en espíritu y en verdad”.</p>
<p>Miles de canciones nuevas se escriben acerca de nuestro Rey todos los días, ¡lo cual es increíble! ¡Algunas veces siento que todas ellas caen sobre mi escritorio en la forma de una cinta de demostración! Algunas son enviadas con entusiasmo por músicos asombrosos alrededor del mundo que piden dirección o una opinión, otras son solo de escritores de Hillsong que están prestando oído al cielo deseando traer un sonido fresco a la Tierra. Algunas son obras maestras musicales y algunas son increíblemente sencillas en la forma que toman, pero estoy continuamente sorprendida por las ideas, aparentemente, interminables y las melodías y letras sin fin que mueven el alma y que son compuestas por escritores que quieren describir la maravilla de nuestro Rey.</p>
<p>No digo ser la más capaz o la más conocedora del arte de la composición, pero sí puedo distinguir las canciones que le pueden dar a la iglesia un nuevo mensaje que cantar. La iglesia siempre abraza nuevas melodías que permitan a los adoradores expresar el cántico de su corazón a nuestro Señor y Rey. De vez en cuando Dios sopla su unción en una canción, y este encuentra su camino para llegar a las bocas, mentes y corazones de las congregaciones de todo el mundo.</p>
<p>Los himnos del siglo veintiuno están siendo escritos y cantados por multitudes que desafían las barreras generacionales. Estas canciones son hechas accesibles para ser cantadas por incluso la persona menos musical, y encienden pasión y fuego dentro de todos los que entran en la expresión de su alabanza. Los compositores como Matt Redman, Martin Smith y Reuben Morgan, por mencionar algunos, tienen la habilidad de escribir canciones que provocan que el espíritu humano reaccione en forma poderosa. Sus canciones no nos permiten seguir siendo iguales.</p>
<p>El Señor está enviando canciones nuevas para que cantemos. Son cánticos de alabanza. Son cantos de unidad, canciones de intimidad y cánticos de guerra. Se están levantando entre nosotros, restaurando la paz y la rectitud. Son canciones de gracia y perdón, cánticos de misericordia y compasión, cantos de fuerza y justicia, y melodías de poder y dominio. El sonido de la adoración está siendo restaurado al lugar que le corresponde y siendo ofrecida a su único Beneficiario.</p>
<p>Mientras abrazamos estas canciones nuevas, recordemos también los grandes himnos escritos a través de los siglos por leyendas como Carlos Wesley, quien escribió aproximadamente seis mil quinientos himnos. Carlos era un compositor fenomenal y escribió canciones que inspiran el asombro como <em>“Oíd un son en alta esfera” y “Oh que canten lenguas mil”.</em></p>
<p>Un compositor podría asistir a cientos de clases acerca de cómo escribir canciones de “éxito”, pero la técnica es solo parte de la comisión del compositor cuando se trata de traer el sonido del cielo a la Tierra. Uno no escribe canciones celestiales por accidente. Las canciones que verdaderamente conectan el espíritu del hombre con su Creador siempre van a ser dadas a luz a través del muy usado sendero al trono de Dios, un camino que el compositor ha trabajado de ida vuelta muchas veces.</p>
<p>Mi oración es que traigamos el sonido del cielo a la Tierra, que dejemos que <em>“venga su reino y se haga su voluntad, como en el cielo, así también en la tierra”.</em> No necesitamos esperar a que el mundo produzca un nuevo sonido para que lo copiemos lo mejor que podamos. He escuchado algunas canciones piadosas sorprendentemente buenas en la radio secular últimamente y sé que la mayoría de los compositores no saben a qué se conectaron. Estas canciones de los compositores incrédulos que tocan el corazón de Dios son ejemplos de <em>las piedras clamando</em> (Lucas 19:40) para adorarle. No debemos permitir que las piedras de la tierra alaben a Dios más que aquellos que lo conocemos.</p>
<p>La palabra dice: <em>“Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios”</em> (Romanos 8:19). Más que canciones deben ser dadas a la luz por el pleno conocimiento que nosotros, como los verdaderos hijos e hijas de Dios, tenemos de él. ¡Dios debe ser alabado! Debemos tomar nuestros lugares correspondientes en este coro de alabanza para que la gloria del Señor sea vista por toda la Tierra. Un músico cristiano intuitivamente conoce la diferencia entre simplemente tocar música y tocar música que toque el corazón de Dios. Un compositor en el Reino debe tener un corazón que busca las cosas de Dios y <em>no</em> las alabanzas de los hombres.</p>
<p>Mark y yo fuimos invitados a asistir a una cena para compositores en los Estados Unidos, en donde se reunieron compositores a quienes había admirado desde hace mucho para honrar a los compositores cristianos del siglo, Bill y Gloria Gaither. Amy Grant y su esposo Vince y Michael W. Smith presentaron un popurrí poderoso de algunas de las canciones favoritas de los Gaither. Mark y yo fuimos ministrados cuando cantaron canción tras canción como: <em>“Porque él vive, triunfaré mañana”, “Jesus, Jesus, there is something about that name”, “Something beautiful” y “El Rey ya viene”.</em></p>
<p>Le doy gracias a Dios por esta pareja piadosa, quienes escribieron la música y las canciones de alabanza que fueron como la banda sonora de mi propia historia de salvación. No es necesario decir que Mark y yo lloramos mientras recordábamos la grandeza de Dios en nuestra vida; y todo lo que tenemos que agradecerle.</p>
<p>En Hillsong, aun y con todos los proyectos de grabación que hacemos y las nuevas canciones que grabamos, siempre animo a nuestros compositores a nunca convertirse en escritores por proyecto. Siempre debemos ser compositores celestiales cuyos corazones estén desesperados por atrapar el <em>cántico nuevo</em> en todo lo que escribamos. Debe permanecer una pasión en nuestras canciones por ser puros en espíritu y en verdad, sea que una canción sea para ser cantada a miles o para una audiencia de Uno. No quiero escribir canciones que suenen como cantos que ya hayamos escuchado o canciones que suenen como el último éxito de la radio. Busco canciones que traigan un sonido fresco profético, algo directo del corazón del Padre.</p>
<p>En una noche magnífica cuando grabamos un álbum en vivo. Esa noche es una instantánea de doce meses de crecimiento en el corazón de una iglesia local que está completamente determinada a ser lo que ha sido llamada a hacer. Esa grabación captura una mirada de un pueblo hambriento por más de Dios y desesperado por traer su mundo al nuestro. Veo este deseo como algo cada vez más prevaleciente en el cuerpo de Cristo. Esta hambre de Dios no es exclusiva de una iglesia o denominación en particular. La esposa está esperando con ansias y preparándose para la venida de su Amado. Grabamos discos porque queremos llevar a través de ellos a toda la humanidad a su gloriosa presencia, animándolos a cantar canciones de lo profundo de su corazón, expresando gratitud, gozo, amor y devoción a Dios.</p>
<p>Keith Green fue otro magnífico escritor de nuestro tiempo que escribió canciones que ayudaron a moldear espiritualmente una generación entera. <em>“There is a Redeemer”,</em> me atraviesa hasta los huesos. Escuché esta palabra profética hablada sobre Russell Fragar: <em>“Y el ángel del Señor se parará a los pies de tu cama de noche y cantará canticos sobre ti, oh gran escriba”. </em>Qué manera tan divina de componer, que te canten canciones directo del cielo que traigan revelación, no solo música hermosa. Si estamos tratando de escribir el último álbum, con las mayores ventas, entonces hemos perdido totalmente nuestro propósito.</p>
<p>No somos una industria o un <em>mercado. </em>Somos la iglesia de Dios, y tenemos la sorprendente responsabilidad de poner el sonido de la alabanza y la adoración en la boca de la gente.</p>
<p><em>El Mesías</em> de Federico Handel (1685-1759) es una de los relatos musicales más grandes del evangelio jamás compuestos, y todavía tiene un impacto profundo en el mundo hasta nuestros días. Handel mostró una inequívoca inclinación para la música siendo muy joven, pero su padre tenía otros planes para su vida. Estaba determinado a que su hijo fuera abogado y consideraba la música como “cierto tipo de entretenimiento indigno”. Su padre hizo todo lo que pudo por mantener todos los instrumentos fuera del alcance de su hijo e incluso mantenía a su hijo sin ir a la escuela para evitar que fuera expuesto a las lecciones de música. Pero Handel tenía un deseo insaciable por tocar y se las arregló para esconder un viejo y pequeño piano de pared destartalado en el ático. Mientras el resto de la familia dormía, Handel tocaba el piano y ejercitaba sus pequeños dedos sobre las teclas hasta que le dolían. Tuvo éxito en aprender a tocar solo antes de que nadie se enterara. Handel solo tenía siete años de edad.</p>
<p>Un día se metió a hurtadillas en la capilla del duque de Saxe Weinssenfels para tocar el órgano, sin saber si alguien estaría por allí. El mismo duque lo escuchó tocar, y siendo un hombre musical, inmediatamente reconoció al prodigio musical que estaba tocando tan magníficamente delante de él. Se hizo cargo y le ordenó al padre de Handel que lo enviara a estudiar música de inmediato. ¡Qué intervención tan celestial, alabado sea Dios por el duque! ¡<em>El Mesías </em>tocó el cielo y cambió la Tierra!</p>
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		<title>Entonemos un cántico nuevo</title>
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		<pubDate>Mon, 05 May 2008 16:48:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Noel Navas</dc:creator>
				<category><![CDATA[Base bíblica de la composición]]></category>
		<category><![CDATA[Fragmentos de libros]]></category>

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		<description><![CDATA[Del libro: “Escritos en la arena”, de Michael Card. Son las primeras horas en la mañana. Todos duermen menos yo. He pasado la mayor parte del día sin rumbo, cambiando palabras de un sitio a otro en un papel, tomando largos y excesivos descansos para jugar con mi computadora, diciéndome por un instante debo enfocarme en otra cosa. Entonces, por lo general, a las dos o tres de la mañana, cuando se acaban las distracciones, todo viene junto. A menudo... <a href="http://www.laaventuradecomponer.com/base-biblica-de-la-composicion/entonemos-un-cantico-nuevo/"> Leer más... </a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><strong><em><img class="alignnone size-full wp-image-914" style="float: left;" title="escritos-en-la-arena" src="http://www.laaventuradecomponer.com/wp-content/uploads/2008/05/escritos-en-la-arena.jpg" alt="escritos-en-la-arena" width="134" height="200" />Del libro: “Escritos en la arena”, de Michael Card.</em></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify">Son las primeras horas en la mañana. Todos duermen menos yo. He pasado la mayor parte del día sin rumbo, cambiando palabras de un sitio a otro en un papel, tomando largos y excesivos descansos para jugar con mi computadora, diciéndome por un instante debo enfocarme en otra cosa. Entonces, por lo general, a las dos o tres de la mañana, cuando se acaban las distracciones, todo viene junto. A menudo comprendo en medio del proceso que no he sacado tiempo para pedir la ayuda de Dios, o incluso para simplemente detenerme y pasar tiempo con él contemplando su rostro.</p>
<p><span id="more-52"></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify">De repente las palabras empiezan a tener más sentido que cualquier cosa que yo pudiera haber ideado por mí mismo. Encajan con la melodía como un guante, como si de algún modo la canción ya existiera y yo solamente la acabara de escuchar ahora. Hay una experiencia de eternidad en cuanto miro al reloj y me doy cuenta que lo que parecían solo minutos en realidad fueron cuatro o cinco horas, y que el sol está comenzando a salir. Allí al amanecer interpreto por primera vez un cántico nuevo, lo interpreto para Dios y para mí, como cuando las estrellas entonaron la primera canción para él (Job 38:7).</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify">Como compositor puedo decirles que el momento más grandioso de ánimo no llega de reconocimientos ni de grandes números en algún gráfico que pronto pasará al olvido, sino al entonar una nueva canción por primera vez. Cantar nuevas palabras que nunca antes se han entonado así, tocar combinaciones de notas que nunca se han oído, preguntarse mientras se hace esto si con esta melodía se conseguirá el efecto anhelado en el oyente, trátese de la gente de Dios o de Dios… entregar un nuevo cántico es una experiencia diferente de cualquier otra.</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify">El salmista también estaba absorto con el nuevo cántico:</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><em>“Cantadle cántico nuevo; hacedlo bien, tañendo con júbilo”.</em><br />
Salmo 33:3.</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><em>“Cantad a Jehová cántico nuevo; cantad a Jehová, toda la tierra”. </em><br />
Salmo 96:1.</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><em>“Cantad a Jehová cántico nuevo, porque ha hecho maravillas…”</em><br />
Salmo 98:1.</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><em>“Cantad a Jehová cántico nuevo; su alabanza sea en la congregación de los santos”.</em><br />
Salmo 149:1.</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify">David también comprendió esta emoción. Él sabía que la verdadera adoración era una respuesta a la hermosura de Dios (Salmo 27:4), pero más que nada comprendió la Fuente de todos sus cánticos:</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><em>“[El Señor] puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios” (Salmo 40:3).</em></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify">Usted puede oír en las palabras del Salmo 144:9 la emoción infantil en la voz de David: <em>“Oh Dios, a ti cantaré, cántico nuevo; con salterio, con decorrido cantaré a ti”.</em></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify">En toda la sección del Antiguo Testamento conocida como escritos de sabiduría (Salmos, Proverbios; Job, Eclesiastés, Cantar de los Cantares) vemos este entusiasmo acerca de la interpretación de un ´cántico nuevo´. La simple acción de componer y cantar algo nuevo demuestra que la verdad contenida en la Escritura se puede poner ahora en el corazón de la comunidad, mientras allí cantan juntos la verdad de quién es Dios y qué quiere Él decir. La congregación hace suya esta verdad al entonar el cántico nuevo. Este, es un sentido especial, ´encarna´ nuevo significado para el cuerpo de creyentes. Al anunciar en el principio del salmo que se trata de un cántico ´nuevo´, el salmista afirma que, así como las tiernas misericordias del Señor, así también Dios ha dado otra vez a la comunidad el llamado a ser creativos. Este es un flujo nuevo que, como el maná, no se debe acaparar sino más bien recolectar y distribuir en las cantidades adecuadas para alimentar al pueblo de Dios.</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify">RENACIMIENTO DEL CÁNTICO.</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify">Siempre que en la Biblia se habla del avance del Reino, se nombra el renacimiento de un cántico nuevo. En Lucas 1, cuando se sentían los primeros fragores de la venida del Reino, María y Zacarías comenzaron a entonar cánticos nuevos. Y al ocurrir el nacimiento trascendental es anunciado en primer lugar a los abigarrados pastores, otra vez con un cántico nuevo (Lucas 2:14). Simeón, la primera persona en pasar del mundo del Antiguo Testamento al Nuevo, del mundo de fe como esperanza al mundo de fe como seguidor, ¡lo hace con un cántico nuevo en los labios (Lucas 2:29-35)!</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify">El Apocalipsis registra todo el avance del Reino:</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><em>“Cantaban un cántico nuevo diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos”.</em><br />
Apocalipsis 5:9.</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><em>“Cantaban un cántico nuevo delante del trono, y delante de los cuatro seres vivientes, y de los ancianos”.</em><br />
Apocalipsis 14:3.</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify">Los cánticos nuevos son una señal importante de que el Espíritu de Dios está en acción, animando e inspirando a hombres y mujeres a responder a su hermosura tanto por Él como por la comunidad de fe. Los cánticos nuevos son una respuesta al anhelo, al deseo de Dios de ser alabado por quién es Él, y al deseo de la comunidad de que se le enseñe a responder. Él por su gracia nos da material fresco con el cual adorarlo.</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify">El salmista entendió esta sed. Canta al respecto una y otra vez (por ej. Salmo 42:2). Él comprende que la sed es tanto parte de la bendición de Dios, como la alabanza que calma temporalmente esa sed. Sin la necesidad, si la preocupación por lo nuevo, no habría fuerza motivadora para la canción. La necesidad del artista y las necesidades de la comunidad son decisivas en el proceso creativo. El anhelo de Dios por adoración (es imposible que Dios necesite algo) es parte de la estructura del llamado para crear cánticos nuevos.</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify">El Espíritu de Dios deja melodías a su paso cuando se mueve, y en particular deja cánticos nuevos, cánticos que personifican su verdad y que son una respuesta obediente a su hermosura. ¡Estos cánticos son una respuesta espontánea y gozosa a la gran verdad de que en realidad es Dios quien está haciendo algo nuevo! Él está a punto de venir, y se supone que su aproximación ha de esparcirse, como hojas de palmas, ¡con cánticos nuevos! (1).</p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><strong>PREGUNTAS PARA LOS LECTORES DEL BLOG: </strong><em>¿Alguna vez había considerado los textos del Nuevo Testamento que Michael Card cita y que hablan de cánticos nuevos? ¿Qué opinión le merece la expresión: “El Espíritu de Dios deja melodías a su paso cuando se mueve”?</em></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><strong>Notas:</strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify">(1) Card, Michael, <em>“Escritos en la Arena, Cristo y la creatividad”,</em> Editorial Unilit, 2004, Primera edición, pág. 47-51.</p>
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		<title>Cantando nuestras propias canciones (Novena parte)</title>
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		<pubDate>Mon, 21 Apr 2008 20:19:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Noel Navas</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cantando nuestras propias canciones]]></category>
		<category><![CDATA[Fragmentos de libros]]></category>

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		<description><![CDATA[Sugerencias para cuando enseñe cantos nuevos. Pensé que con la última entrada había dado por concluida la serie: Cantando nuestras propias canciones, la cual usted ha dado seguimiento durante las últimas semanas, pero recordé la sección de un libro que leí hace muchos años y que habla del tema de la enseñanza de canciones nuevas en la iglesia. Al revisarla decidí extender a una entrada más la serie e incluir lo que Bob Sorge dice en su libro “Exploración de la adoración”... <a href="http://www.laaventuradecomponer.com/cantando-nuestras-propias-canciones/cantando-nuestras-propias-canciones-novena-parte/"> Leer más... </a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><strong><em><img class="alignnone size-full wp-image-899" style="float: left;" title="exploracian-de-la-adoracian" src="http://www.laaventuradecomponer.com/wp-content/uploads/2008/04/exploracian-de-la-adoracian.jpg" alt="exploracian-de-la-adoracian" width="142" height="203" />Sugerencias para cuando enseñe cantos nuevos.</em></strong></p>
<p style="text-align: justify">Pensé que con la última entrada había dado por concluida la serie: <em><strong><a href="http://www.laaventuradecomponer.com/?cat=7" target="_blank">Cantando nuestras propias canciones</a></strong></em>, la cual usted ha dado seguimiento durante las últimas semanas, pero recordé la sección de un libro que leí hace muchos años y que habla del tema de la enseñanza de canciones nuevas en la iglesia. Al revisarla decidí extender a una entrada más la serie e incluir lo que Bob Sorge dice en su libro <em>“Exploración de la adoración”</em> sobre la introducción de cantos nuevos en el repertorio de la iglesia local. He aquí lo que él recomienda:</p>
<p><span id="more-42"></span></p>
<p style="text-align: justify"><em>“Al enseñar con frecuencia nuevos cánticos a la congregación, el director de adoración puede animarla a aprenderlos. Como regla general, a las personas no les gusta aprender cantos nuevos. Es un proceso que requiere energía y pensamiento, y se supone que la iglesia es el lugar donde se debe minimizar el uso de estos recursos. Se espera cierta resistencia inicial cuando se enseñe un canto nuevo, pero con la insistencia se verán resultados positivos. He aquí algunas sugerencias para la enseñanza de cantos nuevos:</em></p>
<p style="text-align: justify"><em><em>1. Use ayudas visuales para la enseñanza de cantos nuevos, como un proyector, un papel en el boletín con la letra u otro método. Una excepción podría ser un canto con palabras sencillas, por ejemplo, “Aleluya”, donde las palabras impresas podrían ser más bien un obstáculo para el aprendizaje de la canción.</em></em></p>
<p style="text-align: justify"><em><em><em>2. Hay que asegurar que los que enseñan la canción y los músicos que la acompañan la sepan bien por anticipado.</em></em></em></p>
<p style="text-align: justify"><em><em><em>3. El coro podría aprender la canción primero y enseñarla a la congregación. Se podría cantar la canción primero como invocación de la adoración y después enseñársela a todos.</em></em></em></p>
<p style="text-align: justify"><em><em><em>4. Tenga un plan definido para el aprendizaje de himnos y coros nuevos. Algunas iglesias enseñan “el himno del mes”.</em></em></em></p>
<p style="text-align: justify"><em><em><em>5. Nunca pase demasiado tiempo en una canción nueva durante su primera lección, pues podría restarle interés. Repase la canción unas pocas veces y continúe con el culto. Vuelve a la canción a la semana siguiente y siga reforzándola periódicamente hasta que sea bien conocida. No se desanime si una canción nueva no capta el interés de la congregación la primera vez. Algunas canciones se deben repetir unas veces antes de que la gente de veras las reciba, pero después de aceptar una canción ya no la dejan.</em></em></em></p>
<p style="text-align: justify"><em><em><em>6. Por otra parte, el director debe estar dispuesto a dejar a un lado una canción nueva si no tiene el favor de la congregación. No todas las canciones son significativas o aptas para todas las congregaciones.</em></em></em></p>
<p style="text-align: justify"><em><em><em>7. Hay que tener cuidado con el tiempo al enseñar una canción nueva. Si se introduce a mal tiempo en el culto, la canción puede parecer una interrupción. Cuando se introduce una canción nueva, los hermanos tienen que apartar el corazón del Señor y concentrarse en el aprendizaje de la nueva tonada. Al memorizar la nueva melodía, la congregación puede pensar que se ha desintegrado, de repente, la intensidad espiritual del culto, y le echa la culpa a la canción nueva. Sugiero que se presente la canción nueva al principio del culto y se siga con una canción bien conocida para que el culto siga en marcha.</em></em></em></p>
<p style="text-align: justify"><em><em><em>8. Si el objetivo del director es enseñar nuevos himnos, un repaso cuidadoso del himnario le revelará por lo general himnos buenos que la iglesia desconoce.<br />
</em></em></em></p>
<p style="text-align: justify"><em>9. No trate de enseñar más de dos o tres coros nuevos al mes, para que la congregación pueda aprenderlos bien. Además, los hermanos se cansan rápido de aprender cantos nuevos, si parece que eso es todo lo que hacen&#8221; </em>(1).</p>
<p style="text-align: justify">Bueno, espero que la mayoría de estas sugerencias puedan aplicarse a la dinámica de sus reuniones y contribuir a introducir de forma correcta canciones nuevas en el repertorio de su iglesia. Si usted tiene algunos consejos adicionales a los sugeridos por Bob Sorge, me encantaría conocerlos.</p>
<p style="text-align: justify"><strong>Noel Navas.</strong></p>
<p style="text-align: justify"><strong>Notas:</strong></p>
<p>(1) Sorge, Bob. Exploración de la Adoración, Segunda Edición, 2002. Editorial Vida. Pág. 202-204 .</p>
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