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	<title>La Aventura de Componer &#124; El blog de Noel Navas &#187; Testimonios de composición</title>
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	<description>¿Cómo escribir canciones?, artículos, recursos y más.</description>
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		<title>Él también componía</title>
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		<pubDate>Mon, 30 Jan 2012 18:01:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Noel Navas</dc:creator>
				<category><![CDATA[Misceláneos]]></category>
		<category><![CDATA[Testimonios de composición]]></category>

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		<description><![CDATA[Mis recuerdos del Hermano Pablo. “El Hermano Pablo nos casó a tu abuelo y a mí”, me dijo mi abuela Isabel. Así me enteré desde adolescente acerca del vínculo que existió entre mi abuelo Juan Benavides y el Hermano Pablo. El Hermano Pablo fue misionero en El Salvador durante 21 años desde 1943. Fue durante ese tiempo que mi abuelo, un pastor de las Asambleas de Dios en la zona oriental, y él se hicieron amigos. La primera vez que... <a href="http://www.laaventuradecomponer.com/miscelaneos/el-tambien-componia/"> Leer más... </a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em><br />
<img class="alignleft size-full wp-image-6732" title="Él también componía" src="http://www.laaventuradecomponer.com/wp-content/uploads/2012/01/Él-también-componía.jpg" alt="" width="177" height="183" />Mis recuerdos del Hermano Pablo.</em></strong></p>
<p><em>“El Hermano Pablo nos casó a tu abuelo y a mí”,</em> me dijo mi abuela Isabel. Así me enteré desde adolescente acerca del vínculo que existió entre mi abuelo Juan Benavides y el Hermano Pablo.</p>
<p>El Hermano Pablo fue misionero en El Salvador durante 21 años desde 1943. Fue durante ese tiempo que mi abuelo, un pastor de las Asambleas de Dios en la zona oriental, y él se hicieron amigos.</p>
<p>La primera vez que lo oí enseñar fue en una Conferencia Anual de las Asambleas de Dios a mediados de los ´90. Como parte del equipo de alabanza del Templo Cristiano nos invitaron a dirigir la adoración durante las noches donde el Hermano Pablo predicaría. Recuerdo que cuando nos informaron que estaríamos en dicho evento y que él enseñaría, pensé: <em>“¡Oh, no! Si él enseña como lo hace en los programas de T.V., seguramente serán unas conferencias aburridas”. </em></p>
<p>Yo nunca lo había oído predicar y lo que conocía era por el programa Un Mensaje a la Conciencia que a veces veía. Yo pensaba que si él enseñaba como lo hacía en el programa sus sermones serían una lista interminable de anécdotas que nunca acabarían.</p>
<p>Cuál fue mi sorpresa sino que las noches que dirigimos la adoración y luego pasó a predicar, sus sermones no eran anécdota tras anécdota. No, eran sermones grandiosamente elaborados y cuya profundidad bíblica y sentido práctico nos cautivaron a todos. Tanto a los más de 700 pastores que se reunían cada noche como al equipo de alabanza con quienes ministramos.</p>
<p>Por supuesto que el Hermano Pablo relató anécdotas, pero no tomadas de su programa, sino de su propia vida y ministerio. Al terminar la primera noche yo iba contentísimo hacia mi casa y pensando: <em>“¡Qué gran predicador este tipo!”</em></p>
<p>Una de esas noches de Conferencia, como parte de su sermón el Hermano Pablo compartió con los asistentes su forma personal de estudiar la Biblia. Francamente no recuerdo el título del mensaje, pero durante esos días yo estaba batallando con encontrar un método personal de lectura bíblica que me ayudara a leerla todos los días y sin fallar. Para vergüenza mía nunca había leído la Biblia totalmente.</p>
<p>Por eso, cuando el Hermano Pablo comenzó a explicar su forma de leerla, saqué papel y lápiz y tomé nota de su método. Él dijo:</p>
<p><em>“Yo leo la Biblia de la siguiente manera. Yo he seccionado los 66 libros de la Biblia en 6 grupos, uno para cada día de la semana. El lunes leo la sección comprendida entre Génesis y Deuteronomio. Por ejemplo, ese día leo 3 ó 5 capítulos y al terminar pongo una seña en donde me quedé y retomo la lectura el siguiente lunes para continuar leyendo lo que comprende esa sección. El martes leo de Josué a Ester y hago lo mismo, leo en orden la cantidad de capítulos que yo desee y pongo una seña donde me quedé para continuar con mi lectura de esa sección todos los martes. El miércoles leo Job a Cantares. El jueves Isaías a Malaquías. El viernes Mateo hasta Hechos y el sábado Romanos hasta Apocalipsis. ¿Qué leo el domingo? ¡Nada! ¡Ese día voy a la iglesia!”</em></p>
<p>Luego de explicar esto, el Hermano Pablo mencionó que ese método le había ayudado a leerla completa varias veces en su vida. Que leer de ese modo le daba la sensación de estar leyendo todas las partes de la Biblia a la vez y de forma ordenada. Dijo que ya no tenía esa horrible sensación de que mientras leía Génesis tendría que esperar muchos meses hasta llegar a los evangelios. No, él sentía que al leer con ese método podía leer de todas la partes de la Biblia durante la semana y que no se estaba perdiendo de nada.</p>
<p>También mencionó algo con lo que yo me sentí sumamente identificado. Dijo que el método de lectura de “La Biblia en un año” no le funcionaba. Debido a que si por alguna razón no leía un par de días, le estresaba la idea de ponerse al día con todos los capítulos que tenía que leer más los del propio día. Unos años después, me contó que con su método podía leer la Biblia sin estrés y a su propio ritmo, y que podía leerla completa en menos 8 meses.</p>
<p>Al terminar la Conferencia decidí adoptar como mío el “Método de lectura bíblica del Hermano Pablo” y me entregué a la tarea de estudiarla de principio a fin sin detenerme.</p>
<p>¿El resultado? Leí la Biblia en dos ocasiones seguidas de forma consciente y ordenada en menos de 5 años. ¡Lo siento! ¡Yo no soy el Hermano Pablo! <em>Je.</em> Al terminar de hacerlo por segunda vez, decidí obsequiarme una Biblia Reina Valera 1995 como premio a lo que para mí fue una hazaña. Era 1,999 y como andaba en Costa Rica me obsequié esa Biblia de estudio.</p>
<p>Yo estaba tan contento por este logro que al saber que el Hermano Pablo visitaría mi iglesia unas semanas después, decidí acercármele y contarle cómo su método me había ayudado.</p>
<p>Una de las noches que estuvo predicando, el Hermano Pablo pasó por donde yo estaba sentado y aproveché para saludarle. Le dije que era nieto de Juan Benavides y se le iluminaron los ojos. Además, le conté cómo su método me había ayudado a leer la Biblia entera y le pedí si podía escribirme algo en mi Biblia nueva. Él puso:</p>
<p><em>“Mi hermano Noel, el trasfondo que Dios le dio, sus abuelos y padres, son un ejemplo en fuerza y en dirección. ¡Lo felicito! Sea SIEMPRE fiel al Señor y al pueblo que lo necesita. Su amigo, Hermano Pablo”.</em></p>
<p>Volví a ver al Hermano Pablo en un par de ocasiones más, la última fue en Octubre de 2008 en COICOM, Panamá. En un momento del evento, entre conferencia y conferencia, aproveché para saludarlo. Me volví a presentar como el nieto de Juan Benavides, sonrió una vez más y conversamos unos 10 minutos. Entre varias cosas que hablamos me dijo sobre mi abuelo:</p>
<p><em>“Con Juan viajamos juntos, ministramos juntos, predicamos juntos. Éramos muy amigos, una gran persona. Cuando supe que murió me dolió en el corazón. No porque murió, sino por la forma que murió, por el accidente. Su esposa Isabel fue muy cercana a nosotros también. La queremos mucho. Recientemente le escribí a ella sobre un sueño que yo tuve. En el sueño yo vi a Juan tal y como lo recuerdo… Joven, fuerte, firme. Me impresionó tanto que le conté a Linda sobre el sueño. Uno sueña muchas cosas, los sueños vienen y van, pero ese sueño sí tenía significado para mí. El hecho de que él está en el cielo y que bajó para verme y hablar conmigo, fue muy especial”. </em></p>
<p>El sueño al que se refirió esa vez, fue uno que él tuvo a mediados de 2008 y que nadie, excepto nuestra familia, conoció. Unos días después de haber soñado, él intentó comunicarse con mi abuela, que aun vive, pero como no lo consiguió le escribió a mi tío Juan Benavides, el hijo menor de mi abuelo.</p>
<p>He aquí, y por primera vez, el último email que mi familia recibió del Hermano Pablo en 2008.</p>
<p><em>“</em><em>Mi querido hermano Juan: </em><em> </em><em></em></p>
<p><em>He querido comunicarme con su querida madre por la razón que usted verá adelante.</em><em> </em><em>Como usted sabe yo tuve el gran privilegio de unir en santo matrimonio a sus padres. Digo ´gran privilegio´ por el compañerismo, el amor y la gran amistad que nos unió con su querido padre.</em><em> </em><em></em></p>
<p><em>Antes de que lea lo que sigue, permítame, hermano Juan, mencionar que Dios, a través de todos los tiempos, se ha revelado con el humano por medio de sueños. No me refiero a sueños que son el producto de los muchos frijoles la noche anterior. Me refiero a sueños que uno sabe son diferentes del sueño común. Algunos ejemplos bíblicos son José hijo de Jacob, </em><em>Gedeón, Daniel, Salomón y José esposo de María y madre de Jesús. ¡Lo puede corroborar usted mismo en la Biblia!</em></p>
<p><em>Mi hermano Juan, menciono estos ejemplos porque confirman el hecho de que Dios usa sueños para comunicarse con el humano. Lo que sigue es algo que me impresionó a mí. Era tan vivo y tan real. Es primera vez que sueño con un ser que se me aparece desde el cielo. Lo que relato a continuación es mi sueño.</em><em></em></p>
<p><em>Uno de mis más cercanos amigos cuando vivíamos en El Salvador era Juan Benavides, el esposo de Isabel. Desde que supe de su trágica muerte en 1,989 no he tenido ninguna relación con los Benavides excepto cuando la vi a ella y a usted en una iglesia en San Salvador, no hace muchos años.</em><em> </em><em></em></p>
<p><em>El caso es que anteanoche, el miércoles 3 de junio, como a las 5 de la mañana, tuve un sueño muy fuerte e impresionante. Duró sólo unos minutos pero en el sueño se me acercó mi antiguo amigo: Juan Benavides. Alto, joven y fornido. Vino hacia mí y me dio un abrazo. Mejor dicho: nos abrazamos. Estábamos en un campo abierto.</em><em> </em><em>Hablamos de ´no recuerdo qué´ por un pequeño rato. Recuerdo que le dije: ¿Puedo orar por ti? Y luego pensé: pero tú vienes del cielo, eres tú quien puedes orar por mí.</em><em> </em><em></em></p>
<p><em>Luego él se separó de mí como unos 2 ó 3 metros mientras seguíamos hablando. Se me ocurrió, en el sueño, querer tomarle una fotografía y él me dijo que podía tomarla pero una foto de él no se vería. Comprendí entonces que él me visitaba desde el cielo donde habitaba, y que seres celestiales no pueden ser notados en fotos porque son espíritus. No recuerdo habernos despedido pero con esa última escena desperté.</em><em> </em><em></em></p>
<p><em>Quedé fuertemente impresionado. Comenzando con que es primera vez que sueño con alguien que me visita desde el cielo. Además, fue con alguien a quien amaba muchísimo. Nos llevamos tan bien, nunca tuvimos diferencia de opinión y siempre nos buscábamos para tener momentos juntos.</em><em> </em><em></em></p>
<p><em>Esto, hermano Juan, era lo que yo quería relatarle a su querida madre. Usted puede enseñarle esta carta. Con eso ella sabrá porque traté de comunicarme con ella.</em><em> </em><em></em></p>
<p><em>Su siervo, amigo y hermano:</em><em> </em><strong><em></em></strong></p>
<p><em>Hermano Pablo</em><em>”.</em></p>
<p>En Marzo de 2008 que lancé La Aventura de Componer comencé a publicar la serie: <em>“Las mejores canciones de Latinoamérica” </em>que Carlos Rey y Un Mensaje a la Conciencia publicaron en su sitio y que me autorizaron reproducir en el blog. Desde entonces surgió una amistad con Carlos Rey que sigue hasta hoy.</p>
<p>Como mi abuela Isabel ya me había contado mucho tiempo antes sobre la faceta de compositor del Hermano Pablo, aproveché para solicitar a la Asociación Evangelística Hermano Pablo más información al respecto y me proveyeron las partituras originales de algunos de los himnos que él compuso mientras vivió en El Salvador. Y además, me obsequiaron un DVD que produjeron en homenaje a los 50 años del ministerio.</p>
<p>Para sorpresa mía el video de la canción <em>“Esclavo era yo”,</em> que aparece en el DVD, es una que el Hermano Pablo me relató cómo la escribió esa vez que conversamos en Panamá. Él me dijo: <em>“Sí, recuerdo que escribí ´Esclavo era yo´ sentado en una hamaca en una aldea de El Salvador. Yo tenía una guitarrita pequeña y comencé a sonar los acordes y me salió la canción de una sola vez, letra y música. Fueron entre 6 u 8 himnos que escribí”.</em></p>
<p>Como usted sabe, el Hermano Pablo pasó a la presencia del Señor el viernes pasado en la madrugada. Por eso, a continuación comparto con todos el video de la canción <em>“Esclavo era yo”</em> con imágenes alusivas a su vida y ministerio, y que Carlos Rey y su hijo produjeron y rearreglaron.</p>
<p>Pensar en el Hermano Pablo despierta en mí un afecto muy especial, no solo por la cercanía que tuvo con mis abuelos y mis tíos, sino por el cariño que siempre me mostró y de paso, por compartirme su método personal de estudiar la Biblia que tanto me ha ayudado en mi vida devocional.</p>
<p>Cuando pienso en el Hermano Pablo pienso en las palabras del Señor: <em>“De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; pero cualquiera que los cumpla y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos” (Mateo 5:19).</em></p>
<p>Definitivamente él es uno de los grandes del reino.</p>
<p>He aquí una de sus canciones:</p>
<p><strong> <strong><em><p><a href="http://www.laaventuradecomponer.com/miscelaneos/el-tambien-componia/"><em>Pinche aquí para ver el vídeo</em></a></p></em></strong></strong></p>
<p><strong>Noel Navas</strong></p>
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		<title>Regresando a la composición</title>
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		<pubDate>Thu, 12 Jan 2012 04:27:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Noel Navas</dc:creator>
				<category><![CDATA[Misceláneos]]></category>
		<category><![CDATA[Testimonios de composición]]></category>

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		<description><![CDATA[El testimonio de Pablo Bedrossian. Conocí a Pablo Bedrossian a través del blog… Mmm… Más bien él a mí. Unos días después de publicar la entrevista que le hice a la cantante y compositora argentina Miriam Bloise, Pablo me escribió para comentarme que había leído mi blog y de paso, que también componía. Francamente muchas personas me escriben y algunos hasta me piden que los entreviste, cosa que no suelo hacer; sin embargo, Pablo no me pidió eso, sino que... <a href="http://www.laaventuradecomponer.com/miscelaneos/6671/"> Leer más... </a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em><span style="font-size: small;"><br />
<a href="http://www.laaventuradecomponer.com/wp-content/uploads/2012/01/Pablo-Bedrossián-1_crop.jpg"><img class="alignleft  wp-image-6686" title="Pablo Bedrossián 1_crop" src="http://www.laaventuradecomponer.com/wp-content/uploads/2012/01/Pablo-Bedrossián-1_crop-223x300.jpg" alt="" width="180" height="230" /></a>El testimonio de Pablo Bedrossian.</span></em></strong></p>
<p><span style="font-size: small;">Conocí a Pablo Bedrossian a través del blog… Mmm… Más bien él a mí. Unos días después de publicar la entrevista que le hice a la cantante y compositora argentina Miriam Bloise, Pablo me escribió para comentarme que había leído mi blog y de paso, que también componía. Francamente muchas personas me escriben y algunos hasta me piden que los entreviste, cosa que no suelo hacer; sin embargo, Pablo no me pidió eso, sino que me compartió algunas cosas que me parecieron sumamente interesantes, al punto que me sentí motivado a escribirle y agendar una conversación vía Skype y así conocer su más sobre su vida y trayectoria. A través de esta entrada, usted conocerá a uno de los precursores del rock cristiano en Argentina, a alguien que dejó de escribir canciones por 17 años y que recientemente reactivó su don. Confío que su testimonio inspirará su propia Aventura de Componer así como ha inspirado la mía.</span></p>
<p><span style="font-size: small;">Argentino, nacido en Buenos Aires, Pablo comenzó a componer a los 17 años de edad. <em>“Aunque me veas delgado…” </em>Afirma él,<em> “Yo era el gordo de la escuela, era tímido y vivía adentro de mi mismo. Cuando a los 15 decidí seguir a Jesucristo nació en mí el deseo de expresar a otros lo que yo creía”. </em>A partir de allí Pablo se interesó por la música. A los 17, como no sabía tocar, comenzó <em>a componer</em> en una guitarra pulsando una sola cuerda. Así escribió su primera canción. Luego, junto con su primo, buscaron los acordes y la musicalizaron. Esa primera canción que Pablo escribió se publicó en un cancionero con su respectiva partitura. Enseguida con otros amigos de la iglesia formaron un quinteto para el cual comenzó a componer mientras estudiaba música en sus ratos libres.</span></p>
<p><span style="font-size: small;">Ver todo eso le mostró que había un camino musical que seguir.  </span></p>
<p><span style="font-size: small;">En 1978, un año después de crear el quinteto, formó una banda de rock, “Propuesta”, que funcionó desde el ´78 hasta el ´81. Por motivos de tiempo, ya que Pablo estaba terminando su carrera de medicina, tuvo que dejar la banda en el ´80. Desde entonces comenzó a tocar por su cuenta y a componer música un poco más pop. Solo o acompañado, comenzaron a invitarlo a participar en muchos recitales. <em>“Mi forma de componer era bastante original…” </em>Dice, <em>“Primero escribía canciones que planteaban un problema, luego escribía otras que hablaban de tomar decisiones para resolver dichos problemas y por último 3 ó 4 canciones que hablaban claramente de Jesús. Eso llevó a muchos a conocer de Cristo a través de lo que hacía junto a otros músicos”.</em></span></p>
<p><span style="font-size: small;">La Argentina de inicios de los 80´s experimentaba tiempos muy convulsionados y había mucha violencia. En el ´82 fue la guerra de las Malvinas y Argentina la perdió. Durante todo ese tiempo se organizaron recitales donde participaban distintas bandas, al punto que luego de la desesperanza que dejó la guerra tocó en un recital que reunió por primera vez más de mil jóvenes. La música cristiana comenzó a tener mucha aceptación porque las canciones proponían un mensaje de fe en medio de todo lo que la sociedad vivía.</span></p>
<p><span style="font-size: small;">Pablo continuó tocando en recitales, componiendo canciones y hasta ganando concursos nacionales de composición. Entre finales de los 70´s e inicios de los 90´s escribió aproximadamente 120 canciones. El 70% de ellas hablaban acerca de Dios y abordaban temas como la depresión, la soledad, la amistad, etc. Pablo dice: <em>“Para mi componer es un hecho artístico y un hecho artístico es una experiencia espiritual. Aunque es muy difícil definir qué es el arte alguien dijo que es ‘el espíritu que se desprende de un hecho’. El arte te permite sacar a fuera lo que tienes dentro”.</em></span></p>
<p><span style="font-size: small;">Aunque sus canciones comenzaron a grabarse desde 1982, hubo una, <em>“Déjalo a Dios actuar”, </em>que tuvo un gran impacto al punto que la asociación Billy Graham le solicitó los derechos para poder utilizarla en la campaña Misión 91. Una de las frases más importantes de la canción dice: <em>“Déjalo a Dios… dentro de tu alma crear un espacio para la sorpresa”. </em>Y esa fue la frase que quedó en la mente de las personas. En palabras de Pablo: <em>“¿De cuántas canciones se acuerda la gente después de un concierto? Realmente de pocas, quizás una. ¿Y de esa canción cuánto de la letra se acuerdan? Por eso a mí siempre me pareció importante tener frases en las canciones que digan algo, frases que la gente se lleve en su corazón para seguirlas reflexionando”.</em></span></p>
<p><span style="font-size: small;">Ejemplo de la mentalidad de Pablo con respecto al calibre de las letras es la canción: “Cada cosa en la vida”, que escribió a finales de los 70´s cuyo coro dice: <em>“Enséñame a vivir el hoy de tal manera que mañana no tenga que reprocharme el ayer”.</em> La frase ha trascendido de tal modo que al buscarla en Internet se encuentra que mucha gente que la ha pegado en sus sitios debido a lo que ha significado para ellos. Muchas de estas personas no saben que Pablo escribió esa frase y que forma parte de una canción, pero como bien dice él: <em>“Lo importante no es que la gente sepa quién hizo tal o cual canción, sino que el </em><em>mensaje llegue a sus corazones y no lo olviden”. </em></span></p>
<p><span style="font-size: small;"><strong><em>“Cada cosa en la vida”<br />
</em></strong></span><strong><em><span style="font-size: small;">Pablo. Bedrossian</span></em></strong></p>
<p><em><span style="font-size: small;"> Cada cosa en la vida tiene su justo lugar;<br />
</span><span style="font-size: small;">cada cosa tiene un tiempo para hacerse realidad.<br />
</span><span style="font-size: small;">Es por eso que preciso que me enseñes a mirar<br />
</span><span style="font-size: small;">lo que tengo por delante y el presente que está acá.</span></em></p>
<p><em> <span style="font-size: small;"> Coro:<br />
</span></em><em><span style="font-size: small;">/Enséñame a vivir el hoy de tal manera<br />
</span><span style="font-size: small;">que mañana no tenga que reprocharme el ayer/</span></em></p>
<p><em> <span style="font-size: small;"> Tiempo de nacer, tiempo de morir;<br />
</span><span style="font-size: small;">tiempo de llorar, también de reír.<br />
</span><span style="font-size: small;">Tiempo de buscar, tiempo de perder;<br />
</span><span style="font-size: small;">tiempo de saber lo que hay que hacer.</span></em></p>
<p><em><span style="font-size: small;">Es por eso que preciso que me enseñes a vivir<br />
</span><span style="font-size: small;">y a no equivocarme cuando tenga que elegir.</span></em></p>
<p><iframe src="http://w.soundcloud.com/player/?url=http%3A%2F%2Fapi.soundcloud.com%2Ftracks%2F33148236&amp;auto_play=false&amp;show_artwork=true&amp;color=2b60ee" frameborder="no" scrolling="no" width="100%" height="166"></iframe></p>
<p><span style="font-size: small;">En 1993 Pablo contrajo matrimonio con Graciela, su novia. Por decisión propia centró toda su atención en cultivar su matrimonio y formar una familia. Además, por ese tiempo abandonó la profesión médica y se dedicó al marketing farmacéutico mientras estudiaba una maestría en negocios por las noches. Todo eso fue cambiando sus prioridades y absorbiendo toda su atención al punto de abandonar la composición durante 17 años. <em>“Desde 1993 hasta el 2010 no escribí ninguna canción…”</em> Afirma, <em>“¡Y si tocaba la guitarra lo hacía cada 6 meses!” </em></span></p>
<p><span style="font-size: small;">Una pausa tan larga no tuvo otra causa más que su visión familiar y la gran responsabilidad como gerente de mercadeo de una empresa. No es que no vinieran ideas musicales o letras de canciones a su mente durante todos esos años, sino que no tuvo mayores espacios para entregarse a la labor creativa. Sin embargo, algo pasó en 2010.</span></p>
<p><span style="font-size: small;">En enero Pablo comenzó a subir todas sus canciones de antaño de forma sostenida a la web a través de Reverbnation.com (1), un sitio vinculado a Facebook, y cientos de personas comenzaron a visitarlo sin él publicitarse. ¿Qué impulsó a Pablo compartir todas sus canciones desde allí? Él dice: <em>“Yo definí un tetrapropósito, o sea, cuatro propósitos: Recordar, Compartir, Inspirar y Bendecir”.</em> </span></p>
<p><span style="font-size: small;">Para lograr sus objetivos envió a digitalizar muchas de sus canciones que estaban en casetes para que las convirtieran en MP3 y de paso, invitó a muchos amigos involucrados en el mundo de la música para que hicieran nuevas versiones de sus canciones para compartirlas con la gente. Cuando hizo eso algunos le respondieron: <em>“¿Por qué no escribís algo nuevo? Nos encantan tus canciones y lo que nos pides hacer, pero nos gustaría oír otras cosas tuyas que no han salido a la luz”.</em></span></p>
<p><span style="font-size: small;">Pablo prestó atención y comenzó a hacerlo. Le costó horrores volver al instrumento y desoxidar los dedos, pero desde entonces comenzó a descubrir sonidos nuevos que le llamaron la atención. <em>“Cuando se compone…” Dice él, “Uno debe responderse primero dos preguntas: ¿Qué quiero decir? Y ¿A quién se lo quiero decir? Finalmente hay que contestar una tercera, que sigue a las anteriores: ¿Cómo lo vas a decir?”</em></span></p>
<p align="left"><span style="font-size: small;">A continuación podrá ver un video casero donde Irhyna Medina y Hunty Gabbe interprentan una de las últimas canciones que Pablo ha compuesto.</span></p>
<p><strong><em><p><a href="http://www.laaventuradecomponer.com/miscelaneos/6671/"><em>Pinche aquí para ver el vídeo</em></a></p></em></strong></p>
<p><strong><em><span style="font-size: small;"><br />
“Tu amor”<br />
Pablo Bedrossian</span></em></strong></p>
<p><em><span style="font-size: small;">Tu amor, incomprensible amor,<br />
amor que nunca falta y siempre me levanta.<br />
Tu amor, incomprensible amor,<br />
amor mostrado en la cruz<br />
al entregar tu Hijo por nosotros.</span></em></p>
<p><em>Tu amor, inmerecido amor,</em><br />
<em> amor que sigue vivo hoy</em><br />
<em> al darnos el perdón y la esperanza.</em><br />
<em> Tu amor, incomprensible amor,</em><br />
<em> mostrado en la cruz.</em></p>
<p><em><span style="font-size: small;">Tu amor, tan innegable amor,<br />
</span></em><em><span style="font-size: small;">que cuando estoy caído<br />
</span></em><em><span style="font-size: small;">no se da por vencido.<br />
</span></em><em><span style="font-size: small;">Tu amor, inquebrantable amor,<br />
</span></em><em><span style="font-size: small;">amor mostrado en la cruz<br />
</span></em><em><span style="font-size: small;">al entregar tu Hijo por nosotros.<br />
</span></em><em><span style="font-size: small;">Tu amor, inmerecido amor,<br />
</span></em><em><span style="font-size: small;">amor que sigue vivo hoy<br />
</span></em><em><span style="font-size: small;">al darnos el perdón y la esperanza.<br />
</span></em><em><span style="font-size: small;">Tu amor, incomprensible,<br />
</span></em><em><span style="font-size: small;">mostrado en la cruz.</span></em></p>
<p><em><span style="font-size: small;">Cruz, cruz, señal de puro amor;<br />
</span></em><em><span style="font-size: small;">Allí por mí y por ti murió Jesús.</span></em></p>
<p align="left"><span style="font-size: small;"> Ante la pregunta: ¿Qué se siente reactivarse en la composición después de 17 años sin escribir nada? Pablo me dijo: <em>“Componer una canción me lleva meses. La gente piensa que la inspiración es algo inmediato. Y aunque hay ideas que aparecen de repente, el desarrollo de esa primera idea en lo personal me lleva mucho tiempo. ¿Qué he sentido al reactivarme? La emoción de crear otra vez. En lo personal no me gusta tocar o cantar, me gusta crear. Así que estoy trabajando algunas canciones y se las estoy enviando a amigos para que las arreglen y las graben”.</em></span></p>
<p><span style="font-size: small;">Debido al largo proceso que implica componer canciones para Pablo hasta el día de hoy ha escrito siete nuevas y continúa trabajando en otras más, además de seguir publicando en su sitio sus viejas canciones. </span></p>
<p><span style="font-size: small;">Para terminar nuestra conversación le pregunté a Pablo qué pensaba de aquellos que como él se toman lapsos de tiempo para dejar de componer y reactivarse unos meses o años después. Me dijo: <em>“Yo creo que hay dos momentos importantes en la vida, uno para escuchar y otro para hablar. Todo este tiempo que yo me tomé me sirvió para escuchar. Por eso les digo a quienes no están componiendo: Identifiquen sus tiempos. Y cuando sientan la necesidad de decir algo, no lo callen. Que no les pase como a Frank Kafka. Kafka fue un escritor profundamente atormentado y nunca publicó nada. Se dice que sus obras fueron encontradas por un amigo suyo en una gaveta y las publicó luego de la muerte de Kafka. Al final de cuentas esas obras fueron bestsellers. ¡Qué lamentable sería que tuviéramos nuestras canciones engavetadas! ¿Qué tal si, a diferencia de Kafka, al morir ningún amigo las encuentra? Se perderían para siempre” </em>(2)<em>. </em></span></p>
<p><strong><span style="font-size: small;">Noel Navas.</span></strong></p>
<p><strong><span style="font-size: small;">Notas:</span></strong></p>
<p><span style="font-size: small;">(1) <a href="http://www.reverbnation.com/pablobedrossian" target="_blank">http://www.reverbnation.com/pablobedrossian</a></span></p>
<p><span style="font-size: small;">(2) <em>Pablo Bedrossian es argentino. Es médico cardiólogo y gerente de mercadeo de un laboratorio farmacéutico. Tiene dos maestrías en negocios y actualmente reside en San Pedro Sula, Honduras. Su esposa se llama Graciela con quien lleva 18 años de casado y tienen una hija, Sophia.</em></span></p>
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		<title>Mis primeras dos canciones</title>
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		<pubDate>Mon, 19 Sep 2011 19:01:39 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Noel Navas</dc:creator>
				<category><![CDATA[La aventura de componer]]></category>
		<category><![CDATA[Testimonios de composición]]></category>

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		<description><![CDATA[Las primeras lecciones que aprendí. Recuerdo las dos primeras canciones que escribí. La primera fue cuando no sabía tocar ningún instrumento y la segunda cuando recién había comenzado a tocar el piano. Permítame hablarle de la primera canción y luego de la segunda. He aquí las lecciones que aprendí de mis primeras experiencias de composición. Espero que le sean útiles. Bueno, mi primera canción se llamó: “Majestuoso Señor”. Una balada de adoración que escribí mientras estaba orando en mi habitación.... <a href="http://www.laaventuradecomponer.com/la-aventura-de-componer/mis-primeras-dos-canciones-primera-parte/"> Leer más... </a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em><strong><br />
<img class="size-medium wp-image-5847 alignleft" title="Noel Guitarra" src="http://www.laaventuradecomponer.com/wp-content/uploads/2011/09/Noel-Guitarra-201x300.jpg" alt="Noel Guitarra" width="150" height="224" />Las primeras lecciones que aprendí.</strong></em></p>
<p>Recuerdo las dos primeras canciones que escribí. La primera fue cuando no sabía tocar ningún instrumento y la segunda cuando recién había comenzado a tocar el piano. Permítame hablarle de la primera canción y luego de la segunda. He aquí las lecciones que aprendí de mis primeras experiencias de composición. Espero que le sean útiles. Bueno, mi primera canción se llamó: <em>“Majestuoso Señor”.</em> Una balada de adoración que escribí mientras estaba orando en mi habitación. Recuerdo que estaba de rodillas a la par de mi cama cuando de repente comencé a entonar una melodía con letra acerca de la soberanía de Dios. Las líneas melódicas eran sencillas y las frases cortas.</p>
<p><span id="more-5846"></span></p>
<p>Mientras oraba esa vez comencé a cantar: <em>“Majestuoso Señor, majestuoso eres tú. Majestuoso y digno de adorar/Majestuoso Señor, majestuoso eres ti. No hay nadie como tú Señor/Coro: Majestuoso, sí. Majestuoso, tú. Majestuoso y digno de adorar, etc…”</em> (<a href="javascript:player('/audio/pagina403.html');"><strong>escúchela aquí</strong></a>).</p>
<p>Me sorprendí de lo que estaba haciendo. Jamás había hecho planes de hacer una canción y… ¡Zas!&#8230; Hice una sencillita de dos estrofas y un coro con sus variantes melódicas de una sola vez.</p>
<p>Después de haber entonado la canción unas cuantas veces e intentado no desconectarme de mi comunión con Dios, elevé una oración adicional: <em>“Señor, no tengo cómo grabar esta canción que he hecho así que la puedo olvidar. Si es tu voluntad que no la olvide tendrás que recordármela mañana”.</em> Así que decidí olvidarme de mi primera experiencia de composición y continué orando como lo estaba haciendo antes que apareciera la canción.</p>
<p>A la mañana siguiente, mi hermano Elí, estaba en la sala de la casa con Roni, un amigo nuestro. Ambos estaban “traveseando” (dicho en buen salvadoreño) el piano Roland que Roni había llevado. Cuando los oí me acerqué a ellos y le dije a mi hermano: <em>“Elí… ¿Sabe qué? ¡Ayer escribí una canción! ¿Me ayuda a ponerle música?”</em> Él me dijo que sí, que se la mostrara. Y sin mayor esfuerzo comencé a cantársela. ¡Recordé toda la letra y las líneas melódicas en ese momento! Fue entonces que él buscó y encontró los acordes respectivos de <em>“Majestuoso Señor”.</em></p>
<p>He aquí algunas cosas que aprendí esa mañana:</p>
<p><em>Uno:</em> ¡Puedo componer!</p>
<p><em>Dos:</em> No necesito saber tocar un instrumento para poder escribir canciones.</p>
<p><em>Tres:</em> Las canciones pueden surgir mientras se tiene un tiempo significativo de comunión con Dios.</p>
<p>Cuatro: Las canciones que surgen en la presencia de Dios son los cánticos espontáneos que uno entona mientras se adora y que a la vez vamos estructurando hasta completar las partes de la misma. Es decir, las estrofas y el coro.</p>
<p><em>Cinco:</em> Debo comprar una grabadora portátil y así despreocuparme que se me puedan olvidar las canciones.</p>
<p><em>Seis:</em> Si surge una canción mientras tengo mi tiempo devocional no debo detenerme de orar por comenzar a componer. No, debo grabarla y almacenarla, luego seguir orando y después de terminar mi tiempo devocional puedo seguir trabajando la canción que comencé mientras oraba. No busco al Señor por las canciones que me puede dar. Si surgen mientras lo adoro, bien. Y si no, ¡también! Lo importante es él, no lo que puede surgir mientras estoy con él.</p>
<p><em>Siete:</em> Como no sé tocar un instrumento musical, cuando en el futuro haga una canción debo buscar a algún músico (mi hermano) para que me ayude a poner los acordes respectivos.</p>
<p>La segunda canción que escribí la titulé: <em>“Salmo 139”.</em> Fue la primera canción que compuse después de haber aprendido mis primeros ´pininos´ de piano. Después de mi primera clase comencé a practicar en el piano todo lo que estaba aprendiendo: Los nombres de las notas, la posición de los dedos para armar acordes, etc. ¡De repente! Mientras tocaba dije: <em>“¡Qué bien se oyen estos acordes!”</em> Eran las notas de Do, Fa, La menor, Sol y Re. Abrí la Biblia en el Salmo 139 (no sé por qué allí) y comencé a crear una melodía con las palabras que iba leyendo mientras tocaba el piano.</p>
<p>Mientras tocaba comencé a cantar: <em>“Oh, Señor, tú conoces mi andar, y he aquí mis pensamientos son de ti/Delante y detrás me rodeaste y sobre mi pusiste tu mano. ¿A dónde huiré yo de ti?/Coro: Si subiere a los cielos estás tú, si a lo profundo bajo estás tú, si habitare en el extremo del mar. Allí me asirá tu diestra, allí me guiará tu mano. ¿A dónde huiré de tu Espíritu?&#8230; etc.”</em> (<a href="javascript:player('/audio/pagina404.html');"><strong>escúchela aquí</strong></a>).</p>
<p>En ese momento saqué una grabadora un tanto viejita que tenía mi mamá y comencé a grabar todo lo que estaba haciendo.</p>
<p>Cuando terminé de grabar sonó el teléfono. Era mi amiga Linda. Mientras hablábamos le dije: <em>“Linda, ¿te cuento un secreto? Estoy escribiendo una canción. ¿Quieres oír lo que he hecho hasta ahorita?”</em> No estoy seguro que le haya gustado pero igual se la mostré. Después me reuní con mi amigo Albert y me sugirió algunos cambios y quedó genial.</p>
<p>He aquí algunas cosas que aprendí esa vez que compuse mí segunda canción:</p>
<p><em>Uno:</em> ¡Realmente puedo componer!</p>
<p><em>Dos:</em> Es bueno saber tocar un instrumento para poder escribir canciones.</p>
<p><em>Tres:</em> Las canciones pueden surgir cuando me siento al piano, durante el día, no necesariamente cuando tengo un momento significativo de comunión con Dios.</p>
<p><em>Cuatro:</em> Las canciones que surgen mientras me siento al piano, durante el día, pueden ser expresiones deliberadas que puedo ir estructurando hasta completar las partes de la misma. O sea, las estrofas y el coro.</p>
<p><em>Cinco:</em> ¡Qué alivio es grabar mientras uno compone! Eso evita preocuparse de que las ideas se puedan olvidar después.</p>
<p><em>Seis:</em> Si surge una canción mientras me siento al piano debo detenerme el tiempo que sea necesario hasta terminar de componer. Debo grabar las ideas que surgen mientras compongo y luego seguir componiendo y seguir grabando según crea conveniente.</p>
<p><em>Siete:</em> Ahora que sé tocar un instrumento, en el futuro, cuando haga una canción, no será necesario buscar a algún músico (mi hermano) para que me ayude a poner los acordes respectivos.</p>
<p><strong>Noel Navas.</strong></p>
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		<title>&#8220;Marzo 6&#8243;</title>
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		<pubDate>Sun, 06 Mar 2011 06:01:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Noel Navas</dc:creator>
				<category><![CDATA[Misceláneos]]></category>
		<category><![CDATA[Testimonios de composición]]></category>

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		<description><![CDATA[Una canción de cumpleaños. Hace unos días mi amigo Uziel Cerda (de México) me compartió una canción que recién escribió que lleva por título: &#8220;Marzo 6&#8243;, la fecha en que nació. Cuando la escuché pensé: &#8220;¡Sería bueno que otros la oyeran!&#8221; El espíritu de agradecimiento, la letra en sí y el sentimiento tan especial que transmite me animaron a aprovechar la fecha de hoy no solo para compartir esta bellísima canción, sino para saludar públicamente a un lector de La Aventura de Componer que... <a href="http://www.laaventuradecomponer.com/miscelaneos/marzo-6/"> Leer más... </a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em><br />
<img class="size-medium wp-image-4952 alignleft" title="Marzo 6" src="http://www.laaventuradecomponer.com/wp-content/uploads/2011/03/Marzo-6-300x247.jpg" alt="Marzo 6" width="220" height="181" />Una canción de cumpleaños.</em></strong></p>
<p>Hace unos días mi amigo Uziel Cerda (de México) me compartió una canción que recién escribió que lleva por título: <em>&#8220;Marzo 6&#8243;,</em> la fecha en que nació. Cuando la escuché pensé: <em>&#8220;¡Sería bueno que otros la oyeran!</em>&#8221; El espíritu de agradecimiento, la letra en sí y el sentimiento tan especial que transmite me animaron a aprovechar la fecha de hoy no solo para compartir esta bellísima canción, sino para saludar públicamente a un lector de La Aventura de Componer que me ha acompañado casi desde el inicio. A continuación <em>&#8220;Marzo 6</em>&#8220;<em> </em>y de paso&#8230; ¡Feliz cumpleaños Uziel!</p>
<p>Nota: En la foto Uziel Cerda y su esposa Sandra.</p>
<p><span id="more-4951"></span></p>
<p><strong>&#8220;Marzo 6&#8243;</strong> (<a href="javascript:player('/audio/pagina362.html');"><strong>haga click aquí</strong></a>)<br />
<strong>Uziel Cerda.</strong></p>
<p><em>Marzo 6 es sólo un día más,<br />
nada de especial.<br />
Hoy el Sol tras nubes se ocultó,<br />
todo luce igual.</em></p>
<p><em>Coro:<br />
/Pero un día como hoy nací,<br />
pocas veces te lo agradecí.<br />
Pero hoy lo quiero hacer<br />
con esta canción, Jesús/</em></p>
<p><em>Marzo 6, no hay nada extraño aquí,<br />
todo luce gris.<br />
Pero tú me haces más feliz<br />
que regalos mil.</em></p>
<p><strong>Noel Navas.</strong></p>
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		<title>Mi última canción de amor (Segunda parte)</title>
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		<pubDate>Mon, 14 Feb 2011 06:02:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Noel Navas</dc:creator>
				<category><![CDATA[Testimonios de composición]]></category>

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		<description><![CDATA[“Lo sé”, de Noel Navas. Después de pedirle que fuera mi novia continuamos saliendo y conversando. No toqué el tema hasta un mes después. A mediados de Agosto me pidió un poquito más de tiempo. Yo acepté y a inicios de Septiembre sucedió una situación familiar muy particular que la obligaba a salir de nuevo del país. Cuando nos reunirnos a conversar me contó todo y de ese modo su respuesta a mi pedido de ser novios quedaba en el... <a href="http://www.laaventuradecomponer.com/testimonios-de-composicion/mi-ultima-cancion-de-amor-segunda-parte/"> Leer más... </a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em><br />
<img class="size-medium wp-image-4789 alignleft" title="Noel B/N" src="http://www.laaventuradecomponer.com/wp-content/uploads/2011/02/Noel-Guitarra-2-221x300.jpg" alt="Noel B/N" width="170" height="231" />“Lo sé”, de Noel Navas.</em></strong></p>
<p>Después de pedirle que fuera mi novia continuamos saliendo y conversando. No toqué el tema hasta un mes después. A mediados de Agosto me pidió un poquito más de tiempo. Yo acepté y a inicios de Septiembre sucedió una situación familiar muy particular que la obligaba a salir de nuevo del país. Cuando nos reunirnos a conversar me contó todo y de ese modo su respuesta a mi pedido de ser novios quedaba en el limbo hasta nuevo aviso. Era Septiembre y ella tenía que partir el 10 de Octubre. Se iría por 5 meses una vez más. Lastimosamente su salida coincidía con un viaje que yo tenía que hacer por Centroamérica y que duraría un mes. Me iría a finales de Septiembre. Eso nos dejaba dos semanas para disfrutar nuestra amistad antes de que ella se fuera. ¡Me esforcé porque fueran las dos mejores semanas de su vida!! Un día antes de yo irme nos despedimos con un efusivo abrazo y un afectuoso <em>“Te quiero” </em>de mi parte.</p>
<p><span id="more-4792"></span></p>
<p>Mi viaje consistía en visitar Costa Rica, Honduras, Panamá y Nicaragua, una semana en cada país. Para bajar costos la mitad del trayecto lo haría por tierra y la otra mitad por avión. El día que partí hacia Costa Rica lloré unas lágrimas. Lo siento, pero quienes estamos involucrados en la artes podemos ser muy sensibles, <em>je. </em>Pero más allá de eso lloré porque sabía que pasaría mucho tiempo antes que nos volviéramos a ver.</p>
<p>Estando de viaje y esforzándome por dar lo mejor de mí en mis actividades vi que tendría dos días libres entre mi viaje de Costa Rica hacia Honduras. Pensé: <em>“¿Qué tal si regreso a El Salvador y aprovecho esos dos días para compartir con ella?” </em>Así que en lugar de irme hacia Honduras, regresé a El Salvador y mi amiga, junto con su hija, pudimos disfrutar dos maravillosos días juntos.</p>
<p>Al finalizar ese tiempo: ¡Otra despedida!</p>
<p>Estando en Honduras encontré un nuevo espacio en mi agenda y vi que tendría tres días libres. Por lo que volví a pensar: <em>“¿Qué tal si cambio mi boleto de Honduras a Panamá y hago escala en El Salvador y parto desde allí hacia Panamá?” </em>Claro, eso implicaba un pago adicional a la aerolínea. <em>“¡Qué importa!” </em>dije yo, <em>“¿Cuánto vale mi amistad con ella? ¡Lo voy a hacer!” </em>Así que volví a regresar a El Salvador y disfrutamos tres días más saliendo y conversando<em> je</em>.</p>
<p>¡Esta vez sí! Ya no había marcha atrás, los cambios en mi agenda no podían hacerse más y nos despedimos de nuevo.</p>
<p>Un día antes que ella partiera de El Salvador hacia EE.UU., mientras yo estaba en Panamá, la llamé para despedirme y desearle un buen viaje. Me imagino que ella no lo notó, no lo sé. Pero estando al teléfono, al oírla y saber que no la vería por varios meses, me conmoví, ¡pero me contuve! Por dentro había una bomba de lágrimas que quería estallar. Volteé a ver a los que estaban a mi alrededor y pensé: <em>“Si estos panameños me ven llorar con las ganas que tengo de llorar van a pensar que estoy loco. ¡Mejor me aguanto!” </em>Lo hice. (Luego de regresar a El Salvador su mamá me contó que el día que llamé su hija sí lloró al oírme).</p>
<p>Alguien que esté leyendo esto pensará: <em>“¿Por qué tanto drama si ustedes dos podían permanecer en contacto y acortar la distancia vía telefónica, vía Skype o vía Messenger?” </em>Bueno, porque cada vez que ella se iba a EE.UU. era con la idea de quedarse y no regresar más, cosa que nunca conseguía porque extrañaba a su hija o porque las cosas no resultaban como esperaba. Por eso.</p>
<p>Mientras estuvo en EE.UU. y aún yo estando de viaje conversé con su mamá un par de veces para saber cómo estaban ella y su hija, que se había quedado en El Salvador. Al regresar al país hice lo mismo. Una vez por semana trataba de llamarle a la mamá para asegurarme que estaban bien.</p>
<p>Para hacer de una historia larga una corta, mi amiga no se quedó los 5 meses… ¡No aguantó ni un mes y medio! De nuevo el viaje no había resultado como esperaba así que tuvo que volver en Noviembre. ¡Yo brincaba de alegría!</p>
<p>Ese fin de año reanudamos nuestras salidas y conversaciones. La conexión que siempre sentimos seguía vigente. Intenté ser el mejor amigo que ella pudiera haber tenido jamás y bueno, Noviembre y Diciembre fueron geniales. Preparé mis mejores regalos para Navidad y el 31 de Diciembre (día en que ella cumple años), le dí uno muy especial. ¡Le encantó!</p>
<p>A inicios de Enero sentí en mi corazón que era hora de volver a abordar el tema de nuestra posible relación de noviazgo. Sin afán de sonar espiritual me preparé en oración para la conversación. La invité a desayunar con la excusa que tenía un problema y necesitaba que me ayudara. Esa mañana luego de comer le dije:</p>
<p>–<em>¡Tengo un problema! Y solo tú me puedes ayudar a resolverlo.<br />
</em>–<em>¿Qué pasa?</em>–Me dijo preocupada.<br />
–<em>Mi problema es que aún sigo enamorado de ti y quisiera saber qué es lo que hay en tu corazón con respecto a nosotros.<br />
</em>–<em>Te quiero, pero no estoy enamorada de ti</em>–Dijo sin titubear.</p>
<p>Ahí estaba mi respuesta. No había más que hablar. Yo había intentado todo para ganar su corazón y despertar su amor por mi pero no dio resultado. Francamente durante todos los meses que compartimos ella me dio claras señales de que sentía algo por mí, pero no fue lo que yo creí. Me sentí triste y confundido. Claro, yo intenté mostrarme fuerte mientras seguíamos platicando y bueno, como habíamos llegado en su auto le dije unas palabras cortas antes de despedirnos. Le manifesté que quería irme a pié, que quería caminar para reflexionar. La verdad es que si me iba con ella sentía que me iba a desmoronar en lágrimas. Había muchas expectativas en mi corazón y su &#8220;no&#8221; había calado hondo.</p>
<p>Sin afán de hablar mal de alguien creo que algunos temores suyos jugaron en contra mía. Recuerde que era una mamá soltera, alguien la habían dañado en el pasado y tenía barreras que no pude superar a pesar de mis esfuerzos y oraciones. Decir esto no le quita lo especial que ella es, todos tenemos conflictos internos que resolver, ¿no es cierto? Probablemente esta explicación le ayude a entender por qué en algunos versos de mi canción escribí: <em>&#8220;Lo sé, que las cosas pueden ir bien, que las cosas pueden ir mal, lo sé/Lo sé, que las cosas pueden cambiar si decides arriesgar&#8221;. </em>Y más adelante digo: <em>&#8220;Lo sé, que lo nuestro puede tener un final espectacular, con fe/Lo sé, las cosas pueden resultar si aprendemos a no desmayar, etc&#8221;.</em></p>
<p>Cada canción tiene su historia, su contexto. Este es el de la mía; sin embargo, no me arrepiento de nada de lo que hice. Uno jamás debe de arrepentirse de amar. Amé con mi corazón a esa maravillosa mujer, de quien sé que Dios tiene grandes planes  para su vida y su familia. Este relato no es uno de fracaso. Al contrario, todo cuanto he dicho lo recuerdo con cariño. Esta experiencia me hizo crecer como no tiene idea, al punto que ha veces he pensado que tuve un atisbo del amor que Cristo tiene por su Iglesia.</p>
<p>Pero bueno, ese es otro tema.</p>
<p><strong>Noel Navas.</strong></p>
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		<title>Mi última canción de amor (Primera parte)</title>
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		<pubDate>Mon, 14 Feb 2011 06:01:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Noel Navas</dc:creator>
				<category><![CDATA[Testimonios de composición]]></category>

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		<description><![CDATA[“Lo sé”, de Noel Navas. La conocí en la oficina del ministerio de mi amigo Al. Era la recepcionista que siempre me atendía cuando llegaba. Su amabilidad y dulzura me llamaron la atención, por lo que un lunes de Enero le dije a Al:   –¡Necesito confesarte un pecado! – ¡Ops! ¿Y eso?–Me dijo un poco tenso. –Fijáte que me agrada mucho fulana, ¿será que la puedo conocer? Después de soltar una carcajada me dio excelentes referencias de ella: –Es... <a href="http://www.laaventuradecomponer.com/testimonios-de-composicion/mi-ultima-cancion-de-amor-primera-parte/"> Leer más... </a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><em><br />
<img class="size-medium wp-image-4789 alignleft" title="Noel B/N" src="http://www.laaventuradecomponer.com/wp-content/uploads/2011/02/Noel-Guitarra-2-221x300.jpg" alt="Noel B/N" width="170" height="231" />“Lo sé”, de Noel Navas.</em></strong></p>
<p>La conocí en la oficina del ministerio de mi amigo Al. Era la recepcionista que siempre me atendía cuando llegaba. Su amabilidad y dulzura me llamaron la atención, por lo que un lunes de Enero le dije a Al:  <em></em></p>
<p>–<em>¡Necesito confesarte un pecado!<br />
</em>–<em> ¡Ops! ¿Y eso?–</em>Me dijo un poco tenso.<br />
–<em>Fijáte que me agrada mucho fulana, ¿será que la puedo conocer? </em>Después de soltar una carcajada me dio excelentes referencias de ella:</p>
<p>–<em>Es una buena cristiana, amable y respetuosa. Adelante… ¡Conocéla!</em></p>
<p><span id="more-4788"></span></p>
<p>Una semana después estaba conectado al Internet y en medio del sonido característico del Messenger me encontré conversando con mi amigo Ed. Entre plática y plática le pregunté: <em></em></p>
<p>–<em>¡Hey vos! ¿Qué  tal de chavas?</em></p>
<p>No me dijo mayor cosa y me devolvió la pregunta: <em></em></p>
<p>–<em>¿Y vos qué ondas?<br />
</em>–<em>Bueno, fijáte que me llama la atención la recepcionista de la oficina de Al, pero francamente no sé cómo abordarla.<br />
</em>–<em>¡Ah! ¡Yo soy experto en eso! Seguí mi consejo… ¡Regalále flores!<br />
</em>–<em>¡Queeé!</em>–Me<em> </em>alarmé.<br />
–<em>¡Sí!</em>–Continuó–<em>No le des rosas, las rosas las puede malinterpretar. Pero sí, regalále flores y vas a ver cómo eso te abre la puerta para conocerla.<br />
</em>–<em>Vos, pero llevo años sin regalar flores.<br />
</em>–<em>¿Querés conocerla?<br />
</em>–<em>Sí, claro.<br />
</em>–<em>¡Entonces hacélo! Te lo dice un experto. ¡A todas las mujeres le gustan las flores!</em></p>
<p>Después de esa conversación y de vencer mi nerviosismo decidí seguir el consejo de “El experto”, digo: de mi amigo Ed. El miércoles visité una floristería, ordené unas flores y dí la dirección a dónde enviarlas. <em>“Con mucha admiración y respeto…” </em>Escribí, “<em>¡Me gustaría que fuéramos amigos!” </em>puse en la tarjetita.</p>
<p>Las entregaron el jueves.</p>
<p>El viernes llamé a la oficina de Al y como era de esperar ella contestó el teléfono.</p>
<p>–<em>¡Hola!</em>–Le dije–<em>¿Te entregaron mi pequeño presente?<br />
</em>–<em>Sí, gracias. ¡Me alegraron el día!<br />
</em><br />
Le expresé mi deseo de ser amigos y de tal vez más adelante invitarla a salir. En ese momento se me ocurrió preguntarle:</p>
<p>–<em>¿Y con quién vives?<br />
</em>–<em>Con mi mamá, mis hermanos y… Mi hija</em>–Respondió.</p>
<p>Francamente no me sorprendí. Al contrario, me pareció sumamente honesto de su parte que me lo dijera. Después de despedirnos y de colgar el teléfono una pregunta asaltó mi mente: <em></em></p>
<p>–<em>¿Seré yo la provisión de Dios para una mamá soltera?</em></p>
<p>El lunes siguiente tenía que reunirme con Al. Llegué a la oficina y no estaba ella. Casualmente se había levantado de su escritorio, así que cuando entré Al me dijo:</p>
<p>–<em>¡Noel! ¡Noel! ¡Tengo que hablar con vos! ¡Hay algo que tenés que saber de fulana!<br />
</em>–<em>Que tiene una niña… ¿Verdad?<br />
</em>–<em>¡Sí! ¿Cómo sabés?<br />
</em>–<em>Ella me lo dijo el viernes.<br />
</em>–<em>Francamente no lo sabía</em>–Dijo Al en tono de disculpa–<em>Cuando le conté a mi novia que vos la querías conocer, me dijo: Pero, ¿sabe Noel que ella tiene una niña?</em></p>
<p>Al continuó:</p>
<p>–<em>¡Noel! ¡En serio no lo sabía! Si lo hubiera sabido te lo hubiera dicho cuando me dijiste que querías conocerla. ¡Saberlo me cayó como balde de agua fría!<br />
</em>–<em>A mi no</em>–Contesté–<em>Pero me salpicaron algunas gotas.</em></p>
<p>A pesar de la revelación ella me seguía agradando. Sostuvimos un par de conversaciones por teléfono antes de salir por primera vez. Me gustó su inteligencia, su forma de conversar y la dulzura de su carácter.</p>
<p>En el mes de Febrero la invité a cenar a un restaurante de comida asiática. Comimos y conversamos, conversamos y comimos. Algo que yo siempre he buscado en una mujer es: Conexión.<em> </em>Sí, una mujer puede ser bellísima y poseer un carácter dulce, pero si yo no encuentro conexión no sigo adelante. ¿Qué creen? Sentí una conexión muy especial.</p>
<p>Por motivos largos de comentar ella tuvo que viajar a EE.UU. por 5 meses y aunque ella y yo sostuvimos algunas conversaciones por el Messenger durante ese tiempo, puse la amistad en el tintero.</p>
<p>Ella volvió a El Salvador en el mes de Agosto. A inicios de Septiembre mi mamá me dijo:</p>
<p>–<em>¡Oye! ¿Y no le piensas llamar a tu amiga ?<br />
</em>–<em>La verdad no. No he pensado hacerlo</em>–Contesté.</p>
<p>Un par de días después lo estaba haciendo.</p>
<p>Una vez más, mientras conversábamos, sentí esa conexión que percibí esa primera vez que cenamos en Febrero. Ella me confesó que también sentía lo mismo y la invité a que reanudáramos nuestra amistad y volviéramos a salir. Lo hicimos.</p>
<p>Desde entonces salíamos una vez por semana, sostuvimos conversaciones telefónicas prolongadas y de ese modo conocimos nuestras respectivas historias. La pasábamos de maravilla.</p>
<p>Al llegar Noviembre y a causa de su último viaje de 5 meses ella no lograba conseguir empleo. Eso la preocupaba mucho. Incluso le ayudé a hacer un currículum para presentarlo en varios lugares y nada.</p>
<p>Como existía la posibilidad de que volviera a irse a EE.UU. pues en Diciembre se me ocurrió invitarla a trabajar conmigo y unírseme al proyecto de la pequeña empresa que tengo. Acordamos un salario y para empezar trabajaríamos juntos desde Enero hasta Junio del siguiente año. Es decir, 6 meses para comenzar.</p>
<p>Francamente yo tenía tres propósitos al involucrarla:</p>
<p>Uno: que ella tuviera una fuente de ingresos que en ese entonces no tenía. Eso le ayudaría sufragar sus gastos y ahorrarse el estrés desgastante de no tener empleo.</p>
<p>Dos: evitar que se fuera a EE.UU. y dejar a su preciosa hija. Siempre he creído que los padres deben estar con sus hijos y por ningún motivo separarse. Me partía el corazón pensar que su hija estuviera sin su mamá.</p>
<p>Y tres: ¡Tener más tiempo para conocerla!</p>
<p>Sinceramente ella había ganado mi corazón, su belleza, su forma de ser y la conexión que sentía me impulsaron a invitarla a participar del proyecto.</p>
<p>Trabajamos desde Enero hasta Junio. Como era de esperar: ¡una excelente asistente! Inteligente, con iniciativa y muy servicial. La ventaja de trabajar conmigo era que ella podía hacerlo desde su casa. Por eso, además de conversaciones laborales, hablábamos por teléfono algunas noches y disfrutábamos salir una vez por semana.</p>
<p>Me estaba enamorando. Mi amor no solo crecía por ella, sino también por su hija. La cual comenzó a incorporarse a nuestras salidas. ¡La pasábamos genial! Hasta el día de hoy no sé cómo fue que mi corazón se expandió tanto. A veces creo que fue un milagro. Jamás en mis planes como soltero me imaginé salir con una mamá soltera. Nunca. Algunos amigos se sorprendían de que lo hiciera; sin embargo, yo estaba feliz. Mi corazón se estaba expandiendo y experimentado un amor… Un amor&#8230; Mmm… ¿Qué palabra uso? Un amor &#8220;agape&#8221;. Sí, ese amor puro y verdadero que habla la Biblia. Un amor que busca dar en lugar de recibir, el bienestar de la otra persona en lugar del propio.</p>
<p>Por el mes de Abril yo ya tenía la certeza de que la amaba. Ella lo percibió. Incluso en una conversación telefónica le recordé algo que ella me había dicho unas semanas antes:</p>
<p>–<em>¿Recuerdas lo que me contaste que te dijo tu mamá?<br />
</em>–<em>¿Qué cosa?</em>–Dijo ella.<br />
–<em>Tú me dijiste que tu mamá te ha dicho en un par de ocasiones: “Hija, dése una oportunidad de conocer a un buen hombre. Un hombre que va a amarla a usted y a su hija”.<br />
</em>–<em>Sí, es cierto</em>–Respondió.<br />
–<em>¿Te puedo hacer una pregunta directa?</em>–Le dije.<br />
–<em>Sí, claro.<br />
</em>–<em>¿Te estás dando la oportunidad de conocerme? Sinceramente disfruto mucho los tiempos que pasamos juntos y claro, te veo como una amiga, pero quiero que sepas que mi intención al ser amigos es conocerte más, descubrirte y quién sabe, a lo mejor después de nuestro período de trabajar juntos podríamos hablar sobre algo más.<br />
</em>–<em>Sí, la verdad me estoy dando la oportunidad de conocerte</em>–Respondió.</p>
<p>Sentí un gran alivio. Sabía que estaba siguiendo el camino correcto y eso me emocionaba mucho.</p>
<p>Aunque trabajábamos juntos, conversábamos mucho y salíamos frecuentemente, jamás me aproveché de mi posición como “jefe” (entre comillas) de ella. Sostuvimos una relación muy sana y muy respetuosa. Pero en mi corazón yo ya estaba convencido que al terminar nuestro período de trabajo quería conversar sobre el tema de ser novios.</p>
<p>El tiempo se cumplió, el período de trabajo acordado terminó y era hora de prepararme para preguntarle si quería ir a una etapa más allá de la amistad. Eran mediados de Julio y yo ya había decidido qué día declarármele: Martes.</p>
<p>La verdad pensaba hacerlo de la forma tradicional: Invitarla a salir, conversar y&#8230; ¡Pum!&#8230; Disparar. Pero dos días antes, el domingo, algo especial pasó: Apareció una canción. Sí, mientras caminaba por un centro comercial un par de melodías asaltaron mi mente. <em>“Wow”, </em>dije dentro de mí, <em>“¡Esto se oye genial!” </em>En cuestión de 30 minutos ya tenía las estructuras melódicas básicas y parte de la letra. Las grabé en mi celular y me fui derechito a mi casa a terminar la canción. <em>“¡Eureka!” </em>Pensé, <em>“¡Le pediré que sea mi novia con esta canción”. </em></p>
<p>Ese mismo domingo en la noche hablé con mi amigo Fred y le pedí que de emergencia me ayudara a hacer la pista musical. Me dijo que sí, me hizo un precio especial y a las 8:00 de la mañana del lunes me entregó la maqueta de la canción. Como a las 4:00 p.m. fui a un estudio de grabación a montar mi voz y a eso de las 9:00 de la noche tuve que volver a donde Fred a ajustar unos detalles. A las 12:00 de la media noche yo ya estaba en casa y con todo listo: La canción en Cd, un pergamino con la letra amarradito con un listón rojo y un Cd player para que en el momento que le pidiera ser mi novia oyera la canción en el instante.</p>
<p>El martes por la mañana salimos a comer, desayunamos juntos, me contó algunos problemas que estaba atravesando la familia y titubeé en declarármele. Cuando la conversación cambió de tono, pensé: <em>“¡Este es el momento!” </em>Estaba nerviosísimo. Pero abrí mi corazón y le pedí que fuera mi novia con la siguiente canción:</p>
<p><strong>“Lo sé”</strong><em> </em>(<a href="javascript:player('/audio/pagina350.html');"><strong>haga click aquí</strong></a>)<br />
<strong>Noel Navas.</strong></p>
<p><em>Lo sé, que las cosas pueden ir bien<br />
</em><em>que las cosas pueden ir mal, lo sé.</em></p>
<p><em>Lo sé, que las cosas pueden cambiar<br />
</em><em>si decides arriesgar, si decides…</em><em> </em></p>
<p><em>Amarme, es la decisión.<br />
</em><em>Amarme, así como yo te amo hoy.<br />
</em><em>Sé que puedes amarme.</em></p>
<p><em>Lo sé, que lo nuestro puede tener<br />
</em><em>un final espectacular, con fe.</em></p>
<p><em>Lo sé, las cosas pueden resultar,<br />
</em><em>si aprendemos a no desmayar,<br />
</em><em>si me escuchas bien…</em></p>
<p><em>Sólo debes de darme la oportunidad<br />
</em><em>de poder demostrarte que puedes…</em></p>
<p><em>Amarme, es la decisión.<br />
</em><em>Amarme, así como yo te amo hoy.<br />
</em><em>Sé que puedes…</em></p>
<p><em>/Amarme, es la decisión.<br />
</em><em>Amarme, como sabes que te amo yo.<br />
</em><em>Amarme, con tu corazón.<br />
</em><em>Amarme, como sabes que te amo yo/</em></p>
<p>La escuchó frente a mí, sonreía mientras la oía. Ella estaba muy contenta por lo que yo había hecho y me dijo: <em>“¡Gracias por la canción! ¡Nadie nunca había hecho esto por mi! Pero necesito que me des tiempo para pensarlo”.</em></p>
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