Películas y canciones (Segunda parte)

Películas y canciones (Segunda parte)

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Hay películas que son como las canciones.

En mi artículo Películas y canciones, que publiqué hace alrededor de un año, comparé las películas de acción con las canciones. En esencia dije que en ese tipo de películas predomina más la adrenalina y la emoción que un buen guion y que a veces sucede lo mismo con las canciones cristianas, algunas son buenas para emocionar pero débiles en sus letras.

En esta oportunidad abordaré un aspecto similar pero ya no basándome en películas de acción, sino en películas que supuestamente están basadas en la Biblia y que Hollywood está promocionando.

EL HIJO DE DIOS Y LAS DOS MARÍAS

De todos es sabido que hay dos films que recién se están por estrenar en los cines del mundo: “Hijo de Dios” y “Noé”. Al día de hoy ninguna se ha exhibido en mi país y cuando se exhiban iré a verlas más por cultura general y curiosidad que por otra cosa.

Advertencia: la información que a continuación compartiré contiene spoilers. Por lo tanto, si no ha visto las películas está a tiempo de dejar de leer.

Sobre “Hijo de Dios” me llamó la atención los comentarios que César Vidal publicó recientemente en su blog refiriéndose a ella como “deplorable”. Si no lo sabe, César Vidal es un prolífico escritor cristiano que escribió el éxito en ventas: «Jesús, el judío», un Nuevo Testamento Interlineal Griego Español, entre muchas obras más. Es por eso que en su artículo: “El Hijo de Dios o Jesús light” señala incongruencias con el texto de los evangelios:

«Sabido es que esa peculiar novela titulada El Código Da Vinci ha colocado a María Magdalena en la primera fila de la vida de Jesús. Por supuesto, El Hijo de Dios no iba a ser menos y vemos a María Magdalena en todo momento pegada a Jesús y al lado de los Doce. Es, como si dijéramos, el apóstol número 13 y, por añadidura, en la película aparece en distintos episodios de los que no tenemos la menor noticia de que anduviera por allí cerca» (1).

Luego añade otro irrespeto de la película al texto de los evangelios que obviamente agradará al consumidor católico:

«Al igual que sucede con María Magdalena, María, la madre de Jesús, aparece en ocasiones donde no sólo es dudoso que estuviera sino que, con seguridad, no estuvo. Uno de los ejemplos más claros es el de la flagelación de Jesús que tuvo lugar en el pretorio, pero que, como sucedió con Gibson, un católico integrista, se ha preferido situar al aire libre para subrayar la idea de la Mater dolorosa. Es falso y ahistórico» (2).

En lo personal lo que me sorprende de esta película es que pastores y líderes evangélicos del continente estén recomendando fervientemente ir a verla sin señalar las discrepancias con el texto de los evangelios. Yo no digo que se abstengan de recomendarla, pero junto a su fervor deberían mencionar que dentro del film se verán elementos que discrepan de las Escrituras.

Como yo no he visto la película no voy a ser tan osado como Vidal de descalificarla totalmente como hizo al terminar su artículo (aunque el consejito final está genial):

«No se gasten un céntimo en ver semejante bodrio. Quizá no es peor que La pasión de Mel Gibson o que La última tentación de Cristo, pero tampoco es mejor y, desde luego, es mucho más light. Empleen las dos horas que dura la película en leer el Evangelio de Juan o el de Lucas y habrán salido ganando. Por lo menos, sabrán qué era lo que enseñaba Jesús el judío» (3).

NOÉ VERSUS TUBAL-CAÍN

Si “Hijo de Dios” incurre en discrepancias con el texto bíblico, al parecer “Noé” es peor. El apologeta Ken Ham, del ministerio “Respuestas en Génesis», autor de varios libros anti-evolucionismo y en cuya página web hay decenas de artículos en pro de la fidedignidad del libro de Génesis, enumera doce discordancias con la narración bíblica del arca de Noé.

Nueva advertencia: ¡Hay spoilers! Así que está a tiempo de dejar de leer este artículo.

Basado en fuentes cercanas al ministerio de «Respuestas en Génesis» y que vieron un primer corte de la película, Ken Ham señala los siguientes doce elementos antibíblicos:

1. En la película, Noé fue despojado de su derecho de primogenitura por Tubal-Caín. El cuerpo de la serpiente (es decir, Satanás), que fue derramado en el Edén, era su “recordatorio de la primogenitura”. También se duplicó con el poder mágico que iban a envolver alrededor de su brazo. ¡Qué raro!

2. La familia de Noé sólo se compone de su esposa, tres hijos y una hija adoptada, contrario a la Biblia.

3. Parece como si todas las especies fueron hacinadas en el Arca en lugar de sólo algunos tipos de animales, haciendo con ello mofa del relato del Arca de la misma manera que los secularistas hacen hoy.

4. ¡“Rocas” (que parecen ser ángeles caídos) construyen el arca con Noé!

5. Matusalén (el abuelo de Noé) es una clase de hechicero, cuya salud mental es cuestionable.

6. Tubal-Caín derrota a las Rocas que protegían la terminada Arca.

7. Un Tubal-Caín herido suprime su camino hacia dentro del Arca en sólo unos diez minutos y luego se esconde en su interior. Tubal-Caín entonces convence al segundo hijo para atraer a Noé al fondo del arca, para asesinarlo (porque no le permitió una esposa en el Arca). Tubal-Caín se mantiene vivo comiendo los lagartos en hibernación. El segundo hijo de Noé exprimenta un cambio de corazón y ayuda a matar Tubal-Caín en su lugar.

8. Noé casi se vuelve loco por creer que el único propósito de la existencia de su familia era ayudar a construir el Arca para los animales “inocentes” (Esto es adoración de la creación).

9. Noé le dice repetidamente a su familia que eran la última generación y nunca iban a procrear. Así que cuando su hija adoptiva queda embarazada, él hace voto para matar a su propio nieto. Al final cambia de parecer.

10. Noé no tiene una relación con Dios, sino más bien con las circunstancias además de tener visiones mortales del Diluvio.

11. El Arca cae en un acantilado al lado de una playa.

12. Después del Diluvio, Noé se vuelve tan distante de su familia que vive en una cueva, para emborracharse en la playa (4).

Ken Ham finaliza diciendo: «Aunque es posible que algunos de estos elementos no aparezcan en la edición final sospechamos que la mayoría lo harán… Una vez más, no sabemos qué aparecerá en el corte final de la película pero la lista que hemos presentado es suficiente para que los cristianos entiendan que esta película no es bíblica» (5).

Lo curioso de «Noé» es que el director, Darren Aronofsky, hace poco salió a defender su film diciendo: “yo creo que la película es muy respetuosa al texto original” (6).

¡Sí, cómo no!

LAS CANCIONES CRISTIANAS

Desde hace algunos años, con un poquito de esa agudeza que han mostrado César Vidal y Ken Ham, y que les ha hecho señalar las discrepancias entre estas películas y el texto bíblico, pues me he dedicado a prestarle más atención al contenido de las canciones cristianas, lo cual me ha llevado a encontrar discordancias entre algunas de ellas y lo que enseña la Escritura.

Como ejemplos puedo mencionar:

“Arrebato” (Nancy Amancio) que le insinúa al creyente que debe orarle a Satanás para que le devuelva las bendiciones que le ha robado cuando en ninguna parte de la Biblia se nos anima a tal cosa. ¿Alguien quiere bendición? ¡Pídeselas a Dios el Padre! ¡No al diablo! De paso alardear que «con los hijos de Dios nadie se mete» solo demuestra que la autora olvidó de qué trata el libro de Job, las palabras de Jesús a Pedro de que Satanás lo había pedido para «zarandearlo» (Lucas 22:31) y de paso, que el Señor nos enseñó a orar «líbranos del maligno» (Mateo 6:13). ¿Por qué Jesús nos enseñó a orar así? ¡Porque el diablo sí se mete con los hijos de Dios!

“Te doy gloria” (En Espíritu y Verdad) que en uno de sus versos da a entender que Jesucristo no era Rey antes de venir a la Tierra cuando la Escritura enseña que él siempre ha sido Rey, no Rey desde que murió en la cruz.

“Esperar en ti” (Jesús Adrián Romero) donde el autor afirma que él no confía en Dios con la mente sino con el corazón cuando en la Biblia la mente es el corazón como lo muestran textos como Génesis 6:5 y Mateo 15:19. En estos los pensamientos salen del corazón, es decir, la mente. Por lo tanto, ¿qué significa «corazón» en la canción «esperar en ti»? ¿La emoción? De paso, cuando nos enfrentamos a una situación que requerirá que tengamos fe lo haremos basados en la verdad de la Palabra de Dios que conocemos y por lógica, esa verdad reside en nuestra mente. Por lo tanto, durante el proceso de confiar en Dios la fe y la mente trabajan juntas, no separadas.

“Dios de pactos” (Marcos Witt) cuya segunda estrofa dice que la gracia y el perdón son consecuencia de la comunión y la adoración. ¡Y no! ¡Es al revés! La comunión y la adoración son frutos de la gracia y el perdón, ¿recuerda el «no por obras» de Efesios 2:8-9?

“Incomparable amor” (Julio Melgar) cuyo primer verso infortunadamente afirma que el sacrificio de Cristo fue vil. Vamos, eso no fue así. Su muerte fue vil, pero no su sacrificio.

“Nada especial” (Marcos Witt) canción navideña que durante el desarrollo de su letra ubica el nacimiento de Cristo y la visita de los magos del oriente al mismo tiempo cuando el evangelio de Mateo dice que ambos eventos ocurrieron con dos años de diferencia.

“Alaba a Dios” (Danny Berríos) que afirma que Dios no rechaza la oración cuando textos como Isaías 1:15 y 1 Pedro 3:7 afirman lo contrario. De paso, Hebreos 11:36-40 se contrapone a lo que afirma la letra al asegurar que los justos no quedan en sufrimiento.

«En el cielo no hay hospital» (Juan Luis Guerra) cuya letra le a segura a las personas que Dios las quiere sanar. Claro, la Biblia dice que Dios sana y que debemos orar por sanidad, ¡amén a eso! Sin embargo, eso no significa que debamos asegurarles a todos que el Señor las quiere sanar. Un estudio cuidadoso del tema de la sanidad divina y la soberanía de Dios nos enseña que hay respuestas a nuestras oraciones que quedan en el misterio de su voluntad y por lo tanto, no todos son sanados.

En fin.

Sinceramente jamás me he considerado el Gran Guardián de la Doctrina; sin embargo, creo que es mi responsabilidad, así como debería de serlo en todo cristiano, velar por la sana doctrina ya sea de los sermones o las canciones que escuchamos como en su momento lo hicieron los bereanos cuando oyeron enseñar al apóstol Pablo. Hechos 17:11 dice: «Estos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así».

Aunque señalar este tipo de errores en las letras de las canciones me ha acarreado varias críticas, con el tiempo he aprendido a valorar esta especie de celo que tengo en mí, que si bien no soy infalible hace unos días me llevó a escribirle a una locutora cristiana de mi país, donde después de señalarle una canción mal escrita, le dije:

“He identificado varias canciones que ustedes programan y que deberían prestar más atención. Le animo a que tengan cuidado y bueno, solo quería cumplir con mi responsabilidad de decirle eso: tengan cuidado con lo que programan. Saludo fraternal”.

Todos somos libres de ir a ver “Hijo de Dios” o “Noé” (yo las voy a ir a ver) así como de escuchar las canciones cristianas que querramos; sin embargo, le invito a prestar más a atención a las letras ya que de un tiempo para acá están apareciendo algunas que dejan mucho que desear. Por sobre todas las cosas le animo a estudiar la Biblia, a amar las Escrituras y a conocer las doctrinas en las que está fundamentada su fe.

Vamos, muy bíblicas pueden parecer estas películas de Hollywood y muy cristianas nuestras canciones, pero ante el filtro de la Escritura y la sana doctrina recuerde: «no todo lo que brilla es oro».

Noel Navas.

Notas:

(1, 2, 3) Tomado de: http://www.cesarvidal.com/index.php/Blog/ver-blog/el_hijo_de_dios

(4, 5) Tomado de: http://blogs.answersingenesis.org/blogs/ken-ham/2013/11/19

(6) Tomado de: http://www.noticiacristiana.com/entretenimiento/peliculas/2014/03/noe

3 Comentarios

  1. Buena oportuna la advertencia. No obstante, es bueno recalcar que las películas (las (las de Hollywood, sobre todo) no son documentos históricos. Son obras artísticas que pueden basarse en hechos reales pero siempre exageran o enfatizan (e incluso agregan) elementos… se le dice «licencias».

    Creo que es muy importante pronunciarse (hacer buena critica) de los contenidos que vemos y que no se ajustan a los registros históricos (no solo en cuanto a la Biblia, hay filmes sobre historia que desdibujan algunos hechos). Todo eso debe hacerse respetuosamente, como doy fe que Noel lo hace en sus escritos.

    Personalmente, aunque no veo aun «Hijo de Dios» vi completa «The Bible Series» (de donde se reedito el material sobre la vida de Cristo). Para tratarse de un producto televisivo, tiene el potencial de acercarte a la Biblia. Obviamente no es exhaustivamente fiel, como los mismos evangelios sinopticos tampoco presentan ciertos eventos muy claramente (hay que reconocerlo), lo cual deja al cineasta la libertad de usar su imaginación (incluso el compositor de canciones debería usarla… con moderación). Si estas «licencias» obedecen a una agenda religiosa no esa la cuestión aqui. Creo, como espectador y alguien que estudió la comunicación, que el resultado es bastante aceptable, por lo que me parece exagerado el tono de Cesar Vidal al hacer su critica. (Nadie va al cine a escuchar un sermón o un detallado reporte policial de un suceso)

    En cuanto a Noe… Aun no la veo, pero viniendo del director de «Cisne Negro», y no siendo la intención «documentar» un hecho sino «narrar una buena historia», no guardo muchas expectativas sobre la precisión narrativa, pero si espero que abran mis ojos a las posibilidades que no se ven en el texto (siempre dentro del sentido común)

    Hago un paréntesis: A veces uno piensa en los personajes bíblicos como si ellos tuvieran devocionales diarios con musica de adoracion y Biblia en mano, como si ellos ya supieran todo lo que nosotros sabemos acerca de Dios. No tenían nada (o muy poco) escrito acerca de la voluntad de Dios. Su caminar con el Creador fue bastante primitivo.

    En conclusión, queda de parte de cada uno si promover estas películas (y canciones), aborrecerlas, desprestigiarlas, o permanecer indiferentes. Dios mira nuestros corazones y actos, y nos da según lo que hicimos o dejamos de hacer. Una limpia conciencia es invaluable.

  2. Noel, como estas?
    Que interesante articulo, cuando lo leí me vino a la mente una canción que de verdad me provoca comezón: Cuando levanto mis manos de Samuel Herandez… Que piensas de ella cuando dice:» Cuando levanto mis manos, comienzo a sentir una unción que mehace cantar»..

    La verdad que como director de alabanza, pienso que hay que ser celoso con lo que llevamos a la congregación, no solo en estilo musical, si no, principalmente en que las canciones estén de acuerdo a la doctrina ensenada en las escrituras.

    Saludos!

  3. JORGE: Pues en lo personal no me gusta dicha canción, me parece que hace una fórmula a partir de una experiencia personal, formula que por medio de la canción quiere aplicar a todos; por eso, cuando ves que otros la ministran, quienes la cantan animan a la gente a sentir cosas: «¡Sienta la unción!» ¡Sienta cómo le toca!» etc. Animar a sentir cosas no está bien en la dirección de la adoración, ese es mi problema con la canción. Igual si a alguien le gusta, pues cada quien decide; pero en lo personal no me agrada. 😉

    Saludos!

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