¿Cobrar o no cobrar? (Décima parte)

¿Cobrar o no cobrar? (Décima parte)

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Trece preguntas y una más.

Continuando con las preguntas que surgen a raíz de este tema, en esta ocasión me propongo responder cuatro más relacionadas con los ministerios itinerantes, ofrendas y organizadores de eventos. Veamos:

6. ¿Qué debo hacer si en un lugar no me dan ofrenda?

La respuesta a esta pregunta dependerá de la filosofía de ministerio que usted haya decidido adoptar conforme he enseñado durante toda esta serie.

Debido a la entrevista con Jaime Murrell para mi blog, permanecimos en contacto durante algunos meses. Un año después de la entrevista, Jaime vino a El Salvador y aproveché para ir a saludarlo. Mientras conversábamos en el hotel, él y su manager, René González, estaban contando los Cd´s que habían vendido y el dinero que les habían entregado. Me sumé a ayudarles y aproveché para preguntarle cuánto pedían de ofrenda para viajar a algún lugar y qué hacían si los organizadores no les daban lo que habían acordado. “Mirá…” Me dijo. “Por lo general acordamos cierta cantidad de dinero y ya nos ha pasado que al finalizar la actividad no nos la han dado. ¿Qué hacemos? Conversar con ellos y esperar a que nos envíen el faltante las siguientes semanas”.

Según entendí, si después la gente no cumple su palabra de mandar la plata, no pueden hacer nada y siguen adelante con sus vidas.

¿Qué hacer entonces si no le dan nada? Como dije arriba, dependerá de su filosofía de ministerio cómo procederá. Si usted ha acordado algo y no le cumplen, lo lógico sería que usted o su manager converse con ellos y los animen a cumplir lo que se había hablado. Seguramente ellos le dirán que se lo harán llegar después. Sé de amigos cantantes que les han dicho esto y les han mentido, y a otros que felizmente les han hecho llegar la plata. Si pasara que al final no le envían nada. Olvídese del tema y siga con su vida.

Como muchos acuerdos e invitaciones son contratos verbales, no escritos, entonces el riesgo de que lo defrauden está latente en cualquier ciudad del mundo. Consejo: En la medida de lo posible vele de que siempre haya un acuerdo o contrato escrito previo a su visita.

Como comenté en una entrada anterior, a mí me ha pasado. Yo nunca he pedido nada a cambio de ir a servir, pero como me lo han ofrecido ha surgido en mí la expectativa de que recibiré algo. Cuando al final no ha sucedido francamente me he sentido desilusionado. ¿Qué he hecho? Perdonar, seguir con mi vida y guardar mi corazón para futuras invitaciones.

Lo que sí le voy a decir es que si no le dan nada aun habiendo acordado algo, vamos, no pierda los estribos exigiendo que le paguen. La verdad es que no se ve bien que un cantante o músico se exaspere porque no corresponderán lo acordado. Sea sobrio, modérese al conversar y establezca un nuevo acuerdo verbal o escrito (recomendado) de que le harán llegar el dinero después. De este modo, usted habrá reflejado el carácter de Cristo y guardado su testimonio ante los demás.

7. ¿Debo ir a ministrar a un lugar al que previamente había ido y no me cumplieron con la ofrenda?

Yo pienso que sí, pero dependerá de la razón de por qué no pudieron ofrendarle esa vez, el consejo de amigos cercanos a su ministerio y además, de lo que usted discierna de la voluntad de Dios en oración.

Mi base para decir que sí podría ir es que no debemos condicionar nuestro ministerio a un pago monetario inamovible y a que como cristianos debemos perdonar a nuestros semejantes.

Ojo, con esto no estoy diciendo que cometa la imprudencia de ir a cualquier lugar y permita que lo engañen; sin embargo, si a mí me pasara que me invitan a un lugar donde antes no me cumplieron, cuando recibiera la invitación yo les diría: “Hermanos, gracias por la invitación. No más les recuerdo que la vez pasada que me invitaron no me cumplieron con lo prometido. Yo estoy dispuesto a servirles, pero si esta vez me prometen algo y no me lo cumplen perderé total confianza en vuestra palabra y no volveré a acompañarles a ninguna actividad”. Quizá hasta agregaría lo siguiente: “Hermanos, es mejor que me inviten sabiendo que no me darán una ofrenda, a que me digan que sí la darán y al final no la cumplirán”.

Aunque usted no lo crea, he sabido de cantantes que cuando han hecho esto les han dado la ofrenda que antes les negaron. Ahora, si ellos no se pusieran al día con la ofrenda que le debían, igual sus palabras los hará reconsiderar su invitación y quizá hasta cancelarla. Otras veces sucede que toman conciencia de lo importante que son los honorarios del cantante y se aseguran de cumplirlos.

8. ¿Qué opinas de los cantantes que se auto invitan a las iglesias?

Que se ve mal.

La otra vez escuché a un pastor de Florida, en EE.UU., que dijo: “¡Ja! ¡El teléfono de la iglesia no para de sonar cada semana por tanto cantante que nos llama para pedirnos ir a ministrar a nuestra iglesia”.

¿Lo ve? Se ve mal.

Una agrupación se encontró con un amigo que es hijo del pastor de una iglesia. Después de saludarse, uno de los músicos le dijo mientras ponía y abría una agenda enfrente de él: “¡Aja hermano! ¿Cuándo quiere que estemos en su iglesia? ¿Ah?”

Mi amigo se excusó diciendo de que no era el encargado de programar a los invitados y de ese modo se libró del tema. Luego él me comentó lo incómodo que se sintió ante la cortísima conversación.

Mire, cuando alguien tiene un verdadero llamado al ministerio musical itinerante, las invitaciones vendrán solas. Con esto no quiero decir que no tenga tarjetas de presentación y se publicite en televisión, radios o redes sociales. No, pero una cosa es promoverse sobriamente y otra perseguir a los pastores u organizadores de eventos para llenar su agenda y por lo tanto, asegurar sus ingresos mensuales.

No quiero juzgar equivocadamente a quienes practican las auto invitaciones, no estoy en sus zapatos como para sentirme desesperado porque me inviten y de este modo yo tenga que llevar sustento a mi casa; sin embargo, como regla general no ande pidiendo que lo inviten. Mejor dedíquese a buscar a Dios profundamente e interceda para que el Señor le abra puertas.

9. ¿Deben ir los cantantes famosos a cantar a bodas, quince años y cumpleaños?

Vamos, le doy permiso para que se ría…

Tic-tac… Tic-tac…

¿Ya?

Ok… Lo espero…

Tic-tac…

¡Ok! Sigamos…

La pregunta es graciosa y hasta suena ridícula, pero hay quienes la hacen, je.

La vez que viajé a Honduras para entrevistar a Marco Barrientos, mi amigo Milton Valle me permitió acompañarlos a desayunar al nomás llegar a Tegucigalpa. Como yo iba con Milton tuve la oportunidad de sentarme frente a Marco y como suelo ser bien preguntón le hice varias relacionadas al ministerio.

Mientras comíamos y todos conversábamos, Marco relató que cuando él y su banda aceptan una invitación tratan de no solo ir a un solo evento en una ciudad, sino a por lo menos dos y así aprovechar al máximo la estancia en el país. De repente nos dijo a todos con tono gracioso: “¡Y aunque no lo crean sigo recibiendo invitaciones para ir a cantar a cumpleaños y quince años!”

Todos nos pusimos a reír.

De si ir o no ir, una vez más eso dependerá de la filosofía ministerial de trabajo adoptada. Sé de cantantes no tan conocidos que lo hacen porque no les ocasiona ninguna incomodidad y de paso, reciben un pago en concepto de honorarios. Sin embargo, siendo sinceros, la mayoría de cantantes famosos no tienen tiempo para asistir a celebraciones de ese tipo a menos que un amigo o familiar sea el festejado. Es muy improbable que lo hagan para un desconocido, ¡aun si les pagaran!

Mientras tanto, quienes deseen que en sus bodas, cumpleaños y quince años haya buena música cristiana… O tendrán que invitar a cantantes más o menos conocidos de su país o a los que ministran la alabanza en sus iglesias.

10. ¿Debe pagárseles a los ministros de alabanza de la iglesia local?

Sí y no, je.

Si están contratados a medio tiempo o tiempo completo en la iglesia local, obvio que sí.

Ahora, como estas contrataciones dependen de la visión del pastor para su iglesia y del tamaño numérico de la congregación, por lo general las iglesias en Latinoamérica tienen pocas personas asignadas para la música, sonido o multimedia. Es decir, entre más numerosa una congregación, más posibilidades que tengan a alguien contratado. Entre menos miembros, menos personas y quizá ni tengan a alguien.

En mi opinión, las iglesias que tienen asistencias arriba de 500 personas deberían considerar tener a una músico a medio tiempo, sino es que a tiempo completo dirigiendo toda el área de artes. Las iglesias que toman en serio la alabanza y adoración contratan a alguien idóneo para pastorear a quienes conforman este ministerio tan importante para el desarrollo de la iglesia local.

¿Cuándo podría disculparse el hecho de no pagársele a los músicos? Cuando no son esa persona contratada a medio tiempo o a tiempo completo.

Mire, la realidad de las iglesias en el continente es que no se le puede pagar a cada músico y cantante que sirve. Es imposible. No hay presupuesto para eso y si lo hubiera, es mejor dedicar ese dinero a otras áreas que más lo necesiten.

Por la forma que he visto hacer ministerio en mi país, los pastores incentivan el servicio en la iglesia para que sea voluntario. No solo porque no alcanza el presupuesto para eso, sino porque permitir que se sirva voluntariamente (sin pago de por medio) forma el carácter de quienes colaboran en la música o en cualquier otro ministerio.

Aunque reconozco que algunos cantantes y músicos se sienten desilusionados porque no se les reconoce monetariamente su esfuerzo, ellos deben entender que su servicio es para Dios y su reino, y su recompensa les aguarda en los cielos. Servir desinteresadamente produce madurez e inclusive trae mayores satisfacciones que si se les asignara un sueldo. Ojala las iglesias pudieran pagarle a todos, pero repito: Es imposible para la mayoría.

“¿Pero entonces como un músico podrá sostenerse económicamente en la iglesia local?” Ya lo dije, si a ese músico lo contratan para administrar toda el área de artes, entonces de allí podría provenir su sueldo. Si no, tendrá que ingeniárselas para sostenerse de otro modo sin dejar de ser parte del equipo de alabanza de la iglesia local.

Por ejemplo: Como maestro en una escuela de música, impartiendo clases personalizadas, produciendo pistas o arreglos musicales, tocando en una banda que le pague por sus servicios, etc. Es decir, la iglesia local no es el único lugar de donde el músico debería esperar una remuneración. Si lo contratan, bien; y si no, también. Hay distintas fuentes de ingresos para los músicos hoy en día, que aunque limitadas, con la ayuda de Dios, mucho esfuerzo y una pizca de emprendedurismo, podría sostenerse trabajando como músico o cantante.

Continúa…

7 Comentarios

  1. Hola Noel, una pregunta: como músico ¿cómo debo hacer cuando en la iglesia hay necesidad de comprar o reparar algún instrumento pero los lideres se niegan a dar el dinero para esa reparación o compra asegurando que hay cosas mas importantes que el ministerio de alabanza? y al final a cada integrante le toca rebuscarse (en buen salvadoreño) para comprar reparar (la mayoría no tiene trabajo) y así poder seguir ministrando en la iglesia.
    Esto es algo que sucede en mi iglesia, no nos molesta dar de nuestro poco dinero para arreglar o comprar entre todos, lo que nos hace sentir mal es la actitud que toman los lideres en cuanto al ministerio de alabanza. No le dan la importancia que realmente merece; no entienden que somos los que preparamos el camino para el mensaje que el pastor dará.

    Gracias por tus consejos. Ah y espero poder saludarte en el congreso INTEGRAL 2012, Dios te bendiga

  2. MELVIN: En ciertas ocasiones, sí, es cierto, hay prioridades arriba del ministerio de alabanza y por lo tanto, la iglesia debe destinar el dinero a otros rubros.

    Sin embargo, si realmente el pastor o administrador de la iglesia, o el liderazgo en sí, son indolentes (te animo a que busques esta palabra en el diccionario) en cuanto a invertir para la reparación de instrumentos, pues yo haría lo siguiente:

    Si fuera músico y mi instrumento está arruinado, y de paso, no tengo cómo repararlo, pues lo dejaría así como está. Usaría el instrumento según las condiciones en que me lo da la iglesia. Así lo usaría semana tras semana hasta que ellos se den cuenta que el aparato ya no funciona. No le invertiría en cuerdas, batería para la guitarra, pergamimos, etc. según el instrumento que sea. Eso es responsabilidad de la iglesia.

    Cuando el liderazgo me reclamara, a mi o algunos músicos, de por qué no hemos hecho algo por los instrumentos, yo respondería que ya lo he hecho: Notificar ante las autoridades que hay que repararlos, pero como no lo han hecho y yo no he tenido dinero, entonces este es el resultado. ¡Tal vez así reaccionarían y le meterían plata a las reparaciones!

    Es cierto, los músicos, en la medida de lo posible, deben poner de lo suyo para ayudar a que la música salga adelante en la iglesia. Pero en cuestión de reparaciones, la responsabilidad entera es de la administración de la iglesia, no de los integrantes del ministerio.

    Saludos!

    Noel.

  3. muy buen tema hermano!!! ahora tengo una duda?? en caso de pagarle a los de ministros de alabanza seria de acuerdo al sueldo minimo?

    Bendiciones!

  4. ALEXIS: El sueldo debe ser definido bajo común acuerdo. Tu empleador debe ofrecerte lo que crea que es capaz de darte; sin embargo, tú debes definir si esa oferta de sueldo (el salario mínimo, por ej.) cubre tu expectativa y sobre todo tu presupuesto individual o familiar.

    Los empleadores deberían velar por brindar el sueldo justo a sus empleados. Y esto mismo se aplica al músico y el ministerio musical.

    NN

  5. Excelente saga de artículos. Aunque tiene más de un año, hasta ahora lo leo, y se me generó una inquietud.

    Entiendo que la piratería afecta sobremanera la economía de un cantante o grupo. Sin embargo, existen circunstancias en las que es muy difícil adquirir los trabajos discográficos, por costo o por disponibilidad. Por lo menos aquí en Colombia, un disco es relativamente costoso.

    Muchas personas tienen (tenemos) acceso a muchos de estos artistas (porque es un arte) a través de ciertos recursos digitales. En mi caso me gustan muchos varios grupos en inglés que muy poco, o mejor dicho, nada se escuchan por aquí, por ejemplo.

    He visto que algunos adoradores se quejan del uso de estos recursos para dar a conocer su música. Incluso, he visto que han pedido bajar videos de youtube, en una política similar a muchos de los artistas seculares.

    Viendo que el obrero es digno de su salario, y sin embargo, que el Evangelio (y la adoración) puede llegar a muchas personas sin que estos pongan obstáculos económicos, ¿qué opinión te merece la situación?

    Gracias de antemano y perdona la extensión, como que se me pegó su unción de la escritura. Bendiciones.

  6. EDD: Gracias por tus palabras. No sé si entendí bien tu pregunta. Pero si te refieres al tema de la piratería, ella no es justificable en ningún momento a pesar de los altos costos de la música. Yo creo que los artistas deben idear formas de hacer más accesible sus música y a costos más bajos. Quizá esa sea una solución al tema de la piratería. Quizá.

    Saludos!

    NN
    LADC

  7. He tocado en mi iglesia por 11 años y nunca he devengado ni un centavo por hacerlo, y si me lo ofrecieran no lo aceptaría.-
    Cierta vez en un evento de hermanas de la iglesia no pude estar por motivos personales y debido a eso ellas contrataron a un músico para que ayudará en esa actividad, y pues obviamente le dieron una «ofrenda de amor».- Cuando ellas rindieron cuentas del manejo de fondos de la actividad, pues apareció esa cantidad por contratación de músico y algunos pensaron que yo ya había comenzado a cobrar honorarios jeje

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