¿Cobrar o no cobrar? (Quinta parte)

¿Cobrar o no cobrar? (Quinta parte)

- en ¿Cobrar o no cobrar?
2202
2


¿Cuánto debe cobrar un cantante?

Hace algunos años traje a un amigo cantante a ministrar a El Salvador. Como yo sabía del potencial de bendición que sería para las iglesias asumí sus viáticos y una ofrenda de algunos cientos de dólares por sus participaciones durante esa semana. La idea era que las iglesias que visitáramos financiaran con sus ofrendas todos los gastos en que incurriría. Cosa que al final pasó.

Resulta que conseguí que mi amigo cantara en una mega iglesia de la ciudad de varios miles de miembros y ministrara durante las tres reuniones dominicales. ¿Sabe cuánto nos dieron de ofrenda al final de la mañana?

250 dólares.

Como yo no tengo mucha experiencia con esto de ser manager, yo estaba contentísimo que nos hubieran dado esa cantidad para cubrir los costos de su estadía, je. Sin embargo, él me dijo: “Esta iglesia pudo habernos dado más dinero”.

Seguramente tenía razón; sin embargo, evaluemos juntos esta aseveración.

Fíjese, mi amigo cantante estuvo en las tres reuniones dominicales de la iglesia y en cada ocasión cantó 30 minutos aproximadamente. De paso, después de cada participación pasamos a una sala de espera debido a que así nos lo indicaban luego de cada participación. O sea, no estuvimos en los cultos, sino que los vimos en circuito cerrado. Es decir, nos dieron 250 dólares por una hora y media de trabajo.

¿Es poco o bastante esa cantidad?

Cuando el Señor dijo de que “el obrero es digno de su salario” quiso decir de que es totalmente legítimo de que a un obrero, sea cual sea su oficio o profesión (médico, abogado, ingeniero… ¡Músico o predicador!), sea remunerado por sus servicios. Sin embargo, ¿cuánto es un buen salario en El Salvador? ¿Cuánto es un buen salario en su país?

Bueno, no sé cómo sea la economía de donde vive usted, pero aquí un salario más o menos aceptable ronda los 600 dólares mensuales. Independientemente de que tenga esposa e hijos, ese es un salario aceptable en El Salvador. Por lo tanto, que esta iglesia nos haya dado 250 dólares por tan solo una hora y media de servicio, ¡para mí estaba bien! Es decir, nos dieron casi la mitad del salario que un salvadoreño bien remunerado recibe en un mes, ¡por solo una hora y media de trabajo!

“Ah…” me argumentará alguien. “Lo que pasa es que los cantantes solo ministran durante los fines de semana; por lo tanto, deben asegurarse un salario mensual a través de las pocas participaciones que tienen al mes”.

Otro muy buen punto.

Tomemos por ejemplo al cantante del que hablé en entradas anteriores que por una sola participación cobraba 2,500 dólares. Este cantante reside en EE.UU. Por lo tanto, ¿cuánto es un buen salario allá?

Como EE.UU. es una economía distinta, el tema de los salarios usualmente se define por los ingresos anuales. En este sentido, un buen salario rondaría los 50 mil dólares al año. Lo que equivaldría a recibir un poquito arriba de 4 mil dólares al mes.

Algunos podrían disentir de este dato, pero vamos, tan solo es una ilustración, ¿ok?

Pensando en que un cantante tiene esposa y dos hijos, según he indagado un promedio de 4 mil dólares mensuales sería algo aceptable. Por lo tanto, este cantante que cobra 2,500 dólares por presentación estaría ganando:

Por una presentación al mes: 2,500 dólares.
Por dos presentaciones al mes: 5,000 dólares.
Por tres presentaciones al mes: 7,500 dólares.
Por cuatro presentaciones al mes: 10,000 dólares.

La pregunta es: ¿Cuántas presentaciones al mes tiene un cantante más o menos famoso si cobra 2,500 dólares por presentación? Supongo que por lo menos dos. Eso le garantizaría el salario que necesita para sostenerse él y su familia.

Por cierto, ¿qué hacen los cantantes que solo ministran los fines de semana en su tiempo libre? Mmm… Tema para otro día, je.

Ahora, ¿qué tal si este u otros cantantes que establecen tarifas similares tienen más de tres presentaciones al mes? ¿Qué tal si tienen cuatro o hasta seis lugares agendados? ¿Está mal que ganen tanto dinero?

No, yo soy del pensar que cada quien decide cuánto ponerse como meta de ganancias y esforzarse por ello. Ese es uno de los beneficios de que vivamos en sociedades capitalistas, ¿no?

El problema que yo veo es que la motivación sea únicamente el dinero y no seamos flexibles ante las invitaciones a ciertos lugares a modo de obedecer la voluntad de Dios para nuestro ministerio. El problema no es el dinero, sino ser intransigentes. El problema no es ganar tanto, sino que nuestra única motivación sea el lucro obviando nuestro llamado a servir excusándonos en una petición monetaria inamovible.

Si nuestra única motivación es ganar dinero y no servir al cuerpo de Cristo, entonces nos habremos convertido en “asalariados”, como dijo el Señor en Juan capítulo 10:

Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da
por las ovejas.
Pero el asalariado, que no es el pastor,
de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo
y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas
y las dispersa.
Así que el asalariado huye porque es
asalariado y no le importan las ovejas.
 
Juan 10:11-13.

Lamentablemente hay ministros que nada más ven signos de dólar cada vez que les cae una invitación. Su motivación de visitar iglesias tan solo es cantar, vender discos, recibir su dinero y marcharse. No necesariamente ministrar a la gente. “Al asalariado no le importan las ovejas” dijo el Señor.

¡Cuán distinto pensaba el apóstol Pablo! Mire lo que escribió a los corintios:

Ahora, por tercera vez estoy preparado para ir a vosotros;
y no os seré una carga, porque no busco lo vuestro, sino a
vosotros, pues no deben atesorar los hijos para los padres,
sino los padres para los hijos.
Y yo, con el mayor placer,
gastaré lo mío, y aun yo mismo me gastaré del todo por
amor de vuestras almas, aunque amándoos más, sea
amado menos.
2 Corintios 12:14-15.

Un pasaje sobre el cual reflexionar, ¿no le parece?

Ahora bien, ¿cuánto debería ser lo correcto de pedir para no ser una carga? ¿Cuánto podría ser lo aceptable para no caer en excesos?

En mi opinión, los siguientes tres parámetros podrían ayudarnos a obtener una respuesta sobria. Veamos:

No. 1: ¿Estoy a tiempo completo o a tiempo parcial en la música?

Muchos de quienes están en el ministerio musical se dedican enteramente a esto. Sea por llamado de Dios o por autollamado, je, algunos únicamente se sostienen de las ventas de discos y de las ofrendas. En mi opinión, quienes trabajan parcialmente de la música, con mayor razón podrían flexibilizar sus tarifas ya que tienen un ingreso adicional. De este modo, se harían más accesibles a las iglesias que los desean invitar.

Sin embargo, quien está a tiempo completo en la música debe establecer una cantidad mínima a recibir por presentación y así tendrá una base más o menos segura que le garantice el sostenimiento familiar y de paso, una base desde la cual conversar con quienes lo inviten. La clave aquí es ser flexibles y cuidar la actitud del corazón para no cerrarse a la oportunidad de bendecir a las iglesias o las ciudades.

Ahora, si después de orar por la voluntad de Dios sobre el viaje, si quien le invita acepta sufragar sus viáticos y la ofrenda sugerida, entonces adelante, vaya y ministre con libertad. Sin embargo, si por alguna razón quien le invita le dice que la ofrenda sugerida es demasiado alta y de paso, el cantante percibe que es la voluntad de Dios que vaya; entonces debería flexibilizar la ofrenda a modo que pueda obedecer la voz de Dios y así cumplir su llamado de bendecir al cuerpo de Cristo.

No. 2: ¿Cuál es la voluntad de Dios con respecto a esta invitación?

De nuevo, según el modelo de Pablo en Romanos capítulo uno, conocer la voluntad de Dios con respecto a nuestros viajes y presentaciones, es vital. Con esto no estoy diciendo que el ministro debe vestirse de súper espiritualidad y decir: “¡Oh, mi hermano! ¡Dios me reveló en sueños que debo ir con ustedes a ministrar!” No, a lo que me refiero es que han de haber ocasiones que no es la voluntad de Dios que vaya a ciertos lugares. Aun si le ofrecieran cubrir sus gastos y la ofrenda sugerida, hay veces que no es el momento de ir y ministrar. A lo mejor es otro el lugar a donde usted deba ir y ser más efectivo con sus dones y llamado; pero para conocer esto el ministro debe tener una vida sólida de oración y aprender a percibir la guía del Espíritu.

Alguien dirá: “Noel, creo que exageras. Para mí esto de ir o no a un lugar es tan simple como acordar una ofrenda y aceptar cuanta invitación me caiga”. Bueno, si esa es su postura, la comprendo. Sin embargo, la Biblia nos muestra en Hechos 16 que el Espíritu Santo detuvo a Pablo y a Silas de ir a ciertos lugares a ministrar:

Atravesando Frigia y la provincia de Galacia,
les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar
la palabra en Asia;
y cuando llegaron a Misia,
intentaron ir a Bitinia, pero el Espíritu no se lo
permitió.
Entonces, pasando junto a Misia,
descendieron a Troas.
Una noche, Pablo tuvo
una visión. Un varón macedonio estaba en pie,
rogándole y diciendo: «Pasa a Macedonia y
ayúdanos».
Cuando vio la visión, en seguida
procuramos partir para Macedonia, dando
por cierto que Dios nos llamaba para que les
anunciáramos el evangelio.
Hechos 16:6-10.

¿Vio? El Espíritu Santo está interesado en intervenir en nuestras agendas de viaje. Si alguien quiere ir de lugar en lugar según su propia voluntad y deseo, allá él; pero en el Nuevo Testamento encontramos modelos que deberíamos aspirar a imitar.

Mi punto es que para conocer la voluntad de Dios con respecto a sus presentaciones el cantante o músico debe tener una vida de oración constante. Aprender a conocer la voz de Dios en la Escritura y dentro de su corazón, y vivir una vida llena del Espíritu. Si un ministro vive una vida así, le será más fácil discernir la voluntad de Dios con respecto a sus invitaciones y a no dejarse llevar por cuánto le pagarán para aceptar una invitación.

No. 3: ¿Cuál es mi presupuesto mensual?

El músico a tiempo completo o parcial debe saber cuánto necesita percibir al mes para sufragar sus necesidades básicas y las de su familia. Es más, pensando en que alguien solo se dedica a la música hasta podría presupuestar una cantidad para ahorrar y este dinero servirle en el futuro para invertir en nuevas producciones musicales.

Ahora que tiene un presupuesto, entonces debe definir cuántas invitaciones promedio recibe al mes y así establecer cuánto podría sugerir de ofrenda a quienes lo invitan. Digamos que su presupuesto es de 1,000 dólares al mes (estoy pensando en un país de Centroamérica eh) y usted sabe que en promedio recibe cuatro invitaciones mensuales, podría establecer una ofrenda sugerida de 250 dólares por presentación. Es un ejemplo nomás.

Si una iglesia u organizador de eventos le dijeran que eso es demasiado dinero para su presupuesto, el cantante podría animar (no exigir) a quien lo invita a que se esfuercen por ofrendar la cantidad propuesta y de este modo cubrir la ofrenda sugerida. Eso es lo que se llama negociación y llegar a un mutuo acuerdo. El tono de voz y la actitud durante las conversaciones refleja mucho del corazón del artista. Por lo tanto, vele por reflejar el carácter de Cristo y mostrarse dócil y comprensivo con los hermanos.

Si al final realmente la iglesia no puede cubrir la cantidad que el cantante pide, como he venido diciendo, el ministro podría usar de flexibilidad y conforme a lo que haya entendido de la voluntad de Dios sobre el viaje, aceptar acompañarlos independientemente de lo que le den.

¿Cuánto se cobra si la invitación incluye a una banda musical? Una vez más, el músico o cantante que forma parte de una banda debe definir si está a tiempo completo o parcial en la música. De acuerdo a eso, presupuestar cuánto esperara recibir por presentación y notificarlo al líder de la banda. Como la mayoría de bandas establecen cuánto le pagarán a sus integrantes y por lo general estos aceptan, entonces ahora el tema se centraría en cuánto cobrar por el viaje de todos.

Después de los gastos de viaje, la ofrenda a pedir debe ser conforme a lo que necesiten para cubrir lo que sus integrantes piden; sin embargo, a esta cantidad súmenle ese grado de flexibilidad del que ya he hablado. Como ministerio musical deben comprender que aunque es legítimo que pidan una cantidad, les animo a solicitarla como ofrenda sugerida. Ustedes deben entender que Dios los ha llamado al ministerio y por lo tanto, deben conocer su voluntad para sus agendas. En este sentido, cuando conversen con quienes los invitan muéstrense accesibles conforme al llamado que han recibido e intenten rebajar lo que piden si por alguna razón los organizadores no pueden cubrirlo. Les animo a que no se cierren a la posibilidad de servir al cuerpo de Cristo cuando no les den lo que en primera instancia esperan.

Continúa…

2 Comentarios

  1. Muy acertadas sus recomendaciones hermano…Bendiciones

  2. Excelente … ya vamos ir aterrizando!

Escribir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Te podría interesar

¡Adquiere «100 canciones con versos cuestionables»!