Cómo elaborar listas de canciones (Sexta parte)

Cómo elaborar listas de canciones (Sexta parte)

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Listas de cantos 610 Principios que pueden ayudarle en esta tarea.

En la entrada anterior de esta serie hablé acerca de El principio del crescendo. Compartí formas de cómo personalmente aplico el principio implementando el Crescendo rítmico y el Crescendo tonal. Mostré algunos ejemplos de listas de canciones que yo he creado y donde he aplicado estas ideas. Bueno, en esta oportunidad hablaré de otro principio muy útil cuando de elaborar listas de cantos se trata.

9. El principio de la caja de herramientas
“Cuando siga su lista de cantos tenga herramientas a la par”.

Muchos directores de adoración no lo saben pero junto a la lista de cantos deberían tener una lista de ideas a implementar al momento de dirigir. Sí, una especie de sublista dentro de la lista o en una hoja aparte. Claro, no es obligación tenerla por escrito, bien podría tenerse mentalmente.

En mi experiencia como director de adoración dentro de su caja de herramientas un director debería tener:

a) Frases motivadoras.
b) Pensamientos estimulantes.
c) Dinámicas grupales.
d) Oraciones.
e) Textos bíblicos.

Veamos cada una de ellas:

a) Frases motivadoras.

Usted sabe cuáles son:

“¿Cuántos pueden dar un grito de júbilo?”
“¡Déle un fuerte aplauso a nuestro Dios!”
“¿Cuántos pueden gritar: Aleluya?”
“¡Levante sus manos por favor!”
Etc.

Son las típicas frases cliché que el director puede utilizar al dirigir la alabanza. Son válidas de usar. Inclusive usted podría idear las suyas. Tengo un amigo que inventó una. Cuando él está dirigiendo le dice a la congregación: “¡Un grito de júbilo con salto!” Y todo mundo alza su mano derecha, salta y grita: “¡Uhhh!” en el aire. Es comiquísimo ver aplicar esa dinámica. ¿Qué tal si usted inventa las propias?

Ahora, independientemente que use las comunes o invente las suyas, cuando use estas frases por favor úselas una o dos veces, no más. Nunca olvido la vez que asistí a un congreso donde quien ministró la alabanza nos dirigió por 30 minutos y durante ese corto tiempo pidió que gritáramos con júbilo casi 15 veces. Lo sé porque las conté. Me tenía harto de tanta pedidera de gritos.

Recuerdo cómo en otra ocasión en una reunión de mi iglesia un director dirigió la adoración durante 15 minutos y solo en ese corto tiempo pidió a la congregación que levantara sus manos unas 5 veces. A la cuarta vez yo ya no quise levantarlas.

¿Acaso los directores de adoración no nos damos cuenta que siempre pedimos lo mismo? Peor aún: ¡Lo mismo dentro de un muy corto tiempo!

La sabia dirección de la adoración implica que se usen los clichés tradicionales pero sin exagerar.

b) Pensamientos estimulantes.

Con pensamientos estimulantes me refiero a ideas que usted puede compartir con la congregación mientras dirige la alabanza con la intención de enfocar a las personas en lo se que está haciendo (alabar y adorar) o con el fin de estimularlos a una mayor conciencia de quién es Dios.

Recuerdo una vez que estaba dirigiendo, al terminar la tercera canción recordé un salmo que había leído esa semana, lo que hice fue compartilo brevemente con la congregación diciendo: “El libro de los Salmos dice: “Poned gloria en su alabanza”… Lo volví a repetir a manera de énfasis y continúe: “¿Sabe qué significa eso? Significa: Poned peso en la alabanza, pónganle ganas cuando alaben, póngan entrega cuando canten… ¿Cuántos quieren poner gloria a su alabanza esta mañana?” Cuando terminé la pregunta la gente gritó amén y estalló en un aplauso fuerte al Señor. De inmediato continuamos con la siguiente canción.

A eso me refiero con pensamientos estimulantes. Usted podría tener un par en una lista paralela a su lista de cantos y recurrir a ellos cuando lo crea oportuno.

c) Dinámicas grupales.

Cuando hablo de dinámicas grupales vienen a mi mente tres:

Saludarse unos a otros
Hablarse unos a otros
Interactuación de voces

Con Saludarse unos a otros me refiero a que al iniciar el tiempo de alabanza o aun en medio de su lista de cantos usted pueda abrir un espacio para invitar a los hermanos a saludarse. Eso no tendría que tomar más de 30 segundos del tiempo. Por lo tanto, cuando vea que lo han hecho siga con la siguiente canción de la lista.

Con Hablar unos a otros me refiero a lo mismo de saludarse, solo que en lugar de saludarse usted los invita a decir alguna frase ingeniosa a quien está a la par. Por ejemplo: “Por favor busque a alguien y dígale: Estás en el mejor lugar que podrías estar”. O… “Dígale al que está a la par suya: Nuestro Dios es grande”.

Cuando vea que lo han hecho siga con la siguiente canción.

Tengo un amigo a quien le escuché decir: «Por favor voltéese con su vecino y dígale: ¡Me gusta tu nariz!» Fue en una reunión de jóvenes así que todos nos echamos a reír.

¡Advertencia!: Por favor no use este último ejemplo para hacer una payasada el próximo domingo, ¿ok?

Con Interactuación de voces me refiero a que hay ciertas canciones donde usted podría pedir a la congregación que solo canten las mujeres y luego los hombres para después unirse todos en el coro. Hay canciones rápidas que permiten esta dinámica y aun canciones lentas. Implementar esta dinámica podría darle dinamismo a la dirección.

Una vez más mi sugerencia estriba en anotar en la lista de cantos en qué canción y en qué momento se hará.

d) Oraciones.

¿Qué tal si en algún momento de la lista de cantos hace una pausa y dirige a los congregados en una oración de exaltación? ¿Qué tal si mientras los instrumentos ejecutan la introducción o el solo musical usted eleva una oración al Señor que concientice a los asistentes en lo grande que es Dios?

Otra forma de introducir oraciones puede ser que no solo las haga usted, sino que le pida a la iglesia que las repita después. Por ejemplo diciendo:

“Por favor repita después de mí…
Señor….  (eco)
hemos venido a darte gloria… (eco)
hemos venido a
exaltarte…. (eco)
recibe nuestra alabanza… (eco)
recibe nuestra adoración… (eco)
que te entregamos con todo… (eco)
¡con todo!… (eco)
¡con todo el corazón!… (eco)
¡Amén!… (eco)”.

Usted puede elevar alguna oración de su corazón mientras dirige o pedirle a la iglesia que la repita después de usted mientras los guía. Anote en su lista de cantos en qué momento lo hará y eso podría darle ímpetu al tiempo de alabanza.

e) Textos bíblicos.

Así como con las frases motivadoras y pensamientos estimulantes, usted puede programar en su lista de cantos qué versículos bíblicos citará durante el tiempo de alabanza. Usted puede recitarlos de memoria o hacer una breve pausa en invitar a todos a que los busquen en sus Biblias.

La lectura de las Escrituras es un ingrediente muy apropiado cuando de exaltar al Señor se trata. Los Salmos contienen joyas que podrían bendecir a la iglesia mientras se adora. Simplemente hay que escoger el más apropiado, llevarlo señalado en la Biblia o redactado en una hoja paralela y escoger el momento oportuno para leerlo, ya sea en medio de los cantos rápidos o lentos. Usted podría invitar a los hermanos a que abran sus Biblias, leerlo al unísono y continuar con su lista.

INSTRUCCIONES DE USO PARA LA CAJA DE HERRAMIENTAS:

Con tantas herramientas en su caja usted podría sentirse tentado a usar todas a la vez. Pero no, no haga eso. Hay herramientas que podría usar en una reunión mientras otras no. Lo importante de tenerlas es que están allí para darle dinamismo a la dirección de la alabanza. Por eso, para que no cometa el error de excederse utilizando todas le invito a que preste atención a las siguientes instrucciones:

Sea breve.

En un ejemplo anterior mencioné como usé la frase “Poned gloria en su alabanza” entre canción y canción. Si se fija bien, fui muy breve. La usé, la expliqué y continué con la siguiente canción. Cuando dirija la alabanza y tenga deseos de decir algo, vamos, hágalo mientras suena una canción o al terminarla, pero por favor, sea muy breve y continúe con la siguiente.

Sea claro.

Cuando se dirija a la congregación además de breve, sea claro. Practique en casa lo que quiera decir. Escríbalo, redáctelo y sintetícelo. De este modo, después de haber practicado la pronunciación y llegue el momento de dirigirse a los hermanos entenderán lo que usted quiso decir.

Use fondos.

Algo muy bueno que usted podría hacer cuando quiera dirigirse a la congregación es que lo haga mientras los músicos tocan la introducción musical o mientras ejecutan el solo. Es cuestión de ponerse de acuerdo para que cuando usted hable ellos toquen los acordes básicos o bajen la intensidad del volúmen y entonces hablar sobre dicho fondo. De este modo no se interrumpe la alabanza y la gente percibe dinamismo. Si usted habla sobre el fondo musical y le suma brevedad y claridad a su mensaje le aseguro que dicha dinámica inyectará ímpetu al tiempo de alabanza.

Sea sobrio.

Con esto quiero decir que si va a programar dinámicas como las que he sugerido dentro de su lista por favor no las use todas en una sola reunión. En un culto de alabanza usted podría usar un par o combinar unas tres, pero no todas. Sea económico. No dé tantas instrucciones o sature de palabras la dirección. Permita que la gente disfrute la música y se exprese delante de Dios. Sí, use dinámicas, pero no en todas las canciones.

Sea estratégico.

Cuando se dirija a la congregación sepa por qué lo va a hacer. No lo haga para lucirse ni para demostrar que usted sabe expresarse en público. No, si habla (siendo breve, claro y sobrio) hágalo con un objetivo en mente. ¿Cuál? Contribuir a la actitud de alabanza de los hermanos. Su aporte podría incrementar la expresión de adoración de la congregación. No lo haga para demostrar dinamismo, hágalo porque el dinamismo contribuye a la expresión de la iglesia delante de Dios.

Continúa…

2 Comentarios

  1. Hay que tener mucha sabiduría a lo hora de usar la Caja de Herramientas.
    Algunas personas se ponen emotivas a la hora de las oraciones y terminan llorando y gritando la oracion que muchas veces no se les entiende!
    Me gusto el «Sea breve y Estrategico».
    Otros se ponen a leer textos que ni ellos mismos pueden leer, y les cuesta pronunciar las palabras y se hace laaaaaaaargo!
    Claro, todas estas Herramientas van de la mano con los sonidistas, porque si el director empieza a hablar y no se oye….la gente no sabra que hacer al verlo mover la boca! JA!

  2. DJ: Yo conocí a un director que mientras dirigía y la música sonaba de fondo comenzaba a orar al Señor, pero hablaba tan rápido que no se entendía nada. Se oía no más un fraseo tipo metralleta, como si 10 matracas sonaran al mismo tiempo. ¡Súper desagradable! En fin, tuve la confianza de conversar con él y le dije que cuando dirigiera hablara más despacio y se asegurara que la gente entendiera sus oraciones.

    Sobre lo que dices de «pronunciar» y «leer bien», tienes razón. Lamentablemente contamos con directores que no saben leer, se travan, titubean, etc. Vos sabés de dónde viene eso, del poco hábito de la lectura. Quien lee en privado sabe leer bien en público, me refiero a lecturas en general, saber aplicar los puntos, las comas, las signos de admiración, etc. Habría que darle un curso de lectura a algunos, je.

    Y sobre los sonidistas, también, es un factor importante. Los soniditas se salvaría de esta crítica si su deficiente desempeño se deba al mal equipo de sonido con que cuentan, pero también nuestras iglesias no cuentan con ingenieros de audio estudiados, la mayoría son empíricos.

    ¡Dios nos ayude!

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

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