biblia-abierta¿Qué son los cantos escriturales?

Un canto escritural es un canción cuya letra ha sido extraída literalmente de la Escritura. Es un canto basado en uno o varios textos bíblicos al que se la ha puesto melodía y música para ser cantado en privado o en público. Si usted ya ha hecho planes de convertirse en compositor, escribir un canto escritural puede resultarle un buen comienzo debido a que no necesitará crear una letra de la nada para su canción, sino que la podrá tomar directamente de la Palabra de Dios y sumarle a ella una melodía. En este sentido, los cantos escriturales se constituyen en una gran alternativa para aquellos que deseen iniciar su propia Aventura de Componer.

La composición de cantos escriturales ha acompañado la historia de la iglesia a lo largo de las décadas. El ejemplo más claro fueron los creyentes del primero siglo que acostumbraban a cantar los Salmos del Antiguo Testamento en sus reuniones. Ellos tenían tal amor por la Palabra que melodizaban ciertos pasajes para incluirlos como parte de la adoración congregacional. En la actualidad los creyentes de hoy hacen lo mismo, pero sin limitarse a cantar textos del Antiguo Testamento, sino que incluyen también del Nuevo. Los cristianos de todas las edades han practicado esta dinámica en su adoración y ahora nosotros podemos continuar con esta enriquecedora tradición si aprendemos a escribir cantos escriturales.

Si somos estrictos con el concepto un canto escritural es una canción cuya letra ha sido tomada de forma literal de La Biblia, sin ninguna o poca variación del texto fuente. Ahora, en un sentido más amplio toda canción cristiana (bien escrita por supuesto) es un canto escritural. ¿Por qué? Porque toda canción compuesta por un cristiano debe estar basada en la Palabra y no contradecirla. Si un canto cristiano contradice algún principio de la Escritura ese canto entraría en la categoría de antibíblico. Por lo tanto, aquellos que tenemos el llamado a componer música cristiana debemos ser fieles a la Palabra y ser consecuentes con sus enseñanzas. Nuestros cantos deben ser reflejo de nuestra comprensión de las doctrinas básicas de la fe y de su aplicación práctica a la cotidianeidad de la vida. En este sentido, así como la enseñanza de un predicador debe ser bíblica, las canciones del compositor también. Si no lo son estaríamos ante un compositor cuyas canciones podrían estar rayando con la herejía y deshonrando el Espíritu de la Palabra. Repito: en términos generales toda canción cristiana es escritural; sin embargo, los cantos escriturales a los que me referiré en esta serie son aquellos que caen dentro de la siguiente clasificación:

Cantos escriturales propiamente dichos.

Son los que toman como letra uno o varios versos de la Escritura respetando totalmente la literalidad del texto según la traducción bíblica que se haya escogido. Se requiere de creatividad y adaptabilidad melódica para escribirlos ya que implica que la letra de la canción será exactamente igual al texto que se ha tomado como base.

Ejemplos de ello son:

“Te alaben” (escúchelo aquí).
Base bíblica: Salmo 67.
Del disco: “Celebra al Señor” (Integrity Music)

“Más el Dios de toda gracia” (escúchelo aquí).
Base bíblica: 1 Pedro 5:10.
Del disco: “Alabadle” (Canzion Producciones).

Nota: Para que su experiencia al escuchar estos cantos sea más enriquecedora le invito a que los oiga con Biblia en mano y compruebe así su literalidad.

Cantos escriturales parafraseados.

Son cantos basados en la Escritura donde el compositor sacrifica parte, sino toda la literalidad del texto en pro de la melodía que ha diseñado y de la claridad del mensaje que desea transmitir. Por lo tanto, para lograr que el texto que ha tomado sea más comprensible y se adapte a las estructuras melódicas que ha creado, decide parafrasear el texto y completar así su canción. Estos cantos también podrían llamarse: semiescriturales, debido a que el compositor se toma la libertad de distar de la literalidad del pasaje. Es decir, conserva la esencia del versículo pero no necesariamente las mismas palabras y frases como lo hace el canto escritural propiamente dicho.

Ejemplos de ello son:

“Al Alto y Sublime” (escúchelo aquí).
Base bíblica: Isaías 57:17.
Del disco: “Dios altísimo” (Canzion Producciones)

“Temprano yo te buscaré” (escúchelo aquí).
Base bíblica: Salmo 63.
Del disco: “Alabadle” (Canzion Producciones).

Nota: Para que su experiencia al escuchar estos cantos sea más enriquecedora le invito a que los oiga con Biblia en mano y compare así ambas letras.

Cantos escriturales narrativos.

También llamados: cantos de relatos escriturales, son aquellos que narran alguna historia bíblica, ya sea del Antiguo o del Nuevo Testamento. Aquí el compositor parafrasea el relato bíblico hasta conseguir que los rasgos generales de la historia quepan dentro del corto espacio que le permite una canción. Este tipo de cantos son paráfrasis cortas de historias bíblicas donde el ingenio y la creatividad del compositor intervienen para conseguir relatar el pasaje bíblico que escogió como base de su letra.

Ejemplos de ello son:

“El manto” (escúchelo aquí).
Base bíblica: El relato de “La mujer que tocó el manto de Jesús”.
Del disco: “Sin afán” (Sígueme Producciones).

“Parábola” (escúchelo aquí).
Bases bíblica: Parábola “El buen samaritano”.
Del disco: “Cara a cara” (Vidal Music).

Ahora que ya conoce el concepto básico de lo que es un canto escritural y su clasificación, avancemos y veamos por qué es importante escribirlos.

Continúa…

PREGUNTAS PARA LOS LECTORES DEL BLOG: ¿Alguna vez había escuchado el concepto de canto escritural? Si ya lo ha hecho, ¿ha compuesto usted algún canto así? ¿Podría relatarnos su experiencia?