biblia-abierta212 pasos prácticos para escribir cantos escriturales.

En esta oportunidad deseo brindarle algunas sugerencias prácticas para que usted mismo pueda escribir cantos escriturales. Aunque para algunos puede resultarles fácil poner melodía y música a algún pasaje bíblico para otros no necesariamente lo será. Por lo tanto, las recomendaciones que a continuación expongo pueden facilitarle esta tarea.

1. Escoja una versión.

Antes que se siente a componer un canto escritural le sugiero que escoja la versión bíblica en la cual basará su letra. Como usted sabe hay muchas traducciones de la Biblia, entre ellas: Versión Reina Valera 1960, 1995 y 2000, Dios Habla Hoy, Nueva Versión Internacional, Biblia de las Américas, Biblia en Lenguaje Sencillo, etc. La pregunta crucial aquí es: ¿Desde cuál versión desea componer? Algo que puede ayudarle a responder esta pregunta es: ¿En qué versión estudia usted la Biblia? En mi caso personal mi versión preferida de la Biblia es la Reina Valera 1960. Sí, por extraño que parezca a mí me sigue gustando. Siempre leo la Palabra en varias versiones pero para estudiar y componer esa es mi favorita.

Ahora, si el canto que usted va a componer va a mostrarse en público otra pregunta útil sería: ¿Qué versión usan en su congregación cuando estudian la Biblia? Es decir, ¿en qué versión leen la Palabra desde el púlpito? Eso también podría ayudarle a definir la versión de la Biblia en la cual usted compondrá.

Hace un tiempo me obsequiaron un Cd de cantos escriturales que las Sociedades Bíblicas Unidas grabaron como apoyo al lanzamiento de la singular Biblia en Lenguaje Sencillo. El Cd se titula: “A viva voz” y en el participan cantantes de la talla de Julissa, Marcos Witt, Ricardo Rodríguez, Recate, Miguel Ángel Guerra, etc. Todas las canciones del disco son inéditas y basadas en pasajes bíblicos en dicha versión. ¿De qué me habló ese Cd de cantos escriturales? Que se puede componer independientemente de la versión de la Biblia que se escoja. Sea reciente o de hace muchos años, usted puede componer en ella.

En este punto deseo dejarle una sugerencia adicional: Más allá de su versión predilecta considere a las personas que cantaran su canto. Con esto quiero decir que si su versión favorita es la Reina Valera 60 y desea escribir un canto para cantarlo en una reunión de jóvenes, entonces trate de usar como base la Nueva Versión Internacional o la Biblia en Lenguaje Sencillo. ¿Por qué? Para que a sus jóvenes les sea más fácil entender la letra de la canción. Sacrifique sus gustos y preferencias con tal de hacer más comprensible el mensaje de su canción.

2. Defina el tipo de canto.

En la primera parte de la serie: “Cómo escribir cantos escriturales”, presenté una clasificación que quisiera repasar brevemente. Como usted sabe los cantos escriturales pueden dividirse en:

a. Cantos escriturales propiamente dichos: Son los que se escriben tomando como letra uno o varios textos de la Escritura respetando totalmente la literalidad del texto según la traducción bíblica que se haya escogido.

b. Cantos escriturales parafraseados: Son los que se basan en la Escritura donde el compositor sacrifica parte, sino toda la literalidad del texto en pro de la melodía que ha diseñado y de la claridad del mensaje que desea transmitir. Estos cantos también podrían llamarse: semiescriturales. Y…

c. Cantos escriturales narrativos. También llamados: cantos de relatos escriturales, son aquellos que narran alguna historia bíblica, ya sea del Antiguo o del Nuevo Testamento. En estos el compositor parafrasea el relato bíblico hasta conseguir que los rasgos generales de la historia quepan dentro del corto espacio que permite una canción.

En este sentido, luego de que usted haya definido la versión bíblica en la que basará su canción escoja el tipo de canto escritural que compondrá. Usted decide. Ninguno es mejor que el otro. Todos transmiten el mensaje de la Palabra así que es cuestión de que usted se incline por alguno de ellos. Ahora, independientemente del tipo de canto que escoja no se olvide de la flexibilidad. Por ejemplo, si usted decide componer un canto escritural propiamente dicho y durante el proceso nota que es muy difícil respetar la literalidad del texto, entonces no se cierre a la posibilidad que su canto se convierta en semiescritural. Lo mismo sucede si usted desea componer un canto escritural narrativo, donde quiere cantar una historia bíblica. Si durante el proceso no logra que las frases del texto sean literales, vamos, sea flexible y parafrasee. Repito: ningún tipo de canto es mejor que el otro, todos transmiten el mensaje de la Palabra. Por lo tanto, use de la flexibilidad para adaptar la letra a las figuras melódicas y musicales que vaya creando.

3. Escoja el texto.

“¡Ah…” pensará alguien, “… eso cualquiera lo puede hacer!” Y efectivamente, cualquiera lo puede hacer. Pero cuando le sugiero que escoja un texto para convertirlo en canción me refiero a elegir uno que signifique algo para usted. Si usted vive un cristianismo saludable puedo asumir que tiene un tiempo devocional diario donde se encuentra con el Señor en oración y en la Palabra. Como usted sabe son en esos momentos de comunión donde él nos habla a través de las Escrituras, ¿verdad? Entonces, esos versículos que él usa para hablarle personalmente son los que usted debe considerar para componer una canción. A lo mejor hay una promesa que el Espíritu Santo le recordó mientras oraba o un pasaje bíblico que el Señor usó para ministrarle profundamente. Bueno, esos versos pueden ser la letra para su canción y a partir de allí comenzar a componer. En algunas ocasiones querrá ponerle música a algún texto que el predicador usó como base para su sermón y en otras escogerá uno porque su iglesia lo necesitará para algún evento. Sea cual sea el caso, lo importante es que el pasaje que escoja como base signifique algo para usted. Si sigue este consejo verá que el proceso de composición no le será una carga, sino un deleite y una experiencia que querrá volver a repetir.

4. Defina la letra.

Cuando haya determinado la versión bíblica, el tipo de canto y el texto que usará como base para su canción, defina la letra. Si lo que desea escribir es un canto escritural propiamente dicho, entonces la letra ya está definida, ¿verdad? Usted sabrá si será uno o varios textos los que usará como base, por lo tanto, lo único que le resta hacer es pasar la letra tal cual está en la Palabra a una hoja de papel para que sobre ella comience a trabajar.

Digamos que usted desea escribir un canto semiescritural, entonces le recomiendo que traslade el texto literal de la Palabra a una página en blanco. Sí, cópielo literalmente. Los cantos semiescriturales se escriben a partir del texto literal y a medida que se está componiendo se echa mano del parafraseo para definir la letra. Ahora, si desea escribir un canto escritural narrativo, entonces copie en una hoja de papel los rasgos generales de la historia, incluya las ideas más significativas del pasaje y procure que la letra sea lógica y coherente.

En cualquiera de los tres casos cuando traslade los textos a una hoja de papel defina cuántas Estrofas tendrá su canción. Una, dos o tres, usted decide. Lógicamente incluirá un Coro. Pero el número de Estrofas dependerá de cuán amplia es su letra según el número de versos bíblicos que haya escogido como base. Algo curioso de los cantos escriturales es que por lo general se basan en no más de 5 versos. ¡A veces en uno! De igual manera la amplitud de letra la decide el compositor mismo. En este sentido, los cantos escriturales propiamente dichos y los semiescriturales contienen de una a dos Estrofas más un Coro. Pueden tener más pero como dije antes eso dependerá del número de versículos que escoja como base. Si solo escogió un texto probablemente su canción tendrá una sola Estrofa (o Coro). Los cantos que en ocasiones llevan hasta 3 ó 4 Estrofas son los cantos escriturales narrativos debido a lo amplios que suelen ser.

Si es primera vez que usted compondrá un canto escritural le sugiero que comience en pequeño, es decir, con uno o dos textos bíblicos máximo. Cuando escriba la letra procure que su única Estrofa (o Coro) contenga entre 4 y 6 líneas con 4 a 8 palabras de prolongación cada una de ellas (1). Más abajo pongo un ejemplo. Las especificaciones que le estoy dando son a manera de recomendación, usted decide si tomarlas o no. El siguiente es un canto escritural basado en dos textos bíblicos, se titula: “¡Oh, cuánto amo yo tu ley!” A mi modo de ver es un buen ejemplo de canto escritural propiamente dicho de una sola Estrofa (o Coro) y cuya letra es corta. Veamos:

¡Oh, cuánto amo yo tu ley!” (Escúchelo aquí)
Texto: Salmo 119:97-98.

Estrofa (6 líneas):
1. ¡Oh, cuánto amo yo tu ley! (6 palabras)
2. Todo el día es ella mi meditación (7 palabras)
3. Me has hecho más sabios que mis enemigos (8 palabras)
4. Con tus mandamientos (3 palabras)
5. Porque siempre están conmigo (4 palabras)
6. Porque siempre están conmigo/ (4 palabras)

Ahora, si usted desea componer utilizando más de 2 versos bíblicos entonces cree Estrofas que contengan 4 a 6 líneas como máximo, cada una de esas líneas con 4 a 8 palabras de prolongación (1). Es decir, forme líneas cortas y Estrofas cortas. Claro, usted decide si son de más, pero esa es mi recomendación. En cuanto al Coro haga lo mismo: trate que contenga 4 a 6 líneas de palabras, cada una de esas líneas con 4 a 8 palabras de prolongación. En el siguiente ejemplo tomo el canto: “Bendeciré a Jehová en todo tiempo”, el cual es otro canto escritural propiamente dicho basado en 4 versículos que nos ilustra cómo puede componerse incluyendo una Estrofa y un Coro. Veamos:

“Bendeciré a Jehová en todo tiempo” (Escúchela aquí)
Texto: Salmo 34:1-4.

Estrofa (4 líneas):
1.
Bendeciré a Jehová en todo tiempo (6 palabras)
2.
Su alabanza en mi boca estará (6 palabras)
3. En Jehová se gloriará mi alma (6 palabras)
4. Lo oirán los mansos y se alegrarán (7 palabras)

Coro (4 líneas):
1. Engrandeced a Jehová conmigo (4 palabras)
2. Y exaltemos a una su nombre (6 palabras)
3. Busqué a Jehová y él me oyó (7 palabras)
4. y de todos mis temores me libró (7 palabras)

5. Escoja un ritmo.

El ritmo de una canción es el andamiaje sobre el cual construirá su canción. Por decirlo así, luego de definido el ritmo usted colgará sobre éste la letra, la melodía y los acordes musicales de su composición.

Hay tres preguntas importantes que usted debe formularse antes de definir el ritmo de su canción. Primero: ¿Qué tipo de mensaje transmite el texto bíblico que escogió? Por ejemplo, si usted tomó un Salmo que habla sobre alegría y celebración no construirá su canción sobre un ritmo lento como una balada o un bolero, ¿verdad? Aunque hay excepciones esos géneros no son los apropiados para esos temas. Tampoco, si basa su canción en un texto del libro Lamentaciones que habla sobre las calamidades que le siguen a alguien por haberse alejado del Señor no compondrá su canción en un ritmo alegre y festivo. Es decir, usted debe escoger el ritmo de su canción según el sentir que transmite el texto. Si no lo hace su canción causará una sensación de confusión en quienes la escuchen.

La segunda pregunta que hay que formularse para escoger el ritmo de su canción es: ¿Qué ritmos son lo que usted más disfruta y le gusta componer? Sí, un compositor escribe en los géneros que más le agradan. Usted no está obligado a componer en ritmos en los que no está acostumbrado. Puede hacerlo, pero no es una obligación. Componer en los géneros que uno se siente cómodo no es malo, es totalmente legítimo. A menos que le pidan una canción escritural por encargo donde le especifiquen el género y usted se comprometa a escribirlo entonces sí deberá componer en un ritmo que no necesariamente es de sus predilectos; sin embargo, en términos generales le invito a que componga según los estilos rítmicos que más le gustan y según el carácter del texto que escogió.

La última pregunta que usted debe formularse para escoger el ritmo de su canción es: ¿Cuáles son los estilos musicales en los que se mueve su congregación? Esta pregunta es importante si piensa cantar la canción en público. En este sentido, como usted lleva tiempo siendo miembro de su iglesia local entonces ya debería tener una noción del tipo de géneros en los que cantan. El punto aquí es no componer un canto escritural en Rock si su iglesia no está de acuerdo con ese género. O en Ska, Punk o Reggeaton si la gente se va a escandalizar con ello. Componga en los ritmos que usualmente acostumbran a cantar en su iglesia. En términos generales el ritmo que la mayoría de iglesias en Latinoamérica se mueven es el Pop Rock Contemporáneo. ¿Lo sabía? Este género no es ni muy estridente ni muy apagado como para que choque con los gustos y preferencias de las personas. En la actualidad lo cantan tanto niños como ancianos, hombres y mujeres de todo el mundo y se sienten cómodos en adorar al Señor en dicho estilo. En este sentido, un buen punto de partida para definir el ritmo de su canción sería éste género en el que la mayoría de congregaciones está moviéndose.

Continúa…

Notas: 

(1) En este artículo se opta por sugerir el tamaño de las líneas según el número de palabras y no según el número de sílabas por cuestiones didacticas. En artículos posteriores se enseñará a recurrir al conteo métrico según lo dicta los principios de la poesía.

PREGUNTAS PARA LOS LECTORES DEL BLOG: ¿Qué opina de los primeros 6 pasos para escribir cantos escriturales? ¿Cuál ha llamado más su atención en este proceso de componer basado en textos bíblicos?