Cómo traer los cantos de los cielos a la Tierra (Segunda parte)

Cómo traer los cantos de los cielos a la Tierra (Segunda parte)

La primera vez que escuché la expresión “los cantos de los cielos en la Tierra” fue de Marcos Witt. En algún congreso de alabanza en los 90´s, refiriéndose a Marcos Vidal, dijo: “Él sube al salón del trono, ve cuantas canciones puede tomar de allí y entonces se regresa”. 

Era la forma de Witt de elogiar la forma singular y especial de Marcos Vidal componer.

Después de Witt, en su libro “Adoración sin reservas”, Darlene Zschech utiliza repetidamente la expresión “traer los cantos de los cielos a la Tierra” en el capítulo sobre composición titulado: “Música eterna”. A partir de allí he escuchado esta expresión en conferencias de alabanza y como parte del argot de algunos músicos y cantantes destacados. Incluso hay canciones de adoración congregacional que insinúan esta dinámica. Por ejemplo, ¿recuerdas “Vamos a cantar” que interpreta “En Espíritu y verdad”, “MIEL San Marcos” y un montón de equipos de alabanza? La canción es original de Chris Tomlin y en español dice: “vamos a cantar con la música del cielo, vamos a cantar alegres porque escuchas cuando cantamos para exaltar tu nombre”.

A veces me pregunto si quienes interpretan esta canción desde la plataforma o nosotros que la cantamos desde abajo entendemos lo que decimos. La “música del cielo” que habla la canción, ¿es una alusión general a toda la música con la que vamos a adorar durante ese servicio o solo se refiere a esta canción en particular? Si este fuera el caso, ¿realmente esa canción provino del mismísimo trono de Dios? ¿Será que las huestes angelicales y los redimidos que están allá arriba gustan de las guitarras eléctricas, los efectos sintetizados y el género pop-rock como el de esta canción? ¿Y qué decir del Señor? ¿Será que se queda sentado sobre su trono levantando y bajando rítmicamente la punta del pie derecho mientras oye esta pegajosísima canción o es que se pone en pie para aplaudir y moverse de lado a lado al son de la música?

No sé, preguntas así me asaltan cuando oigo la canción. ¿No dice que proviene del cielo pues? 😉

Seguramente hay muchas más canciones que apelan a esta expresión; sin embargo, mi favorita de toda la vida es “I Hear Music” de David Baroni. La escuché por primera vez en el disco “Only God For Me” de Hosanna Music (Integrity Music) que reunió a los compositores principales de la disquera y donde interpretaban sus propias canciones de forma acústica. A continuación, te comparto la letra y el audio para que la disfrutes. La canción “I Hear Music” la escuchas desde el minuto 36:00 en adelante.

I Hear Music
David Baroni

Escucho música,
nadie canta, nadie toca,
escucho música.

Estoy danzando,
en la quietud, en el silencio,
escucho música.

Estoy reposando
en la quietud, en el silencio
escucho música.

Coro:
Me llevas en las alas de tu Espíritu
me inclino ante tus santos pies
Las sinfonías de adoración escucho
me limpias con tus olas de paz.
Tu ternura, impronunciablemente dulce. 

Estoy cantando
en lo profundo de mi
Tú cantas conmigo,
escucho música.

En la quietud
en el silencio, en tu presencia
escucho música 

¿Te gustó la canción? ¡Es bellísima!

El asunto es que desde que oí por primera vez este tema de los cantos de los cielos en la Tierra, tanto en conferencias, libros y canciones nació en mí la curiosidad por saber más. Y bueno, esto me ha llevado en una búsqueda y reflexión durante varios años, pero es hasta ahora que comparto algunos de mis descubrimientos.

Con el tiempo me topé con la famosa teoría de Pitágoras (569-475 a.C.) que atribuía a los planetas ciertas armonizaciones o musicalizaciones que, aunque no podemos escuchar aquí en la Tierra, desde su época intentaron calcular matemáticamente y por supuesto, imaginar y concluir que el universo entero emite música. Esta teoría fue conocida como: Armonía de las esferas. Esta teoría me recordó la famosísima canción que John Mohr y Randall Dennis compusieron para Steve Green titulada: “Sinfonía de alabanza”. En esta, Dios es presentado como un director de orquesta que está liderando a la creación en como si de la sinfónica de Londres se tratara. Parte de la letra dice: “El Autor y Director del universo está ante la orquesta de Dios, finos instrumentos preparados y todo el cielo aplaude con fervor. Comienza el batir de las estaciones, al alba trompetas mil toca el Sol. Los vientos cantan en crescendo sublime por batuta de nuestro Señor. Los mares y costas han de dar la cadencia, en cósmica rima las galaxias van…”

¿Será posible que el universo entero esté emitiendo música? ¿Estarán los cúmulos estelares, las millones de galaxias, las constelaciones y los planetas emitiendo alguna clase de tonalidades como si fueran gigantescos instrumentos musicales? Aparentemente sí. Ya que el salmista deja entrever que pueden alabar al Señor: Alábenlo, sol y luna, alábenlo, estrellas luminosas” (Salmo 148:3). La pregunta es: si de algún modo pudiéramos escuchar los tonos del universo y traducirlos a notación musical, ¿podríamos catalogarlos como música del cielo?

Probablemente.

El asunto es que estudios de décadas recientes de la NASA demuestran que el universo sí emite música o por lo menos, ciertas sonoridades que aparentan ser notas musicales. Una simple búsqueda en Google o Youtube podría llevarte a varios sitios web o videos que hablan al respecto y algunos hasta han compartido grabaciones que la misma NASA ha hecho públicas.

Lo que quiero decir con todo esto es que personalmente he estado en un búsqueda y reflexión de las canciones de los cielos y a través del tiempo he ido hilando pensamientos, pasajes bíblicos y hasta compuesto una que otra canción al respecto. Por lo que antes de adentrarnos de lleno al tema quiero compartirte una que escribí y que creo que transmite este anhelo. La canción se llama: “Quiero oír las canciones de los cielos”. Te la comparto a continuación y a partir de las siguientes entradas nos sumergiremos de lleno para descubrir qué dice la Biblia sobre cómo traer los cantos de los cielos a la tierra.

Quiero oír las canciones de los cielos
Noel Navas 

Hay canciones que nunca se han oído,
se han compuesto en el trono de Dios.
Están flotando por todo el universo,
las estrellas hoy emiten su calor.

En la Tierra se anhelan los sonidos
que el humano nunca antes ha conocido.
Melodías y armonías de oro puro,
los sonidos más hermosos, no lo dudo. 

Quiero oír las canciones de los cielos,
las que nacen dentro de tu corazón.
Que los ángeles susurren lo que oyeron,
quiero saber, quiero saber cómo son. 

Hay canciones que el Señor está inspirando,
cuyos versos el compositor es Dios.
Él se pasea por la Tierra, está buscando
un adorador a quien darle una canción.

/Quiero oír las canciones de los cielos,
las que nacen dentro de tu corazón.
Que los ángeles susurren lo que oyeron,
quiero saber, quiero saber cómo son. 

Quiero oír las canciones de los cielos,
las que fluyen del río de Dios.
Que el viento del Espíritu sus versos
me haga saber, me haga saber cómo son/

Continúa leyendo la Tercera parte.

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