Cómo traer los cantos de los cielos a la Tierra (Undécima parte)

Cómo traer los cantos de los cielos a la Tierra (Undécima parte)

Hoy sí, para finalizar esta serie, comparto los últimos consejos para quienes anhelen practicar la dinámica de traer los cantos de los cielos a la Tierra. ¡Gracias por haberme acompañado durante estas semanas!

13) Que una canción sea del cielo no significa que no se deba verificar.

Bob Sorge, en su libro: “Exploración de la adoración”, dice que el proceso creativo de una canción tiene cuatro etapas (1):

No. 1: Preparación.
No. 2: Incubación.
No. 3: Iluminación y…
No. 4: Verificación.

El asunto es que cuando Sorge habla de la “verificación” se refiere a que alguien más escuche la canción que has compuesto a modo de dar un visto bueno o hacerle correcciones a lo que se ha hecho.

¿Sabes lo que significa esto? Que independientemente que tu canción haya aparecido en un éxtasis espiritual o en un encuentro sobrenatural con Dios, nunca muestres en público una canción y mucho menos, la grabes en una producción sin antes haber verificado su contenido con alguien. No creas que por haber tenido una experiencia espiritual excitante o porque hayas visitado otra dimensión eso te hace infalible. Yo podría contarte testimonio tras testimonio de personas que creyeron que su discernimiento era milimétrico y publicaron canciones con versos cuestionables, melodías que pudieron haberse resuelto mejor y hasta armonías que pudieron haber formulado de otra manera, ¿pero qué pasó?, se creyeron sabios en su propia opinión y no buscaron más mentes que pudieran brindarles retroalimentación oportuna.

Si eres un compositor maduro que tiene un compromiso real con el reino de Dios, no menospreciarás la etapa de verificación. Como dice Darlene Zschech en su libro “Adoración sin reservas”: “Deje espacio para la crítica constructiva. Algunas canciones solo fueron concebidas para usted y el Señor. Si usted se vuelve demasiado sensible acerca de sus canciones, le resta un arduo y largo camino. Pelotee sus canciones con alguien en quien confíe y luego recuerde que la congregación es todavía la pista de pruebas más efectiva para canciones congregacionales. Si después de algunas semanas la canción no despega: ¡déjela ir! ¡Las canciones más grandes todavía están por escribirse, y la fuente, nuestro creativo, expansivo, generoso y siempre amante Dios es inagotable! La objetividad es el área en la que muchos compositores son noqueados en el cuadrilátero de la composición. No se permita ser herido por la crítica. En su lugar, acéptela, aprenda de ella y siga adelante” (2).

Lo que Darlene dice es muy cierto. Muchos compositores, por no querer experimentar el dolor de que corrijan sus canciones, prefieren saltarse esta etapa que, si se atrevieran a transitar, les generaría un crecimiento y madurez que ninguna otra etapa les generará. Los siguientes son 3 beneficios que experimentarás en tu carácter si te sometes a la etapa de verificación cada vez que escribas una canción:

Humildad: para someter a verificación una canción se requiere humildad. Cuando buscas a alguien o un grupo de personas para recibir retroalimentación les estás diciendo: “No soy infalible, puedo equivocarme, ¿pueden ayudarme a identificar si mi canción tiene algo malo?” Eso es humildad.

Interdependencia: somos un cuerpo en Cristo. No somos miembros corporales que pueden subsistir autónomamente y separados del cuerpo. El hecho de que busques ayuda, consejo u opinión en otros, te recordará permanentemente que, como compositor, formas parte de una comunidad con distintas habilidades y talentos y que todos nos necesitamos unos a otros.

Sabiduría: si resultara ser que tu canción requiera seguirse perfeccionando, al identificar esa área que necesita mejora, el hecho de que la corrijas te brindará sabiduría que nunca olvidarás. A modo de que en tu próxima canción no cometas la misma falla y a media que avances en el tiempo y vayas escribiendo más canciones, escribirás de forma más perfecta que las veces anteriores.

Mi amigo Fernando Solares, cuya última grabación se tituló “Pronto volverá”, es un excelente ejemplo de someter a verificación sus canciones. Si no lo sabes, Fernando fue director de la banda de Danilo Montero por muchos años y uno de los productores de algunos de sus discos más exitosos. El asunto es que siendo el productor que es y siendo el compositor que es, antes de publicar “Pronto volverá”, que contenía 17 canciones, sometió a un equipo de pastores sus letras para que las evaluaran y pudieran hacerle llegar sus observaciones.

¡¡¡Fernando Solares!!! ¡¡¡Productor y músico respetado!!! ¿¿¿Por qué rayos necesitaba hacer eso si él tipo es un experto productor y compositor???

Ah, porque él sabe que un buen compositor, por más que crea que sus canciones descendieron del cielo, debe someter a verificación sus canciones y de este modo asegurarse de que ellas reflejen la excelencia del Reino de Dios.

14) En el cielo no solo se cantan canciones nuevas, también canciones viejas.

Definitivamente en el cielo se cantan canciones nuevas. Apocalipsis dice: “y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos; y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación” (Apocalipsis 5:8-9). Pero, si no lo sabías, también se cantan canciones viejas. Mira lo que escribió Juan: “y cantan el cántico de Moisés siervo de Dios” (Apocalipsis 15:3).

¿Sabes cuándo aproximadamente se compuso la canción de Moisés? 1500 años antes de Cristo. ¡Eso fue hace 3,500 años! ¡Vaya que es vieja!

Es que esto de cantar las canciones de los cielos no significa que debamos tirar por la borda la riqueza hímnica de la iglesia cristiana y substituirla por puras canciones nuevas. No, hacer eso sería una locura y un tremendo desatino. Por lo tanto, el modelo de adoración que registra Apocalipsis y que ocurre permanentemente en los cielos nos confirma que así como debemos procurar cantar canciones nuevas, también debemos cantar canciones antiguas.

Estas canciones de antaño en su momento pudieron haber sido consideradas canciones que provinieron del trono de Dios y como músicos cristianos deberíamos otorgarles el honor que merecen. Es cierto, hay canciones viejas que por su uso y abuso perdieron la energía original que tenían al principio y en este instante pueda que no sea el momento oportuno para sacarlas del baúl para interpretarlas; sin embargo, hay decenas y quizá cientos de ellas de entre las cuales sí se pueden seleccionar y utilizar para los servicios de adoración.

Que creamos que un canto nuevo procede del cielo no significa que sea superior a las canciones del pasado. Los directores de adoración y los compositores contemporáneos deben aprender a tener balance en cuanto al valor que se les da a las canciones. Las nuevas por ser nuevas no son mejores y las viejas por ser viejas no son peores. Las canciones son valiosas por el contenido de verdad que comunican. ¡Ni se diga si esa verdad ha sido extraída de las Escrituras! Jesús dijo: “el cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán” (Mateo 24.35). Como bien dice Bob Sorge en “Sumérgete en el río de Dios”: “si están cantando canciones tanto viejas como nuevas en el río del cielo, y estamos orando porque la voluntad de Dios sea en la tierra como en el cielo, ¿no sería razonable llegar a la conclusión de que deberíamos cantar tanto canciones viejas como nuevas en la iglesia de Jesús aquí en la tierra?” (3).

¡Mil veces amén!

Noel Navas.

Notas: 

(1) Sorge, Bob. “Exploración de la Adoración”, Segunda Edición, 2002. Editorial Vida. Pág. 213.

(2) Tomado de: http://www.laaventuradecomponer.com/fragmentos-de-libros/musica-eterna-segunda-parte/

(3) Sorge, Bob. “Sumérgete en el río de Dios”, pág. 55. Editorial Vida, Miami, Florida. 2005.

3 Comentarios

  1. paz y bendiciones saludos desde venezuela..he estado siguiendo toda la serie de blog hermano nesecito una repuesta concreta a esta incertidumbre q tengo o interrogante ¿porque hay tanta canciones en la actualidad que hablan Espiritu santo ven ven llename purificame bienvennido desciende y llena?..Es como si el no estuviera en nuestras vidas hacen ver o reflejar en als canciones con ese tipo de concepto en la letra..

  2. Si se nos enseña esto en la doctrina de neumatologia el porque esas canciones que venga y descienda y sea bienvenido y venga y llene..y abundan en la actualidad este tipo de canciones con este letrado
    cuando investigo me encuentro ESTA REALIDAD:
    El habla. “Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado.” (Hechos 13:2). El Intercede. “Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.” (Rom. 8:26).
    El testifica. “Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí.” (Juan 15:26).
    El da mandatos. “Y atravesando Frigia y la provincia de Galacia, les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia; y cuando llegaron a Misia, intentaron ir a Bitinia, pero el Espíritu no se lo permitió.” (Hechos 16:6, 7).
    El supervisa. “Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre.” (Hechos 20:28).

    “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.” (Juan 16:13).

    El enseña. “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.” (Juan 14:26).

  3. SAINT TORO: Gracias por seguir la serie y estudiarla. Pues sí, eso que dices es verdad. A veces le cantamos a Dios o si quieres, al Espíritu Santo, como si él no estuviera presente en nuestras vidas. En la serie “100 canciones con versos cuestionables” hablé de algunas canciones de este tipo. Y francamente, la única manera de cambiar eso, sería estudiando mejor la Escritura y reaprendiendo en la Palabra la realidad de la presencia permanente del Espíritu Santo en el pueblo de Dios. Saludos hasta Venezuela!

    Noel Navas.

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