Composición espontánea (Cuarta parte)

Composición espontánea (Cuarta parte)

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Composición espontáneaCómo componer en la adoración pública.

Esta es la cuarta y última entrada de la serie: “Composición espontánea”, donde he intentando motivarle a componer canciones partiendo de la espontaneidad de la reunión de adoración. En la entrada anterior hablé sobre la excelencia vocal y musical, sobre planificar la improvisación y también sobre atreverse a hacerlo. Todo es cuestión de que el director de adoración y su equipo tomen valor y comiencen a practicar esta dinámica. Hoy hablaré acerca de cómo el producto de lo que surge durante esas improvisaciones puede usarse para construir canciones completamente estructuradas. Es decir, todititos los puntos anteriores tienen como fin enseñarle a componer a partir de la espontaneidad de la plataforma. Veamos mis recomendaciones finales…

8. Graben la adoración.

¿Qué va a pasar cuando fluyan con cánticos espontáneos al dirigir la adoración? ¿Qué se espera que suceda cuando se expresen improvisadamente durante las reuniones? Nadie lo sabe. Seguramente expresiones melódicas breves o quizá un tanto prolongadas. El punto es que ocasionalmente durante las reuniones que practiquen dicha dinámica con seguridad surgirán cosas realmente hermosas y que podrían servir como base para comenzar a diseñar una canción perfectamente estructurada.

Como usted sabe en la adoración privada uno puede expresarse en cánticos espontáneos a solas con el Señor. ¿Qué se hace cuando discernimos que nuestras melodías inéditas tienen potencial de algo más grande? ¿Qué hacemos cuando percibimos que estamos emitiendo una tonadita con potencial de canción? La grabamos, ¿no es cierto? Todo compositor que prioriza el don de componer almacena estas ideas y les da seguimiento posterior.

Bueno, con la adoración pública debería suceder igual. Cuando el director de alabanza y su equipo dejan fluir su creatividad desde la plataforma, no con el fin de que surja una canción, sino que con el objetivo de expresarse intensamente ante el Señor, ¿qué pasa si surge algo bello? ¿Qué se hace si aparecen líneas melódicas especiales? Lo mismo que hacemos en la adoración privada: grabarlas.

Mi recomendación es que hagan equipo con el ingeniero de audio y se pongan de acuerdo para grabar todos los tiempos de alabanza en que el equipo ministre. De este modo no les pasará lo algunos amigos directores me han dicho: “Noel, ¡vieras qué tiempo de adoración más especial tuvimos en la iglesia! Fluimos en canciones espontáneas que hasta creo que surgió una completamente estructurada. ¡Qué lástima que el sonidista no grabó la sesión de adoración!”

Este lamento lo he escuchado en varias ocasiones.

Recién unos meses atrás conocí al director del ministerio de alabanza de la iglesia Centro Evangelístico de la ciudad de Tegucigalpa, Honduras. Su nombre es Aldo Vargas. Un músico y compositor apasionado por el tema de escribir canciones. Si se fija bien, la entrada anterior que recién publiqué en el blog trata sobre la experiencia de esta iglesia en cuanto al tema de cantar sus propias canciones.

El punto es que Aldo me contó que cuando como equipo de alabanza están ministrando la adoración y percibe melodías con potencial, simultáneamente mientras él está tocando, saca su teléfono celular y graba las ideas melódicas para no olvidarlas. No es extraño que un par de semanas después él llegue al ensayo del grupo y les diga: “¿Se acuerdan la vez que saqué mi celular y me vieron grabar en medio de la adoración? Bueno… Este es el producto”. Y les muestra la canción que compuso a partir de lo que surgió desde la plataforma.

Vamos, anímese, que aunque usted tenga una retentiva impresionante siempre es bueno almacenar las ideas con potencial a modo de asegurarse de que no se olvidarán. Pónganse de acuerdo con el sonidista que nada se pierde con grabar a pesar de que en la reunión no surja nada.

9. Estructuren las ideas.

Aquí es donde comienza el verdadero trabajo. Tomar la sección de expresión espontánea que usted recuerda, que los músicos recuerdan o que atinadamente el ingeniero de audio grabó, y revisarla para evaluar si hay ideas con potencial de canción.

Sinceramente podría darse el caso que lo que tienen almacenado sea lindo pero no necesariamente extraordinario como para partir de allí, podría ser. Pero si discernieran frases con energía y que creen que podrían servir de base para componer, entonces adelante, hay que darle seguimiento a dichas expresiones.

¿Cuánto aproximadamente de una canción puede formarse durante un tiempo de adoración congregacional? Es impredecible. Sé de casos de directores muy habilidosos que ocasionalmente forman  hasta el 80% de una canción sobre la plataforma. Sí, allí en vivo y en directo, sin planificarlo.

A la mayoría de nosotros no nos sucederá igual, quizá logremos conformar espontáneamente un 15% o 25%. Ojala fuera más pero si solo ese porcentaje se consigue, no importa. Hay que partir de allí para estructurar y componer canciones.

Es en este tipo de casos que Paul Baloche, compositor de “Abre mis ojos oh Cristo”, afirma que la composición es “un proceso de inspirarse y retomar la inspiración”. Dice que cuando estamos muy inspirados en un tiempo de adoración privada o pública podemos conformar un porcentaje pequeño de la canción. La clave consiste en retomar esas ideas y re-inspirarnos unas horas o días después para darle continuidad a eso que originalmente sentimos hasta conformarlo en una canción en sí.

¿Cómo se le da continuidad a las ideas melódicas al punto de estructurarlas hasta que se conviertan en canciones? Con mucho esfuerzo y dedicación. Francamente solo contestar esta pregunta requeriría varios artículos más sobre el tema. Por eso le invito a hacer click aquí y leer desde la 1era. parte de la serie “La autopista de la composición” hasta la 4ta.y tener una idea más completa de cómo ampliar ese 15% ó 25% de su canción hasta convertirlo en un 100%.

Nota: Cuando clickée se encontrará con la 1ra. parte de la serie. Al final de cada artículo hallará la palabra: Continúa… Dé click allí hasta llegar a la 4ta. parte de la serie. Ojo: la serie de artículos que le estoy invitando a leer contiene más de cuatro artículos, tiene más; por lo tanto, dé click en cada Continúa del final hasta llegar a la 4ta. parte.

Danilo Montero me compartió lo siguiente con relación al arduo proceso que puede implicar partir de lo que grabamos en un tiempo de adoración congregacional. Resulta que él comenzó a grabar las sesiones de adoración en las que ministraba con el fin de obtener canciones partiendo de ideas que surgían desde la plataforma. De allí produjo la serie de grabaciones “Adoración viva” hace algunos años.

El punto es que Danilo relata cómo compusieron “Porque para siempre”, una canción que nació de un tiempo de adoración espontánea. Él dice:

“Algo que pasó con la canción: “Porque para siempre” (del disco: “Eres tú”) fue que nació de una improvisación que yo hice mientras ministraba en un estadio. Habíamos terminado de cantar una canción del repertorio y de pronto comencé a compartir el mensaje de 2 Crónicas 20 donde Josafat pelea contra un ejército más fuerte que él. En lugar de predicar comencé a cantar el mensaje. Todo ese momento quedó grabado. Cuando regresé a Orlando, aquí en EE.UU., se lo di a Josué Ramos, nuestro productor de ese entonces, y le dije: “Quiero que trabajes esta canción”. Él le hizo unos cambios, afinamos las estructuras y esa fue una canción que nació de un momento espontáneo” (1).

¿Lo ve? Luego de grabar vuestras expresiones espontáneas y evaluar si tienen potencial hay que trabajarlas arduamente hasta estructurarlas y convertirlas en canción. Es cuestión de dedicar tiempo y esfuerzo.

10. Habitúense a la espontaneidad.

La idea de estimularle a que se abran a la espontaneidad en la adoración no solo es para que como equipo de alabanza tengan mayores posibilidades a que surjan ideas melódicas sobre las cuales basarse para componer después. Que si bien ha sido una de mis intenciones al publicar estos artículos el objetivo más alto es que experimenten una adoración con más ímpetu. La espontaneidad tiene el poder de traer renovación y frescura al corazón del adorador. Definitivamente bendecirá su vida, al equipo de cantantes y músicos, y a la congregación en sí.

El punto es que la espontaneidad no debe verse como un evento único que sucederá en la reunión que lo planifiquen. Si esperan que la composición espontánea forme parte del estilo de vida del equipo de alabanza debe convertirse en un hábito, deberían practicarlo siempre que surja la oportunidad.

¿Significa esto que los equipos de alabanza que fluyen espontáneamente componen más canciones que los que no? No, pero sí tienen más posibilidades de que compongan canciones a partir de las ideas que graben.

¿Significa esto que los equipos de alabanza que fluyen espontáneamente son más espirituales que los que no? No, pero si aprenden a fluir de ese modo podrían experimentar una dimensión del Espíritu muy especial y en la cual podrían permanecer continuamente, ya sea a solas, como equipo o como congregación.

¿Significa esto que la composición espontánea durante la adoración congregacional es el único camino que hay para que un equipo de alabanza pueda componer canciones en conjunto? No, hay otros caminos. Por ejemplo: reunirse en la casa de alguien con algunos de los integrantes con el único fin de componer. También podrían designar un ensayo para entregarse exclusivamente a la tarea de componer. O simplemente permitiendo que los integrantes lleven sus ideas de canciones no terminadas y designar un día para completarlas entre todos.

¿Lo ve? Caminos distintos a la adoración espontánea hay, es cuestión que como equipo decidan incorporar esta o cualquier otra dinámica para aumentar las posibilidades de escribir canciones propias como ministerio.

Háganlo como un hábito y verá que más pronto que tarde tendrá composiciones propias que compartir con su congregación.

Noel Navas.

Notas:

(1) http://www.laaventuradecomponer.com/conversando-sobre-composicion/conversando-sobre-composicion-con-danilo-montero-primera-parte/

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