Composición espontánea (Segunda parte)

Composición espontánea (Segunda parte)

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Composición espontáneaCómo componer en la adoración pública.

La vez anterior comencé a hablar sobre la importancia que el equipo de alabanza domine los aspectos técnicos de la ejecución musical a modo que pueda despreocuparse de ella y entonces centrarse en lo que realmente importa: adorar profundamente al Señor delante de la congregación. Es cuando eso sucede que aumentan las posibilidades de fluir espontáneamente y crear melodías nuevas que posteriormente podrían estructurarse en canciones propiamente dichas. En esta oportunidad compartiré algunos consejos que podrían ayudarle a experimentar la composición espontánea en la adoración pública. Ojo: las recomendaciones van en plural, no en singular, a modo de concientizarle que es el equipo entero quien debe seguir estas recomendaciones y no solo el director de adoración quien por lo general asume toda la responsabilidad de la dirección.

1. Practiquen en privado.

La adoración pública es reflejo de la adoración privada. Todo lo que sucede en la plataforma debería ser algo que ocurrió antes en la habitación de cada integrante del equipo de alabanza cuando estuvieron a solas con el Señor.

Como usted sabe cuando se adora a Dios en privado uno puede fluir espontáneamente en adoración. Aunque se puede poner música de fondo para orar debe haber un momento que debemos poner pausa a la música y continuar con nuestra propia melodía. El cántico espontáneo es un gran recurso de adoración. Donde nos dejamos llevar por el amor y admiración que sentimos por Dios y emitimos con nuestra voz figuras melódicas sin rumbo definido. El único fin de este ejercicio es adorar intensamente al Espíritu de Dios que está allí con nosotros en la habitación.

El cántico espontáneo podría compararse con las tarjetas de ocasión. ¿Alguna vez ha comprado alguna para un cumpleaños, aniversario o Navidad? Por lo general uno las abre y dicen: “Para ti en un día muy especial: ¡Felicidades!” o cosas así. Cuando se compran y están por entregarse a la persona uno le añade algunos pensamientos personales, ¿verdad? No nos basta con lo que ya está impreso en la tarjeta, hay que personalizarla y escribir algo de nuestro corazón.

El cántico nuevo es igual. Usted adora al Señor con canciones ya impresas en la tarjeta, con frases lindas, bien elaboradas. Pero debe llegar un momento en que usted debe plasmar en la adoración su propia expresión, su propia dedicatoria. ¿Cómo? Adorando espontáneamente.

La próxima vez que tenga su devocional cante sus canciones preferidas delante del Señor, tóquelas con su instrumento musical, pero cuando las termine no se quede callado, elabore su propia melodía, continúe y plasme sus propios pensamientos para Dios.

Si practica este ejercicio de adoración a diario irá adquiriendo tal destreza que lo habilitará para hacerlo cuando esté sobre la plataforma. No se atreva a hacerlo en público si antes no lo ha hecho en privado. Las posibilidades de que usted cree melodías nuevas y hermosas delante de la congregación aumentan si se ha ejercitado en lo íntimo de su habitación.

2. Satúrense de la Palabra.

Una cosa es crear melodías espontáneas y otra la letra de dichas melodías. Aunque frases cortas como: “Te adoro Señor, te amo Señor o te bendigo Señor” son legítimas para la adoración privada y pública, deberíamos aspirar a expresiones más complejas producto de nuestro conocimiento de la Palabra. No estoy diciendo que no se puedan usar frases cortas, claro que sí, pero vamos, con el tiempo habría que madurar las expresiones verbales de la espontaneidad a modo que lo que se diga contribuya y enriquezca más rotundamente la adoración pública.

¿Cómo se mejoran las letras de nuestros cánticos espontáneos? Meditando a diario en la Palabra. ¿No dijo el Señor “de la abundancia del corazón habla la boca”? Lo que en nuestro caso equivaldría a decir: “de la abundancia del corazón canta nuestra boca”. Si usted está comenzando a expresarse espontáneamente en privado y desea trasladar dicha dinámica a la plataforma de su iglesia adquiera un compromiso mayor con el estudio de Las Escrituras.

La base de la verdadera adoración es la Palabra. Por lo tanto, léala, estúdiela, medítela y memorícela.

Por supuesto que me refiero a no hacerlo con el fin seco de recitarla y ya, sino con un fin más alto, para su propio crecimiento personal y para adorar más profundamente al Señor. No lo haga con miras a la tarima, sino consciente de que si lo hace enriquecerá su relación con Dios y como subproducto de dicho hábito la dirección espontánea será beneficiada. Cuando haya adoptado esta práctica en privado seguramente sus expresiones espontáneas en público gozarán de mayor madurez.

Por lo tanto, ¿qué saldrá la próxima vez que usted cante cánticos nuevos en la congregación? La respuesta nos la da Juan Carlos Alvarado en una entrevista sobre composición que le realicé: “Las canciones son el resultado de la Palabra que he estado escuchando, comentando o predicando» (1). El director de adoración que estudia a diario Las Escrituras no le faltarán letras para sus melodías espontáneas.

3. Estudien modelos.

Todos aprendemos de modelos. Por lo tanto, busque ejemplos de ministerios que por años han transitado por la espontaneidad y que usted pueda analizar, estudiar y reflexionar sobre lo que han hecho.

La vez que entrevisté a Danilo Montero sobre cómo aprendió a fluir espontáneamente en la adoración pública me dijo:

“Debo decirte que encontré varios modelos de inspiración en el camino. Hay una tremenda escuela en la música góspel para improvisar. Esa fue una fuente. Yo siempre fui un amante del góspel más tradicional. Tal vez no del actual, el cual me gusta, pero me refiero al clásico góspel. Lo cantantes góspel son personas con una tremenda capacidad de improvisar. Son gente bien educada en la música, conocedores de armonía y maestros en la construcción de escalas. Yo escuché mucha música así.

Eventualmente conocí a una pareja que llegó a mi iglesia a compartirnos música y canciones que comunicaban la presencia de Dios, ellos fueron de las primeras personas que yo vi cantando espontáneamente después de terminar una canción. El Espíritu Santo los usaba poderosamente trayendo palabras de ánimo a la gente. Era una cosa digna de verse y escucharse.

También muchos años antes de yo comenzar mi banda vi videos que amigos traían de “Cristo a las Naciones”, en Dallas. Veía como en sus reuniones pasaban mucho tiempo en medio de la adoración improvisando con los instrumentos y con las voces. Era impresionante. Los cantos que fluían eran aún más impresionantes. Creo que ellos me impactaron más fuertemente que otra gente que yo te pueda mencionar” (2).

Tres modelos de espontaneidad que usted y su equipo de alabanza podrían comenzar a analizar en cuanto a su versatilidad al adorar son: Danilo Montero, Marco Barrientos y Julio Melgar. Busque sus nombres en Youtube y entréguese a la tarea de encontrar los mejores videos donde aparezcan fluyendo espontáneamente. Podrían serle de mucha inspiración.

4. Adoren como equipo.

Ahora que cada integrante del equipo de alabanza está practicando la adoración espontánea en privado, meditando en las Escrituras y hasta estudiando lo que otros ministerios respetados hacen, es hora de trasladar dicha práctica al ensayo del ministerio. Aunque el ensayo debe ser un ensayo en sí siempre es bueno apartar unos minutos para adorar al Señor como equipo con todos los instrumentos musicales. Sí, aunque el auditorio de la iglesia esté vacío, canten las canciones como si estuvieran dirigiendo ante todos pero ya no como práctica, sino para conectarse con Dios más íntimamente.

Pienso que esta es una debilidad de los equipos de alabanza actuales, ensayan juntos pero no necesariamente adoran juntos, excepto cuando suben a la plataforma dominical. Un equipo de alabanza saludable practica la adoración con todos. Toman sus micrófonos, sus instrumentos y comienzan a adorar profundamente al Señor. ¿Cuánto tiempo? El que asignen para ello. Claro, abiertos a que si el Espíritu se mueve serán sensibles y dejarán fluir el espíritu de adoración entre ellos.

Si la adoración privada debe anteceder a la adoración pública en un individuo, entonces la adoración en conjunto debe anteceder la adoración ante la congregación en un ministerio. Así como la fluidez de los cánticos espontáneos se perfecciona en privado, la fluidez de cánticos espontáneos del equipo se perfecciona en el ensayo. Si el ministerio de alabanza practica la adoración espontánea tiene más posibilidades de éxito cuando lo hagan sobre la plataforma frente a la congregación.

Sé de ministerios de alabanza que practican la adoración como equipo previo a la dirección dominical. Conozco bandas que producto de esta práctica han ideado melodías espontáneas durante sus ensayos que posteriormente se convirtieron en canciones estructuradas. No solo eso, debido a que practican esto como conjunto, cuando dirigen la adoración congregacional se han quedado sorprendidos de que surgen cánticos espontáneos ante la congregación que son tan hermosos que posteriormente decidieron estructurarlos, completarlos e incluirlos al repertorio de la iglesia.

Continúa…

Notas:

(1) http://www.laaventuradecomponer.com/conversando-sobre-composicion/conversando-sobre-composicion-con-juan-carlos-alvarado-primer-parte/

(2) http://www.laaventuradecomponer.com/conversando-sobre-composicion/conversando-sobre-composicion-con-danilo-montero-segunda-parte/

3 Comentarios

  1. holaaaaaaaaaa mira lei las cosas bueno me parece un poco bueno la verdad espero sigas publicando cosas q nos ayuden a crecer

  2. Denis: Gracias por leerlo, confío que sí, nos ayuden a todos a crecer.

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

  3. muy bueno el articulo. creo que es algo bien necesario adorar espontáneamente. tanto en lo secreto como en lo publico. y que Dios no ha dado la capacidad de traer revelación y palabra profética cuando lo hacemos.

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