Composición segura (Tercera parte)

Composición segura (Tercera parte)

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El último parámetro si desea componer con seguridad.

En la entrada anterior presenté el tercero y cuarto parámetro a considerar si esperamos experimentar la composición segura. Esa que lo libra de las dudas de si su canción está bien escrita o no. Hablé de la preparación literaria del escritor. Que la composición no es un don que se recibe mágicamente y a partir de allí no hay más que hacer. No, la composición es un don que se debe madurar a través del adiestramiento. Y luego hable de la importancia del tiempo y de la paciencia para dejar madurar una canción. En esta oportunidad culminaré esta breve serie mostrándole el último de los parámetros.

No. 5: La composición segura aumenta con la crítica.

Hace un par de años asistí a un evento en Costa Rica. Yo estaba acompañando a un amigo que iba a cantar y bueno, me dieron el privilegio de sentarme en la primera fila. De repente, Jefrey de León se sentó a la par mía y comenzamos a hablar. Como yo sé el calibre de maestro de la Palabra que él es, le pedí si me podía dar una entrevista de 5 minutos. Al final de su predicación nos apartamos a un lado de la plataforma y le pregunté su percepción de la composición de hoy. Entre varias cosas me contó la siguiente anécdota.

Me dijo que en una ocasión le preguntó a un compositor en qué se basaba para escribir sus canciones, Jefrey le hizo una observación teológica a unas de sus letras, y qué cree, el compositor le respondió: “¿Acaso eres músico para que me hagas ese tipo de observaciones?”

A algunos compositores no nos gusta que se entrometan con nuestra inventiva y algunos hasta se consideran infalibles. Además de arrogantes, nos da miedo que al mostrar una canción inédita nos la descuarticen y hagan pedazos. ¿Qué optamos entonces? Guardárnosla para nosotros mismos, esperamos el momento oportuno y la exponemos públicamente sin haber sido evaluada por otras personas además de nosotros.

Hace un tiempo un amigo estaba emocionado con su disco que estaba por lanzar. En el disco había incluido una canción que le escribió a su primer hijo que estaba a un mes de nacer. Muy gentilmente él me envió su canción para que la revisara y le diera mis observaciones. Ojo: la canción ya había sido grabada, estaba por lanzarse el disco y fue en ese momento que pidió mi opinión.

¿Qué cree? La canción tenía un par de inexactitudes teológicas.

Usted no sabe lo difícil que fue para mí brindarle una crítica. El disco estaba por lanzarse al mercado y su primer hijo por nacer. “¡Yo no debo criticarle la canción de su hijo”, dije alarmado dentro de mí.

El disco se lanzó, el hijo de mi amigo nació y no le compartí mis observaciones. Fue hasta tres meses después que vía correo electrónico lo hice porque él insistió en que lo hiciera. Sinceramente en el fondo yo no quería.

Primer correo electrónico:

“Oye, ¿y alguien evaluó tu canción despuesito que la escribiste?”

Respuesta:

“Sí, mi esposa, mis papás y un par de amigos”.

Segundo correo electrónico:

“¿Y qué te dijeron sobre la canción? ¿Que estaba bien?”

Respuesta:

“Sí, que les gustaba mucho”.

Tercer correo electrónico:

“¿Y no te hicieron ninguna observación sobre la canción? ¿Algún detalle a corregir?”

Respuesta:

“No, ninguno. Todos estaban encantados con la letra”.

Fue entonces que procedí a señalar dos errores teológicos en que incurrió. Con la pena del caso, con el disco ya lanzado y estrenando bebé, fui lo más claro y respetuoso posible.

Él leyó mis observaciones con humildad. Incluso me dio permiso de usar esta experiencia como ilustración en el blog o mis Taller de composición; sin embargo, es hasta hoy que él se entera de mi lucha interior antes de trasladarle mi crítica.

Dos lecciones que podemos aprender de esta experiencia:

Primero, busque la crítica de sus canciones fuera de su círculo familiar y de amigos. Se lo digo claramente: Su esposa, sus hijos, sus padres y hermanos, NO NECESARIAMENTE SON LOS INDICADOS PARA CRITICARLE SUS CANCIONES.

¿Sabe por qué? Porque seguramente lo felicitarán. Ellos lo aman y lo quieren tanto que sus observaciones no serán objetivas. ¡El amor los va a nublar! De paso, si ellos no tienen criterio bíblico y musical, podrían equivocarse. Es mejor buscar a pastores, teólogos y líderes respetados por su madurez para criticar sus letras. ¿Le dolerá? ¡Se lo aseguro! Je. Pero es el filtro final de la composición segura.

Y segundo, busque la crítica de sus canciones inmediatamente después de escribir su canción. Es al terminar de escribirla que se debe buscar a alguien que verifique lo que ha escrito, no después. Si lo hace cuando los músicos han grabado los instrumentos, cuando se está mezclando o masterizando el proyecto o cuando ya están maquilando los discos, ¡ya no sirve de nada pedir una crítica! ¿Para qué si ya no se puede cambiar nada?

Por contradictorio que parezca, mejor no pida una crítica. ¡Ya para qué! ¿Para sentirse culpable?

Recientemente un amigo me mostró su más reciente producción, ¡ta´ lindo el disco eh! Pero sabe qué, hay una frase en la estrofa de una canción cuyos verbos están mal conjugados. Si yo le indico el error gramatical a mi amigo, se va a sentir mal. El disco ya está grabado, de qué me sirve señalarle ese detalle si no se puede reparar. Claro, si él me lo pregunta, le diré la verdad. Mientras tanto he optado por guardar silencio.

¿Lo ve? Hay un momento en el que brindar una crítica puede ser demasiado tarde.

Recuerdo que la vez que entrevisté a Marcos Witt para el blog allá en San Marcos (Guatemala), me contó cómo una vez Juan Salinas le criticó una de sus canciones. Mientras hablábamos, Marcos me relató que le mostró una canción a Juan Salinas y éste le dijo: “Marcos, esta no es la mejor canción que has compuesto en tu vida”. Él cuenta que le dolió la crítica y hasta dijo para sí: “¿Quién se cree este para andarme diciendo eso?” Pero unos minutos después de reflexionarlo y que se le calmara el enojo, regresó a donde Juan Salinas y le preguntó: “Oye Juan, ¿dime por qué? ¿Dime por qué esta no es la mejor canción que he compuesto?” Y entonces conversaron sobre cómo mejorarla (1).

Dentro de nuestra conversación Marcos me dijo: “Creo que uno de los mejores hábitos que he aprendido a cultivar es abrirme a la crítica. Hoy en día yo no solo me abro a la crítica, sino que la busco, la solicito”.

Al final, él volvió a hacer énfasis en este aspecto cuando le pregunté qué consejo le daría a quienes escribimos canciones, y me dijo: “Principalmente les diría: ¡Ábranse a la crítica! Ese es mi consejo principal. No se limiten a creer que su propio análisis de su canción es el único análisis que hay. Tu propio análisis va a ser muy tendencioso. Ábrete a la crítica, deja que otros que escuchen tu canción te digan: “Oye, esa tu canción apesta de tan mal que está” (2).

Yo confío que cuando usted pida una crítica no le dirán que su canción apesta, je, pero independientemente de lo que pase, usted crecerá como compositor, su canción será mucho mejor que antes y de paso, todos quienes la lleguemos escuchar le confirmaremos que su canción es una excelente canción.

Por una composición segura… ¡Salud!

Noel Navas.

Notas:

(1, 2) Tomado de: http://www.laaventuradecomponer.com/conversando-sobre-composicion-con-marcos-witt/

1 Comentario

  1. ruben cosio ibarra

    Estimado Noel este articulo es muy efectivo para contrarrestar tanta musica cristiana que se aparta delos preceptos biblicos. la mayoria de los creyentes solo se guian por su devocion al SEÑOR, y no tienen la capacidad para evaluar la musica dealabanz con estos articulos estas llevando a la congregacion a que abra los ojos . saludos

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