Compositores de La Biblia (Primera parte)

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AdánBreves lecciones de sus vidas y canciones.

Un estudio sobre la vida y canciones de algunos de los más destacados compositores que registra la Biblia. Allí están: entre historia y profecía, entre Génesis y Apocalipsis. Algunos se ven, otros cuesta encontrarlos. Algunos los conoce: Moisés, David, Salomón. Otros usted ni se imagina que componían: Adán, Isaías, ¡el mismo Jesús! Todos escribían canciones. Estas son sus historias, sus canciones y las lecciones que aprendemos de ellos. En esta oportunidad le presento a: Adán.

Adán
El primer compositor.

Algunos tienen problemas para pensar en Adán como alguien que realmente existió o como un personaje de la historia. Les resulta difícil. Lo ven más bien como un protagonista de fábula o de relato de escuela dominical. Sin embargo, la Biblia presenta a Adán como alguien que realmente existió. El mismo Señor Jesucristo lo ratificó cuando dijo: “Al principio de la creación varón y hembra los creó” (Marcos 10:6). Es decir, si Jesús de Nazaret creyó que Adán fue un personaje real, ¿quiénes nos creemos nosotros para pensar que no?

Si para algunos pensar en Adán como alguien real es difícil, ¡ahora imagínese pensar en él como el primer compositor de la historia! Pero vamos, no debería sorprendernos. Génesis dice: “Este es el libro de las generaciones de Adán. El día en que creó Dios al hombre, a semejanza de Dios lo hizo” (Génesis 5:1). ¿Qué significa esto? Muchas cosas, una de ellas que así como Dios es Creador, nosotros también lo somos. Por eso dice que fuimos creados a su semejanza.

Piense en lo que había antes de Génesis 1:1… ¡Nada! Es decir, todo lo que llegó a existir durante la primera semana de la creación surgió de la mente e imaginación de Dios. De su creatividad. Desde un pequeño insecto hasta la estrella más luminosa; desde un simple molusco hasta la galaxia más lejana, todo, absolutamente todo salió de la mente creativa de Dios. Por lo tanto, si el hombre fue hecho a imagen y semejanza de él, entonces podemos deducir que el primer hombre tenía habilidades creativas innatas.

Siempre me ha sorprendido la creatividad que tienen ciertas personas para crear. Me impresiona pensar en J.R.R. Tolkien, C.S. Lewis, George Lucas y más recientemente James Cameron. Estos personajes, de entre muchos más que podría citar, tienen en común haber imaginado seres, criaturas, objetos y lugares que luego hicieron accesibles a nosotros a través de sus libros y obras cinematográficas. ¿Un simple mortal tiene la facultad de idear semejantes mundos? ¿Un ser humano tiene la capacidad de inventar semejante tipo de universos? Sí, al igual que Dios.

Todo es cuestión de esa imagen y semejanza en nosotros. Dios es Creador y nosotros también. Fuimos dotados de sus mismas habilidades creativas. Claro, en infinita y menor medida que él. Adán era creativo. Tolkien, Lewis, Lucas y Cameron también. Rasgos de la imagen y semejanza que aun poseemos en nuestro interior.

En este sentido, no deberíamos tener problemas para pensar que el Dios que se nos ha revelado como Aquel que ama la espontaneidad, la creatividad y la música, facultó al primer hombre con sus mismos gustos. El Dios que en la actualidad se manifiesta cantando en medio de su pueblo e inspirando a sus hijos con melodías espontáneas, también facultó al primero de nosotros con dichas inclinaciones musicales.

Aunque el relato de la vida de Adán es sumamente corto hay una parte que a todas luces nos habla de sus facultades compositoras. Para no estropear con mis palabras lo que quiero transmitirle, tomo del libro: “Escritos en la arena”, las siguientes líneas. Luego de describir elegantemente como Dios concientizó a Adán que necesitaba una pareja, Michael Card escribe: “Cuando por fin Dios le presenta a Eva, su belleza exige una respuesta, y por eso Adán entona el primer cántico: “Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne”. Y más adelante añade: “La orden de sojuzgar y señorear, como rey y reina establecidos sobre la creación de Dios, es un mandato a extender la imagen de Dios en nuestro mundo. Ellos procrearán hijos que portarán esa imagen. Cultivarán jardines que al florecer perpetuarán la abundante creatividad y belleza de Dios. También es bueno suponer que continuarán creando y entonando cánticos uno al otro, como la primera canción de Adán a Eva” (1).

Esa es la primera canción en la Biblia: “Eso es carne de mi carne, hueso de mis huesos” (Génesis 2:23). ¡Poesía pura! Y Adán su compositor.

LECCIONES DE COMPOSICIÓN DE LA VIDA DE ADÁN:

1. Todos tenemos la habilidad de crear.

Si componer es: “Formar una cosa juntando y ordenando varias”, entonces Dios es el gran compositor del Universo. Una lectura superficial de Génesis uno nos lo muestra. Si a eso le sumamos que todas las cosas creadas emiten sonidos o son capaces de emitir música, definitivamente Dios es el Gran Compositor.

Como mencioné antes: el hecho de que como humanos seamos la imagen y semejanza de Dios de por sí nos adjudica facultades creativas. Tanto para la composición propiamente dicha como para el desarrollo de cualquier arte. Por supuesto, esto no significa que todos nos dedicaremos a escribir canciones, pero si quisiéramos podríamos componer un pequeño estribillo como el que Adán le compuso a Eva. Breve, corto, espontáneo. Todos tenemos la facultad creativa para hacerlo.

2. La composición es una repuesta.

Otra cosa que aprendemos de la brevísima canción de Adán es que él la compuso como respuesta ante la belleza de Eva. Adán por fin había encontrado esa ayuda idónea que había notado que todos los seres del campo tenían menos él. Encontrarla después de despertar de un sueño profundo provocó tal sorpresa y emoción que lo único que pudo emitir con su voz fue un poema, una canción.

¿Qué admiramos? ¿Qué nos sorprende? ¿Qué nos emociona? Identifique ese “qué” y podría experimentar el génesis de una canción.

3. No estropee sus habilidades creativas.

Todos conocemos el fatídico incidente que ocurrió en Génesis capítulo tres. A partir de allí todos los descendientes de Adán poseemos una naturaleza caída y con inclinación al mal. Como escribió Pablo: “Como el pecado entró al mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres” (Romanos 5:12). Desde entonces cualquier cosa que pensemos o hagamos, incluyendo nuestras obras creativas, pueden ser utilizadas para el mal.

Vamos, no estropee su capacidad de componer canciones o de crear obras artísticas, deje que Jesucristo, “el postrer Adán”  (1 Corintios 15:45), transforme su mente e imaginación. De este modo podrá componer conforme a la imagen y semejanza, valores y principios del Creador. Canciones que beneficiarán espiritual, emocional y por qué no decirlo: físicamente a sus semejantes.

Continúa…

Notas:

(1) Card, Michael. “Escritos en la arena, Cristo y la creatividad”. Editorial Unilit, Miami Florida, 2004. Págs. 36-37.

2 Comentarios

  1. Que linda vision de Adan, yo siempre e creido que tenemos las caracteristicas Dios, ya que somo hechos a su imagen y semejanza, pero nunca habia tenido esa vision de Adan, como compositor, me gusto mucho. Bendiciones

  2. PABLO: Sí, es una visión distinta de Adán, y muy válida. Qué bueno que te gustó, espero que las demás también.

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

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