Compositores emergentes 6

Compositores emergentes 6

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Conozca a: David Navas.

La Aventura de Componer fue diseñado para los cientos de compositores cristianos amateurs dispersos en todo el mundo. Como dice muy bien el propósito del blog: Este sitio pretende brindar una base bíblico filosófica del arte de escribir canciones, además de técnicas que le ayuden a componer su primera canción o a perfeccionar las que ya tiene. Como sé que cientos de ellos frecuentan este sitio a continuación comparto la serie: “Compositores emergentes”. La cual consiste en 12 preguntas básicas hechas a compositores que están surgiendo en las naciones, que aunque no tienen la trayectoria de compositores experimentados como los que he entrevistado para la serie: “Conversando sobre composición”, efectivamente tienen algo que compartir de sus propias aventuras de composición. En esta oportunidad le presento a: David Navas.

 12 Preguntas para el compositor emergente:

 1. ¿Qué te motiva a componer?

La gran comisión. En muchas ocasiones soy poco de palabras y he encontrado que la letra en una canción puede llegar profundo a la mente y el corazón.

2. ¿Cuál es tu método para escribir canciones? (¿Inicias por la letra, melodía o armonía?)

Creo que hago de todo un poco sin ser experto en ningún método especifico. A pesar de haber tenido educación musical básica, no he sido un practicante de instrumentos musicales. Así que mi experiencia como compositor se basa en la “No utilización” de instrumentos. 

Mi re-encuentro con la composición fue sin metodología, puedo decir que esa fue mi etapa temprana, momentos de adoración y frases de clamor que emergían con melodía. Posteriormente me senté a solas a unir y completar frases, algo así como a armar rompe-cabezas.

Posteriormente observé que componía secciones completas, el coro por ej., sin estrofas. En una ocasión estaba en el balcón del apartamento y como ya tenía el coro, oré: “Mientras estoy asando esta carne, quiero que terminemos juntos la canción”. De ahí surgió el canto “Es El Espíritu Santo”, que escribí hace algunos meses.

Uno de mis cantos preferidos es «La prueba pasó», que escribí en medio de una situación muy incierta y donde mi alma estaba muy angustiada. Una mañana me desperté con esa melodía en mi mente, el coro vino de repente y me levante cantándola. En ese momento saqué la grabadora, puse play, levanté mis manos y cerré mis ojos. ¡Me puse a cantar con un nudo en la garganta!

Con el tiempo he madurado en mi forma de componer y también suelo escribir letras sin melodía. Yo lo considero un método más estable, ya que me permite visualizar la lógica de la letra y trabajarla como una poesía. Lo difícil viene a la hora de buscar la melodía o armonía adecuada. Para ello, escojo un buen grupo de canciones en el estilo que quisiera que sonara e inicio tarareando la nueva melodía con el estilo que escogí.

3. ¿Tienes algún horario o rutina para componer?

Actualmente no. Me quedo con esos momentos donde estoy meditando o estoy escuchando la predicación del pastor. He escrito canciones durante predicaciones, mientras tengo mi devocional, al leer una noticia en el periódico, a causa de una frase célebre, ¡hasta después de discutir con mi esposa!

4. ¿Qué papel juegan las Escrituras en tu estilo personal de componer?

Tienen el papel principal. A veces hay frases que a mi me suenan muy bien y que me emocionan, pero cuando voy a buscarlas a la Biblia no encuentro nada que se les parezca y termino cambiándolas. Recuerdo que tenía una canción que iba a titular: «No existen problemas». De esas tipo “¡Confiésalo!” De esas para movitar a la gente. Pero me pasó que al escudriñar la Biblia y busqué la palabra “Problema” no la hallé en la versión de la Biblia que usé. Así que estaba por decidirme cuando mejor busqué la palabra  “Tribulación”’, “Aflicción”, etc, las cuales son sinónimos. Al final mejor cambié el titulo y hasta parte de la letra. Terminé llamando a la canción: «Enfrenta el problema».

5. ¿Crees en la inspiración y cómo la experimentas?

Totalmente. Lo único que creo es que ese “switch” está en las manos de Dios. Todos quisiéramos andar siempre inspirados, pero es Dios quien brinda esos momentos. Pienso que no es del que quiere ni del que corre, sino de quien Dios tiene misericordia.

6. ¿Cada cuánto escribes canciones? (cada día, semana o al mes)

Podría decir que estoy escribiendo constantemente, pero para llevar una canción a su finalización y decir: “Consumado es”, me tardo varios días. Quizá escribo dos o tres canciones por mes.

7. Para ti, ¿componer es doloroso o placentero?

¡Placentero! Siempre siento esa cosquilla interior al ver que Dios me habla por medio de mis letras. Por ejemplo, una vez discutí con mi esposa y le dije unas palabras que no tenía que decir. Nada malo, pero sé que la hice sentir mal. Después, cuando estuve a solas, compuse una canción basada en Filipenses 4:8.

Al siguiente día, hablé con mi esposa y después de la respectiva disculpa, le compartí la canción que Dios me había dado luego de haber discutido. Francamente, a pesar de haber surgido en un momento tan extraño, fue muy placentero para mí recibir esa letra. La cual me reprendía por haber dicho cosas que no eran de bendición a la persona que amo.

8. ¿Cuándo y cómo escribiste tus primeras canciones?

Mi primera canción fue para la escuela dominical de la iglesia donde me congregaba de adolescente, se llama: “Zaqueo”. Sin embargo, considero como mi re-encuentro formal con la composición fue a través de la canción: «Casa de Dios, puerta del cielo», que surgió mientras servía en un retiro para hombres de mi iglesia.

9. ¿Cuáles son tus géneros o estilos musicales favoritos para componer y por qué?

La verdad no tengo género favorito. Como dije antes, poseo la gracia de componer sin instrumento, por lo que al componer ocupo nomás un metrónomo y últimamente un loop de batería.

Recuerdo que conversé con alguien sobre unas canciones que mandé a secuenciar. A mí me gustaban, pero esta persona me dijo que se oían muy “ochenteras” o que se oirían mejor en otro ritmo. En este sentido, me someto mucho al género que el arreglista le ponga a mis canciones.

Sinceramente me gustaría componer una tipo “Salsa”. Siempre recuerdo esa controversial canción de los 80’s que se titulaba: “La salsa es del Señor”, de Erick Mondragón. Me gustaría tener una así.

10. ¿Cuántas canciones has escrito en toda tu vida?

Creo que ando arriba de las 100. Tengo unas 70 entre letras y melodías que están en proceso de revisión. Tengo unas 20 esperando ser secuenciadas y unas 40 secuenciadas. Como me dijo uno de los arreglistas: “¡Ya tienes para un Cd!”

11. ¿Cuáles han sido los más grandes problemas que has enfrentado a la hora de componer?

La métrica. Al inicio grababa a pura voz, sin marcar el tiempo ni con la mano. Después comencé a contar, luego usé metrónomo y por último algún loop de batería. Así que ahora uso todo lo posible para ajustar la voz en el tiempo adecuado. Aunque me sigue costando, la verdad el arreglista siempre me hecha una mano y me corrige.

12. ¿Qué consejo le darías a aquellos que ya componen o están aprendiendo a componer?

Creo que lo principal es no quedarnos con nuestra propia opinión sobre una canción. Hay que poner de lado la emoción y buscar personas que encuentren posibles errores gramaticales, teológicos, etc. Hay que tener un corazón dispuesto a cambiar lo que sea necesario para que ese canto lleve lo mejor posible la Palabra que Dios.

Yo todavía me considero un aprendiz. No veo el momento en que me considere un experto. Siempre estoy aprendiendo y perfeccionando lo que Dios me ha dado y que creo que me ha llamado.

Ahora me pregunto: ¿Qué haré con tantas canciones? ¿Cuál es mi sueño? ¿Debo grabar un Cd? Después de tantos años de componer, la respuesta que tengo es: Aun no. ¿Entonces cuál es mi deseo? Que se canten mis canciones, que se escuche el mensaje de Dios que ha tocado mi vida y que creo que puede tocar a más vidas. Si nadie las quiere cantar aun, entonces significa que seré yo quien las cante alguna vez. Y si no lo hago, ¡algunas piedras tendrán que tomar unas clases de canto entonces!

Tributad al Señor
David Navas

Tributad al Señor
oh, hijos de los poderosos
Dad al Señor
la gloria y el poder
Dad al Señor
la gloria debida a su nombre
Adorad al Señor
en la hermosura de la santidad

Coro:
/Voz de nuestro Dios
que derrama llamas de fuego
Voz de nuestro Dios
que hace temblar el desierto
Voz de nuestro Dios
que quebranta los cedros
Voz de nuestro Dios
sobre las muchas aguas
Y en su templo todos proclaman su gloria/

David Navas es salvadoreño, Ingeniero automotriz y trabaja en el área de operaciones de Qatar Airwais en Qatar, Asia. Su esposa se llama Sonia y tienen cuatro hijas: Marcela, Nathaly, Sara y Aurora.

Noel Navas.

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