Conversando sobre composición con: Abel Zavala (Primera parte)

Conversando sobre composición con: Abel Zavala (Primera parte)

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Abel ZavalaDel aseo de la iglesia a las naciones.

Una entrevista a Abel Zavala, cantante, músico y compositor mexicano. Nacido en Baja California creció en un hogar cristiano. Después de formar parte de una de las escuelas de capacitación ministerial de la Iglesia “Vino nuevo” su vida tomó un giro distinto. Por medio de su pastor Jorge Sánchez conoció a Jesús Adrián Romero quien reconoció su poderoso llamado a la música y hasta el momento ha grabado tres discos bajo el sello: Vástago. El primero: “Jesús mi fiel amigo”, de donde se desprenden los éxitos: “Jesús mi fiel amigo” y “Enamórame”. El segundo: “Guárdame en tu presencia” y su última producción: “Listos para nuestro encuentro”. Está casado con Vivian y es padre de dos hijos. Una conversación a las 12:00 p.m. vía Skype.

Nota: Durante la entrevista se mencionan algunas canciones que podrá escuchar si se dirige al Player ubicado al final de esta entrada. Posicione el cursor sobre el título de la canción que desea oír y de inmediato se reproducirá un breve track para que conozca la canción a la que el compositor hizo referencia.

Abel, muchas gracias por la oportunidad que me das de conversar…

Abel: No, gracias a ti, lo bueno es que pudimos hallar el momento para hacerlo.

Como te mencioné la vez que hablamos por teléfono la idea es conocer tu Aventura de Componer, compartirla con todos y de este modo muchos puedan ser desafiados en su vida de escritores de canciones. Te quiero confesar que la primera vez que supe de ti fue a través de la canción “Jesús mi fiel amigo”, que grabó Marco Barrientos en el disco: “Clamemos a Jesús”. ¿Cómo fue que escribiste esa canción?

Abel: Yo estaba en una escuela ministerial en Ciudad Juárez, Chihuahua, donde está la iglesia “Vino Nuevo”, que por cierto es la iglesia donde por años fue pastor asociado Jesús Adrián Romero. En “Vino Nuevo” nació el movimiento “De hombre a hombre” quienes junto con “Aliento”, de Marcos Barrientos, decidieron grabar el disco “Clamemos a Jesús” en el Zócalo de la ciudad de México.

La canción “Jesús mi fiel amigo” la escribí junto con un amigo, Juan Carlos Hernández, mientras estábamos estudiando en esa escuela de preparación ministerial que te estoy hablando. La escribimos de las vivencias que tuvimos allí. “De hombre a hombre” nunca pensó que un joven de la escuela podía escribir una canción así. Por eso, de repente me llamaron y me dijeron si quería permitir que “De hombre a hombre” y Marco Barrientos la grabaran. Yo me sentí privilegiado que alguien como Marco lo hiciera…

¿Cómo fue que se pusieron de acuerdo para escribir esa canción?

Abel: Como te dije, lo que experimentamos en esa escuela fue lo que nos llevó a componer. Aunque la escuela ya no existe consistió en un estudio intensivo que pretendía establecer una disciplina en nosotros donde hacíamos ejercicio por las mañanas, comíamos saludable, leíamos la Biblia, teníamos un tiempo devocional, sosteníamos tiempos de adoración grupal, leíamos un libro a la semana, etc. ¿No sé si me doy a entender?

Sí, claro…

Abel: Era una escuela que nos transmitía un estilo de vida, evangelizábamos por las calles, visitábamos los hospitales… Todo eso transformó nuestra manera de vivir en tres meses. Y antes de terminar la escuela Juan Carlos y yo estábamos en la habitación y comenzamos a escribir “Jesús mi fiel amigo” (oír en el player). De todas las vivencias que habíamos tenido queríamos decirle a Jesús: “No queremos volver atrás, quédate con nosotros, etc”. Así fue como nació.

¿Cómo se dio cuenta “De hombre a hombre” que escribieron la canción?

Abel: Lo que pasó es que cuando la escribimos se la mostramos a quien se encargaba de la alabanza en la escuela y él decidió mostrarla en una reunión. Cuando el director de la escuela la oyó dijo: “Y esta canción, ¿de dónde la sacaron?” Después la canción comenzó a cantarse en las reuniones de “Vino Nuevo”. Imagínate, “Vino Nuevo” era una congregación en ese entonces de 8,000 personas. De paso, al terminar la escuela los estudiantes se llevaron la canción a sus iglesias y ciudades, y comenzaron a cantarla. Así se dio a conocer. “De hombre a hombre” vio el impacto de la canción y decidieron grabarla.

Después que se grabó en “Clamemos a Jesús”, ¿cambió algo en tu vida?

Abel: ¡Sí! (se ríe)… Desde que salí de la escuela mi vida entera dio un giro por el estilo de vida que nos inculcaron. Al escuchar esa canción vi lo grande que es Dios y que conoce las ganas que le echas.

Abel Zavala 2Al regresar de la escuela yo seguí sirviendo en el grupo de alabanza de mi congregación. Cuando me contrataron a tiempo completo en la iglesia mi deseo era predicar y ministrar, pero el pastor dijo: “No, no, no… ¡Te vas a poner a hacer el aseo de la iglesia!” Esa fue mi primera labor. Francamente fue un tiempo muy difícil para mí.

Cuando hacía el aseo en mi iglesia yo decía: “¡Dios, haz algo! ¿Por qué permitiste que estuviera en una escuela y ahora hago el aseo aquí?” Fue en ese momento que Marco Barrientos grabó mi canción y… ¡Pum!… Reconocí que Dios es grande y comenzó a quebrantar mi corazón. Allí entendí que uno debe hacer las cosas para Dios y en donde sea, y él se va a encargar de hacer algo a través de tu música.

¿Y desde qué edad compones? ¿Cuál fue tu primera canción?

Abel: Bueno, la verdad es que la primera canción que escribí fue “Jesús mi fiel amigo”…

¿La primera?

Abel: La primera canción y a partir de allí se abrió una fuente de canciones que hasta ahorita no se ha detenido…

¿Cuántos años tenías?

Abel: 19 ó 20 años…

¿De verdad no habías escrito nada antes?

Abel: No, pero desde los 12 años yo venía colaborando con el grupo de alabanza de la iglesia y diferentes predicadores que llegaban a la congregación me decían que Dios me iba a dar canciones y que muchas personas las iban a cantar, claro, lo mismo le decían a otros muchachos de la alabanza. Fue hasta ocho años después que nació la primera canción. Todos esos años fueron un período de preparación donde yo oraba: “Señor, ¿cuándo vas a abrir la fuente de canciones? ¿Cuándo me vas a usar?” Y bueno, a la edad de 19 ó 20 años es que comenzó todo.

A partir de allí, ¿cada cuánto seguiste escribiendo? No sé, ¿se abrió la fuente y comenzaste a escribir cada semana, cada mes? ¿Cuál fue tu ritmo de composición a partir de allí?

Abel: Después de “Jesús mi fiel amigo” no volví a escribir hasta unas semanas después. Cuando volví de la escuela el pastor me llamó a trabajar a tiempo completo y yo pensé: “Ah, el pastor me va a poner a predicar o a dirigir la alabanza”. Pero cuando llegué me dijo: “En principio no vas a hacer nada de lo que estás haciendo, vas a hacer el aseo de la iglesia”.

El lunes llegué y comencé a hacer el aseo. Yo decía: “Tres meses estuve en esa escuela y el trabajo en mi congregación es barrer”. Cuando el pastor pasaba y me veía limpiando decía: “Allí está la unción, en ese trabajo está la unción. ¡Tú échale ganas!” Fue un tiempo que yo no entendía.

Una vez el pastor subió a donde yo estaba y me dijo: “Abel, si tú entiendes esto y haces tu trabajo para Dios y no para quien te vea es allí donde Dios te dará las canciones que tú generación necesita escuchar para impactar sus corazones”.  Cuando él me compartió esa enseñanza me dio un abrazo, se fue y me quedé orando: “Dios, quiero entregarte mis sueños, no importa que recién haya llegado de una escuela, has tu voluntad en ellos…” Y le decía: “Enamórame de ti, cámbiame, renuévame, hazme un odre nuevo, etc”. Y todo eso se resumió en una canción que se llamó: “Enamórame”. O sea, cuando se fue el pastor, me quedé orando de esa forma y vino una melodía para la canción “Enamórame” (oír en el player).

Conforme pasaron las semanas comenzaron a venir más canciones, allí en el aseo de la iglesia nació: “Palabras de verdad” (oír en el player) y otras que al final vinieron a formar parte de mi primer disco: “Jesús mi fiel amigo”. Realmente ese disco yo lo valoro mucho.

¿Cómo te contactó Jesús Adrián y Vástago para grabar tu primer disco si estabas confinado al aseo de tu iglesia?

Abel: Lo que pasó es que mi pastor, Jorge Sánchez, tenía una amistad de mucho tiempo con Jesús Adrián Romero. Claro, desde mucho antes de que él fuera tan conocido como lo es ahora. Una vez Jesús Adrián vino a mi ciudad y le dijo a mi pastor que quería grabar la producción “Con manos vacías” en la congregación y a la vez realizar un congreso que se llamó: “Pasión por Jesús”. Fue en ese interactuar entre ambos que mi pastor le mostró mis canciones a Jesús Adrián y yo toqué en una sesión de alabanza del congreso. “¿De quién son esas canciones” preguntó Jesús Adrián y mi pastor le dijo: “Pues son de un muchacho que se llama Abel y es quien hace el aseo de la iglesia”…

Abel Zavala 3Después de eso me imagino que conversaste con Jesús Adrián…

Abel: Fíjate que no. Un día yo estaba haciendo el aseo y vi a Pedro Arce, encargado de la alabanza de mi iglesia, hablando por teléfono y cuando colgó me dijo: “Oye, a partir del otro mes tu disco va a salir con el sello de Vástago y vas a salir en giras de promoción con Jesús Adrián”. Yo no le creí y como él y yo bromeamos mucho le dije: “¿Ah, sí? ¡Y tú el próximo mes sales de gira con Marcos Witt!” Pero él me estaba diciendo la verdad, con quién él acababa de hablar era con Jesús Adrián.

¿Hasta cuándo lo conociste?

Abel: Cuando fui a Vástago a grabar mi voz. Lo primero que hice al llegar fue ir a su oficina. Allí me saludó y conversamos. Desde entonces comenzó la amistad con él.

Abel, ¿y cuál era tu forma habitual de escribir canciones? ¿Decides sentarte al instrumento o dejas que la inspiración te sorprenda?

Abel: Si yo me siento ante un instrumento no sale absolutamente nada. Yo me puedo llegar a frustrar de esa manera porque no logro escribir algo. Pero las canciones salen cuando estoy de viaje, cuando voy en un avión. He encontrado una especie de refugio en Dios cuando estoy en las alturas y las cosas se ponen medio feas (se ríe). Así que allí comienzo a alabar a Dios y de mis labios comienzan a salir letras. Comúnmente lo que escribo es lo que estoy viviendo en ese momento. Otras canciones surgen cuando voy manejando, otras en casa y aun en la regadera.

¿Te vienen solo letras o letra y melodía juntas?

Abel: Cuando surge una canción viene letra y melodía en la mayoría de los casos…

¿Alguna canción que te haya surgido de esa forma, espontánea?

Abel: Es curioso pero mi suegra tiene una librería cristiana y a veces la acompañamos junto con mi esposa a hacer compras. Un día estábamos en una distribuidora y ella me dijo: “Oye Abel, ¿me ayudas con esto?” Me hinqué en el suelo a recoger unos libros y en ese momento surgió el coro de la canción: “Solo a ti sea la gloria Señor, la alabanza y adoración…” No sé por qué me pasó así (se ríe), pero al no más hincarme vino el coro de esa canción.

Una semana después yo necesitaba ir con Daniel Fraire a componer para el disco “Guárdame en tu presencia”. Yo ya tenía varias canciones escritas o varios coros sin estrofas, una de esas: “A ti sea la gloria”. Cuando se la llevé a Daniel me dijo: “Está muy bueno ese coro, hagámosle una estrofa”. Y él me ayudó a ponerle: “No existen más motivos Señor, venimos hoy rendidos a ti, la única razón de nuestra adoración hoy eres tú… etc.” (oír en el player). Bueno, así nació la canción, en esa librería.

¿Grabas esas ideas o las repites en tu mente hasta no olvidarlas?

Abel: Lo que pasa es que las repito una y otra vez, y como voy trabajando la letra a la par de la melodía ya no se me olvidan. Será porque los que escribimos canciones o los músicos en sí usamos mucho la memoria para aprendernos las canciones que tocamos. Por eso yo no tengo necesidad de grabar la canción, a la mañana siguiente sigo con la canción, la memorizo y queda en mi mente.

En lo personal yo compongo igual que tú, me viene la melodía y la letra de una vez, pero siempre grabo. Me da miedo olvidar las ideas. ¿Alguna vez has olvidado una buena canción por no grabarla?

Abel: Sí, me ha sucedido pero solamente con música. No con letra. De repente me vino una melodía y como no tengo nada en el momento para grabar las pierdo. Es decir, puedo olvidar la pura melodía, pero melodías con letra no.

¿Nunca te has preguntado cómo es posible que una persona pueda recibir melodías y letras de una sola vez? Es decir, cuando escucho tus canciones y ahora que dices que compones sin instrumento en mano, yo me pregunto: ¿cómo es posible que alguien pueda recibir ideas tan inteligentemente estructuradas de una sola vez en su mente?

Abel: Yo pienso que no es una capacidad de nosotros, porque yo nunca pensé en escribir canciones. Como te dije antes, un día mi pastor me dijo: “Si haces esto para Dios, él te va a dar las canciones”. Lo único que yo hice fue creer eso. Pienso que mis canciones no son mías, son de Dios. No quiero que se me malinterprete y piensen de mí más de lo que soy, pero dar canciones es una manera que Dios usa para transmitir un mensaje a la gente. ¡Y él puede usar hasta un burro si él quiere! Tú sabes, a pesar de mis errores e imperfecciones yo le digo al Señor: “¡Úsame!” Y él dice: “¿Ah, sí? ¡Ok! ¡Pues hay te va!” Y me manda la melodía y un mensaje. Así sucede con muchos otros. Lo hace contigo, con Emmanuel Espinoza, con Marcos Witt, con Jesús Adrián, ¡lo hace conmigo!

Cuando Dios quiere transmitir un mensaje lo hace a través de un predicador o a través de una canción. Él da la melodía y letra a la vez con tal de transmitir el mensaje que quiere.

Continúa…

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5 Comentarios

  1. Reina de Ayala

    Me parece muy interesante el tema de la entrevista, y pensar que esa experiencia del aseo en la iglesia, fue el costo de la cancion, enamorame. Que Dios bendiga al pastor Jorge, que fue un mentor para Abel y le hablò visiòn.

  2. HNA. REINA: A mi también me impresionó esa sección de la entrevista, uno nunca debe olvidar que debemos tener un corazón tanto para cantar y ministrar como para limpiar baños y barrer la iglesia. Así se forja la humildad, sirviendo igual en público como en el anonimato.

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

  3. Hola, los felicito por este trabajo tan imprecionante que hacen de llebar un mensaje al corazon de quienes vicitan esta pagina, aunque muchos son los que leen pero pocos son los que dejan un comentario, es bueno saber no desanimarce por si no lo hacen. Me impacta la forma en que Dios utiliza a sus hijos para su obra y para llebar fruto, el hermano Abel en este caso es un buen ejemplo de la pasion por Cristo. Sin duda una inspiracion para segui en este camino tomado de la mano del Señor…

    Saludos.

  4. lo edificante es saber q la mayoria maduramos en Dios cuando pasamos x el aseo de la iglesia… eso nos hace ver cual es nuestro nivel de humildad, servicio y sobre todo la capacidad de impacto en el reino basado, en el grado de revelacion de Dios hacia uno y el llegar a connocerlo como el unico merecedor de gloria… y antel el estamos completamente desnudos y aun mas cuando estamos matando nuestro ego, apariencia, querer figurar y pensar q uno es el mejor… al limpiar se gana aun mas q al ejecutar cualquier instrumento… todo depende de la actitud con la que se realice… me gustò mucho leer sobre abel, y se q esa etapa de limpiar no la cambia x nada…

  5. Bendiciones, Noel.

    Avel Zavala y yo tenemos eso en común: nos vienen canciones con letras y melodías, y sin tener necesidad de grabarlas porque tenemos memoria retentiva. A mi me pasa que de tanto repetir las canciones en mi mente y cantarlas en voz alta en la presencia del Señor, no se me olvidan.

    De veras me identifico tanto con el ministerio de la composición.

    Siempre encuentro cosas en comunes con musicos y ministros de alabanza cuando se trata de escribir canciones. 🙂

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