Abel ZavalaDel aseo de la iglesia a las naciones.

Una entrevista a Abel Zavala, cantante, músico y compositor mexicano. Nacido en Baja California creció en un hogar cristiano. Después de formar parte de una de las escuelas de capacitación ministerial de la Iglesia “Vino nuevo” su vida tomó un giro distinto. Por medio de su pastor Jorge Sánchez conoció a Jesús Adrián Romero quien reconoció su poderoso llamado a la música y hasta el momento ha grabado tres discos bajo el sello: Vástago. El primero: “Jesús mi fiel amigo”, de donde se desprenden los éxitos: “Jesús mi fiel amigo” y “Enamórame”. El segundo: “Guárdame en tu presencia” y su última producción: “Listos para nuestro encuentro”. Está casado con Vivian y es padre de dos hijos. Una conversación a las 12:00 p.m. vía Skype.

Nota: Durante la entrevista se mencionan algunas canciones que podrá escuchar si se dirige al Player ubicado al final de esta entrada. Posicione el cursor sobre el título de la canción que desea oír y de inmediato se reproducirá un breve track para que conozca la canción a la que el compositor hizo referencia.

Cuando estabas por grabar tu segundo disco, ¿no te sentiste presionado de incluir alguna canción del mismo calibre de “Jesús mi fiel amigo” o “Enamórame”, las cuales fueron grandes “hits”? ¿No experimentaste ninguna presión de repetir la fórmula?

Abel: Fíjate que no me sentí presionado, porque yo creo que Dios hace las cosas muy distintas. No puedes hacer un disco similar a “Jesús mi fiel amigo”. Si te fijas, en otros cantantes no hay discos que se parezcan, varían mucho aun en intensidad.

Entiendo lo que me estás preguntando, pero mi segunda producción era diferente. Creo que fue porque Daniel Fraire y yo escribimos juntos. Cuando hay dos mentes que escriben juntas siempre es diferente, no logras transmitir completamente lo que tú quieres en la canción. Cuando una canción la escribe una sola persona le pone toda la intensidad propia. “Guárdame en tu presencia” fue un cambio, pero pienso que fue porque habíamos dos mentes trabajando.

¿Te gusta más escribir solo o junto a alguien?

Abel: Me gusta hacerlo solo cuando se trata de canciones de adoración, canciones de alabanza me gusta más escribirlas con alguien más. Yo soy más para canciones de adoración, a lo mejor por mi temperamento.

No sé si lo sabes pero hace poco salió mi tercera producción: “Listos para nuestro encuentro”. Y en esas letras me dejaron escribir a mí solo. Daniel Fraire, Mike Rodríguez y Jesús Adrián me dijeron: “Queremos que escribas tú, porque hemos aprendido que quien escribe solo plasma de mejor manera lo que quiere decir”. Es que si se mete otra persona la cosa cambia. No es que esté mal, pero no se plasma necesariamente lo que el compositor quiere. En este nuevo disco me dejaron escribir seis canciones y aunque me faltó una que otra cosita allí entró Daniel y Mike con su aporte. Pero ellos me dieron la libertad de plasmar lo que yo quería.

Pienso que de “Jesús mi fiel amigo” y “Guárdame en tu presencia”, “Listos para nuestro encuentro” el mejor disco que he hecho.

De tu segundo disco me da curiosidad saber cómo escribiste la canción “Te pertenezco”

Abel: Nació sin un instrumento. Es más, originalmente era una balada de adoración. Cuando se la mostré a Daniel él aportó la idea de acelerarle el ritmo, y también le puso un poco más de letra. Es una canción que habla de lo que yo estaba viviendo, donde yo oraba:  “Dios enséñame tu camino, está dispuesto mi corazón, en ti he encontrado la razón de mi existir, mi vida es una aventura en ti, te pertenezco” (oír en el player). Era lo que yo estaba viviendo en ese momento y lo logramos plasmar en una canción.

Abel Zavala 4¿Con quiénes te gusta componer? ¿Tienes algunas personas favoritas?

Abel: Bueno, con Daniel Fraire, y en este último disco Jesús Adrián aportó muchas ideas. Él es muy rápido y tiene mucha experiencia. Para mí fue un privilegio. Yo me di cuenta de la sabiduría que Dios le ha dado porque me percaté de lo rápido que encuentra la palabra o la frase que necesita lo que yo quiero decir en una canción.

Para este nuevo disco nos sentamos a escribir. Estuvimos unos diez días para la sesión de voz y para ese tiempo aun no definíamos algunas palabras y frases de algunas canciones. Fue entonces que me senté a escribir con Jesús Adrián. Fue una experiencia muy bonita. Aprendí cómo componía él.

¿Qué aprendiste de él en cuanto a composición?

Abel: Que tenemos diferentes maneras de escribir. Componer en equipo te ayuda a combinar estilos diferentes y consigues escribir más rápido. Jesús Adrián es alguien que te ayuda a definir mejor la idea de una canción. A veces escribes y no sabes a dónde vas, borras la letra y tratas otra vez de transmitir algo. Pero cuando trabajas en equipo con una persona como Jesús Adrián, que tiene mucha experiencia, te ayuda mucho a definir lo que quieres en una canción. Él tiene mucha sabiduría para eso. Por ejemplo, en la canción “No hace falta” (oír en el player) le hizo una corrección en el segundo párrafo, yo había escrito algo y él sugirió otra cosa. Ayudó mucho su aporte a esa canción.

Ya que comenzamos a hablar de “Listos para nuestro encuentro”, hablemos del disco, ¿por qué el título del proyecto?

Abel: Una madrugada me desperté y no me pude volver a dormir. Son de esas veces que estás dando vueltas en la cama y dices: “¿Habré tomado mucho café o qué pasa?” Pero realmente era Dios que me estaba diciendo: “¿Estás listo para nuestro encuentro?” No fue una voz audible pero sí la oí en mi corazón. Me decía: “¿Estás listo para nuestro encuentro? Si yo vengo por ti y por mi iglesia en este tiempo, ¿estás seguro que te vas?” Y eso me dejó pensando mucho sobre qué cosas tenía que arreglar en mi vida para estar bien. Cuando recibí esa palabra recordé la parábola de las vírgenes que estaban listas y las que se quedaron dormidas. Pasaron los días y comenzó a salir una canción que dice: “Vivo cada día esperándote tal como la novia al esposo espera, suficiente aceite mi lámpara lleva. Vivo en la esperanza de poderte ve, ni siquiera el sueño me hace decaer, sé que tu regreso pronto puede ser, etc…” (oír en el player).

Todos esos días yo pensaba: “¿Cómo puedo estar listo para cuando él regrese?” Y el Señor me decía: “Por medio de mi Palabra, no te separes de mi Palabra, ella te va a preparar para que estés listo para nuestro encuentro”.

Hablando de la importancia de la Palabra, ¿qué hábitos cultivas en tu vida de compositor y que favorecen tu forma de componer?

Abel: Te voy a decir algo, yo sé que la oración, la lectura de la Palabra y el tiempo de intimidad con Dios nos favorecen increíblemente a todos. Son esenciales, pero la forma de vida tiene mucho que ver. Lo que miras, lo que escuchas, lo que hablas, lo que dejas entrar a tu mente. Principalmente tu mente, que esté despejada de toda la basura que hay. No ver ciertas escenas, no escuchar ciertas cosas. Hay que esforzarse todo lo que uno pueda para ser integro en el corazón, por mantenerse limpio y dispuesto para que Dios pueda transmitir un mensaje a través de tu vida. Entre más desintoxicado estés de este mundo más listo estarás para que Dios transmita algo a través de ti.

Abel Zavala 5¿Qué canción del nuevo disco encierra una anécdota o reflexión muy especial para ti y que quieras compartirme?

Abel: Fíjate que cuando mis padres me iban a tener no conocían al Señor. Mi papá batalló mucho con un problema de alcoholismo. Tú sabes, cuando Jesús no está en la familia en plan del enemigo es destruir esa familia. En una de esas mi padre agredió a mi mamá y eso, sumado a otros factores, afectó el embarazo de mi mamá. La hospitalizaron y allí le dijeron que tendría que abortar. Cuando a mi mamá le dijeron eso, oró: “Dios, yo sé que tú existes y si permites que mi hijo nazca yo te lo voy a dedicar a ti. Tú has con él lo que tú quieras, yo te lo entrego”.

Dios obró en el vientre de mi madre y luego de salir del hospital le dijeron que aun podía nacer el niño. El médico le dio unas instrucciones para que mejorara y al fin de cuestas pude nacer. Lastimosamente mi padre no pudo continuar con nosotros porque su vicio fue muy fuerte. Mis abuelos protegieron a mi mamá y así crecí con ellos. Al tiempo un tío mío se convirtió al Señor y él se encargó de predicarle a toda la familia, entre ellos a mi mamá. Así fue que yo crecí en una familia con principios y valores.

Desde que yo tengo uso de razón mi mamá siempre me dijo: “Aunque tú padre no esté a tu lado, tú tienes al mejor papá y es el Padre que está en los cielos”. Así que yo siempre le hablé a Dios como “Papá”. Yo siempre decía: “Jehová es mi Papá y nada me faltará”.

Claro, después mi papá terrenal conoció al Señor, pero ahora que yo soy papá primerizo, tengo un hijo de un año y tres meses, por cierto: ¡viene otro en camino! El asunto es que cuando vi a mi hijo salir del vientre de mi esposa fue como si el Señor me hubiera dado un beso en la frente y dicho: “Te amo, siempre te he amado. Te quiero bendecir y por eso te doy este regalo”.

Todo esto que te cuento quiebra mi corazón, aun ahorita que te relato esto veo etapas de mi vida en donde Dios siempre estuvo conmigo. Vez tras vez tras vez él siempre estuvo allí. Es por eso que hace un tiempo comencé a escribir una canción que se llama: “El padre que siempre soñé”, que dice: “Estás conmigo desde antes de verme nacer, tu Palabra me hizo saber de las cosas tan hermosas que creaste para mí. Es asombroso que en tus planes me encontrara yo alcanzando tus propósitos, en mi vida puedo a diario ver que marcas el camino. Estás conmigo desde la noche hasta el amanecer, cada momento he podido ver que tu favor me guía a cumplir lo que tú quieres para mí. Eres el Padre que siempre soñé, mi amor eterno, mi razón de ser, mi dulce compañía. En cada uno de mis días eres el Padre que siempre soñé” (oír en el player).

A pesar de que muchos hayan tenido un padre ejemplar el mejor padre lo llegamos a encontrar en Dios. Y esa canción nació basado en esa experiencia de que no tuve papá, pero puedo decir que sí lo tuve y fue cuando me refugié en Dios.

Abel, qué especial lo que me cuentas, pero sé que debemos ir terminando. Pensando en tu faceta de compositor y ahora en tu faceta como padre, ¿cómo te ves de aquí a diez años? ¿Qué te gustaría ser o en dónde te gustaría estar?  

Abel: Si Dios me permitiera pastorear una congregación lo haría, pero en diez años me gustaría ver… (hace una pausa)… Y esto que te voy a decir me quebranta porque con mi esposa hemos estado viviendo cosas muy lindas. Me gustaría ver a mis hijos… (hace una pausa)… Espérame que se me pase la emoción…

Dale, yo te espero…

Abel: Me gustaría ver a mis hijos amando a Dios con todo su corazón y sirviéndole. Porque si lo aman le van a servir. Fíjate que este tiempo desde que nació mi hijo he tratado de no salir mucho de viaje porque sé que estos primeros años son fundamentales en él y en el otro bebé que viene. Mi mayor satisfacción sería ver a mi familia completa amando a Dios. Sé que cuando llegue al cielo lo que Dios me va a decir es: “¿Qué hiciste con la herencia que te di?” O sea, con mis hijos.

¿Tienes algún consejo para todos aquellos que escribimos canciones?

Abel: Que tratemos de vivir íntegramente para Dios, en santidad, cuidando nuestra vida. Lógicamente al hacer eso tendremos unas experiencias tremendas en nuestra vida. De esas vivencias es que nacerán las canciones que tocarán el corazón de nuestra generación. Esa es una clave. Esto que te digo nos ayuda a dejar de preocuparnos sobre qué cosas escribir. Estas vivencias nos llevarán a hacerlo. Hay mucho de qué escribir.

Noel Navas.