Compositor de la canción: “El vencedor”.

Una entrevista a Alfredo Ricardo Earle, mejor conocido como: Macho. Músico, productor y arreglista panameño. Mentor de diversos ministerios de alabanza en Panamá y en La Ceiba, Honduras, donde fungió como misionero junto a su familia durante dos años. Compositor de la canción: “El vencedor”, que el cantante puertorriqueño René Gonzáles grabó en el disco: “Paz en la Tierra”. Actualmente es director de alabanza del Grupo Cristiano Calle Belén. Una conversación en el Hotel El Panamá, en ciudad de Panamá a las 11:00 de la mañana.

Nota: Durante la entrevista se mencionan algunas canciones que podrá escuchar si se dirige al Player ubicado al final de esta entrada. Posicione el cursor sobre el título de la canción que desea oír y de inmediato se reproducirá un breve track para que conozca la canción a la que el compositor hizo referencia.

Alfredo Ricardo, disculpa que comience esta entrevista de forma distinta a otras, pero cuéntame: ¿cómo fue la experiencia de escribir la canción: “El vencedor” y cómo llegó a parar al disco: Paz en la Tierra, de René González?

Alfredo Ricardo: Mira, la escribí en una situación muy particular. Un día como a las 6:00 a.m. tenía que salir y cuando llegué al auto encontré que me habían robado la batería. Me molesté muchísimo y comencé a buscar entre los de mi barrio quién la había robado. Busqué y busqué y como a eso de las 2 p.m. no había encontrado ni la batería y ni al que la había robado. Llegué a mi casa y bueno, reflexionando en todo lo que había pasado ví que había hecho todo menos darle gracias a Dios a pesar de lo que me había pasado. La Biblia dice: “dad gracias a Dios por todo”. Le pedí perdón al Señor por mi actitud, porque me había enojado muchísimo, curiosamente en ese momento comenzó a llover fuertemente. Como estaba sólo tomé la guitarra y en ese preciso instante surgió la canción: “El vencedor” de una sola vez.

Unos meses después teníamos un evento en la iglesia cuyo invitado internacional fue René González. El grupo de alabanza sería parte de los participantes nacionales y cantamos la canción. René estaba sentado en la primera fila. Yo lo conocía porque. ¿quién no lo conoce?, pero él no me conocía a mí. Cuando terminó la reunión de esa noche se me acercó el pastor de jóvenes y me dijo: “¡Hey, Ricardo! ¡Hay alguien que te quiere hacer una solicitud!”. “¿Quién?” le pregunté. “¡René González! Dice que le gustaría usar la canción que cantaste hoy: ´El vencedor´ para grabarla”. “¡Wow!” dije yo, “¿Por qué querrá esta canción si él es tremendo compositor!” Bueno, cuando terminó el evento René habló conmigo y le dije que sí, que seria un honor que la utilizara. Se la dí escrita, la grabé en un casete o cd (no recuerdo) y él se regresó a Puerto Rico.

Un año después René vino de nuevo a Panamá pero a un evento de otra iglesia, no a la nuestra. El asunto es que estando yo en la oficina, porque en ese tiempo trabajaba a tiempo completo, me llamó la recepcionista: “Ricardo, hay alguien aquí abajo que te busca. ¡Es René González!” Yo me sorprendí. Cuando bajé nos saludamos y me explicó que un huracán había azotado Puerto Rico, que su casa se había inundado y que había perdido algunas cosas. ¡Entre ellas mi canción! Imagínate: René estaba tan compenetrado con la canción que en vez de buscar otra aprovechó su visita a Panamá para pedírmela de nuevo. Así que escribí la letra y se la grabé otra vez. La incluyó en: Paz en la Tierra, es la última canción del disco (oír en el player).

¿Se dieron cuenta en tu iglesia de que tu canción fue grabada?

Alfredo Ricardo: ¡Por supuesto! Es más, un tiempo después Vida Music, la disquera de René, hizo una serie de conciertos por Latinoamérica que llamaron: Tour por la vida y vinieron a Panamá: 33 d.C, Marcos Vidal, él y otros. Antes del evento nos saludamos y bueno, yo estaba entre la gente disfrutando del concierto cuando le tocó el turno de cantar a René. En medio de todo lo que cantó hizo una pausa y dijo: “Miren, la próxima canción está en mi último disco pero es una que no escribí yo… ¡Es de un panameño!” Me llamó, me pasó al frente y la canté con él frente a todo mundo. ¡Imagínate! Todo fue espontáneo, no teníamos planificado nada y él quiso honrarme de esa forma. Fue allí que mucha gente se enteró de que esa canción yo la había escrito.

¡Qué testimonio! ¡Qué honor que alguien de la talla de René González haya escogido una canción tuya! Ahora retrocedamos un poco, me gustaría ir al inicio, ¿cuándo comenzó tu Aventura de Componer?, ¿cuándo te diste cuenta de que tenías la habilidad de escribir canciones?

Alfredo Ricardo: Esto comenzó cuando tenía 15 años. En ese entonces yo quería ser beisbolista, pero un día vino mi tío, con quien me crié, y me dijo: “Prepárate que vas a comenzar tus clases de música”. Yo le dije: “Pero yo no he pedido estudiar música”. Me respondió: “¡Sí, lo sé! Pero yo te estoy mandando”. Así que obligado comencé a estudiar música. Primero tuve un profesor particular y así comenzó toda esta aventura. Como a los 18 ó 19 años comencé a escribir algunas canciones que por cierto canté en una de las iglesias en las que serví: “Casa de oración”. Allí cantamos mucha de mi música.

¿Qué recuerdas de tus primeras experiencias de composición?

Alfredo Ricardo: Que mi música era algo entre Dios y yo. No era alguien que andaba diciendo: “¡Hey… Miren lo que escribí!” Dios me daba canciones y yo las escribía. También recuerdo que cometí el error de no grabar mucha de la música que el Señor me dio. A veces la escribía en un papel pero no las grabé y las olvidé. Ahora cuando recibo algo de Dios uso la tecnología. Tengo un celular de alta capacidad y cuando vienen ideas ¡inmediatamente las grabo! De esta forma en cualquier momento las tomo y las arreglo, porque también soy arreglista. Tú no sabes qué puede hacer Dios con tus canciones, él puede usarlas para levantar la vida de alguien y por tu negligencia de no guardarlas arruinas el propósito de Dios. Por eso, lo que hago ahora es que las guardo en mi celular.

Cuando dices que Dios te da canciones, ¿a qué te refieres exactamente?

Alfredo Ricardo: A que a veces recibes una especie de ´rema´, palabras específicas que Dios te habla al corazón, digamos por medio de la enseñanza de un pastor. Cuando sucede eso automáticamente vienen a mi la letra y la música de una canción. He tenido tiempos muy especiales donde la composición fluye de forma natural en mi vida, no es que me siento a escribir, sino que el Señor a través de su Espíritu Santo me trae algo de los cielos. Algo muy importante que he tratado de hacer de unos años para acá es escribir la Palabra, porque “La Palabra de Dios es viva y eficaz y más cortante que una espada de dos filos”. No hay nada mejor que cantar la Palabra, claro, puedes usar las vivencias que has tenido, pero tomar la Palabra para cantarla es algo poderoso.

Cuando tomas la Palabra para componer, ¿te apoyas en metáforas y analogías para enriquecer una canción?

Alfredo Ricardo: Claro, a mi me gustan mucho las metáforas. Te doy un ejemplo, tengo una canción que se llama: “Las bodas del Cordero”, que aún no la he grabado, pero que dice (la canta): “Al arpegio de guitarra, del timbal, conga y bongó. Al sabroso son del güiro este ritmo en tu presencia se enriquece si le añado batería, piano y bajo/Las voces en armonía y un acordeón que nos inspira, que tú mi Dios desde tu trono te deleites con nosotros”. Luego dice: “De la boca del Señor mi Dios me imagino el comentario, que en las bodas del Cordero este ritmo caribeño debe ser de los primeros/Salvación, honra, aleluya al Señor, gloria y poder a gran voz la multitud da alabanzas en el cielo en las bodas del Cordero”. Y también: “Los que te sirven en los cielos se cuestionan y pregonan que la alabanza de los santos como incienso de olor grato al Omnipotente está llegando/Ellos no pueden entender y no logran detenerse porque a este ritmo caribeño ellos también se van sumando contagiados por los santos”.

¿Lo ves? Me gustan mucho las analogías y me gusta la metáfora. ¡Y qué bien por eso! Pero me gusta mucho basar mi composición en la Palabra de Dios y hacer uso también de las vivencias. En mi primer disco: Razones”, está la canción: “Aprendiendo estoy” (oír en el player) que escribí en una etapa muy difícil de mi vida porque a veces uno no siente a Dios a pesar de que él esté allí. Uno se olvida de eso y así surgió la canción. Algunos me han testificado que cuando la han escuchado Dios los ha levantado. Está basada en el libro de Habacuc, donde dice: “Aunque la higuera no florezca y en las vides no haya fruto con todo yo me alegraré en Jehová y me gozaré en el Dios de mi salvación”.

Al escucharte cantar la canción: “Las bodas del Cordero”, que dices que no has grabado, o recordar “El vencedor” que grabó René González, me da la impresión que te gustan mucho los ritmos caribeños… ¿es así?

Alfredo Ricardo: Mira, me fascina el jazz, el calipso, que es un ritmo típico panameño, también el soul y otros más. Yo soy de tez negra y la música de negros era la música que mis tíos ponían en casa, creo que por eso tengo una inclinación por la música de mi raza. Ahora, por la posición geográfica de mi país, Panamá, somos muy interculturales, aquí vienen de todas partes. Pero en lo personal me gusta mucho lo autóctono y me gusta eso que hoy en día se maneja: las fusiones, donde tomas un ritmo de aquí y un ritmo de allá. Yo me valgo de esa diversidad para la música que el Señor me está dando.

Cuando compones, ¿qué escribes primero: letra, melodía o música?

Alfredo Ricardo: Francamente no me acuerdo haber escrito una letra y luego haberle puesto música. No, a mí nunca me pasa así. Sé de compositores que Dios les da la letra o primero la música y después la letra. Pero en mi caso cuando tengo una letra automáticamente viene la melodía. No sé si esto tendrá que ver con tu nivel de involucramiento en la música, pues yo soy músico y arreglista. Probablemente sí, pero en mi caso obtengo letra y melodía simultáneamente.

Esto significa que en más de alguna ocasión has escrito una canción en menos de 5 minutos… ¿verdad?

Alfredo Ricardo: Sí, en “Razones” está la canción: “Su poder”. Resulta que un día estaba en mi auto y puse la radio y comenzó a sonar un instrumental tipo rock. Cuando me estacioné y me bajé del auto vino a mi una letra: “Nada lo puede detener, su poder incontenible es/Los cielos no le pueden contener, su poder inescrutable es” (oír en el player). Como te dije, letra y melodía simultáneamente.

¿Recuerdas algún testimonio producto de alguna canción del disco: “Razones”?

Alfredo Ricardo: Si, la verdad es que algo que a mi me llena de mucha satisfacción es saber que la música que Dios me ha dado ha tocado una vida y que la ha impulsado a una nueva dimensión en Dios o que la llevó de un momento difícil a un momento de gloria. Recuerdo a un pastor que estaba en un momento de crisis y asistió a un congreso de los que anualmente celebra la iglesia donde estuve antes Casa de oración. En ese congreso me invitaron a cantar la canción: “Aprendiendo estoy”, de la que te hablé antes. Esta canción la escribí en un momento en el que yo quería dejar todo y donde le dije a Dios: “¡O me hablas o me hablas!” (se ríe). Son de esas veces que eres grosero con Dios aunque a él uno no debe hablarle así. Entonces, luego de que yo ministré este pastor se me acercó y me dijo: “Hermano, ¿sabe? Yo vine a esta conferencia porque ni modo, tenía que venir, pero la verdad es que yo venía con una decisión tomada; sin embargo, hoy cuando usted cantó: “Aprendiendo estoy” dije para mí: ¡De veras que tengo otra oportunidad para seguir!” Noel, escuchar ese testimonio me bendijo, logré mi cometido de animar a ese pastor.

Con la canción: “Subiré al monte”, también he recibido testimonios. Esta canción la escribí cuando escuché al pastor Edwin Álvarez, aquí en Panamá. Esa vez habló de que cada vez que Moisés tenía que hablar con Dios subía al monte. Él dijo que así debería de pasar con nosotros, que cada vez que necesitemos de Dios debemos subir a nuestro propio monte y no quedarnos en el valle. Basado en esa idea compuse “Subiré al monte” (oír en el player). He oído de testimonios de gente que me ha dicho que esta canción ha sido de revelación para sus vidas.

Háblame de tu faceta como misionero, entiendo que estuviste dos años en La Ceiba, Honduras…

Alfredo Ricardo: Sí, estuve desde inicios del 2006 hasta inicios del 2008. Francamente salir de misiones nunca estuvo en mi mente, ni en la de mi esposa ni en las de mis 3 hijos. Nunca tuvimos un ardor por las misiones, simplemente nos pasó las del apóstol Pablo que el Señor nos sorprendió en el camino. Fue entonces que oramos y tomamos la decisión. Por cierto, tú estuviste en  Ceiba y participaste como asistente en el Congreso: “Los mejor está por venir”, que  fue parte de las actividades previas a la inauguración del Instituto Canzion, ¿lo recuerdas? Fue allí donde nos conocimos. Tú viste parte del trabajo que Dios nos permitió hacer. Como te digo, Dios nos salió al camino y nos hizo estar en ese bello lugar donde sembramos una semilla durante dos años y bueno, luego tuvimos que volver a Panamá.

¿Estando en el campo misionero seguiste componiendo?

Alfredo Ricardo: Sí, por cierto escribí la canción lema del Congreso: “Lo mejor está por venir” (oír en el player) que tú viste que cantamos con varios amigos cantantes. Además, muchas de las canciones de mi próximo disco las escribí estando allá. Por ejemplo: “¡Ay no me pidas!” que estoy decidiendo si incluirla o no. La letra dice: “No me pidas que no adore cuando estoy en su presencia, no me pidas que no alabe a su misericordia eterna/No me pidas que no exalte su grandeza y hermosura, no me pidas que no cante: ¡Gloria a Dios en las alturas!” (oír en el player).

Otra canción que pienso incluir es una que mi hijo Gian Daniel escribió estando aquí en Panamá una vez que vinimos de Ceiba para tomar unas vacaciones. Conversando con él comenzó a cantar y Dios le dio una canción que se llama: “Toma tu lugar” (oír en el player). Gian Daniel estudia música en Argentina y es parte de la banda de Marcos Burnet, quien es un compositor brasileño y que Dios está usando mucho en Sur América, en países como Argentina, Brasil, Paraguay y otros. Por cierto lo esperamos tener en Panamá el año próximo.

¿Qué expectativa tienes con el nuevo disco que viene?

Alfredo Ricardo: Si Dios lo permite estaré terminándolo durante el primer trimestre del 2009 y aunque aún no tengo nombre para el disco lo que deseo compartir con la gente es algo que Dios puso en mi corazón durante estos dos años que estuve como misionero en La Ceiba: pasión por su presencia. Será totalmente de alabanza y adoración, a eso me está guiando el Señor. Y bueno, su presencia, eso es lo que deseo hablar con el disco. Es algo que el Señor marcó mucho en mi vida mientras estuve de misionero.

Y a los compositores, ¿qué les dirías? ¿Tienes una palabra para ellos?

Alfredo Ricardo: Indiscutiblemente les diría que aprendan a pasar tiempo en la presencia de Dios. Te voy a confesar algo, cuando comencé a componer cometí el error de que me gustaba un ritmo o una melodía y me iba por allí. Pero después me daba cuenta que no era algo que había nacido de un momento en su presencia o por lo menos de una vivencia personal, simplemente era una letra que me salía. En mi caso personal estoy tratando de que toda mi música tenga que ver con mi vivencia en la presencia de Dios. ¿Por qué? Porque creo que eso es lo que va a hacer que mi música tenga mayor impacto. La presencia de Dios te da mejor claridad y es su Espíritu el que provee exactamente lo que necesitas plasmar en una letra. Yo les animo a que pasen tiempo en la presencia de Dios y en su Palabra.

Noel Navas.