baniDe “Inusual” a “Más personal”.

Una entrevista a Bani Muñoz, cantante guatemalteco y salmista de Canzion Producciones. Ha grabado los discos: “Inusual” (2004) y “Más personal” (2008). Casado con Elvira Rodríguez de nacionalidad mexicana. Formó parte de la banda de Danilo Montero durante aproximadamente 3 años. Actualmente Bani reside en México y viaja por todo el continente enseñando la Palabra y ministrando la alabanza. Una conversación en las oficinas de Instituto Canzion El Salvador a las 11:00 a.m.

Nota: Durante la entrevista se mencionan algunas canciones que podrá escuchar si se dirige al Player ubicado al final de esta entrada. Posicione el cursor sobre el título de la canción que desea oír y de inmediato se reproducirá un breve track para que conozca la canción a la que el compositor hizo referencia.

Bani, gracias por permitirme conversar contigo sobre composición. Comencemos desde el principio: ¿Cómo descubriste que eras un compositor y que podías escribir canciones?

Bani: Fijáte que el desafío a componer lo recibí de un tío que admiro mucho, su nombre es Frank Giraldo, el cual es compositor de canciones como: “Dulce refugio” (del disco “Admirable” de Danilo Montero), “Oh, la sangre de Jesús” (del disco: “Celebra al Señor, también de Danilo Montero) y de varias canciones más que han visitado Latinoamérica. Fue en un tiempo que estuve viviendo con su familia en EEUU. Un día me dijo: “Mira, a partir de hoy vamos a hacer algo. Toma tu Biblia, aquí hay papel y lápiz, el piano y una grabadora. Quiero que desde ahorita que son las 8:00 a.m. hasta la 1:00 p.m. escribas dos canciones”. Aunque provengo de una familia de músicos francamente no tenía la menor idea de lo que estaba pasando. Así que comencé a bajar libros y ver cómo hacía aquello. Recuerdo que mi primera canción en la historia, si es que la puedo llamar canción, la basé en el Salmo 28 y dice: “A ti clamaré oh Jehová, no te apartarás de mí. Tu escuchas la oración de mi corazón…” y me inventé algo más por allí.

Esa experiencia comenzó a despertar en mí un interés de ir por un rumbo que otros ya habían transitado y me llamó la atención que de mi mente comenzaron a surgir cosas. Pero la que yo creo que fue mi primera canción surgió cuando sentí la necesidad de abrir mi corazón y expresar a mi gente el amor que sentía por el Señor. Esa canción se llama: “Eres mi deseo” de mi primer disco: “Inusual”. Yo venía atravesando un proceso luego de haber trabajado con Danilo Montero, tuve un pequeño accidente jugando fútbol donde me estiré los ligamentos. Eso me llevó a decirle al Señor: “Señor, ¿qué onda aquí? ¿Por qué me haces esto? ¿Por qué permites que me desgarre si yo te quiero servir?” En ese tiempo él me habló y me dijo: “No te quiero a través de una sombra, de un ministerio ni de un disco. Te quiero como tú mismo y como mi hijo. Quiero que me conozcas como tu papá y tu Dios”.

Ese accidente me permitió experimentar un trato personal de Dios hacia mí. Mi mentalidad cambió y comencé a descubrir que Dios es más detallista de lo que nos imaginamos. Y bueno, fue así como vino la letra de la canción: “Eres mi deseo” (oír en el player) que dice: “¿Cómo explicar tu amor? ¿Cómo entender tu perdón? Mi mente no puede descifrarte Señor, mejor quiero entregarte todo el corazón…” Como diciéndole: “Ya no voy a tratar de cuestionarte, mejor te amo, te adoro y… ¡ya!”. Entonces me encontré en un camino donde comencé a decirle al Señor todo lo que pensaba y sentía. Siempre tratando de utilizar un tipo de palabras que muchos de nosotros oramos pero que no necesariamente expresamos de esa manera.

O sea que aprendiste a componer porque te “pusieron” a componer y luego descubriste que la composición podía ser una forma de expresión personal. Ahora que sabes que puedes expresarte de esa manera, ¿compones espontáneamente durante el día o entre semana? O, ¿tú decides cuándo vas a sentarte a escribir una canción?

Bani: Mira, hay alguien que yo admiro mucho, es mi amigo Luis Fernando Solares. Él dice que su forma de componer es tipo vampiro: ¡Sólo compone de noche! Es decir, hay gente cuya creatividad se abre en horarios de trabajo de 9 a 9. Pero en mi caso los chispazos que Dios me da son por medio de experiencias. Yo tengo cuadernos de composición. No porque tenga varios, sino porque cuando surge una idea escribo en el primer cuaderno que encuentro. Allí escribo pensamientos de mi corazón. Yo compongo conforme al llamado que el Señor me ha hecho para mi generación. Para confrontarlos, animarlos y desafiarlos. Compongo a partir de experiencias que creo que pueden aportar algo a la vida de nuestra gente.

Cuando comienzas a escribir, ¿cuanto tardas en hacer una canción?

Bani: La canción: “Un día más” de mi nuevo disco: “Más personal”, la escribí en una temporada donde Dios me confrontó demasiado. Tú sabes que la carne de uno puede tomar un lugar dominante en nuestras vidas. Al punto que si tú no la dominas te puede traer abajo y bueno, fue un tiempo donde no aguantaba ni la vida. Fue un momento muy íntimo mío porque esa canción me vino casi entera cuando me acosté una noche luchando con Dios y llorando, donde le dije: “Señor, no puede ser que te falle tanto. ¡No aguanto más! Si no vas a usarme… ¡Mátame y llévame de esta Tierra!” El asunto es que al día siguiente que desperté sentí el sol acariciando mi rostro y me acordé de las misericordias del Señor que son nuevas cada día y… ¡Pum!… me vino la canción completa (oír en el player). Me levanté y la escribí. Pero puede ser variado, por ser músico me vienen más las melodías y las armonías de una canción y parto de ideas desordenadas para componer.

davidnavas.jpg¿Compones en tus tiempos privados de adoración personal?

Bani: Sí, claro. De hecho las canciones del disco “Inusual” las escribí en su mayoría de tiempos de adoración personal. De momentos de intimidad con Dios y donde me la pasaba llorando. Por ejemplo, la canción: “Por favor” (oír en el player) la hice en un tiempo que estaba estudiando la vida de Moisés, donde oraba al Señor y le decía: “Muéstrame tu gloria”. También en ese entonces estaba leyendo el libro: “Los captores de Dios” de Tommy Tenney (Editorial Caribe Betania). Todo lo que leía entraba y daba vueltas dentro de mi cabeza. Era increíble. Leía un capítulo y escribía una canción. Eran tiempos donde me desvivía por Dios, donde mi corazón explotaba por él.

Antes de sentarnos a conversar tú me dijiste que aprendiste a ´creer en tus canciones´. Aspecto con el que todos luchamos. Tú sabes, a veces pensamos que lo que otros escriben es mejor que lo de uno y por eso no lo mostramos. ¿Cómo fue que aprendiste a ´creer en tus propias canciones´?

Bani: Es cuestión de procesos. Estamos acostumbrados a cantar lo que todo mundo canta. Se nos hace difícil cantar lo nuestro. Pensamos: “Es que esto no va a funcionar” o “esto nadie lo va a escuchar”. Por ejemplo, el disco “Inusual” fue un proceso difícil. A mí me habían dicho en profecía que Dios me iba a usar en las naciones y cuando yo oía eso decía para mí: “¿Será?” Te soy honesto, cuando comencé a producir ese disco entré un poco negativo. Pensé que no iba a funcionar. La canción “Inusual” que titula el disco dice: “De lo poco haces mucho, de la nada haces todo” (oír en el player) y yo comencé a creer eso. Ahora me doy cuenta que si no hubiera creído esas palabras muchas cosas que han sucedido no hubieran sucedido.

Yo he contado en varias ocasiones que estando en Colombia una familia recibió a Cristo después de cantar “Inusual”. Sí, toda la familia: papá, mamá y los niños. Pasaron al frente y se entregaron al Señor. La historia detrás de esa canción es que fue la última que metimos en el disco. La escribimos estando bien cansados con la banda. Fue a la que menos ´feeling´ le pusimos. Pero si te fijas bien es la que más ha bendecido a la gente.

Hace un tiempo, una de esas veces que uno quiere tirar la toalla, el Señor trajo a mi mente la imagen de esa familia recibiendo a Cristo y me dijo: “¿Te acuerdas de ellos? Si hubieras tirado la toalla no me hubieran conocido y visto mi mano”. Al oír eso me quebranté y comencé a creer en lo que él me había dado. ¿Sabes? He visto los frutos de esas cancioncitas sencillas provenientes de pensamientos simples y que han bendecido a otros. Yo me he metido en la cabeza que uno no puede sembrar un fruto, ¡sólo semillas! Se siembran semillas para dar frutos. Y lo que estás componiendo es una semilla que va a dar fruto siempre y cuando sea bajo la voluntad y el llamado de Dios. Esa semilla que siembras a su tiempo dará fruto y eso se verá reflejado en la vida de otros muchos días, meses o años después. De esa forma te das cuenta que fuiste parte de cambios generacionales en la vida de mucha gente

Tengo un amigo que sabe escribir canciones pero desde hace mucho no lo hace, se ha detenido. Una vez me dijo: “¿Para qué voy a componer si no voy a grabar un disco? ¿Para qué voy a escribir si no voy a publicar mis canciones?” ¿Qué opinión te merece lo que mi amigo dice?

Bani: No comparto lo que él dice. Yo creo en una relación personal con el Señor y que uno debe tener un diario de cosas que sólo vas a decirle a Dios. No las vas publicar, son cosas que sólo vas a expresarle a él ya sea que las publiques o no. Todo es cuestión de expresión. Un puede escribir canciones tan íntimas tuyas que sólo las vas a cantar al Señor. Las canciones son formas de expresar tus pensamientos y sentimientos. Tu realidad y el momento en que vives.

La otra vez escuche la historia de un maestro en el aula de clases. Todos los niños estaban concentrados prestándole atención. En eso el maestro pregunta: “¡A ver niños! ¿Dónde están enterrados los tesoros más grandes del mundo?” Un niño alzó la mano, se levantó y respondió: “¡En el cementerio profe!” “¿Ah, sí? ¿Por qué allí? preguntó el maestro. El niño dijo: “Porque allí están sepultados los sueños más increíbles que nunca salieron a la luz”.

Reflexionar en eso me hace pensar que hay gente que está muriendo con tesoros que pudieron ayudar a mucha gente. ¿Qué quiero decir? Que aunque no seas el compositor más famoso no necesitas cambiar a miles para comenzar, necesitas cambiar personas y comenzar por ti mismo. Por eso, si puedes escribir canciones, ¿por qué vas a morir a algo que ni siquiera ha dado a luz?

davidnavas.jpgTambién me comentaste que antes de grabar este último disco: “Más personal”, hubo alguien que te desafió a ser más profundo en tus letras y en tu forma de componer, ¿a qué se debió que te dijera eso? Y, ¿crees que lo lograste?

Bani: Sí, fue Junior Zapata. Él es autor del libro: “Generación emergente” (Editorial Vida), es alguien que yo aprecio y respeto mucho. Para que veas, voy por el segundo capítulo y no paso de allí porque hay tanta riqueza que tengo que leer y leer. Resulta que hablando con Junior me trajo a reflexión que en nuestras iglesias el nivel cultural está muy arras de lo que debería ser. Y si no arras, es inferior. Dejamos mucho que desear en cuanto a literatura, poesía, letras de canciones, etc. Ahora, con esto no quiero decir que no hay gente profunda. ¡Claro que los hay! Tenemos a un Jesús Adrián Romero, a un Alex Campos. Pero Junior me dijo: “Te desafío a que no escribas lo que todo mundo escribe ni con las mismas palabras de siempre”. Es decir, me desafió a ser más profundo. Y bueno, intenté hacerlo siempre con un lenguaje fresco, que los jóvenes puedan entender y que los despierte a querer conocer más a Jesús.

Bani, aquí entre nos, ¿hay alguna canción de la cual has dicho: “¡Cómo me hubiera gustado a mí escribir esa canción!”? Algo así como sentir ´envidia santa´, donde has dicho: “¡Qué cancionzaza! ¡Cómo hubiera querido hacerla yo!

Bani: Sí, hay una canción de Steven Curtis Chapman que se llama: “Speechless” (del disco: “Speechless”). La traducción al español sería: “Sin palabras”. Cuando oí esa canción dije para mí: “¡Qué bárbaro! ¡Cómo no se me ocurrió escribirla a mí!” Lo que sucede es que en inglés la palabra ´speechless´ es más impactante que simplemente decir en español ´sin palabras´. Es que eso es lo que provoca la gracia de Dios, nos deja mudos. Tú piensas que Dios es de un modo y no, Dios es mucho más que eso. Yo escribí una canción que se llama: “Lo que esperé” (oír en el player) que está en “Más personal” donde el concepto es similar al de Steven. Por medio de esa canción trato de decir que Dios es más allá de lo que imaginamos. Por ejemplo, yo no esperaba que Dios fuera increíble y ahora que lo conozco veo que es super increíble. Yo no esperaba que fuera tan misericordioso y él es ultra misericordioso. Pero sí, “Speechless” es la canción que me hubiera gustado escribir.

Para ir finalizando, ¿cuáles han sido las mayores satisfacciones que te ha dejado ser un compositor?

Hace una pausa, piensa y se quiebra levemente su voz…

Bani: ¡Ver vidas cambiadas mano! ¡Ver vidas tocadas por las canciones! Quizá para los grandes compositores lo que te voy a contar es algo pequeño, pero para mí no. Tengo un amigo que me envió un correo electrónico desde Venezuela. Yo me acuerdo de él como un líder de jóvenes, fuerte y aguerrido. De repente me escribió y me relató que se había apartado del Señor. Usó drogas, mujereó, etc. Él continúo yendo a la iglesia pero no con la misma actitud de antes, iba a insultar. Es decir, de ser un hombre de Dios cambió su manera de pensar y se alejó de él.

Mi amigo me contó que un día que estaba limpiando su cuarto oyó el disco “Inusual”. Francamente no recuerdo cómo fue que obtuvo el disco, pero me dijo que comenzó a escuchar la primera, la segunda y la tercera canción. Cuando llegó a la cuarta, que es “Inusual” (oír en el player), dice que no sabe cómo pero de repente se encontró de rodillas, arrepintiéndose y reconciliándose con el Señor. Cuando leí su testimonio me puse a llorar como niño. Lloré porque una vida había sido transformada. Por eso te digo que ver vidas cambiadas es lo que más satisfacción me ha dado. Aún más que oír a alguien decirme que mi disco le ha gustado, saber que la gente ha sido marcada por una canción es lo que más satisfacción me da.

Bani, un mensaje para quienes componen o desean aprender a hacerlo…

Bani: Antes, gracias a ti por la entrevista, por lo que estás haciendo para ayudarnos a nosotros los que componemos. A quienes están leyendo esta entrevista quiero decirles que somos la voz de Dios para esta generación. Nosotros podemos llegar a ser la mejor expresión de lo que Dios es o la peor publicidad de lo que Dios no es. Porque Dios no es muchas de las cosas que los cristianos hemos reflejado. Él necesita esos vasos, esos libros, esas hojas en blanco donde pueda escribir poesías y canciones que bendigan a generaciones. Yo creo que el poder de la Palabra, de las canciones y de la composición lo hemos visto a lo largo de la historia. Creo que tus canciones pueden llegar a ser la respuesta que muchas familias han estado esperando durante mucho tiempo. En tu boca puede estar el milagro que mucha gente ha estado orando por años. Te animo a que creas en el don que Dios te dio. Si tienes canciones dentro de ti, apúrate a sacarlas y a escribirlas que hay gente las está esperando para ser bendecidos.

Noel Navas.