Conversando sobre composición con: David Scarpeta (Segunda parte)

Conversando sobre composición con: David Scarpeta (Segunda parte)

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Compositor de «Volver respirar».

Una entrevista a David Scarpeta, músico profesional, cantante y compositor colombiano. Ha grabado los discos: “Tómame en tus brazos” (2003) y “Volver a respirar” (2010). Actualmente es pastor del área hispana de Grace Community Church, en Houston, Texas. Su amor por exaltar el nombre del Señor a través de la alabanza y adoración, lo ha llevado a crear cánticos nuevos con los cuales la juventud se identifica y busca, a través de sus contenidos, el sentido para cambiar su forma de vida. Su esposa se llama: Diana, y tiene 3 hijos, Daniela, Natanael y Jonathan. Una conversación entre la ciudad de Sonsonate y de San Salvador, a las 12 del medio día, aquí en El Salvador.

Nota: Durante la entrevista se mencionan algunas canciones que podrá escuchar si se dirige al Player ubicado al final de esta entrada. Posicione el cursor sobre el título de la canción que desea oír y de inmediato se reproducirá un breve track para que conozca la canción a la que el compositor hizo referencia.

David, francamente me llama mucho la atención las cosas que me estás compartiendo, me da la impresión de que has reflexionado mucho sobre el tema de la composición de cancioes, ¿es así?

David: He aprendido todo esto que te hablo, primero… Viendo. Sacando conclusiones de eso que veo. Y segundo, de mi vida propia, de mi experiencia. Por ejemplo, ya tengo la línea del tercer disco que voy a grabar, va a ser algo muy pero muy profético. Canciones que desaten fe, milagros, que atraigan lo sobrenatural. La música va a ser muy loca, algo roquero. Estoy buscando ese equilibrio de tocar a la juventud con la música, pero con un mensaje que los traspase, no solo que los emocione, sino que los transforme. Estoy pidiendo al Señor que me dé la sabiduría para compactar un mensaje profético en un envase contemporáneo porque ahorita no sé cómo. La mayoría de canciones proféticas están metidas en envases religiosos, muy tradicionales. Siento que a eso me ha llamado el Señor en este tercer disco y es un desafío grandísimo que tengo por delante.

¿Cuándo va a estar listo ese disco?

David: Probablemente para el otro año, ya tengo algunas canciones y bueno, estamos en eso.

Tú eres un músico profesional, y el hecho de que lo seas podría hacerle pensar a cualquiera que para ti escribir canciones es fácil. ¿Cuánto tardas en componer una canción?

David: Depende del momento. Hay canciones que tardas en escribir días, semanas y hasta meses. Pero hay canciones que te vienen así… (Chasquea los dedos)… “Volver a respirar” me vino en 10 minutos. O sea, hay muchas cosas que intervienen. En mi vida me doy cuenta que las canciones que yo he escrito y que más han pegado son las que hay salido de una forma muy natural, sin tanta preparación. Sin tanta preparación en el sentido de que dices: “¡Ah! Aquí va “A”, aquí va “B” y aquí va “C” Sino que fluyen de repente. ¡Aclaro! Cuando aprendes a componer así es porque ya tienes una disciplina. Te lo digo porque muchos podrían agarrarse de lo que estoy diciendo para decir: “¡Ok! ¡Espíritu Santo dame algo y comienzo!” Y no, el Espíritu Santo imparte sobre una base. Por eso Jesús dijo que el Espíritu Santo nos recordaría todas las cosas. ¿Qué significa eso? Que él nos recordará cosas que ya sabemos, que ya estudiamos y que ya están en nuestro corazón. Es sobre eso que tú ya tienes dentro y que ya conoces que viene la inspiración.

Probablemente a eso se deba la rapidez para componer algunas canciones…

David: Aja, la inspiración viene sobre eso que ya sabes. Pero hay algunos perezosos que no quieren estudiar la Palabra y no quieren estudiar música, simplemente quieren que el Espíritu Santo venga y les revele algo. Pero él no vendrá sobre ti para revelarte algo por lo cual tú no te has preocupado por conocer. Por eso no viene y te recuerda, porque no tienes nada dentro que deba recordarte.

¿Puedes darme ejemplo de canciones que has escrito rápido y que has escrito lento? ¿Tienes algunos que puedan mencionarme?

David: Me acuerdo de “Es por ti”, la melodía de la estrofa me vino rapidísimo, pero el coro me demoré más. Y fíjate que la canción ya estaba lista, ¡no me vas a creer esto!, ya estábamos en el estudio. Tenía lista la estrofa, el puente y la estructura musical del coro, ¡pero no la letra del coro! Ya estábamos grabando la canción y no sabía qué poner en el coro. En mis adentro oré: “Señor, revélame algo porque si no voy a quedar requete mal aquí mismo”. Y mientras grabábamos le dije al ingeniero: “¿Qué tal te parece esto?” Y le canté: “Y como negarte si tú eres la sangre que corre por mis venas. Mi respiración y mi amor por vez primera, etc” (oír en el player). El ingeniero me dijo: “Sí, suena bien, ¡grabémoslo de una vez!” Así fue que compuse completa la canción.

¿Cuánto tardaste entonces desde esas primeras ideas hasta ir a grabarla al estudio?

David: Como unos 3 ó 4 meses.

Entiendo que el disco y la canción “Volver a respirar” nació por un testimonio de sanidad muy especial…

David: Claro que sí, y aquí se une un tercer elemento que no hemos hablado, las experiencias que vives. Quienes componen, y no conocen a Cristo, es lo único que tienen para componer, sus experiencias. Yo creo que las experiencias son fenomenales, pero nuestra vida no debe basarse en experiencia  nada más. Tú no debes depender de ellas aunque debemos reconocer que pueden marcar el corazón.

En mi caso, mi hija Daniela nació con una enfermedad terrible en la sangre, le salieron tumores en su cara y en su cuello. Mi hija tenía dos años, su aspecto era terrible y su cara se veía bastante inflamada. Por dentro los tumores estaban creciendo y dañando su sistema respiratorio. Los doctores nos dijeron que tenían que operar a la niña, cuando lo hicieron le infundieron un líquido por la venas y el tumor se redujo, pero por la operación la niña quedó cuadripléjica, se dañaron todos los músculos de su cuerpo. Eso fue hace 9 años. Bueno, allí inició un proceso muy duro en nuestras vidas, pero el Señor intervino, comenzó a sanar a mi hija progresivamente. Primero se restauraron sus músculos y comenzó a caminar, luego su aparato respiratorio y ya son 9 años de estar esperando su sanidad. Y seguimos en ello, porque faltan algunas cosas que sean restauradas en ella. Todo esto fue lo que me impulsó a escribir la canción “Volver a respirar”…

Que escribiste en 10 minutos, ¿no?…

David: Sí, me acuerdo que estaba en mi habitación y los niños estaban en la sala haciendo ruido como solo ellos lo saben hacer. Y en medio de esa bulla tomé la guitarra y canté: “Sopla, sopla el viento de tu amor. Sopla, sopla Espíritu…” (oír en el player). Me vino letra y música al mismo tiempo. Cuando ya tenía el coro fue que quise compartirla con la gente y contarles el testimonio de mi hija.

Otra canción que nació de una experiencia fue “Huellas” (oír en el player), que escribí por la muerte de mi hermano. Resulta que él tenía 20 años y en cuestión de 4 meses el cáncer lo consumió y allí nació la canción, en un momento muy doloroso de mi vida. Yo tenía el sueño que él fuera mi baterista, porque él era un muy buen baterista. Yo tenía el sueño de traerlo a EE.UU. y que estuviera conmigo, pero fue un sueño frustrado porque nunca entendí por qué Dios se lo llevó. Igual tú y yo sabemos que Dios es soberano.

Deduzco que esa inspiración que te impulsa a ti a componer, como el caso de “Volver a respirar” o “Huellas”, es la misma inspiración que la gente siente al escuchar estas canciones. ¿Has recibido testimonios del impacto de tus canciones en la vida de otras personas?

David: Varios, uno de ellos es el de un pastor a punto de dejar el ministerio y al escuchar mi música se reconcilió con el Señor y siguió adelante. Una pareja estaba a punto de divorciarse y también oyendo mis canciones sintieron el ánimo de resolver sus problemas. También he recibido testimonios de sanidad, una señora estaba enferma de una pierna y me relató que el poder de Dios cayó sobre ella al escuchar mi música y se sanó. Son cosas que uno dice: “¡Wow!”

Es que escucha este concepto: Detrás de la gloria hay una historia. Y la historia es lo que le da peso a tu gloria. Pienso que eso es clave.

Amplíame más el concepto, ¿a qué te refieres exactamente?

David: A que detrás de una canción hay una historia. Esa historia es la prueba que tu viviste esa experiencia, la prueba de tu fe, de tu fidelidad y de tu madurez, y cuando superas eso y agradas al Señor, de allí sale algo visible y que impacta a la gente, una canción. Entonces la gente dice “¡Qué canción más impresionante!” y hasta te preguntan cómo la escribiste. Es allí que tú les explicas que las canciones son como el oro que pasa por el fuego, la gente solo ve el oro brillantísimo, pero no ven que detrás del oro hubo fuego. Por eso digo que la historia es lo que le da peso a tu gloria.

Incluso hay quienes piensan que el compositor cristiano nada más escribe desde sus estados de ánimo más altos, pero no siempre es así, a veces puede escribir desde el dolor…

David: Definitivamente. En nuestro caso cuando escribimos en el dolor… Y me refiero al dolor físico, no al dolor de la amargura y el resentimiento, si te pones a escribir en esos estados lo que va a salir es puro veneno eh (Se ríe)…

Jajaja…  

David: Pero cuando hablo de dolor, estoy hablando de pruebas. En medio de esas situaciones es cuando tu corazón se rompe y cuando se rompe es cuando sale ese perfume que está escondido, ese tesoro que estaba oculto. Tu corazón ya no tiene argumentos, se desbarató el disfraz que tenías y donde ya no tienes qué decir. Pero cuando no tienes más que decir, es cuando todo tu corazón puede expresar lo que tenía guardado. Cuando alguien no tiene nada que decir es cuando está preparado para decir todo lo que tiene que decir. No sé si doy a entender…

Claro…

David: Muchos de nosotros argumentamos, pero cuando se acaban los argumentos sale lo verdadero, lo que había en el corazón. Pienso que por eso algunas canciones tienen tanto impacto, porque salieron del dolor.

Hablando de esos elementos que deben unirse para escribir una gran canción, de los cuales ya mencionaste algunos, ¿cómo ves la composición en el día de hoy? ¿Qué cosas buenas o qué cosas malas estamos haciendo según tu opinión?

David: Cosas buenas que están pasando es que hay diversidad, hay muchos ministerio que están buscando su propia fuente. Antes solo teníamos una o dos referencias, pero hay mucha diversidad. También hay una nueva generación de adoradores.

Cosas negativas serían la superficialidad de las canciones. Hubo un momento en que la música llegó a ser más importante que el contenido. Y simplemente escuchamos música. No quiero hablar mal de ningún género pero hay ritmos que tienden a animarte a que le pongas atención más al bit y al sonido, y ya no a lo que se dice. Creo que ese es un vacío en el que hemos caído, aunque probablemente haya algunos que ya lo estén superando.

A nivel de iglesia percibo que retrocedimos en cuanto a adoración genuina. Perdimos el espíritu de adoración, ahora cantamos pero no nos entregamos como nos entregábamos antes. Ahora son canciones, no adoración. Aunque algunos no estén de acuerdo conmigo pienso que nos pasó que por el afán de presentar una nueva manera de adorar perdimos la esencia de la adoración. En muchos lugares se está recuperando esto, pero hay otros que aun no. Antes ibas a un vigilia y tú no sentías el tiempo adorando. Hoy vas a una reunión y a las 3 canciones ya la gente se quiere sentar. Me parece que hemos perdido algo.

David, tenemos que terminar, pero antes quisiera preguntarte: ¿Qué palabra de consejo le darías a quienes componen o están aprendiendo a componer? Una palabra final para terminar nuestra conversación…

David: Les doy dos consejos, se los comparto desde mi poca experiencia y con la humildad del caso. El primero es que beban de su propia fuente. Saquen el tesoro que Dios les ha dado a ustedes. No empiecen a escribir como otros escriben. No hagan lo que muchos hacen. No está bien que copien melodías seculares y le pongan letra cristiana. Eso habla muy mal de ti. Y nos dice a todos que eres una persona perezosa y que no eres capaz de tener tu propia revelación. Hay muchos que hacen eso. Debemos oponernos a eso. No estoy hablando de traducir canciones cristianas, sino de usar canciones seculares y ponerle letras cristianas. Bebe de tu propia fuente, busca en tus experiencia y en tu comunión con Dios. Compone siempre, si quieres ser compositor debes componer siempre. Con una sola canción que hagas si después no sigues escribiendo, no vas a crecer. El maestro se hace en la práctica. Tienes que seguir escribiendo y va a llegar un momento que la composición emanará de ti con tu propio estilo y de tu propia fuente. La gente piensa que ya todo está hecho y que no hay nada más que crear. Escúchame bien, ¡hay demasiado que crear! La música es infinita porque quien la creó es infinito.

Mi segundo consejo sería: No te compliques en la composición. Cuando busques tu propia identidad no te enredes. El arte de la composición tiene que ver con crear cosas nuevas, buscar profundidad, pero mantener la simplicidad. Eso es algo que muchos no logran amarrar. Por eso escuchas canciones rarísimas que no agradan al oído y el público que le gusta es muy reducido. ¿Por qué sucede eso? Porque solo se buscó la profundidad y la propuesta nueva, pero no la simplicidad. La simplicidad en la música es importante, eso es lo que la hace comercial y que mucha gente quiera escucharla.

Noel Navas.

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2 Comentarios

  1. Excelente entrevista!!! no conocía al hno David y me he dado cuenta de que es un gran ministro del Señor, sus palabras me han sido de mucha bendición y sus canciones me han alentado muchísimo. Dios lo bendiga hno por compartir esto con nosotros 🙂

  2. Que bendición esta entrevista, comentarios muy edificantes que animan y motivan para no dejar en el baúl lo que el Señor ha puesto en nuestras manos.

    Gracias por compartirla Noel.

    Bendiciones!

    PD.- Te recomiendo que escuches a Ekstasis Kaf, son argentinos y si pudieras entrevistarlos seria buenísimo. Ellos son un grupo de adoración profética con un estilo musical moderno, algo como lo que comentaba David Scarpeta.

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