Emmanuel 01Uno de los compositores más prolíficos de esta generación.

Una entrevista a Emmanuel Espinoza, uno de los músicos y productores más respetados en la industria musical cristiana en español. Productor de varios discos de Grupo Canzion, fundador de ReyVol Records y de grupo Rojo. Su canción: “Te alabaré mi buen Jesús”, grabada en el disco: “Admirable” de Danilo Montero, ha sido cantada por millones de cristianos alrededor del mundo. Después de múltiples reconocimientos, premios y nominaciones, lanza la más reciente producción del grupo Rojo titulada: “Apasionado por ti”. Emmanuel es esposo de Linda Espinoza y tiene tres hijos. Una conversación en el lobby del Hotel Hilton, en San Salvador, El Salvador, a las 3:00 p.m.

Emmanuel, gracias por permitirme conversar contigo sobre el tema de escribir canciones, ¿cuándo descubriste que podías componer?

Emmanuel: Entré a un concurso de componer canciones a eso de mis 10 años, yo había aprendido a tocar guitarra a los 8. Yo fui muy influenciado por mis hermanos, ellos componían y a mi me dio por componer. Lo que hice es que agarré un himno y dejé el coro del himno pero le cambié el verso. El coro lo dejé igualito. ¡Lo siento mano! ¡Tenía 10 años no más! ¡Yo no sabía que eso era plagio! (Se ríe). Participé y quedé en segundo lugar.

¿Y tu primera canción totalmente inédita cuándo la escribiste?

Emmanuel: Fue otra canción que tampoco fue totalmente inédita porque tomé el Salmo 24, donde dice: “Alzaos vosotras, oh puertas eternas, y entrará el Rey de Gloria”, le puse música y la grabó mi hermano Paco Espinoza cuando yo tenía 15 años (escúchela aquí).

¿De dónde vino entonces tu inquietud por componer? No sé, hay músicos que se dedican a tocar nada más y jamás componen algo, pero en tu caso personal, ¿qué te llevó a que siendo músico quisieras crear tus propias canciones?

Emmanuel: Creo que lo comencé a hacer como una forma de extensión. Por la influencia de mis papás comprendí que a la hora de hacer algo podías alcanzar a otra gente y dejar algo positivo en ellos. Mi papá fue un maestro de escuela pública. Cuando conoció al Señor siguió ejerciendo la docencia y llegó a ser director de un programa de telesecundaria en México. Pero él siempre estaba para servir y para ayudar. Cuando conoció al Señor siguió haciendo lo que hacía pero servía fuertemente en la iglesia y en las misiones. Yo desde que tengo memoria dije que me iba a dedicar a la música. Tuve la gran bendición de tener unos padres que nunca me dijeron que me iba a morir de hambre si hacía eso. Otros me lo dijeron pero mis papás no. Por eso te digo que creo que lo comencé a hacer porque sentí que componer podía ser una extensión para comunicar algo.

Emmanuel, es inevitable pensar en ti y no pensar en Marcos Witt y viceversa. Es decir, hubo una etapa de muchos años en la que ambos trabajaron juntos. Dime: ¿Cómo conociste a Marcos y cómo fue que entraste a formar parte de su equipo?

Emmanuel: Yo conocí a Marcos el 17 de Febrero de 1992. Lo recuerdo porque el 14 de Febrero yo tuve un encuentro personal con Dios muy fuerte. Tenía 15 años y ya había producido mi primer disco a esa edad, donde se grabó la canción que te hablé que compuse. En el proceso de producir ese disco conocí a Ronny Huffman que grabó y mezcló el disco en California. Después de ese disco mi hermano Paco viajaba mucho, conoció a Marcos y a Marcos le dio curiosidad por conocerme. Cuando Marcos llegó a Hermosillo, de donde soy yo, platicamos y le compartí mis sueños de producir. Marcos, como el gran visionario que es, me dijo: “¿Por qué no vienes a Durango y estás en el estudio?” Un tiempo después viajé y estando allí conversamos mucho más sobre mis sueños y mis dudas. Marcos me inspiró mucho porque me compartió cómo cuando comenzó tampoco nadie creía en él y de cómo le decían que no cumpliera sus sueños. Entonces yo me identifiqué con todo eso.

¿Qué canción tuya fue la primera que Marcos grabó en algún disco?

Emmanuel: Entré a trabajar con Marcos en Enero de 1994 y en Julio él ya estaba escogiendo canciones para un disco que se llamó: “¡Alabadle!” que lo íbamos a grabar en el congreso: “Música ´94”. Te confieso que yo siempre he sido muy introvertido y tímido, entonces cuando él dijo que necesitaba canciones yo tenía un par que había estado trabajando, así que con muchos nervios fui y comencé a cantarle: “Has aumentado oh Dios tus maravillas, enumerarlas no puedo. Si yo anunciare y hablare de ellas no hay tiempo para terminar, etc”. Cuando llegué al coro Marcos me dijo: “No, síguela trabajando”. Tú sabes, así como habla Marcos, ¡al grano! (Se ríe). “Bueno…” dije yo, “¡la sigo trabajando!”

Como paréntesis te cuento que cuando Jesús Adrián Romero estaba trabajando en uno de sus discos me invitó a su casa a componer. Con él nos conocemos desde que yo era un niño, era muy amigo de mis hermanos desde que ellos eran adolescentes. Y bueno, estando en su ciudad me dijo: “Ven y compongamos” y estando allí le mostré esa canción, “Has aumentado”, y mientras cantaba la melodía del coro escribió rápido la letra y al final de cuentas la grabó en un disco que se llamó: “Unidos por la cruz” (escúchela aquí). No sé si lo recuerdas, donde está “Sumérgeme” y otras más.

Emmanuel Espinoza 2Volviendo a lo de Marcos creo que a partir de alli me dio más oportunidad. Despuecito, en el ´95, me dijo que le produjera por primera vez un disco, que fue: “Recordando, una misma senda”, que fue una colección de himnos antiguos. Marcos dijo: “Necesito una canción que hable de lo que dice Jeremías 6:16: “Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas…” Entonces me puse a escribir una canción que al final titulé: “Sendas antiguas” (escúchela aquí), que por cierto habían unos renglones en los que estaba medio trabado y Marcos me ayudó. Desde entonces Marcos me soltó un poco más y como estaba en el estudio con Juan Salinas siempre había discos que hacer. Eso me ayudó a desarrollarme más y a atreverme a mostrar mis canciones.

Yo creo que la personalidad introvertida que tenemos los músicos nos hace que no queramos exponer mucho lo que hacemos. Las canciones son como bebés que hemos soñado, trabajado y perfeccionado mucho, y cuando los ponemos enfrente de alguien esperamos que a la gente le guste. O sea, escribir canciones y mostrarlas es ponerse bien vulnerable porque estás mostrando todo lo que está dentro de ti y puede ser que la gente nada más diga: “Ah, no me gusta”. En ese sentido yo luchaba con mostrar mis canciones. Pero algo que Marcos me dijo por ese tiempo y que me quedó grabado fue: “No te enamores de tus canciones”. Cuando oí eso dije: “¡Es cierto!” Porque puede ser que en un proceso emocional y espiritual surja una canción que exprese algo y te guste a ti pero no a los oídos de otros. Esa palabra de Marcos me abrió el panorama de que yo no solo estaba componiendo para mí, claro, puedo hacerlo, pero puede ser que a nadie le gusten mis canciones. Y si solo lo hago para mi y no pensando en los demás entonces no podré comunicarme con nadie a través de esto. La idea es que yo componga para transmitir algo y otros puedan tener una experiencia similar a la mía y que esa canción la sientan suya.

Fue como que si eso te ayudó a no temer el rechazo que es tan común en quienes mostramos canciones a otros…

Emmanuel: ¡Ándale!… Y a entender cómo no se hace una canción. En vez de decir: “¡Uy! ¡Es una mala canción!”, lo veía como la forma cómo no se hace una. Aunque claro, pensar así puede ser gracioso porque una canción no puede funcionar con alguien pero sí con otro, como sucedió con “Has aumentado” cuando se la enseñé a Jesús Adrián. Cuando se la mostré pensé: “No le va a gustar…” Pero a Jesús Adrián sí le gustó y es una canción increíble que se canta en muchos lados.

¿Crees que tú canción más conocida es: “Te alabaré mi buen Jesús”? Es más, ¿alguna vez pensaste en el impacto que causaría en todo el continente?

Emmanuel: Sí, es la canción más famosa que escribí y además, la menos complicada que he hecho. Fue una mañana, yo acostumbro leer cada mañana un Salmo y un Proverbio por lo prácticos que son. Creo que estaba leyendo el Salmo 40 y comencé a cantar sin un instrumento: “Eres tú la única razón de mi adoración oh Jesús. Eres tú la esperanza que anhelé tener oh Jesús, etc”. Luego cuando entré a bañarme me vino el precoro y el coro. Fue una canción que la escribí en 20 ó 30 minutos. Luego de eso la guardé, porque pensé que la había escrito demasiado fácil.

Un tiempo después Juan Salinas estaba buscando canciones para un disco, “Admirable”, por hay del ´97. Yo aún seguía batallando con mostrar mis canciones, claro, estaba componiendo y había hecho canciones como “No hay condenación” y “No me avergüenzo” para una banda que quería formar, banda que después llegó a ser “Rojo”.

Emmanuel Espinoza 3Bueno, volviendo a “Te alabaré mi buen Jesús”, como sentí que la había escrito demasiado fácil y sencilla, cuando Juan estaba buscando canciones me dijo: “¿Tienes alguna canción?” Yo le dije: “Sí, tengo una, pero está muy sencilla”. Se la canté y como Juan no es muy expresivo mientras yo se la cantaba él estaba viendo al piso y escribiendo algo que tenía que hacer. Cuando terminé de cantarla me dijo: “Ok, la grabamos”. No me dijo más. Pero yo sé que cuando se escogen las canciones de un disco se reúnen como 15 ó 20 y luego quedan como 10. Yo pensé que no iba a quedar. Al final de cuentas sí quedó, yo mismo participé en el arreglo de la canción y fue la primera del disco “Admirable” de Danilo Montero (escúchela aquí).

La primera vez que la oí creo que fue en Argentina, fue como uno o dos años después de que había salido al mercado, y cuado empezaron a cantarla en un estadio como de 13,000 personas, todo mundo cantando la canción con todo el corazón, yo me puse a llorar mano…

¿Por qué lloraste?

Emmanuel: Porque no me esperaba que eso pasara con mi canción. Era una canción que se veía en el rostro de la gente que la estaban cantando con el espíritu de agradecimiento de “Te alabaré mi buen Jesús”. Mira, cuando yo escribí esa canción aquella mañana lo hice por memorias muy fuertes. Yo perdí a mis dos papás a los 12 años, viví tiempos muy difíciles hasta mis 15, edad en la que tuve mi reencuentro con Dios. Pensando en todo eso fue que nació esa canción, es una canción genuina. Tan genuina que no tuve tiempo de chequear si rimaba o no, si comunicaba algo o no. Nació demasiado espontánea mano. Por eso, cuando la escuché y aún cuando la cantamos con “Rojo” y veo a la gente cantándola me conmuevo enormemente.

¿Qué otra canción compusiste tú y que Marcos grabó recuerdas en este momento por lo importante y significativo que fue para ti?

Emmanuel: Tendría que ser “Sana nuestra tierra” que está en el disco: “Sana nuestra tierra”, que hice junto con Juan Salinas. Sinceramente había comenzado un proceso de sanidad en mi muy fuerte. En ese entonces, como hasta hoy, vivía en EE.UU. Después de los atentados terroristas del 11 de Septiembre descubrí algo muy feo en mí y era mi rechazo hacia la cultura americana. Por cierto, no recuerdo haberle platicado esto a nadie. Bueno, resulta que cuando estábamos viendo las escenas de las Torres gemelas cayendo yo estaba diciendo dentro de mí: “¡Orale! Para que los americanos entiendan lo que es sufrir”. Mi esposa estaba impresionada, en shock por lo que veíamos, yo no le dije nada, estábamos abrazados pero yo dentro de mí: “¡Qué bueno! ¡Para que sepan!”

Unas semanas después Dios me habló a través de la historia de Jacob y Esaú, en Génesis, que eran dos hermanos que estaban peleados y viviendo el uno contra el otro. Experimentaron choques, ellos y sus familias, todo por prejuicios y maneras de pensar equivocadas. El punto es que mientras estaba en Perú escuché enseñar a Alejandro Rodríquez y lo que compartió esa vez terminó de sellar lo que Dios me había estado hablando. Tuve que pedir perdón a Dios por mi rencor hacia EE.UU. y también tuve que perdonar. Imagínate, hasta busqué a mis amigos americanos y les pedí perdón. Yo resido en EE.UU. y ahora amo EE.UU. y amo a su gente.

Emmanuel Espinoza 4Yo recuerdo cuando estaba en la plataforma con Marcos Witt tocando en eventos tipo Promise Keepers y Acquire The Fire, eventos totalmente en inglés, mientras Marcos ministraba y yo tocaba el bajo, pensaba dentro de mi: “¿Qué estamos haciendo aquí? ¡Esta gente no nos necesita! ¡Tenemos que irnos a México, a El Salvador, a Guatemala! ¡Vámonos a donde la gente tiene necesidad!” Pero ahora que yo había sanado mi corazón cuando volvíamos a estar con Marcos en esos escenarios ahora yo lloraba y decía: “¡Qué privilegio Señor! ¡Qué bien que estés tocando a mis hermanos americanos!” Porque las necesidades son iguales en todos lados mano.

En fin, yo estaba en todo este proceso cuando estábamos produciendo “Sana nuestra tierra” y donde la canción nació después de los atentados del 9-11. La canción no solo fue por ese trágico evento, sino por la necesidad de que Dios sane a las naciones. Entonces como te dije: “Sana nuestra tierra” fue una canción muy especial por todo lo que te relaté. La escribí junto con Juan Salinas (escúchela aquí).

¿Cómo fue la transición de dejar la banda de Marcos Witt y comenzar tu propia agrupación musical? ¿Cómo nació el proyecto: “Rojo”?

Emmanuel: Mira, desde que tengo memoria yo sabía que me iba a dedicar a la música. Y siempre yo me veía comunicando algo. Jamás me veía como cantante, ¡jamás!, jamás en la vida creí que iba a cantar. Yo nunca fui de los que pasaban de niño para cantar. Lo hice aquella vez que concursé y que gané el segundo lugar que te relaté antes. Esa vez y luego en una obra de Navidad donde me salieron más gallos que voz. Lo sé porque alguien me lo dijo (se ríe). Esas dos fueron las únicas veces que canté. Pero yo siempre había querido tener una banda que comunicara a los jóvenes el amor de Dios.

Mira, por lo que yo viví en mi casa conocer a Dios era algo demasiado real mano, no era religión. Lo que mis papás eran en la iglesia eran en la casa. Eso marcó mi vida fuertemente. Entonces dije: “A la hora de hacer música tengo que inspirar a la gente a conocer a Dios. Pero no les voy a decir: ´Di no a las drogas´, ´Di no al sexo prematrimonial´ ni ´No seas rebelde´”. No, ese mensaje no sirve si la persona no tiene un encuentro real con Jesús. ¿De qué sirve que yo los regañe y les diga en qué están mal? Ellos ya lo saben, lo que yo quería decirles era lo que Dios hace, lo que Jesús es y lo que la Palabra dice acerca de nosotros.

Cuando me fui a trabajar con Marcos literalmente le puse pausa a todos mis sueños. Y sinceramente me dije: “Me voy con Marcos de lleno, ¡100%!” Después de un año de estar con él muchas personas me dijeron: “Véte, ¿qué estás haciendo? Estás perdiendo tu tiempo, Marcos está en su onda, estás trabajando para su agenda, etc”. Todo tipo de consejos quizá hasta bien intencionados, pero yo sabía que estaba en un proceso para lo que venía. Yo me quedé alli por varios años. El asunto es que después que volvió el sueño, por hay del ´97, después de estar con Marcos 3 ó 4 años, yo empecé a buscar gente por todos lados, pero al final de cuentas me fui con mis amigos que conocí de adolescente en mi ciudad. Y con ellos comencé la banda.

Cuando fui a hablar con Marcos sobre “Rojo yo estaba muy nervioso, yo pensé: “Aquí se acaba mi relación con Marcos, ¡ahora a rascarme con mis propias uñas!” Marcos me oyó, no dijo sí ni no, no rió ni se enojó, no volteó para ningún lado. Nada más me estaba viendo y oyendo hasta que dijo: “Suena muy bien todo, pero nada más me falta oír una cosa que no has dicho. Yo quiero saber si esto es algo que Dios te está guiando o nada más es tu onda. ¿Qué es?” Yo le dije: “Es algo de Dios mano. No me veo haciendo otra cosa, no me veo soñando otra cosa”. Marcos me dijo: “Si es de Dios, entonces, ¿cómo te apoyo?” Oír eso fue increíble para mi. Es que yo estaba recién casado, sin dinero para hacer un disco y entonces cuando Marcos dijo: “¿Cómo te apoyo?” fue increíble.

Muchos no saben esto pero el primer disco de “Rojo” lo financió Canzion, no ReyVol. Después cuando quise hacer el segundo disco, “24/7”, fui donde Marcos y le dije: “Marcos, quiero hacer mi propia compañía” (se ríe). Otra vez pensé: “¡Ahora sí se acaba nuestra relación!” Y Marcos me dijo: “No sabes en lo que te estás metiendo”. ¡Y tenía razón! (se ríe). “Pero si es lo que quieres, dale mano, ¡te apoyamos!” me dijo Marcos.

Emmanuel Espinoza 5Fíjate lo que pasó, cuando decidí hacer eso Marcos le dijo a todos sus ejecutivos: “Vamos a darle a Emmanuel todos los derechos del disco de Rojo, el que le produjimos”. Cuando supe eso me sorprendí y les dije: “Pero ¿cuánto les tengo que pagar?” “No, nada, es tuyo”, me dijeron.

Oye, esto no se lo había contado a nadie, pero te lo cuento para que veas el corazón de Marcos, para que veas cómo es él. ¿Y sabes? Aunque Marcos y Canzion no me hubieran cedido los derechos no había problema. Ellos fueron quienes invirtieron, se arriesgaron y quienes impulsaron el disco. Pero cuando me dieron los derechos fue algo impresionante.

La diferencia ahora sería que “Rojo” continuaría bajo su propio sello…

Emmanuel: Muchos cuando formé “Rojo” me dijeron: “Oye, ¡cambiaste tu onda!” Yo les dije: “No, cambié de estar solo con Marcos, pero mi onda siempre fue formar Rojo”. Entonces las canciones de “Rojo” las venía haciendo de ya mucho tiempo, tanto las del primer disco como las del siguiente: “24/7”, más que todo algunas ideas. Siempre que estoy al final de un disco comienzo a soñar y a escribir para el disco que viene.

¿Y qué tal les fue con ese primer disco? Hasta donde recuerdo fue uno de los más vendidos de la historia de la banda… ¿O no?

Emmanuel: Claro, pero al principio no fue así. Lo que pasó fue que al salir el disco no se vendió casi nada por un año y además, nos invitaban poco. Fue hasta al año de haberse lanzado que pegó en todo el continente…

¿Un año? ¿Qué pasó que no pegaba?

Emmanuel: Nadie lo puede explicar, pienso que pasó como cuando hay canciones que conectan con la gente y otras que no, porque no importa quién produzca un disco, quien lo mezcle o quién lo distribuya, cuando una canción conecta, ¡conecta mano! Inclusive puede haber mala calidad y aún el cantante estar desafinado, pero cuando una canción conecta hace que el disco se venda y te inviten a conciertos.

¿Será que aumentaron la publicad? Digo…

Emmanuel: No, disminuyó, tú no inviertes más en algo que no está pegando, entonces un año después el disco explotó y vendió más de 100,000 copias y nos empezaron a invitar a todos lados. Incluso a esta altura Annette Moreno ya no era la voz femenina de Rojo y me preguntaban: “Y Annette?” Yo les decía: “Pues ya no está…”

¿Por qué se separó Annette?

Emmanuel: Ella ya había grabado un disco antes que con “Rojo”. Ella ya viajaba en los EE.UU. en el área de Texas y California, y aunque quería continuar con Rojo y a la vez de solista tuvimos que tomar decisiones como banda. Decisiones que requerían incluso cambios de ciudad y varios planes más. Así que yo les dije a todos: “Esta es la onda, decida cada quien”. Y en buena onda todos decidimos y Annette decidió seguir de solista.

Todo quedó en paz…

Emmanuel: Claro, Annette es hermana de Linda, mi esposa, o sea, es mi cuñada. Es más, cuando recién ella salió de “Rojo” comencé a colaborar en su nuevo disco, yo toqué y mezclé mucho. El disco se llamó: “El amor que me das”.

Continúa…