Conversando sobre composición con: Fabián Zolo (Primera parte)

Conversando sobre composición con: Fabián Zolo (Primera parte)

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Un compositor multifacético.

Una entrevista a Fabián Orozco, cantante, músico y compositor costarricense, presidente fundador de Grupo Desarrollo e Impacto Profundo DIP. Tiene una Maestría en Teología y otra en el área de Artes con vasta experiencia en el área de la comunicación y producción televisiva. Durante los últimos años se ha consolidado como asesor y conferencista para organizaciones gubernamentales de su país tanto en el sector público como en el privado. Hasta el momento ha grabado un disco de música cristiana: “Ilimitado” y en este momento está en proceso de producción y lanzamiento de su segunda producción musical. Una conversación a las 8:00 p.m. en el Centro Comercial Multiplaza del Este, San José, Costa Rica.

Fabián, gracias por permitirme entrevistarte, disculpa si mi pregunta es inapropiada pero cuando he visto el programa: “Dios TV” y has aparecido junto a tus padres siempre me he preguntado por qué tu nombre es Fabián Zolo y no Orozco como el de ellos, ¿me podrías decir a qué se debe?

Fabián: Resulta que estuve seis años en los EE.UU. y conocí a uno de los asesores de Pat Robertson, del Club 700, y él me dio el consejo que debido a que iba a cursar una carrera bilingüe utilizara un nombre que sonara igual tanto al pronunciarse en inglés como en español. Debido a esa recomendación ambos comenzamos a descomponer mi apellido e intentar obtener una opción.

Como tú sabes el acto de la adoración, aún el de la composición, puede ser una experiencia única y singular. Es decir, el primer proceso de Dios en tu vida es algo individual. Por ejemplo, en la Palabra vemos que Dios llama a sus escogidos a solas: José fue vendido como esclavo y pasó solo en una cárcel; Moisés, después de ser príncipe en Egipto Dios lo llevó al desierto a solas; y lo mismo sucedió con David y con Elías en una cueva. Es más, vemos este mismo proceso aún en la vida del Señor Jesucristo, antes de iniciar su carrera ministerial fue llevado al desierto a solas.

Entonces, en medio de este proceso de escoger un apellido opcional que pudieran pronunciar mejor los anglos, estando en mi habitación oré: “Señor, aquí estoy solo, guíame en lo que tengo que hacer”. Al otro día tenía esa frase en la mente: “Aquí estoy solo…” Y me gustó eso, pero para que mi nuevo apellido no se malinterpretara como a soledad, a reclusión o aislamiento, le puse “z” en lugar de “s”. Porque Noel, así nos quiere Dios, solos ante él. Primero hay un trato individual y luego uno colectivo, primero él tiene que tratar contigo a solas antes de usarte en público. De allí viene mi seudónimo.

Mi nombre entonces es una especie de pacto entre el Señor y yo donde cada mañana que me levanto sé que debo estar “solo” ante Dios.

¿Cómo es entonces que te involucras en la música? ¿Cómo descubriste tu pasión por ella?

Fabián: Yo descubrí la música a eso de los 17 años, yo no sabía que tenía esta afinidad musical, pero empecé a desarrollar mi carrera en festivales de la canción a nivel intercolegial en Costa Rica. Interesantemente, en un circuito de ocho festivales, gané ocho premios en canción popular, cinco primeros lugares y tres segundos lugares en canción original. Cundo vi eso pensé: “Creo que sirvo para esto”. Fue así que decidí avocarme de lleno a la música.

Claro, Dios tenia otro plan y fue cuando redediqué mi vida a Jesucristo y comencé a servir al Señor como limpiador de los equipos de la iglesia, luego escalé a sonidista, después a voz de coro donde siempre me daban el micrófono que no servía, y bueno, así fue como comencé.

¿Cuándo escribiste tu primera canción?

Fabián: Yo comencé a componer a los 18 años, pero mi primera canción literalmente fue un parto…

¿Un parto?

Fabián: Es que duré alrededor de 4 días componiéndola, la titulé: “Cuanto te amo” y curiosamente después de 19 ó 20 años es hasta hoy que va a salir en mi segundo disco que será más orquestal y sinfónico. Como te dije, canté en festivales intercolegiales pero lo hice con canciones de un amigo, el cual era un enamorado empedernido y que escribía canciones de amor bellísimas. Creo que él temía un amor platónico y esa fue su cantera para escribir.

Ahora, en mi caso comencé a componer utilizando mis experiencias personales como la cantera de la cual partir para desarrollar mis propias canciones. Así fue como originalmente inicié. Es que para comenzar a componer uno debe escoger experiencias que hayan impactado tu vida, personales o de otros, y así comienzas el proceso de composición. Componer es dar un mensaje basado en algo que te haya inspirado o que te haya pasado pero contándolo de forma poética. Pienso que ese es el ABC de la composición…

Me resulta interesante que te refieras a tus experiencias como “la cantera” de la cual partiste para componer…

Fabián: Es que así fue, mi reencuentro con Dios fue muy violento y esa experiencia la recopilé, estructuré y convertí en canción. Lógicamente componer tiene que ver no solo con tener experiencias, sino también con ideas que andan pululando y flotando en tu mente. Eso unido a tu efervescencia de sentimientos te puede ayudar comenzar a crear música.

Otra de las mejores canteras para componer canciones es la Palabra. La Escritura es un compendio de poesía, consejos y principios donde puedes sacar temas inagotables. Cuando de componer para el Señor se trata qué mejor cantera que esa. Hace mucho alguien me dio un consejo barato. Digo: barato, porque ha sido el consejo más rápido que alguien me dio para componer una canción. Esta persona me dijo: “Solo prende la radio y lo que esté pegando, ¡eso hay que cantar y grabar!” Pero yo creo que hay algo más profundo que eso, hay un mensaje inherente y experiencias dentro de cada quien que pueden surgir a la hora de componer una canción.

Cuando hablas de la Palabra como otra “cantera” de canciones viene a mi mente el texto de 1 de Timoteo 3:16 que dice: “Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, redargüir e instruir…” Es decir, así como la Palabra es “inspirada”,  también puede “inspirar” al que es compositor, ¿no crees?

Fabián: Piensa que la inspiración es una persona y el domicilio de esta persona llamada: Inspiración, es de difícil acceso. Tienes que estar bien concentrado para tomar nota de la dirección de su domicilio, para llegar justo a su puerta y de este modo Inspiración te abra. Algunos tenemos una facilidad para componer pero sobre todas las cosas hay que buscar la inspiración para comenzar.

Mira, te voy a decir qué es cantar. Cantar es reproducir el acto en el que Dios se puso delante del hombre y sopló su aliento de vida. Cuando cantamos se repite ese mismo proceso. Eso significa que tenemos una gran responsabilidad a la hora de componer porque estás repitiendo el mismo proceso de soplar, como Dios lo hizo, pero ahora tú sobre la vida de la gente. De la composición depende que soplemos vida o que soplemos muerte sobre los demás. La composición no es solo un código matemático musical y de letras puestas en prosa. No, la canción es una especie de ente espiritual que comunica una idea inspirada. Por eso el compositor debe estar en la misma frecuencia de la Palabra de Dios para poder inspirarse profundamente.

Podríamos decir entonces que la verdadera inspiración proviene de Dios…

Fabián: El compositor debe recibir el aliento inspirado de Dios para comenzar a componer. Secularmente se dice que un compositor necesita de sus “musas” para poder hacerlo y escribir algo realmente inspirador. El proceso espiritual en el creyente no es muy distinto. Dios, el Eterno, sopla sobre el hombre una idea y ésta lo inspira para luego exhalar vida sobre la canción que escriba. Canción que a su vez soplará sobre los oyentes. Ese es el proceso de la composición.

Algunos pensarán que estoy hablando demasiado místico pero debemos entender que el proceso de componer es un proceso espiritual. No importa el mensaje que pretendas transmitir, siempre será es un mensaje espiritual. La música es un ente que convive con Dios en el cielo, por eso la música tiene un poder creativo, un poder medicinal y un poder de transformar a las personas. Te repito: el compositor debe estar conciente de su responsabilidad. Claro, a veces podemos escribir canciones por inspiración humana, pero cuán importante es que nuestras ideas y experiencias hayan recibido la inspiración divina para entonces movernos en un nivel más profundo.

Yo hasta a veces he pensado que Dios tiene una naturaleza musical, no sé si me equivoco, pero así como Dios es amor, Dios es justicia y Dios es santo, uno de sus atributos menos conocidos es: “Dios es música”. No que la música sea Dios, sino que él es música…

Fabián: Noel, Dios come, bebe, respira y exhala música. La música vive con él. Solo lee el libro de Apocalipsis capitulo cuatro. Fíjate, el hábitat del hombre está constituido por tierra, agua, aire y fuego. Es decir, el hombre fue hecho de la tierra, más del 70% de su composición es agua, respira oxígeno y emana energía térmica. Ahora, Apocalipsis nos revela el hábitat de Dios: alabanza, adoración, música, canciones, postraciones, bailes y coreografías angelicales. La música es el ministerio eterno, inició con Dios y terminará con Dios. ¡Y Dios no tiene fin! Por eso la música es eterna.

Y voy más allá, el libro de Job dice en el capítulo 38: “¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra… cuando alababan todas las estrellas del alba?” Es decir, la creación emite música. Fíjate, el Universo, los planetas y aun el cuerpo humano fueron creados a partir de esa matemática musical. Por ejemplo, científicamente se ha comprobado que la actividad de la corteza solar produce emanaciones de calor que tienen una frecuencia de sonido. Los anillos de Saturno al girar emanan una cualidad musical. Incluso el movimiento de rotación y traslación de los planetas alrededor del Sol tienen un sonido especial. El planeta más cercano al Sol tiene una frecuencia más aguda y el más lejano una más grave. Toda la creación conjuntamente en ese movimiento estelar componen sonidos.

¿No será por eso que el Salmo dice: “Los cielos cuentan la gloria de Dios y el firmamento la obra de sus manos”? ¿Cómo la anuncian? De muchas formas, una de ellas, audiblemente. Claro, en frecuencias que el oído humano no puede capturar. Es decir, todo lo creado fue hecho en base a una composición musical.

Continúa…

1 Comentario

  1. «Música es el arte de combinar los sonidos, según reglas establecidas»
    Víctor de Rubertis (Teoría Completa de la Música)

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