Conversando sobre composición con: Frank y Liza Mejía (Segunda parte)

Conversando sobre composición con: Frank y Liza Mejía (Segunda parte)

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Compositores de CCI, San Pedro Sula.

Una conversación con Frank y Liza Mejía, y el pastor Mario Valencia. Frank es pianista y arreglista, labora a tiempo completo en la iglesia, mientras que Liza es maestra de Biblia en la Escuela Cristiana Ovidio Decroly y profesora de canto. El Hno. Mario Valencia en el pastor principal del Centro Cristiano Internacional (CCI) en San Pedro Sula. Él junto con el matrimonio Mejía han conseguido formar un equipo de alabanza que acostumbra cantar periódicamente sus propias canciones. Una conversación con los tres, primero con Frank y Liza a las 11:00 de la noche y el día siguiente con el Hno. Mario a la 1:30 p.m.

Frank y Liza, ¿qué papel ha jugado vuestro pastor en esta dinámica de cantar lo que Uds. mismos componen?

Frank: Ha jugado un papel muy importante. No nos gusta hacer un canto y simplemente cantarlo porque queremos hacerlo. Nos gusta ver la confirmación de parte de Dios de lo que hay que hacer en ese momento. Nos gusta sentir su cobertura espiritual. Cuando el pastor está de acuerdo con el canto entonces lo mostramos. Han habido casos que el pastor ha dicho que un canto no es para ahorita, que no es para ese momento. O casos donde ha dicho que cambiemos una parte de la letra y pongamos otra cosa. Siempre nos confirma lo que debemos hacer.

Liza: El pastor ha servido de apoyo y de guía. Él constantemente nos forja como personas y como líderes y eso abarca nuestra música. Tenemos el privilegio de contar con un pastor que tiene un corazón de adorador y cada vez que compartimos un canto con él siempre entiende el concepto. Nunca se sienta a criticar las canciones, él se toma el tiempo de analizarlas y de decir si algo le parece o no. Cuando hace eso es un gran apoyo para nosotros. Nos hace ver que no estamos forzando la situación ni que estamos obligando a la iglesia a cantar nuestros cantos, sino que corroboramos que es la línea de la iglesia. Saber que él nos apoya nos da fuerza y aliento para continuar haciéndolo. Y a hacerlo cada vez mejor.

Cuando el pastor les ha pedido una canción, ¿cómo han manejado los ´No´? ¿Cómo han lidiado con las palabras: ´No es el momento de cantarlo´ o ´deberían cambiarle esta o aquella línea´?

Liza: Al principio, cuando iniciamos la relación pastor oveja yo no sabia como era su forma de ser. Al principio que decía: ´no´, yo no comprendía el por qué. A veces a uno le gusta saber el por qué de todo. Con el tiempo fui conociendo su carácter, su forma de expresarse y a la vez mis propias motivaciones. O sea, cuando muestras en tu carne tus canciones al pastor y te dice: ´no´, te vas ofender. Te vas a sentir rechazado. Pero quien comprende que los líderes son puestos por un motivo y un propósito, tiene la madurez para decir: “Señor este canto es tuyo, te glorifica y en tu tiempo se cantará”. Es allí donde uno debe aprender a esperar. Esa es una clave importante. Hay que orar para saber el momento de mostrar otra vez ese canto que primero dijeron que no. Y recordar que el rechazo es hacia el canto, no hacia la persona.

Me da la impresión que el hecho de que Uds, individualmente y como matrimonio, sean amigos de su pastor les ha ayudado a aceptar los ´No´. O… ¿Me equivoco?

Frank: Definitivamente, si uno no tiene una buena relación con su pastor es literalmente imposible trabajar. Un cantante o alguien del coro puede ser que no tenga una relación cercana con el pastor, pero el líder del ministerio tienen que tener una relación estrecha. Sino no habrá comunión ni fluidez de opiniones. Debe haber fluidez de amigos. Deben ser amigos para poder aceptar algo crítico que él diga.

Liza: La amistad abarca que cuando te dicen que ´no´ hay que entender que no es un ataque personal hacia uno. El hecho de conocer su corazón nos hace entender por qué nos dice: ´no´ hacia una canción. A veces se nos dice: ´no´ y no se nos dice por qué. Y claro, todos quieren saber el por qué del por qué. A veces podemos tener la bendición de tener un pastor que nos explique eso, pero a veces los pastores no tienen la paciencia para dar explicaciones. Por eso hay que tener la madurez de ir con el Señor para pedirle a él una respuesta. No hay que permitir que el corazón se dañe, ya que de un corazón dañado no saldrán composiciones sanas. No deben haber fricciones entre lideres ni en la relación oveja pastor.

PASTOR MARIO VALENCIA:

Un día después de haber entrevistado a Fran y a Liza, en la sala de la casa.

Hno. Mario, gracias por darme de su tiempo. Ayer conversé con Frank y Liza sobre la interacción que se da en CCI entre el ministerio pastoral y el ministerio de la composición. Tengo la impresión que lo han manejado de una manera tan ejemplar que creo que vuestra vivencia pueden animar a otros a imitarlos. En sus palabras, ¿cómo ha sido la experiencia de contar dentro de su equipo de trabajo con compositores de la talla de Frank y Liza?

Pastor Mario: En primer lugar, ha sido maravilloso poder descubrir que la unción de Dios es para aquellos que él la da. Dios no tiene hijos favoritos, él unge a sus ministros y sus ministros tienen la responsabilidad de desarrollar esa unción con trabajo arduo y sirviendo. Siendo sensibles a lavoz de Dios. Yo he descubierto eso en la vida de Frank y Liza. He visto el talento que ellos tienen y lo he visto en la iglesia. Dios no les dio el talento sólo para sobresalir y que ellos alcancen un sueño personal. Sino, como dice la Palabra, nuestros dones y talentos son para el servicio y la obra del Señor. En ese sentido, sentimos que Dios ha dado frescura constante a través de los cantos que se preparan. Descubrir eso ha sido maravilloso

frank-y-liza-2.jpg¿Qué cree Ud. que fuera de su iglesia si no tuviera ese recurso a su alcance? ¿Sus reuniones experimentarían la misma dinámica si cantaran lo que todos cantan o cree que sería distinto?

Pastor Mario: La verdad es que en un inicio hacíamos eso, pero yo sentía que había algo más que Dios quería dar para que le alabáramos y adoráramos. No contar con ese recurso significaría para mí estar en el promedio. Cómodos en lo que se tiene. Yo siempre estoy en contra de la tendencia que tenemos los seres humanos, ¡aun los cristianos!, hacia la ley del mínimo esfuerzo. Todos tendemos a ello y esperar los mejores resultados. Eso no es bíblico. La Biblia establece que al que se le dio más es porque trabajo más y se le dio más todavía. En ese sentido, estaríamos cantando lo de otros y no teniendo la oportunidad de saborear lo que Dios tiene para nosotros.

En el caso de ser compositores creo que para serlo no hay que ser cantantes. Nosotros tenemos cantos inéditos de gente que no canta. ¡Ni en la ducha! Pero escriben. Nosotros tenemos un canto tan ungido, tan maravilloso, escrito por un niño de 9 años. Su familia estaba atravesando un proceso de escasez. Era un trato de Dios para su casa y sus papás. Los padres de este niño estuvieron en consejería conmigo. Perdieron todo, eran profesionales exitosos y perdieron todo. Sus hijos estaban acostumbrados a que no les faltara nada, pero un día comenzaron a no estrenar, a que se debiera en el colegio y a que los avergonzaran. Un día, este niño se sentó en su cuarto. Su mamá pasaba frente a la habitación y lo vio sentado por horas. Ella pensaba que él estaba dibujando, haciendo un álbum o cosas que hacen lo niños. Al ver que estaba tanto tiempo allí le dijo: “Hijo, ¿qué estás haciendo?” El niño respondió: “Mamá, estoy escribiéndole una canción a Jesús”. Al oír eso la mamá se preocupó porque pensó que probablemente se estaría quejando por las circunstancias que estaban atravesando. Es más, unos días antes de ese incidente, ellos habían encontrado a su hermano mayor cociendo sus zapatos porque antes dejaban los zapatos a media vida y les compraban unos nuevos, pero esta vez tenia que estar cociéndolos para que le duraran un poco más. Por eso, cuando la mamá se acercó a su hijo para ver la canción que estaba escribiendo, lo hizo con preocupación. Cuando ella vio la letra de la canción, descubrió que era una canción de gratitud. Una donde él exaltaba lo maravilloso que es Jesús.

Esa madre me trajo la letra de la canción y me dijo: “Pastor, esta letra nació en el corazón de mi hijo en un momento de pruebas”. Yo leí la canción y me quebranté en el instante. Busqué a Frank y Liza y les proporcioné la letra del niño y les dije: “El Señor quiere que cantemos esta canción y Uds. tienen el talento para componerla”. Esa canción es una canción que cuando la cantamos en la iglesia se derrama la presencia del Señor. Es una canción tan sencilla, como lo es el corazón de un niño. La canción simplemente dice: “Jesús, Jesús, Jesús, tan maravillo que eres. Jesús, Jesús. Jesús, tan sublime que eres. Por eso yo te canto, yo te amo y siempre te alabaré”. Una cosa tan sencilla pero tan llena del Espíritu de Dios. Cuando la cantamos en la iglesia pienso que hasta la gente más dura llega al quebrantamiento. Por eso, para mí, contar con este recurso es algo maravilloso, siempre doy gracias al Señor por eso.

Cuando Ud. habla de ese niño y de esta mamá que vino a presentar la letra de su hijo, me da la impresión que Uds. han abierto la oficina pastoral y del grupo de alabanza para que los miembros de la iglesia vengan y presenten sus canciones. Es decir, este no es un privilegio exclusivo del equipo de alabanza. Todos pueden presentar sus canciones. ¿Es así?

Pastor Mario: Sí, definitivamente. Cuando nosotros sacamos un canto inédito a la gente le bendice. Al final del canto, previo al mensaje, les digo que este canto ha sido compuesto por un joven, un niño o miembro del ministerio de alabanza. Les digo que si reciben cantos del Señor y pueden escribirlos, que los traigan. Muchos de esos cantos no son composiciones magistrales y es allí donde aprovechamos el talento de Frank (como arreglista) y de Liza (como compositora). Cuando ellos toman esas ideas para cantos, reciben del Señor cómo montar algo en base a la idea original que se les ha dado. Y es así como tenemos un canto. Nos dan cantos sin mucha estructura y ellos los estructuran. Puede llegar cualquier persona. Tanto la hermana que hace el aseo en la iglesia como uno de los pastores. Que por cierto tengo uno que escribe. Estamos abiertos totalmente.

¿Por qué cree que el estilo de vida de muchas iglesias locales no incluye cantar su propia música inédita? Claro, cantar lo de otros es bueno, saludable y necesario, pero sin menospreciar lo que hay dentro. ¿Por qué cree Ud. que las iglesias no cantan lo que ellos mismo hacen?

Pastor Mario: Yo creo, en primer lugar, que existe esa ley del mínimo esfuerzo. Dicen: “Si ya está escrito y ya está hecho… ¿Para qué vamos a hacerlo nosotros? Pienso que también es cultural. Somos países que hemos crecido de la importación. Casi nos llegan las franquicias musicales hasta aquí. Me parece que cantar lo de otros, como tú dices, es saludable. Dios les da esa música a estos siervos, pero también Dios quiere darnos música a nosotros. No veo yo la razón por la cual la iglesia no pueda hacer un esfuerzo más. No veo por qué un pastor no incentive y anime a su gente a que hagan cosas propias. Mi anhelo y un sueño que yo tengo es que nuestro grupo de alabanza sea tan fuerte y tenga tal alcance como cualquier grupo americano o australiano. ¿Por qué no? Dios no le ha dado más talentos a ellos que a nosotros. Claro, ellos estudian más y se esfuerzan más porque es parte de su cultura. Pero nosotros, con disciplina y unción, lo podemos hacer. Es cuestión de apoyar y de anhelar cosas grandes.

¿Cuáles han sido algunas de las experiencias más memorables que Ud. ha tenido cuando le ha encargado a Frank y Liza algún canto para una actividad especial o un mensaje en particular? ¿Qué experiencias vienen a su mente dignas de compartir?

Pastor Mario: La más reciente fue la de la inauguración de nuestro nuevo templo. Yo les pedí un canto que tuviera que ver con llenar el templo con la alabanza y adoración, de glorificar al Señor con alegría y bueno, inmediatamente Frank y Liza se pusieron a trabajar. Al día siguiente tenían listo el canto. Y con ese canto inauguramos el templo. Sentimos que ese canto Dios nos lo dio y que no podíamos abrir la inauguración con otro canto que no fuera nuestro.

Otra ocasión fue para una ministración que yo iba hacer enseñando sobre el bautismo en el Espíritu Santo y Liza compuso un canto que tenia que ver con el soplo del Señor desde los cuatro vientos. Ese día hubo un derramamiento tremendo del Espíritu. Fue memorable porque ese evento fue un parte aguas en la vida de la iglesia y del mover del Espíritu entre nosotros.

Hno. Mario, antes de terminar, ¿qué les recomendaría a los pastores y equipos de alabanza que no cantan lo propio? ¿Qué les diría para animarlos a cantar sus propias canciones?

Pastor Mario: En primer lugar, quisiera estimular a los pastores a que busquen el talento para componer que Dios ha puesto en sus iglesias. Que lo busquen y que lo animen. Yo creo que en todas las iglesias hay quienes pueden hacerlo. Les animo a que anhelen darle un canto nuevo al Señor. Todos sabemos que el cántico nuevo puede ser ese momento de la adoración donde uno canta desde el corazón, al estilo gregoriano. Algo que es muy del corazón. Pero un canto nuevo es un canto que Dios te da para componerlo, arreglarlo y ministrar así a la congregación. Yo me atrevería a decir que hay alguien allí esperando ser descubierto, anhelando hacer eso para Dios. Pero muchas veces los compositores no van a mostrar sus canciones por miedo o vergüenza. O porque se miden y se comparan con otros ministros. El pastor es responsable de descubrirlos.

Por otro lado, le recomiendo a los equipos de alabanza y a los compositores que se acerquen, que arreglen sus canciones y las presenten con calidad. No importa las veces que el pastor les diga que no, que trabajando con diligencia, como dice la Escritura: “El alma diligente será prosperada”, van pegar en la línea que el pastor tiene y de la iglesia. Y al hacerlo: ¡Se va abrir la llave!

Noel Navas.

4 Comentarios

  1. ¡Que Dios les bendiga en sus ministerios…!

  2. Betsey McCormack

    Great interviews! It’s so wonderful to see God using you guys to model and lead God’s people into His awesome presence!

  3. yo creo que es muy importante el apoyo de los pastores porque, ya que ellos son nuestros padres espirituales, saber que contamos con su apoyo,es de mucha ayuda, e importancia, yo creo que el pastor debe de estar involucrado en el ministerio de alabanza, como en todos los otros, ya que hay veces que se le deja toda la responsabilidad el lider de alabanza,y creo que se tiene que hacer un equipo, y yo estoy convencido de que si cantaramos nuestros propios cantos se abriría una puerta tremenda al corazón de Dios…

  4. Me encanta el nuevo disco de MW! 🙂

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