Conversando sobre composición con: Freddie Colloca (Segunda parte)

Conversando sobre composición con: Freddie Colloca (Segunda parte)

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freddie 1El compositor de las 100 canciones.

Una entrevista a Freddie Colloca, cantante, músico y compositor de origen argentino radicado en EE.UU. Ha grabado los discos: “Lluvia”, “Realidad”, “Más que un sentimiento” y “Cambio de escenario”. En el año 2002 su entonces sello disquero “One Voice” incursiona en el mercado anglo con la producción: “Unconditional” para la cual se propusieron componer 100 canciones durante seis meses junto con diez compositores seleccionados por la disquera. El disco tuvo tal repercusión que en 2004 decidieron traducirlo al español como: “Canción de mi corazón”. Además de su faceta musical es un destacado maestro de la Palabra en eventos juveniles. Una conversación a las 4:00 p.m., en el hotel Billmore Express, en la capital de Guatemala.

Nota: Durante la entrevista se mencionan algunas canciones que podrá escuchar si se dirige al Player ubicado al final de esta entrada. Posicione el cursor sobre el título de la canción que desea oír y de inmediato se reproducirá un breve track para que conozca la canción a la que el compositor hizo referencia.

Freddie, francamente estoy sorprendido de saber que alguien se metió a componer cien canciones con diez compositores, dime: ¿Qué cosas aprendiste? ¿Qué dinámica desarrollaron para componer juntos?

Freddie: Comenzábamos a escribir de distintas formas. Había momentos que tomábamos una palabra de la Biblia y estudiábamos las diferentes definiciones que tenía. Nos preguntábamos: “¿Cómo podemos decir esa palabra de forma distinta?” O: “¿Cómo podemos decir este versículo de forma diferente?”

A veces tomábamos el periódico y nos poníamos a leer pensando: “¿Qué frase del periódico podemos tomar de aquí?” Cuando la identificábamos buscábamos que esa fuera el gancho, el hook de la canción. De allí partíamos para componer.

Otras ocasiones llegábamos y no teníamos nada de lo cual partir y un compositor me decía: “¿Qué estás pensando? ¿De qué te gustaría escribir?” Yo decía: “Sobre el sufrimiento de la gente ante una pérdida…” Entonces comenzábamos de allí. En otras me decían: “Sentáte en el piano y tocá algo”. Yo comenzaba a tocar y en un momento alguien decía: “Esperá, ¡esa melodía está buena!”

Ustedes tenían una meta, ¿no?, entonces buscaban formas de inspirarse para iniciar el proceso…

Freddie: Por eso la dinámica de juntarte a escribir con alguien es muy importante. Dios a veces te da canciones a ti solo, y a mí me las ha dado, pero cuando vos te juntás con otras mentes es increíble. Las grandes canciones, los grandes éxitos a veces no son escritos por uno, sino por dos o tres personas. Es una dinámica muy buena.

¿Cómo escogían los ritmos en que irían? ¿Cómo definían el género musical de cada canción?

Freddie: Lo hablábamos entre todos. Nos hacíamos varias preguntas, como por ejemplo: ¿A quién queremos llegar? ¿A niños, jóvenes o adultos? O: ¿De qué queremos hablar?, ¿en qué persona vamos escribir? O sea, si en primera, segunda o tercera persona. ¿Queremos que sea un mensaje nuestro a la gente, de Dios hacia la gente o queremos narrar una historia? Entonces nos preguntábamos: ¿En qué estilo musical irá? ¿Queremos que sea rápida o lenta?

Siempre establecíamos eso antes de comenzar a componer. Claro, sabiendo que podíamos cambiar cosas durante el proceso. Me acuerdo que hubo una canción que escribimos en balada, muy suave, con piano, y uno de los productores dijo que se oiría bien en flamenco. No había nada escrito en piedra, pero si no definís eso escribís a lo loco. Siempre es bueno establecer una forma pero sin atarse a ella. Estos compositores me impresionaron por lo flexibles que eran.

freddie 4Mientras estuvieron involucrados en este proceso, ¿nunca les pasó que se reunieron a componer y no les salía nada? ¿Cómo manejaban eso?

Freddie: Sí, a veces no pasaba nada o hacíamos cosas horribles (se ríe) y entonces decíamos: “Vámonos y seguimos mañana”. Me encantó que ellos se daban cuenta de que había días que no teníamos jugos creativos. ¡Eso estaba bien! Porque hay veces que estás cansado. Para reunirte a componer es importantísimo estar concentrado y estar descansado. Algo que me gustó también es que todos apagábamos nuestro celular, no uno solo, ¡todos! No había distracciones. Nos concentrábamos…

Hasta haberte alimentado bien es importante…

Freddie: Hasta haber comido bien, estar sin preocupaciones, sin distracciones. Todo es importante para componer. Y sí, habían días que decíamos: “Vamos a comer…” O: “¡Vamos a jugar billar!” (se ríe).

Aprendí esto: cuando de componer se trata no hay que forzar nada. Si tenés que forzar una canción para escribirla eso no sirve. No es bueno forzarlo. Siempre tratábamos de estar tranquilos. Decíamos: “Vamos a estar tranquilos y si no sale nada regresamos mañana”. No escribíamos por necesidad, sino por placer.

¿Qué pensarías de alguien que diga: “Pero todo eso que Freddie está describiendo no es muy espiritual. Cuando componían no estaban orando ni buscando estar en comunión con Dios”? ¿Qué piensas de quienes creen que solo así se puede componer y no basado en metas y horarios establecidos?

Freddie: Lo que te voy a decir lo aprendí de mi papá. Cuando el pastor tiene que escribir el mensaje que va a predicar puede arrodillarse y orar: “Señor, ¡inspiráme!”. O establecer un horario durante el día para prepararlo y decir: “Señor, inspiráme durante estas horas”. La inspiración está dentro tuyo. No tenés que estar arrodillado para componer, sino tener un clamor permanente que diga: “¡Dios dame tu inspiración!”.

Ahora bien, además de la oración hay otras cosas que él usa para inspirarte en distintos momentos. Puedes estar manejando y crear una canción. Fíjate, no estás orando mientras manejas pero Dios usa tu cerebro para inspirarte. Por ejemplo, a veces nos reuníamos tres para componer y decíamos: “Tenemos que escribir algo…” Y allí estábamos tres mentes que amábamos a Dios. Yo no compuse con gente que no amaba al Señor porque ese es otro estilo, pero estos compositores eran cristianos. Nos juntábamos y al terminar decíamos: “¡Esto es de Dios!” porque componíamos algo bello. La inspiración está en nuestras mentes y el Señor la puede activar en cualquier momento para escribir. Incluso no importa el lugar, ves a alguien, ves una noticia o Dios te puede despertar a las tres de la mañana y darte una palabra.

Me acuerdo una que escribimos el 11 de Septiembre, cuando fueron los atentados en Nueva York. El proceso de componer por seis meses fue durante esa época. Ese día estaba desayunando en el hotel viendo las noticias y tuvimos que cancelar todas las reuniones de esos días, pero hubo un compositor con quien sí me reuní y compusimos una canción que se llama: “La paz prevalecerá”.  La canción no se incluyó en el disco pero a mi me gustó un montón. ¿Ves? Hay muchas formas de inspirarse para componer.

¿Cómo fue el proceso de reunir al equipo que escogería las diez canciones de entre las cien que habían compuesto?

Freddie: Fueron varios días. Éramos como diez ó doce personas entre productores, personas del sello, mi manager, etc. Hubo mucha tensión. Cuando los pusimos a escuchar los demos algunos opinaron sobre las letras y otros sobre los ritmos.

Nos pasó algo curioso con una canción que todos votaron que no, ¡hasta yo dije que no!, pero un productor dijo que sí, que iba a pegar. La metimos al disco y aunque no lo creas llegó a número dos en los Billboard americanos…

¿Qué canción fue?

Freddie: En español la llamamos: “Señor, mi Señor” porque “Unconditional” lo tradujimos un tiempo después al español bajo el nombre: “Canción de mi corazón”.

Bueno, el punto es que en inglés pegó número dos. En la música cristiana eso fue algo inesperado porque yo recién estaba entrando al mercado americano…

freddie 5Si todos dijeron que no menos él, ¿por qué la incluyeron en el disco? ¿Cómo fue exactamente el proceso de votación?

Freddie: Porque era el productor más importante, tenía mucha influencia. Los dos productores eran importantes, pero él era quien tenía más peso. Creo que porque cobraba más (se ríe). Él estaba tan convencido pero tan convencido que hizo que todos la aprobaran. En lo personal no me gustaba la canción…

¿Tú la escribiste o era de alguien?

Freddie: No era mía, era de alguien. Pero ese es un buen consejo: cuando escribás una canción y hagás un demo no significa que así va a quedar la canción. El producto final puede ser algo distinto. Eso fue lo que sucedió con esa canción…

El productor tuvo visión para la canción…

Freddie: Sí, porque vio algo que no podíamos ver nosotros.

Lo que nos sorprendió también fue que una canción que todos dijimos que sí, que por cierto compusimos en cuestión de veinte minutos, se llama: “Instead of me” (“En mi lugar”). Cuando vimos que salió rapidísimo dijimos: “¡Esta va a ser el bombazo!” Ese fue el primer sencillo que lanzamos en inglés y no fue. No pasó nada aunque todos dijimos que sí. Pero la que todos dijimos que no, “Señor, mi Señor” (oír en el player), fue el bombazo.

Eso es lo interesante de la composición. Vos podés crear algo y como vos la recibiste creés que es la mejor canción que existe, pero eso no necesariamente significa que la va aceptar la gente. Tampoco significa que sea una mala canción, solo que hay gustos y ya.

¿Qué pasaba por tu mente durante las sesiones de selección y no aprobaban canciones que a ti sí te gustaban?

Freddie: ¡Sentía un dolor horrible!

¿No presionabas de algún modo para persuadirlos a que las incluyeran?

Freddie: Yo daba mi opinión, no me quedaba callado. Pero no presionaba porque a veces el músico es muy orgulloso, decimos: “Esto es mío y lo voy a hacer aunque la gente diga lo contrario”. El artista es así muchas veces, y está bien en algunas situaciones. Pero en mi caso yo no lo ví así. Yo decía: “Yo quiero aprender de esta gente. Ellos tienen experiencia. ¿Quién soy yo para imponerme?”

Te ayudó mucho mentalizarte de esa manera…

Freddie: Sí, por eso no me enojaba. Yo estaba allí para crecer. Uno tiene que abrir su mente para crecer y escuchar a otras personas. Si vos te cerrás en tu arte y no aceptás nada nunca vas a crecer. Debes aprender a recibir la crítica.

Después de esa experiencia yo le muestro mis canciones a la gente, les digo: “¿Qué te parece? Escuchá esta canción y decime: ¿Qué te parece?” Cuando yo hago eso crezco. Como compositor siempre aprendo si las muestro.

¿Cuántas canciones tuyas quedaron al final dentro del disco?

Freddie: De las diez canciones seis fueron mías entre compuestas sólo por mi y compuestas con otros.

Freddie, la verdad estoy impresionado por todo lo que me has relatado, jamás había escuchado algo así…

Freddie: Fíjate que aun tengo guardadas todas las canciones que no metimos al disco. Hasta tengo la lista con los nombres que les entregamos a quienes participaron de jurado. De vez en cuando saco los discos y escucho las canciones. Hay unas que son increíbles, que por cierto: aun podría usarlas si quiero.

Yo creo que todo el proceso de componer durante esos seis meses fue como participar de diez conferencias sobre composición pero en una sola experiencia. Para mí fue increíble y lo haría otra vez si tuviera la oportunidad.

Ahorita estoy escribiendo para el nuevo disco y quiero hacer lo mismo. No escribir cien pero sí muchas canciones y al final formar un comité. ¡Me encanta la idea de un comité de selección!

Continúa…

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