Conversando sobre composición con: Heriberto Hermosillo (Primera parte)

Conversando sobre composición con: Heriberto Hermosillo (Primera parte)

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Pastor de la Iglesia Semilla de Mostaza.

Una entrevista con Heriberto Hermosillo, músico profesional, cantante y compositor mexicano de amplia trayectoria. Fundador, junto con su hermano Héctor, de la agrupación Torre Fuerte, con quienes durante 10 años viajaron por todo el continente predicando el evangelio a través de la música. Entre algunas de sus grabaciones están: “A una voz”, “Altísimo Señor”, “Mi fortaleza”, “Majestad”, “Tu por mi” y “Son años”. A finales de los 90´s funda la congregación Semilla de Mostaza en la ciudad de México, la cual cuenta con varias congregaciones en México y EE.UU. Con ellos grabaron los discos: “Semilla de mostaza”, “Gracias” y “En Vivo desde Monterrey”, y más recientemente un disco como solista: “Por tu gracia”, el cual fue acompañado de su primer libro donde cuenta su testimonio y que lleva el mismo título. Una conversación en el Hotel Crowne Plaza de San Salvador a las 9 de la mañana.

Nota: Durante la entrevista se mencionan algunas canciones que podrá escuchar si se dirige al Player ubicado al final de esta entrada. Posicione el cursor sobre el título de la canción que desea oír y de inmediato se reproducirá un breve track para que conozca la canción a la que el compositor hizo referencia.

Heriberto, gracias por darme la oportunidad de entrevistarte. Como te mencioné antes, leí tu libro, ¡me pareció fascinante! Y bueno, allí relatas cómo tu mamá tuvo mucho que ver con que tú y tu hermano se involucraran en la música, porque fue así, ¿no?

Heriberto: Definitivamente, de donde viene la sangre musical es del lado de mi madre. Ahora, como toda familia tradicional de México estudiamos primaria y secundaria. Mi madre nos puso a estudiar piano desde chiquitos pero no era algo que me llamara la atención, más bien ella lo utilizaba como castigo. Si me portaba mal tenía que sentarme al piano una hora…

¡Bendito castigo!…

Heriberto: ¡Hoy lo veo así! ¡Porque aprendí! Pero en la adolescencia, como dice el dicho: “De músico, poeta y loco, todos tenemos un poco”. Entonces empezamos a tocar y mi mamá vio que teníamos aptitudes serias para la música y nos animó a entrar al Conservatorio Nacional de Música. Mi hermano terminó toda la carrera y yo hice los primeros cuatro años. Mi hermano hizo la carrera de composición, siete años y yo solamente cuatro de armonía, solfeo y conjuntos corales. Después nos dedicamos juntos a la música popular, yo tenía 18 años y mi hermano 16. Tocábamos en centros nocturnos. Es que en esa época estaba muy de moda la música en vivo, así que nos veían como animalitos raros porque éramos bien jovencitos, aun así conseguimos trabajo con facilidad. Y así comenzó nuestra carrera como músicos.

Ahora, habiendo estudiado en el Conservatorio, ¿aprendiste a componer allí o fue a solas a través de algún experimento personal?

Heriberto: Fíjate que hay una situación, a los músicos se nos da ser influenciados por muchas cosas y de repente puedes encontrarte fuera de la música que es accesible para todos los oídos. Y ese fue mi caso. Cuando fui creciendo como músico, pasé por la música clásica, luego pasé al rock, de allí al pop pero después llegué al jazz. Y me enajené tanto del jazz que me salí de las necesidades musicales del común denominador de la gente. Ya en la élite del jazz solo viven quienes son verdaderos músicos y me puse a componer cosas muy extrañas…

Te refieres a piezas instrumentales…

Heriberto: Exactamente. Entonces cuando ya vinimos al Señor y tratamos de comunicar nuestro mensaje, lo primero fue la Palabra de Dios con melodías, armonías y rítmicas bastantes complejas. Por ejemplo, solíamos tomar elementos autóctonos del país, como el “huapango”, ¡seis octavos!, y cantábamos en las iglesias el Salmo 139. ¡Esa fue la primera rola que compusimos!

¿Tú solo o tú y tu hermano?

Heriberto: Juntos…

¿Nunca la grabaron?

Heriberto: Nunca, decía (canta): “Conoces mi sentar y mi caminar, oh Señor, conoces desde lejos mi pensar, etc”. ¡Muy raro! ¡Muy raro!

O sea que tú comenzaste a componer canciones cantables hasta que fuiste cristiano, antes no…

Heriberto: Exacto. Yo no compuse nada que tuviera letra antes de conocer la Palabra de Dios.

¿Qué canciones tuyas o que compusiste con Héctor recuerdas de las primeras grabaciones de Torre Fuerte? Estoy pensando en “A una voz” y “Altísimo Señor”…

Heriberto: Varias, varias. Por ejemplo: “Altísimo Señor” (oír en el player) que es de un compositor que se llama: Rubén Sotelo, pero la música es de mi hermano y mía…

Realmente Torre Fuerte tomó muchas letras de Rubén Sotelo y las re-arreglaron, ¿no?

Heriberto: Las rehicimos totalmente. Quitamos la melodía, quitamos todo, si tú hubieras oído “Altísimo Señor” como era originalmente…

Creo que alguna vez la oí…

Heriberto: ¿La has oído? Pero de seguro ya grabada e influenciada por nosotros…

Creo que tengo una grabación de los 70´s de Rubén Sotelo a pura guitarra…

Heriberto: Wow, si tienes eso entonces tienes la versión original. Porque la primera vez que él grabó “Altísimo Señor” ya nos conocíamos. Esa primera versión era como ranchera, no tenía pies ni cabeza, pero mi hermano y yo vimos la letra y dijimos: “¡Qué brutal! ¡Esto está impresionante!” Entonces la re-arreglamos…

Y a partir de allí cada disco de Torre Fuerte tuvo por lo menos una canción de Rubén Sotelo…

Heriberto: Rubén Sotelo fue el compositor letrístico, por llamarlo así, por excelencia de la vida de Torre Fuerte. No creo que pusiéramos una, creo que pusimos tres o más letras de Rubén Sotelo en nuestras grabaciones. De hecho, a veces yo componía melodías con armonía y hasta con letra, y le decía a Rubén: “¡Ven Rubén! ¿Qué letra le pondrías a esto?” Al final quitaba mi letra y dejaba la suya.

Ese sería un tip de composición muy práctico para músicos que les cuesta encontrar la letra adecuada a sus canciones, ¿no? ¡Busquen a un letrista!

Heriberto: Aquí te va un tip que aprendí en el Conservatorio Nacional de Música y es un tip profesional tanto para quienes componen como para quienes arreglan: No te enamores de tus composiciones. No te enamores de tus arreglos, siempre ten disposición para cambiarlo todo si es necesario.

Por ejemplo, el acontecimiento musical más relevante del siglo pasado fueron los Beatles. Ellos fueron los número uno, fueron grandes compositores. Tenían entre 19 y 25 años cuando compusieron las más grandes canciones que hasta sinfónicas de los grandes países han ejecutado. Estos cuates manejaban estos tips. Ellos, para escoger una canción y ponerla en un disco, habían pasado por el escrutinio de tirar ochenta a la basura. Ellos no se enamoraban de una canción y la ponían. Ellos componían, componían, componían, componían, ¡eran enfermos de componer! Y de entre cien canciones una salía bien, ¡las otras noventa y nueve a la basura! Por cada canción que conoces de los Beatles, hay por lo menos ochenta que no conoces y que botaron.

Yo siempre noté en las grabaciones de Torre Fuerte letras impresionantes. Estoy pensando en discos como “Mi fortaleza”, “Tú por mí” y “Son años”. En esa época muy pocos componían así (y creo que aun hoy), ¿cómo lograron alcanzar ese estándar de escribir letras tan poderosas?

Heriberto: Me voy a remontar a nuestros inicios en el Señor. Cuando lo conocimos, Dios nos permitió ser discipulados en una iglesia fundamental. Cuando digo “fundamental” me refiero a que recibíamos un estudio inductivo y expositivo de la Palabra verso a verso. Yo nunca he sido discipulado temáticamente, quizá alguna vez por mudarme de domicilio y ahora veo que eso fue un error porque no entendía qué era la iglesia. Eso me llevó a estar en iglesias que enseñaban temáticamente y fue lo peor que pude hacer. Claro, no estoy hablando en contra de quienes enseñan así, pero yo ya venía de una formación verso a verso y estar en una formación temática para mí fueron años perdidos.

Exponernos al estudio inductivo y al mensaje expositivo de la Palabra nos fue dando fundamentos Cristo céntricos en nuestra vida. Al día de hoy yo puedo ver a Jesucristo en Isaías, Jeremías, Ezequiel, etc. ¡A Jesucristo bro! Jesús lo dijo muchas veces al decir que las Escrituras testificaban de él, ¿no? Entonces, de ese estudio verso a verso surgió una riqueza enorme. Y no solamente eso, la influencia espiritual de la Palabra hizo que todo lo que cantáramos y compusiéramos tuviera que ver con Jesús, con su sangre, con la cruz, ¡con él! Más que una alabanza vertical fue una alabanza testimonial al mundo…

La canción: “El tema que quiero”, del disco: “Son años”, podría ser un ejemplo de ello…

Heriberto: ¡Ah! Que dice (canta): “Que calle mi guitarra, la música se apague en mí, etc” (oír en el player). Esa es de mi hermano y mía…

Ese énfasis Cristo céntrico está reflejado en la canción…

Heriberto: Y hay otra que me gusta mucho, “Dios es amor”, que dice: “Es una cruz que se enfrenta al sol para regalarme su sombra. Es como un traje que el cielo tejió justo a la medida de mi corazón” (oír en el player).

Fíjate, Rubén, Héctor y yo pasábamos mucho tiempo componiendo juntos. El primer disco: “Altísimo Señor”, fueron letras de Rubén donde mi hermano y yo solo pusimos música. Otras veces hicimos la música y le pedimos a Rubén que les pusiera letra. Por ejemplo: “Ven a Jesús” (oír en el player), “Más que vencedor” (oír en el player), etc. En esta última la letra fue suya y mía, Rubén ya había escrito algunas cosas y yo completé algunos pensamientos.

Ahora, “Ven a Jesús” es una canción con una rítmica súper difícil, bien jazzística, ¡simcopadisísima bro!…

Jajaja…

Heriberto: Cuando mi hermano hizo la canción yo le dije: “Héctor, eso no es cantable” porque tenía una letra un tanto rara. Y le dije: “¿Por qué no se la das a Rubén a ver qué puede hacer?” A Héctor no le gustó lo que le dije, pero cuando Rubén trajo la letra que le compuso, yo dije: “¡No puede ser! ¡Qué letra!” Dice: “Amanece y ves el nuevo día, en tu cama piensas lo que harás, etc”. ¡Una canción súper evangelística!

Entonces, “Altísimo Señor”, fueron letras de Rubén que arreglamos musicalmente nosotros y en “Mi fortaleza” fue música nuestra que le pedimos a Rubén poner letra. Allí también se incorporó Ronny Huffman…

Que compuso “Serenata espiritual”…

Heriberto: Sí y la letra en inglés es impresionantísima.

Recuerdo que durante le época de Torre Fuerte incursionaron en la alabanza y adoración congregacional, recuerdo dos discos: “Levántate y resplandece” y “Majestad”, ¿cómo fue la experiencia de componer ya no canciones evangelisticas, sino congregacionales?

Heriberto: Yo te voy a decir algo. Ahora a mis 52 años y después de recorrer este camino 28 años, creo que puedo hacer un buen análisis del asunto. Te voy a ser muy honesto y lo puedes poner abiertamente en donde quieras. En aquel entonces nosotros no conocíamos lo que era el cuerpo de Cristo. Conocíamos a Jesús, su sangre, la adopción, nuestra nueva identidad en él, pero no conocíamos un elemento súper importante que es: El cuerpo de Cristo. El cuerpo es donde se desarrolla la vida cristiana. Yo le llamo “El útero”.

Fíjate, la vida depende de tres elementos, el esperma y el óvulo, pero si tú los juntas y los pones en un tubo de ensayo un niño no va a crecer allí. Indefectiblemente tienes que ponerlo en un útero porque este tiene los elementos para que la vida humana se desarrolle. Pues de la misma manera el óvulo (el poder del Espíritu Santo) y el esperma (la Palabra de Dios) necesitan del útero para crecer. Ese es el cuerpo de Cristo, sin él no hay vida, no hay crecimiento ni desarrollo espiritual.

El asunto es que en esa época que produjimos esos discos no conocíamos eso. Nosotros simplemente hacíamos música de la experiencia de salvación, y sin conocer el cuerpo de Cristo quisimos hacer música de alabanza y adoración por dos razones. ¡Y te las voy a decir brother! No voy a hablar por mi hermano, no voy a hablar por Álvaro, ¡voy a hablar por mí! Nuestro enfoque era imitar a Marcos Witt, no solamente en su estilo sino también en su éxito. ¡Definitivamente brother! Tengo que decirlo con pena, me da vergüenza decirlo pero esa es la verdad y por eso no funcionó.

Nosotros no estábamos llamados a eso, lo que era genuino en nuestras vidas era nuestra experiencia de salvación, no nuestra comunión con el cuerpo de Cristo. Nosotros tratamos de hacer música para el cuerpo de Cristo sin saber de lo que hablábamos. Nos pasó lo de la samaritana, ella hablaba lo que no conocía y por eso nuestra música no trascendió. Desde mi perspectiva, ¡desde mi perspectiva!, nuestra música era de una calidad musical igual o mejor que la de Marcos Witt, pero la esencia no. Marcos vivía en la iglesia, su tema era la iglesia.

Yo recuerdo que un día Marcos y nosotros fuimos a tocar a España, en Madrid y en Aranjuez. ¡Al aire libre brother! Marcos no tuvo el mínimo éxito. De hecho casi lo jitomatean brother, porque allí no estaba la iglesia y él tocó toda la música que maneja en una iglesia en una plaza pública y eso no impactó brother. ¡Menos en España! Había unos 40 ó 50 cristianos pero la gente alrededor seguía sentada tomando café. ¡Ah! Pero pasó Torre Fuerte y a pesar de que nuestras letras son muy claras sobre Jesús, la gente comenzó a acercarse por nuestra forma musical. Abrimos la jaula de la batería y soltamos el monstruo de adentro y todo mundo dijo: “¡¡¡Qué es estooo!!!”…

Jajaja…

Heriberto: ¡El Circo du Solei brother! (se ríe)…

Jajaja…

Heriberto: Entonces, hay música para cada cosa y como nosotros quisimos meternos en un ámbito que no entendíamos, por eso no funcionó.

Continúa…

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2 Comentarios

  1. Emanuel Gutiérrez

    Wow! Qué sinceridades q humildad… y es verdad; como músico, me encantaron los discos q sacaron de alabanza, pero en efecto la mayoría de las canciones no eran útiles congregacionalmente. Aún así hay un antes y después de Torre Fuerte en la música Cristiana en español. Bendiciones!

  2. Wow. Estoy en shock. Tremenda entrevista, Noel. Publica pronto el resto, hermano.
    Algo que siempre he querido preguntarles es sobre las influencias de DC Talk en su música (Específicamente en «Son Años»). No se si es coincidencial.

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