Conversando sobre composición con: Jacobo Ramos (Segunda parte)

Conversando sobre composición con: Jacobo Ramos (Segunda parte)

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Compositor de “Si acaso se me olvida”.

Una entrevista a Jacobo Ramos, músico, cantante, compositor, escritor, productor y pastor puertorriqueño. Ha grabado los discos: “Aire”, “Bueno” y “Dile al corazón que camine” con los cuales ha tenido nominaciones al Grammy Latino, los Dove Awards y los Premios Arpa. Compuso la mayoría de canciones del disco: “Eres tú” de la serie “Adoración viva” de Danilo Montero y la canción “Tu gracia es suficiente” que Danilo incluyó en su más reciente grabación “La carta perfecta”. Jacobo ha escrito los libros: “A pesar de la lluvia” y “Si acaso se me olvida” con editorial Casa Creación. Actualmente es pastor de adoración en el Ministerio Catacumba 5 en Mayagüez, Puerto Rico, y proximamente está por lanzar su nueva producción “Días extraordinarios”. Su esposa se llama: Raquel y sus hijas: Hosanna y Paloma Mía. Una conversación a las 4:00 p.m. vía Skype.

Nota: Durante la entrevista se mencionan algunas canciones que podrá escuchar si se dirige al Player ubicado al final de esta entrada. Posicione el cursor sobre el título de la canción que desea oír y de inmediato se reproducirá un breve track para que conozca la canción a la que el compositor hizo referencia.

Jacobo, decías que había características que toda buena canción debía tener, ¿cuáles son?

Jacobo: Para comenzar toda canción debe ser memorable, que tenga algo que la gente no olvide. En inglés le llaman: “Hook”…

Gancho…

Jacobo: Exacto, un gancho. El gancho puede ser melódico, rítmico o armónico. Yo he procurado que mis canciones tengan eso para que sean memorables. Hay veces que la canción no tendrá un gancho al crearse, pero sí al arreglarse. Para eso un arreglista podría ayudarte. Todo es un proceso, tienes que preguntarte: “¿en qué momento de la canción la gente va a recordar mi canción? ¿Qué tiene esta canción que la va a distinguir de otras?” Una canción debe tener algo tan familiar que parezca que ya la has escuchado y tan distinto que te dé la certeza que es diferente.

Una canción no debe dejar la sensación de “¡Oh, yo no quiero escucharla otra vez!” Debe ser algo tan simple que le guste a la gente y tan distinto que la próxima vez que la gente la escuche digan: “¡Esta es la canción que andaba buscando escuchar!” Tú lo notas cuando hablas con la gente, te dicen: “¿Cómo es esa canción que habla de la lluvia?” O una canción de Daniel Calveti: “¿Cómo es esa canción que habla de la niña?” Eso ya la distingue. No importa que la canción sea muy sencilla, por ejemplo, Daniel al escribir esa canción aborda el tema de la protección de Dios como nadie lo había hecho.

Uno tiene que buscar mantenerse dentro de lo sencillo para que la gente lo pueda digerir, pero a la vez dentro de lo diferente para que destaque de entre otras canciones.

Interesante…

Jacobo: Una canción que tenga un gancho rítmico es: “Tu pueblo dice: gracias”, que dice (canta): “Tu pueblo dice gracias”, y al decir “gracias” es una palabra que la gente puede recordar y a la vez tiene una pausa rítmica (oír en el player). Tú no tienes que recordar toda la canción pero sí algo de la canción para que sea memorable.

El gancho melódico, por ejemplo, en la canción “Tu misericordia” está donde dice (canta): “Tu misericordia…” (oír en el player). El hecho de que la canción suba melódicamente allí le añade algo que se llama: tensión. Y toda buena canción debe tener un momento de tensión. La tensión es el momento en que la canción te hace pensar a ti. Tú lo encuentras en muchas canciones (canta): “Cristo puede mover montes…” donde la tensión está en la sílaba “Cris…” Allí está la tensión y a la vez hay un gancho rítmico.

Un gancho armónico podría ser algo que se repite durante la canción, usualmente se usa en los arreglos. Ahora, algo importante al componer es saber para quién estás escribiendo. Cuando uno compone trata de dar un mensaje en tres minutos y medio, pero debes saber a quién le vas a dar el mensaje para hacerlo entendible. Mi manera de escribir es dejar que las canciones respiren un poquito y así dejar que las personas piensen. Principalmente si es una balada. Por ejemplo (canta): “Quién soy yo para que me visites y te acuerdes de mi Señor Jesús…” Cuando cantas eso te estoy dejando pensar. Ese espacio lo dejo a propósito para que la gente piense…

Entre palabra y palabra, y entre verso yo verso…

Jacobo: Claro, por ejemplo (canta): “Si acaso se me olvida, si acaso se me escapa…” Antes yo cometía el error de meter demasiada letra. En esta pude haber puesto (canta) “Si acaso se me olvida Señor, si acaso se me escapa… ” Mucha letra provoca que la gente no recuerde la canción, entonces comencé a corregir eso. En mi caso yo quiero que mis canciones se canten, quiero que sean memorables, lo suficientemente sencillas a modo que un niño o adulto la cante, pero también quiero que sean profundas y te pongan a reflexionar. Y esta combinación no siempre es fácil.

Dime algo, ¿qué disco fue primero: “Aire” o “Eres tú (adoración viva)” de Danilo Montero?

Jacobo: Aire” fue primero.

¿Cuánto tiempo antes?

Jacobo: Dos años…

A esa altura ya tenías un buen banco de canciones para decidir grabar por primera vez, ¿no?

Jacobo: Yo grabé en el 2004, pero como te conté antes, yo permanecí practicando el piano mientras estudiaba. Resulta que un día quien dirigía la alabanza en la iglesia se fue a estudiar a México. Fue allí que me dijeron que yo sería uno de los que dirigiría además de una señorita más, pero yo les dije: “¡pero yo nunca he dirigido alabanza!”…

Además solo componías, no cantabas…

Jacobo: Yo no cantaba y ni tenía idea de que iba a cantar. Mira, sí, sí había cantado una canción mía como punto especial en una reunión y esa experiencia para mi fue horrible aunque la gente me dijo que le gustó. Como ellos vieron que canté en esa ocasión creyeron que yo sabía dirigir la alabanza, ¡por haber cantado una vez! (se ríe)…

Jajaja…

Jacobo: Yo acepté dirigir pero en un solo culto, pero algo pasó y la señorita no dirigió y esto de una vez se convirtió en 15 años de dirigir la alabanza hasta hoy.

Lo que quería contarte es que yo seguí escribiendo canciones. Yo las componía y las compartía con la congregación y así veía cuáles funcionaban y cuáles no. Cuando no funcionaban no tomaba eso como algo personal. Yo creo que algo que pasa con muchos compositores es que toman sus canciones como si fueran intocables, pero yo decidí que mis canciones fueran cantables y si la segunda vez que las repetía la gente no cantaba yo me iba a mi casa a preguntarme: “¿qué puedo hacer para que la gente la cante?” Había canciones que se cantaban una o dos veces y allí se acabó.

Después de eso pasó que como ya estaba dirigiendo y cantando mis canciones, pues la gente me comenzó a invitar a sus iglesias y yo andaba por todo Puerto Rico ministrando sin tener disco. Así que en el 2003 comenzamos a producir “Aire”, yo ya tenía “Tu misericordia”, “Tu pueblo dice: gracias” y es cómico porque no existía “A pesar de la lluvia”.

A pesar de la lluvia la escribí a un mes de entrar a grabar por una situación difícil que sucedió mientras producíamos el disco. Te cuento la historia. Yo estaba bien triste porque tuve que tomar decisiones sobre la producción musical que a pesar de que sentía que estaba obedeciendo a Dios, las cosas se complicaron. Sinceramente yo pensé que si lo obedecía todo saldría bien, pero hubo gente que se molestó, se desilusionaron conmigo y quedaron heridas. Es decir, ¡el proyecto se complicó!

Esa noche yo tuve que predicar en mi iglesia, fue un culto de semana. Fue un momento tan triste pero a pesar de eso yo prediqué la Palabra y la gente quedó bendecida. Yo recuerdo que me fui a mi auto e iba orando de regreso a casa: “Señor, ¿dónde está mi palabra?” Al llegar me senté al piano a conversar con Dios. Esa conversación se convirtió en una oración y en esa oración escuché a Dios decirme: “si yo te he traído hasta aquí no es para volver atrás”. Así que me senté al piano y dije (canta): “si hasta aquí nos trajo Dios sé que no nos dejará, si hasta aquí nos ayudó hoy su mano nos guiará”. Yo tenía una libreta y anoté todo eso. Yo seguí allí adorando al Señor hasta que apareció la frase (canta):“a pesar de la lluvia y la tempestad, a pesar de la duda y necesidad, si hasta aquí nos trajo Dios sé que no nos dejará. Si hasta aquí nos ayudó hoy su mano nos guiará, sé que no nos dejará. Mi confianza puesta está en los brazos de mi Padre celestial” (oír en el player).

Esa noche lloré, pero me fui a dormir tranquilo porque Dios me había dado una palabra. Al otro día me desperté y traté de cantarla. Pero noté que había que cambiarle algunas cosas y trabajarla. Así comencé a cambiarle algunas frases. Cuando tuvo sentido se la mostré a mi esposa simplemente dijo: “Está buena” y como tú sabes, cuando uno compone uno piensa que todos van a decir “¡Wow! ¡Qué cosa más extraordinaria!!!” (se ríe)…

Jajaja…

Jacobo: Creo que esa es una de las cosas complicadas de los compositores…

Uno cree que todos se van a emocionar como uno está emocionado…

Jacobo: ¡Exacto!. Uno piensa que la gente dirá: “¡Wow! ¡¡¡Esta es la mejor canción de la vida!!! ¡¡¡Cómo pudimos existir sin esta canción tuyaaa!!!” (se ríe)…

Jajaja… por lo menos tu esposa la aprobó…

Jacobo: Luego se dio la oportunidad de cantarla en un lugar y la gente respondió. Hasta vi gente llorando y dije: “¡Aquí hay algo!” A esta altura noté que yo había desarrollado una capacidad para poder distinguir qué cosas eran fáciles de recibir por las personas. Así que cuando me sentía triste tomaba la guitarra, derramaba mi corazón y en lugar de hacer una canción de tristeza la convertía en una canción de exaltación.

Yo trato en mis composiciones de hablarle directamente a Dios. Como yo quiero que mis canciones se canten yo no digo: “su misericordia”, sino: “tu misericordia”. Yo trato de personalizar el proceso de la canción. Pongo: “si acaso se me olvida, si acaso se me escapa” y todo eso es por procesos que uno pasa.

Te cuento cómo escribí “Tu misericordia”. La escribí antes de “A pesar de la lluvia”. Resulta que un día venía conduciendo el auto y pues como por mucho tiempo yo viví solo, desde los 16 años, imagínate. De repente vi por el retrovisor a mi hija menor y a mi esposa. Cuando yo vi eso dije: “¡Wow! Yo ya no estoy solo. Nunca más podré decir que estoy solo”. De allí la frase que me vino fue: “¿cómo fue Señor que te acordaste de mí? ¿Por qué hiciste esto? ¿Por qué me diste más de lo que merecía?” Por eso puse en la letra: “¿quién soy yo para que me visites y te acuerdes de mi?” Allí comencé a cantar (canta): “tu misericordia…” y repetía solamente eso (canta): “tu misericordia…” hasta que dije (canta): “tu misericordia… puso en mí una canción”.

Al llegar a casa le dije a mi esposa: “mi amor, tengo una canción, así que bajemos a la niña rápido”. La bajamos y al entrar tomé la guitarra y comencé a cantar (canta): “tu misericordia es mejor que la vida, tu misericordia tatatá, tatatá”. Luego abrí la Biblia y pensé: “¿qué dice la biblia sobre la misericordia de Dios?” y encontré que dice: “vivifica al caído”. Así comencé a poner frases sobre qué hace la misericordia de Dios en nuestra vida: Vivifica al caído, pone una nueva canción y encontré el verso que dice que la misericordia es corona, y entonces puse: “me alcanzó y mi vida coronó”. Es decir, a veces yo hago eso, pongo todas las frases en una libreta, esas frases que me gustan sobre un tema y luego filtro las que podrían ir en la canción.

Fue de esas canciones que Danilo tomó para “Eres tú (Adoración viva)”, ¿no?

Jacobo: Danilo decidió grabar ese disco cuando vino una vez a Puerto Rico. Resulta que su pastor, que es mi pastor también, y él decidieron tener un retiro en su casa. Cuando lo hicieron mi pastor me llamó y me dijo: “¿tú podrías venir al retiro, tocar y cantar mientras nosotros buscamos el rostro de Dios?” Así que fui y tomé la guitarra. Canté todas las canciones que me sabía: “Dulce refugio”, “Exáltate”, etc. y mientras estábamos adorando canté: “Tu misericordia” (oír en el player). En ese momento Danilo me miró y me dijo: “¿de quién es esa canción?”. Le dije que era mía y luego canté: “Fuerza de vida” (oír en el player). Y cuando las estoy cantando me dice: “¡tenemos que hacer algo con esas canciones!” Al tiempo me llamó y me dijo: “Oye Jacobo, quiero hacer un proyecto con canciones de iglesia y me gustaría cantar algunas tuyas”. Allí escogió esas para el disco.

Una de mis favoritas de ese disco es “Tú eres Rey”, que está en “Adoracion viva I” y sé que también la grabaste en “Bueno”. Al día de hoy me sorprende que nunca la he oído cantar en equipos de alabanza en El Salvador. ¡Es un cancionzasa! ¿Cómo nació?

Jacobo: Tiene su historia. La canción surge cuando yo ya estaba pastoreando y dirigiendo la alabanza allá por el 2005. Yo había comenzado el grupo de alabanza con cuatro personas y poco a poco el ministerio fue creciendo. Por años yo dirigí todos, todos, todos, todos los cultos, ¡solo yo! Un día por fin pude sentarme porque ya teníamos alguien más que dirigiera además de mi…

¿Cuánto tiempo después?

Jacobo: Quizá unos 6 años después. Quizá de 1998 al 2004. Finalmente pude estar debajo de la plataforma adorando y de repente, mientras cantaba, me puse a ver a las personas que estaban en el ministerio de adoración y vi que un muchacho que su padre lo abandonó, otro que salió de las drogas, otro que salió de problemas serios de su niñez. Y poco a poco comencé a ver a cada uno y me di cuenta que la tarima estaba llena de milagros. En ese momento lo único que pude decir fue: “¡Wow! ¡Qué asombroso!” Y esa fue la primera frase de la canción: “¡Cuán asombrosas son tus obras!”…

Supongo que solo la frase sin melodía, porque la música sonaba de fondo durante la adoración…

Jacobo: Sí, solo anoté: “¡Cuán asombrosas son tus obras! ¡Nadie como tú!” Y la copié.

Sin melodía…

Jacobo: Sin melodía. Después me vino la frase: “Tú eres Rey, tú eres Rey” (oír en el player). y me gustaba como sonaba, pegajosa y que la gente la podía cantar. Así comencé a unir esas frases, las del papel y esta última.

Entre la primera idea lírica, de ver esos milagros vivos en la tarima, hasta que terminaste la canción, ¿cuánto tiempo tardaste?

Jacobo: Poco, una o dos semanas.

Es una canción impresionante y aunque por allí me enteré que fue uno de los discos de Danilo que poco se vendió, te confieso que es uno de mis favoritos…

Jacobo: Sí, tiene muchas canciones congregacionales. De hecho viajo a muchos lugares y la gente no sabe que soy yo quien las compuso…

Como la gente compra los discos pirateados nunca ven los créditos, jajaja…

Jacobo: Exacto, jajaja…

Continúa…

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