Conversando sobre composición con Jacobo Ramos (Tercera parte)

Conversando sobre composición con Jacobo Ramos (Tercera parte)

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Compositor de “Si acaso se me olvida”.

Una entrevista a Jacobo Ramos, músico, cantante, compositor, escritor, productor y pastor puertorriqueño. Ha grabado los discos: “Aire”, “Bueno” y “Dile al corazón que camine” con los cuales ha tenido nominaciones al Grammy Latino, los Dove Awards y los Premios Arpa. Compuso la mayoría de canciones del disco: «Eres tú» de la serie «Adoración viva» de Danilo Montero y la canción «Tu gracia es suficiente» que Danilo incluyó en su más reciente grabación «La carta perfecta». Jacobo ha escrito los libros: “A pesar de la lluvia” y “Si acaso se me olvida” con editorial Casa Creación. Actualmente es pastor de adoración en el Ministerio Catacumba 5 en Mayagüez, Puerto Rico, y proximamente está por lanzar su nueva producción «Días extraordinarios». Su esposa se llama: Raquel y sus hijas: Hosanna y Paloma Mía. Una conversación a las 4:00 p.m. vía Skype.

Nota: Durante la entrevista se mencionan algunas canciones que podrá escuchar si se dirige al Player ubicado al final de esta entrada. Posicione el cursor sobre el título de la canción que desea oír y de inmediato se reproducirá un breve track para que conozca la canción a la que el compositor hizo referencia.

Jacobo, si quieres hablemos de “Dile al corazón que camine”, el cual ya oí y me parece que tiene canciones extraordinarias Por cierto, me fijé que algunas no son congregacionales…

Jacobo: Es un disco más reflexivo que los anteriores. Mis primeros dos discos son de alabanza y adoración, y tiene una que otra canción de reflexión o meditación. El disco “Bueno” es un disco bien interesante. Lo produje en medio de un proceso de enfermedad que yo estaba enfrentando. Resulta que me encontraron un tumor en el oído izquierdo. Y en ese proceso yo estaba produciendo el disco y a la vez preparándome para la operación quirúrgica. Como yo no sabía si después de la operación podría seguir cantando dije: “Voy a grabarlo y si no puedo seguir cantando por tiempo por lo menos quedará el disco sonando”. Todos esos días compuse canciones. Fueron canciones automáticas. Canciones que sentía que venían del cielo.

Por ejemplo, un día salí de la oficina y vino “Los que esperan”. Iba hacia mi casa y me sentía cargado porque no tenía respuesta de Dios sobre mi oído y de lo que iba a pasar. No sabíamos si era un tumor benigno o maligno. Ya en casa tomé al guitarra y automáticamente vino (canta): “Sé que aún queda tiempo para escuchar, Sé que a mi clamor responderás y en medio de la prueba tú me levantarás porque los que esperan…” (oír en el player).

Por eso yo creo mucho en la lectura. Alguien que quiera componer de una manera profunda, sencilla pero profunda, debe entender que la clave está en la lectura de la Palabra. A mí me gusta recordarle a la gente la opinión de Dios más que mi opinión. Hace poco me preguntaron por qué usaba muchos versículos bíblicos en mis canciones y dije que lo hacía a apropósito porque me gusta que la gente se conecte con lo que Dios ya ha hablado. Por eso “Los que esperan” tiene versos bíblicos.

Yo creo que cuando uno vive en la Palabra de forma natural las letras de nuestras canciones tendrán la Palabra, ¿no te parece?

Jacobo: Claro, eso debería ser así. Debería ser parte de un fruto natural en nosotros. Hay otra canción que se llama: “Quédate”. Fue una de las peores noches que sufrí en medio de la enfermedad. Yo estaba a punto de ser operado y aun no tenía respuesta sobre el tipo de tumor. Fue uno de los momentos más bajos que atravesé, no sabía qué iba a suceder con mi esposa y con mis hijas. Dios fue tan preciso que me dijo: “Todavía queda tiempo”. Fue así que me senté al piano y dije (canta): “no te vayas por favor, haz en mi tu habitación, ya me arde el corazón y es por ti, es por ti”. Y recordé a los discípulos de Emaús y entonces puse (canta): “quédate, te pido por favor, quédate por favor. Quédate buen Pastor, quédate por favor que la noche se hace oscura, necesito de tu voz,. Quédate, quédate aquí Señor” (oír en el player). Esa noche cogí la grabadora, guardé la canción y pude dormir en paz.

Ahora, “Dile al corazón que camine” nació en una etapa diferente. Yo ya soy padre de familia, pastor y un ministro que viaja a muchos lugares. Y me estaba haciendo muchas preguntas como: ¿por qué hago lo que hago? ¿A dónde me veo en algunos años?  ¿Qué quisiera para el futuro mis hijas? ¿Cómo veo mi relación con mi esposa? Es más, he sentido que el Espíritu Santo me ha hecho muchas preguntas también. Estas preguntas generaron conversaciones muy íntimas con Dios y todo esto se dio porque fui a un viaje a República Dominicana. Al estar ministrando allí sentí la dirección de Dios de tomar un descanso ministerial. Así que al regresar a Puerto Rico decidí quedarme aquí. Lo que sucedió es que llevaba muchos días sin sentarme en el piano…

De tan ocupado que estabas…

Jacobo: Sí, ya no me sentaba al piano a conversar con Dios. No de la manera que lo hacía antes. Sí, tocaba pero para ver qué canción sacaba, así que cuando detuve mi agenda comencé a irme a caminar para conversar con Dios y al regresar me sentaba al piano. Te estoy hablando que hacía esto a eso de las 5 ó 6 de la mañana. Estando allí el Señor me preguntó: “¿por qué escribiste tu primera canción?” Yo le dije: “bueno, no era para que la gente la cantara ni siquiera para que alguien la grabara. Tú sabes que yo no conocía a nadie que grabara y tampoco era para hacer conciertos porque yo no hacía conciertos. Mi primera canción la escribí para decirte lo agradecido que estaba”.

Noel, eso fue tan profundo en mi corazón que ese día yo no pude parar de agradecerle a Dios en el piano. De allí surgieron conversaciones con Dios al estilo de “Cristo te amo” (canta): “Muéstrame tu rostro que te quiero ver, muestra tu mirada al amanecer, muéstrame tus pasos yo te seguiré…” (oír en el player). Así nacieron, hablándole al Señor de forma muy íntima. Por eso, al terminar el disco pensé que sería, no para cantar, aunque hay canciones para cantar, sino un disco para escuchar. Mi intención con este proyecto es que la gente escuche, que se haga las mismas preguntas que yo me estuve haciendo. Obvio que el Espíritu les hará las preguntas que ellos necesitan hacerse.

Por cierto, de momentos así nacieron canciones como “Qué pasaría” (oír en el player) o “Luces de la ciudad” (oír en el player). Esta última nació al ver un incidente trágico en mi país, donde un policía le quitó la vida a un ciudadano y eso salió en todas las noticias. Yo estaba desayunando mientras veía la televisión y al ver el video no pude parar de llorar. Lo que Dios puso en mi corazón fue: “¡Se apagaron las luces de la ciudad!” Es decir, la gente que supuestamente nos debe guiar y proteger ahora se tornó contra de nosotros. En ese momento me senté al piano, comencé a conversar con Dios y surgió la canción.

Me mata de la curiosidad saber cómo escribiste “Si acaso se me olvida”, que es pequeña, cortita, ¡pero contundente!…

Jacobo: Mira, hay canciones que uno escribe y hay canciones que uno le presta el oído a Dios. Esta es una de ellas. La gente siempre me dice: “¿cómo la escribiste? Te puedo contar la historia pero no puedo adjudicarme la canción. Esta canción es mucho más de lo que yo pude aportarle. Resulta que un día estábamos desayunando en casa y una de mis hijas me preguntó: “¡oye papá! ¿Por qué los padres se divorcian?” Y yo me quedé con cara de “¡wow! ¿Cómo se contesta eso a una niña de 8 años?…

Jajaja…

Jacobo: Mientras pensaba qué responderle ella que me miraba con ojos de “¡por favor! ¡Contéstame!” Así que le dije: “los padres se divorcian porque se les olvida…” Y mi hija me preguntó: “¿qué es lo que se les olvida?” Y yo: “Pues se les olvida cómo fue que comenzó todo. Se les olvida cómo era la amistad que tenían antes de ser novios y de ser esposos. Se les olvida que hicieron un pacto delante de Dios, se les olvida que ese mismo Dios tenía el poder de restaurarlos, etc.” Y mientras yo respondía mis dos hijas se me quedaron mirando impresionadas por mi respuesta. En ese momento yo pensé: “¡¡¡He cumplido mi misión de vida al responder esta pregunta!!!” (se ríe)…

Jajaja…

Jacobo: Pero mi hija me volvió a preguntar: “¿y qué pasaría si a ti se te olvida?” Y yo pensé: “¿olvidárseme a mí?” Me impresionó que me preguntara eso porque yo no esperaba que lo hiciera. Al terminar de desayunar la pregunta me quedó clavada en la mente. La recordé una y otra vez durante el día. Pensaba: “¿y si se me olvida?… ¿y si se me olvida?… ¿y si se me olvida?” hasta que finalmente unas noches después el Señor me habló y me dijo: “Jacobo, la gente no solo se divorcia de su pareja, hay muchos que se divorcian de mi Palabra, de mi propósito, se divorcian de mi Espíritu, de mi presencia, de mi llamado para ellos”.

Yo te dije antes que por esos días yo estaba teniendo conversaciones muy profundas con Dios sobre muchos temas, principalmente sobre por qué hago lo que hago. También te conté que luego de ese viaje a República Dominicana el Señor me dijo que detuviera todo. Por eso, esa noche que meditaba sentí que el Señor me volvió a preguntar: “Jacobo, ¿por qué haces lo que haces?” Fue entonces que le respondí. “Señor, si alguna vez se me olvida, si se me escapa llévame al lugar donde todo comienza”. Y el Señor me dijo: “Es mi cruz. Es allí donde nace todo y donde muere todo”.

Esa noche tomé la guitarra que está a la par de mi cama, que es una que mi esposa me regaló cuando éramos novios y que es con la que aun compongo. Tomé la guitarra y literalmente comencé a cantar (canta): “Si acaso se me olvida, si acaso se me escapa…” era lo único que decía y comencé a llorar. Y repetía (canta): “Si acaso se me olvida, si acaso se me escapa… llévame a la cruz, llévame a la cruz”. En ese momento desperté a mi esposa y le dije: “¡oye mi amor! ¡Escucha esto!” Y mi esposa solo me miró…

Jajaja…

Jacobo: Yo esperaba que me dijera: “¡¡¡Cómo es posible que hayamos existido sin esta canción Jacobo!!!”…

Jajaja…

Jacobo: Pero solo me dijo: “Está bonita mi amor, está bonita”…

Jajaja…

Jacobo: Y yo: “¡no puede ser!” (se ríe). Pero allí me quedé conversando con Dios y algo se transformó en mi interior. Me la pasé llorando mucho. Finalmente nació la canción: “Si acaso se me olvida” (oír en el player).

Jacobo, ya tenemos que ir terminando la entrevista, dime, para quienes componen o están aprendiendo a componer, ¿cuál sería tu consejo para quienes venimos detrás de ustedes en este camino?

Jacobo: Bueno, en primer lugar, yo más que nada los animaría a componer. Una canción logra mucho más que mil palabras. Una canción no solo toca tu mente, también toca el alma y el espíritu. Una canción puede hacerte recordar un momento que cambió tu vida para siempre, te puede hacer el mirar tu pasado, presente y futuro con una perspectiva completamente diferente. Yo animaría a la gente a seguir escribiendo.

Quienes piensen que no tienen mucho que ofrecer, les digo que probablemente ante tus primeras canciones la gente no dirá: “¡Wow! ¡¡¡Esta es la canción que necesitábamos en el mundo!!!” Si tu primera canción no funciona, ¡sigue escribiendo!

Segundo, ama el lugar secreto. Las mejores canciones no nacen ante las multitudes. Nacen de experiencias solitarias con el Señor. Estoy seguro que David escribió gran parte de los salmos cuidando las ovejas de su padre y dentro de las cuevas del desierto mientras huía de Saúl. Yo he aprendido a transformar el dolor en propósito y en canciones de bendición. Así que yo animaría a la gente a que en lugar de quejarse por lo que sucede a su alrededor, siéntense y conviertan su dolor en una canción.

Un amigo compositor me dijo una vez que no entendía por qué pasaba tanta soledad y por qué Dios permitía que se sintiera tan solo. Y yo le dije: “No maldigas tu soledad porque allí Dios te puede regalar las mejores canciones que jamás hallas escuchado. La soledad es la excusa de Dios para decirte: ´yo quiero llegar a ti y escucharte´”.

Lo último que les diría es que lean mucho. Lean libros, incluso lean las canciones de otros. No solo las escuchen. Fíjate, por mucho tiempo yo sacaba las portadas de los discos y claro, me gusta la música digital, pero a mí me gustaba abrir las portadas, ver quién estaba y quién no estaba, pero sobre todo me gustaba oír la música y leer las canciones a la vez. Cuando yo hacía eso me preguntaba: “¿por qué habrán escrito esto? ¿Por qué habrán hecho esa pausa aquí?” Yo estudiaba la composición de otros. Con una actitud de aprender. Les recomendaría que hicieran lo mismo.

Noel Navas.

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2 Comentarios

  1. Edwin José Abarca Jovel

    Q bendicion que exista este sitio web que mas que eso es un gran ministerio. Ya que a personas que nosotros admiramos y escuchamos a traves de sus canciones podemos conocerlos y saber de su experiencia. Gracias Noel!

  2. Que buena entrevista Noel.!! Wao.!!
    Inspiradora y reveladora.

    Aun no conozco las canciones de Jacobo, voy a buscar. La unica que conozco y que ha sido una de las que mas me ha marcado es «Tu Misericordia».

    Cada vez me gusta mas tu blog mi hermano. Dios te bendiga.

    Un abrazo cordial desde Panama

    http://www.facebook.com/eflorezpty
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