Conversando sobre composición con: Jaz Jacob (Primera parte)

Conversando sobre composición con: Jaz Jacob (Primera parte)

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Compositora de “Perfume a tus pies”.

Una entrevista a Jaz Jacob, compositora y líder de alabanza. Conocida en toda Latinoamérica a causa del video donde interpretó la canción “Perfume a tus pies” junto a la agrupación  “En espíritu y verdad”, Jaz nació y creció en España donde trabajó como líder de adolescentes en la iglesia Amistad Cristiana de Madrid y fue responsable del movimiento “Oración 24/7” liderado por Pete Greig. Su faceta de predicadora la ha llevado a Francia, EE.UU., Cuba, Guatemala, Birmania, Nepal y Vietnam. Estudió en Bethel School of Supernatural Ministry y hace pocos meses lanzó su primer disco titulado: “Perfume a tus pies”. Una conversación a las 3:00 p.m. vía Skype.

Nota: Durante la entrevista se mencionan algunas canciones que podrá escuchar si se dirige al Player ubicado al final de esta entrada. Posicione el cursor sobre el título de la canción que desea oír y de inmediato se reproducirá un breve track para que conozca la canción a la que el compositor hizo referencia.

¡Hola Jaz!

Jaz: Hola Noel.

¿Cómo estás?

Jaz: Muy bien, ¿tú qué tal estás?

Muy bien, ¿me escuchas bien o hay interferencia?

Jaz: Sí, por ahora todo bien, sí te escucho.

¡Ok! ¡Qué gusto conocerte!

Jaz: Gracias, igualmente.

Hace unos meses conocí a Mauricio Reyes, que hizo el disco “Preciosa sangre”, donde hay canciones de ambos con el objetivo de recaudar fondos para proyectos misioneros en Turquía. Hablando con él me animó a que te entrevistara. ¡Y aquí estoy! ¿Te parece si comenzamos?

Jaz: Sí, sí, como no.

Antes que todo, ¿de dónde viene tu nombre? 

Jaz: Viene de Jazmín, pero no me gusta el nombre: Jazmín, entonces siempre le digo a todo el mundo que me llamo: Jaz.

¡Ah! ¡Te llamas Jazmín!

Jaz: Jajaja.

Yo pensé que tus papás eran aficionados a ese género musical, pero ya vi que no…

Jaz: No, no.

Antes de Mauricio supe de ti a través del video de Youtube donde cantas “Perfume a tus pies” y que tiene millones de vistas. ¿Cómo se dio la oportunidad de que participaras en esa grabación de “En espíritu y verdad”?

Jaz: Tengo una amistad desde hace años con el grupo “En espíritu y verdad”, una amistad mucho antes de que yo escribiera esa canción y mucho antes de que ellos fueran “En espíritu y verdad”. Simplemente éramos amigos, de hecho pasé varios veranos con ellos antes que todo esto se diera. Es más, los pastores del grupo “En espíritu y verdad” son como papás espirituales míos.

Resulta que en un viaje que ellos hicieron a España escucharon la canción en un lugar y me dijeron: “Ven al evento que tenemos en verano” y al llegar me dijeron que cantara la canción y el resto es historia. Se grabó y Dios ha soplado sobre eso.

¿Cómo reaccionó la gente? Me imagino que te han escrito, te lo digo porque no sé si has leído los comentarios abajo del video, dicen cosas muy especiales…

Jaz: He recibido miles de emails, miles y la mayoría son iguales. Dicen: “¡Oye! ¡Qué bendición! ¡Esta canción ha cambiado mi vida! ¡Me ha bendecido a  mí y a mí familia!” La mayoría de testimonios se parecen y luego otros me cuentan algunas historias que te dejan asombrada, de lo grande que es Dios, de gente que dio su vida a Cristo a través de la canción. O gente que la escuchó en la cárcel, en un centro de rehabilitación, gente que encontró la canción en YouTube quién sabe cómo, y que les marcó un antes y un después en sus vidas

A veces tenemos canciones que las escuchamos y nos recuerdan algo, por eso sé que Dios ha usado “Perfume a sus pies” (oír en el player) de esa forma y se ha convertido en una canción lema para cierta etapa de la vida de las personas. Y como siempre, cuando Dios nos usa, nos asombra. Nunca imaginé que todo esto iba a pasar.

¿Cómo escribiste “Perfume a tus pies”? ¿Cuál es la historia detrás de la canción?

Jaz: Salió después de un circunstancia difícil. Estaba en un tiempo de alabanza con Dios y yo nunca había escrito una canción, mucho menos pensé en componer algo que se vendiera o que rimara una palabra con otra. No, simplemente salió de un tiempo de intimidad y Dios sopló sobre ella.

¿Se puede saber qué circunstancia fue la que te llevó a esa búsqueda de Dios?

Jaz: Fue un tiempo familiar muy difícil, la verdad no me quiero meter en mucho detalle por respeto a mi familia. Pero fue un tiempo difícil, de esas situaciones donde dices: “¡No sé cómo voy a salir viva de esta!” Así que ese sentimiento de estar en medio de una tormenta, pensando que me ahogo, de agarrar un poquito de aire y llevar mucho tiempo así, pues al ver que al final todo estaba bien, y no solo que estaba bien sino más enamorada de Dios, eso me hizo pensar que valió la pena a travesar todo eso.

No sé si entendí bien, pero dime: ¿“Perfume a tus pies” fue la primera canción que compusiste?

Jaz: Sí, pero no era mi deseo componer. Ni siquiera mi pasión era ser una líder de alabanza. La verdad hasta el día de hoy esa no es mi pasión. Me gusta poder llevar a las personas a la presencia de Dios, pero no necesariamente ser líder de alabanza. Me encanta discipular gente, orar por los enfermos, etc. Un tiempo fui líder de adolescentes y hasta hoy sigo creyendo que fue el mejor trabajo de mi vida. Entonces, había muchas cosas que me gustaba hacer, pero mi pasión no era ser músico. Claro, me gusta la música, de hecho soy violinista. A través del violín aprendí a tocar el piano. Yo tocaba durante mis tiempos con Dios y en un espacio que tuve me senté a tocar, a cantar y a alabar. En un momento de esos salió la canción. Había escrito algunas melodías antes, pero más como alabanzas espontáneas, nada más, esas que nacen cuando estás alabando sin pensar en escribir una canción. La verdad nunca había hecho eso.

¿Hace cuánto la compusiste? ¿Desde cuándo compones?

Jaz: En el 2005, fue hace ocho años.

¿Y cuándo se grabó ese video que todos vimos?

Jaz: En el 2007, después de un evento en México llamado “Encuentro”. Pero en España ya se cantaba desde 2005, fue cuando “En Espíritu y Verdad” la dio a conocer que toda Latinoamérica la escuchó.

Después de que escribes esa primera canción, ¿cuál fue tu ritmo de composición? ¿Cada cuánto escribías o simplemente dejabas que la inspiración te asaltara como esa primera vez? 

Jaz: El problema de hacer algo en grande, de un gran acontecimiento, es que luego quieres otro, ¿no? Entonces el problema de escribir una buena canción es que luego quieres otra buena canción. Y durante los siguientes meses intenté escribir canciones, pero si yo tengo en mente escribir una canción desde mi tiempo de adoración me cuesta mantener mi hábito de adoración. Yo prefiero, y lo he dicho muchas veces, si “Perfume a tus pies” es la única buena canción que voy a escribir en toda mi vida, ¡gloria a Dios! Yo prefiero ser una adoradora delante de Dios y no volver a escribir nada, que perder mi norte. Prefiero dejar de ser compositora y no volver a escribir, que perder mis tiempos con Dios.

O sea que cuando escribiste “Perfume a tus pies” experimentaste una lucha interior por querer componer una canción del mismo calibre, ¿fue así?

Jaz: Sí, resulta que de ser alguien que nadie conocía comencé a recibir miles de emails diciendo: “¡Oye! ¿Dónde tienes más canciones? ¿Dónde está tu disco?” Y empecé a pensar: “¡Wow! ¡La gente me está pidiendo algo! ¡Tengo que darles algo que valga la pena!” Pero como te dije, yo prefiero simplemente tener mi tiempo delante de Dios y ya. Y esto ha sido lo que he hecho los últimos años, los cantos espontáneos que surgen de mi tiempo de adoración se los mando a mis amigos para que las terminen. Son gente que escriben mejor que yo y que les gusta escribir canciones.

Sinceramente todavía no me considero una buena compositora, hasta el día de hoy nunca he pensado: “¡Wow! ¡Se me da esto de escribir eh!” La verdad, no. Si sale una melodía se la envío a mi amigo Mauricio, que tú conociste, o a otra persona para ver si ellos hacen algo con lo que les doy. Por cierto, tengo canciones en el disco que acabo de sacar que tardaron seis años en terminarse. ¡Por lo mismo! Fueron melodías espontáneas de las cuales pienso que si Dios quiere que las termine pues alabo con ellas, y si sale algo más, hago el resto; sino, no me preocupo.

¿Cuántas canciones has escrito desde 2005 hasta acá?

Jaz: ¡Wow! ¡No sé!

Un aproximado…

Jaz: Canciones solamente mías, a lo mejor cinco o seis…

¿Y en conjunto?

Jaz: Canciones compuestas con otros amigos, otras cinco o seis. ¡Por ahí! En el disco que acabo de sacar hay nueve canciones, siete son mías, totalmente o parcialmente. Las otras dos, una es traducida y la otra es de un amigo de España.

Háblame de esa dinámica de cantar espontáneamente sin buscar componer, ¿lo experimentas a diario? Es decir, no componer, sino crear melodías espontáneas…

Jaz: Creo que la alabanza es nuestro “gracias a Dios” y toda nuestra vida debe ser un “gracias a Dios”. Eso es la alabanza. La verdad es que yo no me siento y digo: “¡Voy a escribir!” No, alabo espontáneamente. Siéndote muy sincera la canción “Perfume a tus pies” tiene la misma estructura de acordes de una canción de Kary Jobe porque era con la que yo estaba alabando en ese momento. Todas mis canciones vienen de otra canción, en el sentido de que yo estoy alabando al Señor, y de repente empiezo a cantar espontáneamente. Nunca digo: “Voy a tocar estos acordes y voy a fluir”. Si hiciera eso perdería lo espontáneo y sería planeado, ¿no?

Claro…

Jaz: Entonces, simplemente alabo, para mí esto se reduce a tener un tiempo de alabanza con Dios, y lo que salga. Hay veces que me encuentro diciéndome a mí misma: “¿Esto rima con esto? ¿Qué tal si canto esto así?” Cuando me pasa así me obligo a parar, porque eso no es mi corazón. O sea, mi llamado no es escribir canciones. Mi llamado es ser una adoradora y eso implica todo. Implica adorar en espíritu y verdad, y cómo trato a las demás personas.

La parte del espíritu a veces es la más fácil: cantar, orar, alabar, servir en la iglesia; pero no la parte de: tengo que sacar la basura porque aquí donde vivo nadie la saca o tengo prisa y aquí hay un hombre deteniéndome porque me está pidiendo dinero. Esa es la parte difícil, la de adorar en verdad. No sé si te estoy ayudando con la entrevista porque no tiene nada que ver con componer.

Claro que sí me ayuda…

Jaz: Mira, tengo una carga y una pasión por vivir una vida de adoración. Cuando me encuentro a mí misma pensando en hacer rimas o con encajar palabras, la verdad me detengo. A veces estoy leyendo la Palabra, porque muchas de nuestras canciones se parecen. Hay cosas que las tenemos la cabeza, digamos que cantas, yo qué sé, “Señor, tú eres digno de gloria”, y lo cantas mil veces en una canción. Entonces, cuando te pones a alabar esa frase no te deja y por allí nuestras letras se parecen porque no sacas eso de tu cabeza. Yo creo que hay muchísima alabanza dentro de la Palabra de Dios que falta por cantarse. Cuando leo ciertos pasajes, digo: “¡Este pasaje necesita una melodía!” Entonces, hay veces que leo un versículo y pienso: “¡Wow! ¡Qué increíble se oiría esto con música!” Y lo subrayo, lo medito y lo mastico. Pienso: “A ver si algún día te alabo Señor con estas palabras”. Yo no tengo eso de “Bueno, voy a meter estas palabras en esta música y ver cuántas silabas encajan”. No es mi estilo, es el estilo de otra gente.

Entonces, cuando tú estás en tu devocional, buscas la espontaneidad, y lo que surge de esa espontaneidad lo envías a algunos de tus amigos para ver qué es lo que hacen. Eso significa que tú grabas y almacenas lo que vas creando, ¿verdad?

Jaz: Cuando empiezo a cantar algo y pienso: “¡Qué melodía más bonita!”, enciendo el teléfono y sigo alabando. Hay veces que se me olvida y veo lo que tengo grabado, digamos unos cuarenta minutos. La mayoría de cosas las borro y las dejo entre Dios y yo. Otras no, las envío a mis amigos.

Me imagino que durante el día, en tu vida cotidiana, vas caminando, conduciendo o estás en una sala de espera, y te vienen melodías a la mente, ¿experimentas ese tipo de creatividad?

Jaz: Sí, a veces conduciendo o esperando un autobús. Soy una persona cien por ciento enfocada en una cosa, entonces, si voy pensando en que tengo que ir a este sitio a tal hora, normalmente mi cabeza solo está pensando en que tengo que ir a ese sitio a tal hora. En España dicen que las mujeres pueden hacer varias cosas al mismo tiempo y los hombres no; ¡pues yo siempre digo que tengo cerebro de hombre! A mí sí me cuesta hacer más de una cosa al mismo tiempo. Entonces, por esa razón, después de un largo día, cuando voy en el tráfico rumbo a mi casa, escojo quedarme en el coche. Decido seguir. Sigo oyendo cuatro canciones más o sigo media hora más manejando, ¡y que Dios provea para la gasolina! Porque la verdad vivo con otras cuatro chicas, entonces hay veces que llegar a casa implica que hay mil personas en casa, que hay cosas por hacer. Entonces, hay veces que sigo conduciendo porque eso me permite seguir alabando. Y sí, salen canciones y melodías. Aun así, la mayoría de lo que escribo sale delante del teclado.

Continúa…

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