Conversando sobre composición con: Juan Carlos Alvarado (Segunda parte)
Uno de los precursores de la alabanza y adoración Latinoamericana.
Una entrevista a Juan Carlos Alvarado, cantante, compositor y productor musical. Después de 5 exitosos discos con la Iglesia “Palabra en acción”, que impactaron el continente y revolucionaron la alabanza y adoración latinoamericana, graba los proyectos: “Aviva el fuego”, “Hoy más que ayer”, “Nunca digas nunca”, “Vivo para Cristo”, “Fiesta”, “Fuego”, entre otros. Considerado por muchos como uno de los precursores del movimiento de alabanza y adoración junto con Marcos Witt, Miguel Casina y Danilo Montero, nos presenta su nueva producción: “Tu Palabra cantaré”. Una conversación en su oficina en la ciudad de Guatemala a las 12:00 p.m.
Luego del disco “Más que vencedor” sales de “Palabra en acción” y grabas “Aviva el fuego”, ¿cómo fue la experiencia de grabar tu primera producción como solista?
Juan Carlos: El proceso fue un poco sufrido en el sentido de que todo cambio trae retos nuevos y ese cambio fue muy difícil. Cambié de ciudad, de Quetzaltenango a la capital, solo ese cambio fue bien difícil. Resulta que la iglesia “Palabra en acción” y yo sabíamos que nuestro llamado era al Cuerpo de Cristo y la idea de venir a la capital se debió a que yo estaba viajando mucho al extranjero. Como tú sabes, el único aeropuerto que tenemos en Guatemala está en la capital. En Quetzaltenango no hay aeropuerto y son como 4 horas de viaje hasta la capital. La carretera es un poco peligrosa y yo hacia ese viaje todas las semanas ida y vuelta, ida y vuelta. Bueno, con mi familia decidimos cambiarnos de ciudad porque los viajes iban a continuar. Fue un cambio para bien, hicimos alianzas claves a causa de eso, con Marcos Witt y Miguel Casina, también con la iglesia Fraternidad Cristiana con quienes hicimos muchos congresos. Y bueno, todas esas canciones que metimos en “Aviva el fuego” fueron canciones que escribí en momentos especiales y momentos de duda durante esa transición. Yo creo que todos pasamos esos períodos donde decimos: “Señor, guíame porque no sé si voy bien aquí por donde voy”. El punto es que en esa transición vinieron muchas inspiraciones de Dios. “No basta” nació en una de las últimas predicas que oí en Quetzaltenango. “Soy deudor” (escúchela aquí), “Glorifícate” (escúchela aquí), “Aviva el fuego” (escúchela aquí) nacieron durante esa etapa. Las arreglamos junto con Josue Ramos que estaba trabajando conmigo, con Coalo Zamorano, con Marcos mismo que nos ayudó. Hicimos todo el disco de forma amistosa, todos en el estudio y todos aportando. Parte la hicimos en Guatemala y parte en México. Los 10 cantos los escribí durante ese período.
Te voy a hacer una pregunta un poco difícil, pero me tomo la libertad de hacértela debido a que ví en tu página de Internet que hablas sobre la crisis matrimonial que atravesaste y de eso quiero preguntarte. Entiendo que a pesar de ser un tiempo muy duro tú seguiste componiendo, ¿qué puedes compartirme al respecto?
Juan Carlos: Esa es otra de las etapas de mi vida que tuve que atravesar. Creo que es la más difícil que he pasado. Y bueno, aun en medio de eso un salmista sigue siendo salmista. Allí escribí muchas canciones junto a otra gente que estaba alrededor mío. Si te fijas, todo el concepto del disco: “Nunca digas nunca” es restauración, oportunidad y amistad. Obviamente todo lo que estaba atravesando lo estaba exteriorizando a través de canciones. Yo no iba a grabar ese disco, honestamente esas canciones yo las escribí para mi, para mis amigos y para quienes estuvieron cerca de mi durante esa etapa. Pero mi pastor Vladimiro Vásquez, con quien ya llevo 10 años trabajando, pues Dios comenzó a usarlo a él para ministrarme mucho, en una de esas ocasiones me dijo: “Oye, esas canciones que estás cantando las tenés que grabar”. Él ya había oído algunas. Yo le dije: “Mire pastor, mi rollo no es ese, es alabanza y adoración”. Pero insistió: “Sí, pero esas canciones las tienes que grabar porque eso va a ser un bálsamo para esa gente que está en el mismo proceso que vos estás”. “Sí, ¿verdad?” dije yo. No tenía el presupuesto para hacerlo pero todo se dio de esa forma como cuando Dios hace las cosas. Te digo que de todos los discos que he grabado, incluyendo los de “Palabra en acción”, del que más he recibido feed back ha sido de “Nunca digas nunca”. Gente me escribe y me ha contado cómo los ha influenciado, bendecido y restaurado. Gracias a Dios por eso porque ese disco yo no lo iba a hacer.
¿Cómo nació “Amigo”?
Juan Carlos: Nace después de una plática con un amigo. En el tiempo de prueba y de lucha hasta las mejores personas que crees que van a estar allí no están y tú tienes que entender que la amistad que perdura es la amistad con Dios. Este amigo de quien te hablo me llamó y lo que conversamos me impactó mucho y dije: “Esto es lo que nos hace continuar, tener amigos como él”. Claro, hubo varios que estuvieron allí y que me brindaron su apoyo. De hecho, mi amigo y yo terminamos algunas de las estrofas en su casa. Así nació el canto (escúchela aquí).
En medio de esta situación o en medio de otras, ¿nunca has tenido momentos de sequedad donde has dicho: “Uy, quizá el don se me fue y no va a regresar”? ¿Nunca has tenido miedo de no volver a escribir una canción?
Juan Carlos: Mira, hay momentos donde no estás en tu mejor momento para componer, o por lo menos así te sientes. Pero cuando eso me ha pasado es porque he estado tan ocupado o tan metido en algo que no he apartado tiempo para otra cosa. A veces pasa que ese pozo del que ya te hablé se está secando debido a que no has estado meditando en la Palabra. Seamos honestos, a veces vas a estar hambriento y te vas a levantar a buscar la Palabra, pero otras veces no, vas a tener que echar mano de la disciplina y aunque no sientas deseos de hacerlo lo vas a hacer porque sabes que te va a hacer bien. Por eso, si ese pozo no se está llenando entonces no va a haber de donde tomar. A todos nos ha pasado, cada vez que me pasa, digo: “Bueno, tengo que meterme más con Dios”. Porque cuando estás metido con Dios, aun si hay crisis, siempre vas a tener una Palabra para compartir contigo mismo y con otra gente, ya sea aun Salmo, un canto, una frase específica de Dios.
Ahora, otras veces me ha pasado que he sentido que Dios me presiona: “Debes escribir más, debes de cambiar tus estilos”. A veces me he sentido impulsado a salir de mi zona de seguridad y Dios me mete a ciertas estructuras musicales, de versos y de canciones que tal vez no son las más manejables para mí; sin embargo, él me guía a meterme a otros ámbitos musicales. Me gusta mucha música, no soy de un solo estilo, me gusta variar, fusionar y como te digo, a veces siento esa presión.
A esta altura me imagino que ya habías recibido testimonios de personas bendecidas por tus canciones, ¿puedes contarme algunos testimonios que recuerdes por lo especial que fueron?
Juan Carlos: Sí, bastantes, pero el que más me impresionó fue uno que recibí vía email de alguien de California que iba caminando por la calle pensando en quitarse la vida a causa de muchos problemas. En un momento pasó frente a una librería cristiana y escuchó: “No basta”. Lo que hizo fue detenerse a escuchar, entró a la librería y preguntó qué era eso que estaba sonando. Compró el disco, lo oyó y eso cambió su vida. Todos los deseos por quitarse la vida desaparecieron.
También he recibido testimonios de pastores que oyeron el disco “Nunca digas nunca” y eso les ayudó a salir de rollos difíciles. Algunos me han contado que al oírlo recibieron una nueva oportunidad de levantarse. Es impresionante la cantidad de gente que necesita ser levantada y restaurada. A veces pensamos que todo mundo dentro de la iglesia está bien pero todos necesitamos ser amados. Siempre me impactan los testimonios de gente que quería dejar el ministerio y me dicen que canciones como “Aquí estoy otra vez” (escúchela aquí), “Fui yo el que te llamé” (escúchela aquí) y “Amigo” cambiaron su perspectiva del evangelio.
Muchas veces el evangelio que predicamos es: “Brother, si cometiste un error estás out, ya no te damos más chance porque aquí ya nos fallaste”. Ese tipo de evangelio ha descalificado a mucha gente como yo que una vez nos vimos en situaciones difíciles. La verdad es que necesitamos gente que extienda la mano como lo hizo Jesucristo que vino a buscar y salvar lo que se había perdido. Él levantó a doce personas que nadie daba un cinco por ellos. Esa es la labor de la iglesia y de los que estamos trabajando en el ministerio. Cuando yo oigo esos testimonios me tocan y me transforman porque yo sé lo qué es estar allí, que nadie te voltee a ver y que saquen tu música de las radios. Eso es muy difícil de superar a menos que haya alguien que te diga: “Dios no ha terminado contigo todavía, hay oportunidad”. Esos testimonios los recibo muy a menudo.
Luego de “Nunca digas nunca” vuelves a grabar alabanza y adoración en vivo, ¿podrías hablarme del disco “Vivo para Cristo”?
Juan Carlos: “Vivo para Cristo” fue el primer disco en vivo después de la transición que te hablé. La verdad fue muy especial ver el fluir de Dios en esa grabación. Recuerdo que la canción “Vivo para Cristo” que da título al disco nació en un avión, más bien en el baño del avión (se ríe). Resulta que iba con mi banda hacia México y mientras iba en ese vuelo le dije al Señor: “Señor, yo no tengo ninguna otra forma de vida, yo solo vivo para ti y amo estar contigo y hacer lo que estoy haciendo”. Estaba orando eso cuando entré al baño y comencé a cantar “Vivo solo para Cristo y nadie más, solo en Jesús encontré la paz, etc.” y continué fluyendo: “Tu mano me sostiene, tu Espíritu me alienta y siempre en victoria tú me llevarás” (escúchela aquí). Cuando creí haberla terminado se la mostré a Ariel, mi pianista, él anotó la letra y luego en la prueba de sonido la armamos y la comenzamos cantar.
Entiendo que “Al borde de tu manto” fue una de las más destacables de esa grabación, ¿cómo nació?
Juan Carlos: Nació después de una predicación de mi pastor en Dallas. Esa vez habló de la mujer con flujo de sangre y luego hizo el llamado para orar por los enfermos. Como siempre, me pidió que pasara a tocar al final. Fíjate que por esos días un profeta, Kevin Leal, me dijo: “La forma más rápida de tirar la unción de un culto y echar un balde de agua fría a la reunión es pasar a un músico que no sabe qué va a cantar al final o que cante algo que no va con la línea del predicador”. Con ese pensamiento en mente subí después de la predicación pero orando: “Señor, no quiero meter un canto que no vaya con tu fluir”. Tú sabes, eso lo hemos visto infinidad de veces, de músicos de estropean un culto porque suben después de estar afuera de la predicación o porque estuvieron presentes en la prédica pero ausentes en su mente. Eso pasa en muchas iglesias. El asunto es que esa vez subí y la gente comenzó a pasar mientras yo tocaba en La Menor. Los músicos comenzaron a ponerse sus instrumentos, les hice una señal y comenzamos a tocar una balada, yo seguía orando: “Señor, ¿qué cantamos?” Como no tenía ningún canto en mente se me ocurrió la frase: “Si tan solo tocare el borde de tu mano…” (escúchela aquí) y comencé a fluir en una tonada sobre la estructura que ya veníamos tocando. Así nació. Ese es uno de los cantos que nacieron de un solo donde después no le cambié nada. Sí retoqué una palabra, pero nació en cuestión de cinco minutos. Mira, hay cosas que salen en el momento adecuado, claro, si fuiste obediente y saltaste en fe. Esa es la canción de “Vivo para Cristo” que más ha sonado. Donde quiera que voy la canto. Recuerdo que esa vez el pastor pensó que era un canto que yo ya tenia, pero no, y lo más impresionante es que un niño que tenia dificultad para caminar se levantó y el pastor de la iglesia donde estábamos comenzó a gritar de alegría.
Mira, yo sé que hacer este tipo de cantos en un momento así es muy arriesgado, pero si confías en el Señor y en la unción que está presente tú puedes meterte en ese río. Si estás lleno de la Palabra siempre puede salir algo bueno para la gente y así todos ser bendecidos. Quizá el canto espontáneo que crees no se vaya a grabar jamás o cantar otra vez, pero tu canto servirá para sellar algo que Dios quiso hablar durante la predicación.
Al escuchar tus discos siempre he notado que en la mayoría incluyes ritmos tipo judío, como “El poderoso de Israel” u otras canciones similares, ¿a qué se debe esa preferencia rítmica, claro, además del pop o pop-rock que sabes tocar?
Juan Carlos: Eso es interesante de hablar, porque eso ha sido como una lucha, donde siempre he querido sonar fresco pero siendo honesto hay cosas que el pop no te permite hacer, digamos: festejar de la manera que lo haces con ese ritmo alegre que has mencionado. No sé si llamarlo: “tipo judío”, yo más bien lo llamaría un ritmo de júbilo, ritmos que te permiten explotar y expresarte con gozo y danza. Y por supuesto, con más movimiento que lo que el pop te permite.
En ese orden de ideas en los discos “Vivo para Cristo”, “Fiesta” y principalmente “Fuego” quise mantener lo que al principio nos caracterizó como pueblo de Dios. Fíjate, cada ritmo promueve algo en el ambiente, los cantos de júbilo y celebración de los que estamos hablando son ritmos que han funcionado en una dimensión de guerra espiritual. Lo sorprendente de esto en que en cada reunión los adolescentes y jóvenes se meten. Yo pensé que ellos andarían en una onda más pop o alternativa, pero para nuestra sorpresa ellos han sido los primeros en abrazar este tipo de alabanza. Algunos hasta me han dicho que algunos cantos nunca los habían escuchado. Lo que pasa es que esta es una generación que no nació con ese tipo de canciones, nosotros las conocemos de años y por eso “Fuego” lo concebimos pensando en grabar algo con puros compositores guatemaltecos, con arreglos más actuales y darlo a las congregaciones para que pudieran cantarlos. Yo pienso que siempre hay que mantener el equilibrio en esto de los ritmos.
Juan Carlos, ya llevamos bastante tiempo conversando y hay tanto de qué hablar, pero no quisiera terminar la entrevista sin que me hables del nuevo proyecto “Tu palabra cantaré”, ¿cuál es la visión de esta nueva producción?
Juan Carlos: El llamamiento original en nuestra vida fue este: poner los pensamientos de Dios en acción, que la Palabra ya no fuera solo letra sino una vivencia para que pudiéramos ver el cambio que queremos ver. La música tiene el potencial de cambiar toda una sociedad, los compositores son los filósofos modernos. Nosotros como salmistas debemos volver a nuestro llamamiento original, tenemos que cantar lo que nos ha transformado a nosotros. Nuestros pensamientos nunca serán iguales a los que Dios ha dejado en su Palabra. Por eso debemos renovar nuestros pensamientos con sus pensamientos. Yo puedo tener grandes ideas pero nunca serán como las ideas que Dios quiere plasmar en mi corazón. Si cantamos eso y volvemos a nuestro llamamiento original de cantar su Palabra tendremos resultados impresionantes.
¿De dónde saco todo esto que te estoy hablando? De David, que instituyó el ministerio de alabanza a través de su reinado. Él también fue profeta y lo que él hizo cambió la música en la Tierra. El primer libro de Crónicas en el capítulo 15 dice que cuando David fue instalado en el trono le dijo a todos: “Retomemos la visión, ¿dónde está el arca?” El rey Saúl nunca preguntó por el arca. Es más, ni caso le hizo y la dejó con los filisteos. Fue hasta que David dijo: “¿Dónde está el arca?” que escogió los mejores músicos para ministrar. Y ojo aquí: No puso a unos muchachitos cualquiera y que recién comenzaban a tocar. No, puso a jóvenes de edad avanzada y que tenían conocimiento en la ley del Señor. El capítulos 16 dice: “Y puso delante del arca de Jehová ministros de los levitas, para que recordasen y confesasen y loasen a Jehová Dios de Israel”. La Biblia dice que los puso a hacer tres cosas: A recordar, a confesar y dar loor al Señor. Esas son las tres funciones de los músicos delante del arca.
Confesar… No tus ideas, sino los pensamientos de Dios que jamás pasarán de moda. Luego dice que tenían que… Recordar. ¿Recordar qué? Lo que Dios había hecho. Eso hizo Moisés, Josafat y David, todo mundo recordó los hechos de Dios. Y tres: Dar loor o dar adoración, que es lo mismo. Lo que me impresiona de David es que su corazón era conforme al de Dios y por eso su reinado se inclinó por el arca de la presencia de Dios. Porque ese es el deseo de Dios. Yo pienso que tenemos que volver a eso, a retomar el llamado que con tanto amor Dios nos ha hecho. Esa es la visión de “Tu palabra cantaré”.
¿Alguna canción que puedas compartir cómo nació y por qué fue importante incluirla en el disco?
Juan Carlos: Hay dos Salmos que escribí para este disco cuyas historias son especiales para mi porque me acuerdan el momento en que nacieron. Por ejemplo, el Salmo 5 que vos sabés que muchos han cantado de diferente forma. Este canto nació de la necesidad de levantarme temprano a orar. Me imagino que a todos les cuesta. Todos hemos leído, predicado o aconsejado que debemos levantarnos a orar por la mañana. Yo conozco poca gente naturalmente madrugadora. Sé que las hay pero a la mayoría nos cuesta. Hace algunos años buscando esa pasión por esa arca que te hablé yo estaba leyendo mucho el Salmo 5 porque quería aprender cómo era el rollo de levantarse temprano. A media que comencé a practicarlo me fue costando menos orar y escribí la melodía que dice: “De mañana me presentaré delante de ti, de mañana oirás mi voz, a ti oraré, etc” (escúchela aquí).
El testimonio de esto es que no importa si el día anterior dormí 1 ó 2 horas, cuando dan las 5 a.m. o un poquito antes, yo me despierto. No importan donde esté. Claro, es mi decisión levantarme. Uno debe ejercer dominio propio. Los mejores momentos que he tenido han sido allí en la madrugada. Por algo los salmistas escribieron lo que escribieron, porque en la madrugada hay una sensibilidad para recibir instrucción. Muchas de esas mañanas yo he recibido cosas que han cambiado mi día. Ha habido milagros por tips que Dios me dio allí. Y te hablo de cosas no del ministerio sino de cosas que tiene que ver con mi auto, mis hijos, el colegio de ellos. Dios te pone un sentir, digamos: que no hagas un negocio. Eso me ha pasado por estar orando en la madrugada. Por cierto, esta canción la compuse con guitarra, no con piano, porque la guitarra es más calladita. Imagínate si me pongo a tocar con un piano a esa hora, ¡despierto a todo mundo! No soy muy buen guitarrista pero hay algo en las cuerdas que inspira algo especial
Mencionaste que habían dos Salmos muy importantes para ti en el nuevo disco, ¿cuál es el otro?
Juan Carlos: El otro es el Salmo 3 (escúchela aquí), que habla de algo que he estado viviendo estos últimos años, que Dios te da oportunidades. Dios es así, él es quien te va a levantar, no es que te levantas a ti mismo. El Salmo dice: “Oh Jehová mucho son mis adversarios, muchos son lo que se levantan contra mi. Muchos son los que dicen de mí: No hay para él salvación en Dios. Más Jehová es escudo alrededor de mi, mi gloria y el que levanta mi cabeza”. O sea, Dios es el que levanta tu ministerio, tu trabajo. No tienes que hacerlo tú, él lo va a hacer con las acciones correctas y actitudes correctas que tú puedas darle. Una de ellas es que debes ser un adorador, un adorador levanta a Dios. No se queja, honra a Dios y confía que Dios lo va levantar. Este salmo me bendice mucho porque lo he estado viviendo. Yo no he estado buscando reconocimiento, simplemente he estado haciendo lo que Dios me ha llamado a hacer y él una y otra vez ha estado levantando mi cabeza. Donde me ha dicho: “Mira hacia adelante, no mires para atrás, que tu rostro siempre esté viendo al Altísimo”.
Me llama la atención el título de una canción del disco, se llama: “El tiempo de la canción”, ¿de qué trata?
Juan Carlos: “El tiempo de la canción” (escúchela aquí) la basé en el Cantar de los cantares, donde dice: “Porque ha pasado el invierno, se ha mudado, la lluvia se fue; se ha mostrado las flores en la tierra, el tiempo de la canción ha venido, y en nuestro país se ha oído la voz de la tórtola”. Es un canto es muy especial porque estoy convencido que viene un tiempo muy especial para la Iglesia. Donde Dios nos llevará a dimensiones de adoración diferentes, donde habrá gente de esta nueva generación que se meterá en ese nuevo nivel de expresión. El pasaje dice que después de la lluvia viene la tórtola, un tipo de pájaro que canta y anuncia que la Iglesia está por ver un tiempo de verdaderos cánticos nuevos. “El tiempo de la canción” es una canción profética que habla de que el despertar que vamos a ver no tendrá que ver con edades ni con estilos musicales, sino que como músicos y compositores vamos a guiar al pueblo a nuevos niveles. Lo que viene es emocionantísimo, nuevos sonidos y nuevas actitudes como la que llevó a David al trono y a que trajera el arca. Ese mismo corazón viene a la Iglesia, donde lo más importante no serán las personas ni sus dones, sino la presencia de Dios.
Noel Navas.





Noel solo de esta manera podemos conocer algo de las experiencias de los compositores y que a veces no es tan fácil para ellos, sin embargo hay algo que los carácteriza es la perseverancia y el querer hacer las cosas para agradar a Dios, felicito a Juan Carlos por ese esfuerzo que hizo en aquellos años, me acuerdo que yo estaba en un departamento de nuestro en Salamá Baja Verapaz que queda al norte de nuestro país visitando a unos familiares, en eso que tenía el radio encendido y entre sacar unas cosas de la cabina, cuando escuche al locutor de una radio cristiana de la capital decir “…esto es lo más reciente de Juan Carlos Alvarado…” se me erizo la piel cuando escuche por primera vez la canción “Aqui estoy otra vez” me senti tan feliz que Juan K. pudiera volver a cantar porque se había ausentado un tiempo ya no sonaba en congresos y en otras actividades, en ese momento le dí gracias a Dios pòr la vida de Juan k. me puse a orar por aquel varón que me impulso a través de su ministerio a servirle a Dios en la música, yo se que soy una de las muchas personas que ha sido impactada por el ministerio de Juan K. quizas nunca él lo llegue a saber pero siempre he tenido el deseo de conocerle personalmente. Hoy por hoy agradezco a Dios porque Juan K. esta sirviendo al Señor y nos da nuevas alabanzas para interpretar en nuestras iglesias, no esta demás decir que la producción FUEGO en vivo quedo excelente con los arreglos hechos a las alabanzas que ya había grabado antes, NOEL esta estrevista me ha provocado nostalgia, me ha traído recuerdos de los 90`s y quiero decirte que ha sido de bendición para mí como músico conocer más de Juan K. a través de la entrevista que le hiciste DIOS te prospere y te bendiga a TI y a quienes son parte de tu equipo, que por cierto no los conozco pero se que estan allí ayudándote, gracias NOEL.
Atte,
Edvin
Escuintla, Guatemala.
EDVING: Qué bendición para mi leer tu comentario mi bro, gracias por compartir cómo la vida de Juan Carlos te ha estimulado al ministerio. Yo también recuerdo la primera vez que oí “Aquí estoy otra vez”, me bendijo saber y oír que él siempre le echó ganas al llamado. Actitud por la cual yo lo admiro además de su trayectoria y música que siempre me ministra. De veras, quée bueno saber que te ha impactado la entrevista. Para eso las publico para que ellas nos hablen, estimulen y eduquen.
Noel Navas
La Aventura de Componer
El Salvador.
Gracias por Publicar esta Entrevista.. también he sido inspirado por Juan Carlos Alvarado.
Es mas el primer Cassete que me prestaron cuando me estaban evangelizando fue Hoy mas que ayer.. no me gustaba.. pero cuando recibí al señor esas letras me ministraron mucho..
Lastima que le haya cambiado la voz.. pero eso hace parte de todo..
Gracias a Dios por este Ministro y por Noel y esta pagina..
JHIM: Gracias a ti por la comentar, me bendice saber que Dios te ha inspirado por medio de esta entrevista y la música de Juan Carlos. Sobre la voz… No estoy seguro que le haya cambiado. Quizá su forma de interpretar, en lo personal a mí sí me gusta.
Noel Navas
La Aventura de Componer
El Salvador.
Dios le bendiga hno Noel que bendicion creame que aprendemos mucho con estas entrevistas. El Hno Juan K. es una bendicion y yo me uno los demas, empese en El Señor en los años 90 y este varon ha sido un ejemplo para mi, creame que he recibido bendicion al leer las dos partes y estoy aprendiendo. bueno seria mucho escribir solo queria expresarle mi gratitud a Dios por su vida. bendiciones amen
NELSON: Gracias por expresarte por medio de tu comentario. Yo creo que todos estamos de acuerdo en eso, Juan Carlos ha influenciado nuestras vidas (y miles más) a través de su ejemplo y música.
Noel Navas
La Aventura de Componer
El Salvador.
HNO DIOS LE BENDIGA LE SALUDA UN JOVEN CRISTIANO DE PERU Y EN VERDAD ES UNA BENDICION DEL HNO JUAN CARLOS ALVARADO LEER SUS EXPERIENCIAS DE COMPONER CANCIONES AL TODO PODEROSO, YO SIENTO EN MI CORAZON DE COMPONER CANCIONES Y QUISIERA Q ME DIERAN INSTRUCCIONES DE COMO COMPONER ALABANZAS, COROS DE AVIVAMIENTO AMEN. DIOS LES BENDIGA
WILMER: Un gusto leer tu comentario, hay varias series que te pueden ayudar a comenzar a componer. Te recocmiendo que busque en “Temas publicados” (en la columna derecha del blog) las series: “El génesis de la composición” y “Los tres carriles hacia una canción”, lo cuales pueden ayudarte a que comiences el camino.
Dios te bendiga!
Noel Navas
La Aventura de Componer
El Salvador.