Conversando sobre composición con: Michael Rodríguez (Primera parte)

Conversando sobre composición con: Michael Rodríguez (Primera parte)

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2024
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Michael RodríguezUn compositor apegado a la Palabra.

Una entrevista a Michael Rodríguez, cantante, músico y compositor. Nacido en New York y criado en Puerto Rico tiene un fuerte compromiso por apoyar centros de rehabilitación de drogadictos y ministrar en las cárceles. Hasta el día de hoy tiene nueve producciones en su haber: “Mi barca” (1996), “Juan en la ciudad” (1999), “En el primer lugar” (2005), entre otras. Su más reciente producción: “Mi deleite” (2008), es un proyecto de agradecimiento a Dios por causa del milagro de recuperación obrado en la vida de Becky, su cuñada. Michael está casado con Vanessa y es padre de 5 hijos. Una entrevista en el Hotel Westin Camino Real en Ciudad de Guatemala, Guatemala. A las 10:00 a.m.

Nota: Durante la entrevista se mencionan algunas canciones que podrá escuchar si se dirige al Player ubicado al final de esta entrada. Posicione el cursor sobre el título de la canción que desea oír y de inmediato se reproducirá un breve track para que conozca la canción a la que el compositor hizo referencia.

Michael, gracias por permitirme conversar contigo sobre composición. La gente no lo sabe pero ya habíamos intentado hacerlo hace algunos meses en El Salvador, ¿recuerdas? Por razones fuera de nuestras manos tuvimos que posponer la entrevista. Y bueno, es aquí en Guatemala donde hemos coincidido para conversar sobre el tema. Cuéntame, ¿cómo fueron tus primeros años en el evangelio? ¿Cómo comenzaste en la música?

Michael: Bueno, para hablarte de mis primeros años tendría que entrar en muchos detalles. Pero para que tengas un panorama yo me crié en un contexto cristiano muy legalista. Siendo hijo de pastor me criaron de forma muy estricta allá por la década de los ´70. Por ejemplo: si todos los niños podían reír, ¡el hijo del pastor no! Esa era la dinámica. Por eso cuando salí de la High School allá por los ´80 yo estaba deseoso de huir de ese ambiente. Estaba tan cansado de la hipocresía en la iglesia. Fíjate, mi papá es un hombre muy sano y muy amoroso con la gente y había quienes le hacían daño hablando a espaldas de él. ¡Yo ví eso! Son cosas que no vienen al caso pero que me afectaron mucho. Eso me llevó a desarrollar una apatía al sistema, al punto que cuando cumplí 17 me aparté de los caminos del Señor.

Al casarme me enrolé en ejército de los EE.UU. y tuve una hija. A la edad de 20 años perdí a mi esposa. Falleció de una enfermedad del corazón. Como no tenía al Espíritu de Dios en mi vida no pude lidiar con la tragedia y regresé con mi hija a Puerto Rico a vivir con mis padres. Como había perdido todo el enemigo me zarandeó y comencé a consumir alcohol y drogas. Tuve una crisis bien fuerte y por eso llegaba a casa de mis papás borracho y drogado…

Si la pasabas así, ¿quién atendía a tu hija?

Michael: Mi mamá. Yo estaba tan sumergido en mi crisis que me volví una persona muy irresponsable. Comencé a mujerear e hice cosas que hoy me avergüenzan mucho porque sé que el Señor está en mí; sin embargo, debo decírtelas para que sepas de dónde vengo.

Como te decía, yo llegaba a casa constantemente borracho pero mi mamá siempre me esperaba. Cuando entraba decía: “Aquí viene mi hijo que va a ser predicador”. Ella declaraba eso aunque veía un panorama totalmente diferente. Como yo conocía las cosas del Señor le respondía: “¡Cállese señora! ¡No quiero que me diga nada!” Pero ella insistía: “Este es mi hijo quien va a ir a las naciones y quien va a traer honra a este hogar”. Yo me molestaba mucho y por eso, al día siguiente intentaba llegar más borracho. Pero ella con más ímpetu declaraba las mismas palabras. Eso es algo que siempre me ha impactado de mi mamá, que aunque yo la hice sufrir mucho siempre creyó. Hoy en día ellos están bien contentos con lo que Dios está haciendo conmigo.

¿Qué te llevó a reconciliarte con el Señor?

Michael: Llevaba bastante tiempo con mi crisis, vació y sin deseos de seguir luchando. Aunque tenía deseos de vivir andaba por la vida existiendo nada más, no viviendo.

Un día yo estaba en Virginia, EE.UU., yo ya había hecho amistad con René González…

¿Ya estabas involucrado en la música?

Michael: Es que yo comencé en la música a los 8 años. Yo estudié solito, empíricamente. Cuando tenía 14 ya me llamaban de los estudios de grabación para hacer comerciales. Mi instrumento principal es el saxofón, toco algo de guitarra, pero no me considero guitarrista.

El punto es que estando en EE.UU. René y yo teníamos una amiga en común y ella le dijo a él: “Quiero presentarte a un muchacho que está pasando por una crisis y también es músico”. Así fue como René y yo comenzamos a hacer amistad. Él me invitaba a tocar con su banda a pesar de cómo estaba. Me empecé a involucrar en las cosas del Señor tocando el saxofón en sus conciertos. Aunque yo estaba en dos aguas el Señor ya estaba trabajando conmigo.

Entonces, a los 22 años regresé a Virginia y mientras tocaba en un club nocturno comencé a llorar y a llorar. Lloraba tanto que el dueño de la banda me dijo: “Oye, nos estás dañando el show” y me envió a la casa. Cuando entré al auto y tomé el volante comencé a llorar otra vez…

¿Por qué llorabas?Michael Rodríguez 2

Michael: No era por depresión ni nada, nunca he sido una persona depresiva. Pero sentía que necesitaba un propósito. Tocaba por tocar, hacía música por hacerla. Ya no había esa pasión por la música ni por mi trabajo. Yo decía: “Dios mío, ¿qué es esto que estoy sintiendo? Si tú eres real, como mi papá y mi mamá me han hablado toda mi vida, entonces entra en mi corazón”. Todo esto en el auto, solito, solito. Llegué a mi casa y comencé a llorar otra vez hasta que me quedé dormido.

Al día siguiente me levanté con nuevas ganas, con deseos de vivir y de luchar. No es que mi vida cambió de una sola vez porque tomó su tiempo dejar ciertas cosas, pero ya había entrado al proceso. Y bueno,  llegó el momento en el que el Señor me restauró y ya llevo 20 años limpio, sin usar drogas, siendo un hombre de una sola mujer, etc.

Después volví a Puerto Rico y estuve un tiempo más con René. Recuerdo que fuimos de gira con la banda a Orlando, Florida, y tuvimos un concierto el sábado y ya el domingo me invitaron a una iglesia a compartir mi testimonio. Cuando estaba ministrando se levantó una persona a profetizar. Aunque yo soy alguien bien cuidadoso con eso de la profecía, la persona dijo: “Así te dice el Señor, irás a las naciones. Dios va a poner una unción especial en tus manos y en tu boca”. Yo pensé: “Bueno, lo de las manos ha de ser para tocar mi instrumento y lo de la boca para soplarlo”.

Dos semanas después fui a Miami a grabar con Isaac Hernández, creo que para un disco de Renán Carías, no recuerdo muy bien. El asunto es que mientras grabábamos Isaac paró la grabación y comenzó a decirme: “¿Sabes una cosa? Siento en mi corazón decirte que Dios va a poner una unción especial en tus manos y en tu boca”. Y recordé lo que me habían dicho dos semanas antes. Pero él siguió: “¿Pero sabes? Vas comenzar a componer canciones para Dios y las comenzarás a cantar”. Cuando él dijo “cantar” me eché a reír porque yo nunca había cantado y además, era sumamente tartamudo. Igual yo le creí al Señor…

¿Hasta ese entonces nunca habías escrito una canción?

Michael: Nunca había escrito una canción ni había cantado. Nada. Solo soplaba el saxofón y así servía al Señor. Desde ese momento el Señor me levantó con un ministerio poderoso y ya llevo muchísimos años dando por gracia lo que por gracia he recibido.

¿Cuál fue la primera canción que escribiste?

Michael: La primera se titula: “Preso» (oír en el player)…

¿De qué trató?

Michael: Prácticamente es una radiografía de lo que era mi vida. Es una canción muy evangelística. Algo muy importante de mi manera de componer es que la gente pueda identificarse con lo que escribo para que vean dónde están ubicados en su vida espiritual. Para mi el evangelismo es algo muy importante en la composición.

Entiendo que esa canción se grabó en un disco con el mismo título allá por el ´93, ¿fue así?

Michael: Exacto, pero mis primeros dos discos se grabaron sin salir nunca al mercado. Francamente los proyectos de “Preso” y “Dueño de mi corazón”, que nunca salieron, fueron discos a través de los cuales intentaron sabotear mi destino en Dios. Te explico por qué.

Resulta que en aquel momento surgió una disquera que tenía una mente totalmente desenfocada y me causaron muchos dolores de cabeza. Es más, hasta el día de hoy no sé dónde están metidos. La verdad es que una historia bastante larga pero lo que te voy a decir le va a servir a mucha gente.

Cuando el enemigo ve que hay potencial en alguien para tocar vidas, él trata de sabotearlo desde el principio. Por eso Moisés fue alguien que buscaron para matarle desde temprana edad. Hay un potencial en la vida del hombre y el enemigo quiere opacar esa gloria de Dios en el individuo. No es que haya algo especial en mí, pero he sido una persona bien abierta a la voz de Dios y dispuesto a proyectar al Señor. Entonces, durante el proceso de esos dos discos sufrí mucho. Muchas cosas difíciles que mi familia y yo sufrimos. Pero cuando Dios te llama, él te respalda. Por todo el rollo que se dio con la disquera ellos intentaron demandarme y exigir que yo les pertenecía a ellos. El punto es que de una forma milagrosa me libré del contrato con ellos. Fue algo bien de Dios. Y como te dije, hasta el día de hoy no sé nada de ellos.

Michael Rodríguez 3Cuando quedé libre quedé sin nada y se me ocurrió ir a un estudio de grabación y les dije que quería grabar un disco pero que no tenía dinero. Les ofrecí trabajar con ellos, tenían un estudio nuevo, y les dije que trabajaría un año y que al año por favor me permitieran grabar allí. Así fue como salió el disco: “Mi barca”. Que lo pagué con trabajo. Trabajé un año y cuatro meses con ellos. En ese disco está: “Mi barca”, “El burro” y hasta el día de hoy es de los discos míos más solicitados. ¿Por qué es tan especial ese proyecto para mí? Porque hay un proceso de muchos años de dificultad que pude vencer a través de la obra de Cristo. Ese proyecto siempre será para mí el proyecto más apreciado.

¿Cómo se te ocurrió escribir una canción como “El burro”?

Michael: Esa canción nació en España. Es una canción muy jocosa. Estando en Aranjuez, en un congreso de alabanza con Miguel Casina, allí nació la canción. Estaba en el hotel conversando con el pastor Marcos Zapata, de Galicia. Hablando con él comenzó a hablar de la historia de Jesús entrando en Jerusalén y dijo: “La gente tiene que entender que nosotros somos el burro, somos el vehículo”. En eso me cayó la inspiración y al regresar a mi habitación escribí “El burro” (oír en el player). Que por cierto es una canción que le gusta mucho a los niños, pero edifica también a la Iglesia.

Lo mismo pasó con “Mi barca”. Fíjate, todo ese disco son historias que usan los predicadores. Esa anécdota de la barca se la escuché a mi papá cuando yo tenía 8 ó 9 años. Y me impactó tanto que 20 años después tuve el privilegio de ponerle música. Aunque le cambié algunas cositas la verdad es que no puedo adjudicarme la canción porque nació de una historia popular.

Cuando te dieron esas palabras proféticas de que te convertirías en compositor, ¿cómo fue que comenzaste a componer? ¿Lo hiciste deliberadamente o simplemente comenzaste a dejarte llevar por la emoción de crear?

Michael: Yo creo que el compositor siempre debe andar con una grabadora. Nosotros somos recipientes de Dios. Todas las personas lo somos. Siempre debemos tener algo con qué anotar, no para escribir canciones, sino para “escribir la visión”, como dijo el profeta. Es bien importante eso: anotar lo que Dios nos habla. Te soy sincero: yo no me puedo adjudicar ninguna canción diciendo: “Esta canción es mía”, porque Dios es el que da la inspiración. Yo voy caminando por allí y surge una melodía. El Señor me da la inspiración.

Por ejemplo, hay palabras de la canción “Mi barca” (oír en el player), como: “talayote”, “fuste”, “contrachapado”, que son bien rebuscadas. No están en el vocabulario normal mío. Por eso, cuando veo que surgen cosas así noto que Dios está en el asunto. Es el Señor quien compone en uno. Por eso no puedo atribuirme la composición de ciertas canciones porque yo no tengo tanta materia gris para atribuirme ese tipo de creatividad. Con humildad te lo digo. A mi me llegan las canciones así de momento, con música y letra. Lo que tú ves en la canción final eso es lo que sale. Definitivamente es el Señor en mí.

Además de esa fluidez especial que has sentido al componer, ¿qué otros elementos te ayudaron a desarrollar esa creatividad que se ve en tus canciones?

Michael: Recuerda que uno escribe según la propia vivencia. Yo procuro presentar vivencias, pero la sola vivencia no trae cambios a la vida humana. Lo que produce cambios es la Palabra. Por eso, yo combino mi experiencia con la Palabra. La Palabra debe correr más que la experiencia. Cuando una experiencia va por encima de la Palabra sonará bien, emocionará a la gente y pegará en la radio. Pero cuando la Palabra reina sobre la experiencia algo glorioso de Dios se podrá manifestar en la vida de las personas.

Yo creo que es bien importante que estemos bien enfocados en la Palabra. La Palabra debe ser la inspiración del hombre. La Palabra debe ser el deseo del compositor. Si es una mera experiencia o emoción momentánea, entonces la canción se quedará en eso, en algo emocionante que posiblemente pasará como una canción que pegó, pero que no trajo algo productivo a la sociedad de hoy.

Michael Rodríguez 4¿Qué canción podrías mencionarme que surgió de una experiencia que atravesaste y a la vez pudiste plasmar la Palabra?

Michael: La canción “Ataré mis manos” (oír en el player) la compuse atravesando un momento bien duro que ni me gusta mencionar porque es algo que trastoca mi familia. Fíjate que con este ejemplo puedo ilustrarte cómo permitir que la Palabra reine sobre la experiencia.

Mi experiencia fue algo tan difícil que yo hice un pacto: “Señor, yo quiero ser como la mujer del flujo de sangre, pero ella solo tocó tu manto y te soltó. Yo no, ¡yo quiero atar mis manos a ti! Y de aquí en adelante aunque no haya victoria en esta situación que estoy atravesando…”, que de hecho no la hubo al final, “…yo estaré pegado a ti”. O sea, ganara o perdiera no me separaría del Señor.

Esa canción es muy especial para mí y sé que ha sido de bendición al pueblo, pero está basada en una experiencia donde es más la Palabra expuesta en la canción que la misma experiencia.

O sea que además de tomar historias o anécdotas para componer tus experiencias te sirven de recurso…

Michael: Mira, uno debe aprender a ver a Dios en todas las cosas. ¡Hasta en el deporte está Dios! Por eso escribí una canción que se llama: “El pelotero” (oír en el player). Cuando uno aprende a ver a Dios de esa manera encuentras inspiración porque te ves a ti constantemente delante de Dios. Vuelvo y te digo: la mejor inspiración y la mejor presencia es su Palabra.

Mira, yo no soy un gran predicador, quizá a la gente le guste cómo hablo, pero mi forma de desquitarme del hecho de que no me considero un gran predicador es escribiendo canciones. A veces una alabanza es una prédica en cuatro minutos. Yo creo que hay que aprovechar esos cuatro minutos. Se lo digo a todos los compositores que me están leyendo: es bien importante que nosotros aprovechemos el tiempo y no escribir cosas superficiales. A lo mejor lo que escribamos sonará sencillo pero hay canciones sencillas que a la vez son profundas. “Dios ha sido bueno”, de Marcos Witt, es una canción sencilla para el que quiera criticar, pero es profunda para quien sabe que Dios es bueno. Tenemos que aprovechar ese corto tiempo que dura una canción con un mensaje inspirado en la Palabra. Por ejemplo, la canción “El cielo está en ti”, es otra canción sencillísima, pero si meditas en ella tiene profundidad…

¿Qué pensamientos te impulsaron a escribir “El cielo está en ti”?

Michael: Fíjate que andaba con los muchachos de “Raza for Christ” en un concierto en Seattle, Washington. Allí un predicador habló sobre la eternidad y me impactó tanto su mensaje que comencé a pensar en eso: en la eternidad. A tal punto me impactó que mientras él hablaba Dios comenzó a inspirarme la canción. Como te dije, es muy sencilla pero lo que pensé esa vez fue profundo. Yo pensaba: “El Señor es grande y está en el cielo; sin embargo, ¿será el cielo más grande que Dios?”

Entonces comencé a plantearme que Dios no está en el cielo, el cielo está en Dios. ¡Es tremendo lo que te estoy diciendo! Porque Jesús dijo: “Padre nuestro que estás en los cielos…” Pero recuerda que cuando Jesús habló lo hizo de forma sencilla para darnos a conocer el reino de Dios que es tan inmenso y profundo. Por eso creo que cuando Jesús dijo “Padre nuestro que estás en los cielos…” él buscó algo grande que la gente pudiera entender y pensó. “¿Que es lo más grande que hay aquí y que ellos puedan entender? ¡El cielo!” Y por eso inició así el Padre nuestro. Cuando la gente oyó eso pensó: “¡Wow! ¡Qué Dios más grande tenemos!” Pero espera… Dios es más grande que las nubes, Dios es más grande que el cielo y más grande que el mismo universo. ¡Él es más grande que grande y más eterno que eterno! ¿Comprendes? De allí nace la canción, de pensar en lo impresionante que es la eternidad.

Cuando llegué a la habitación oré: “Señor, ayúdame, yo no quiero cantar cosas que no estén en tu Palabra o estén fuera de orden”. Entonces encontré el texto donde Salomón dijo: “He aquí que los cielos, los cielos de los cielos, no te pueden contener…” O sea, ni la inmensidad del cielo abarca a Dios. ¡Ese es el Dios al que servimos! Por eso en esa canción digo que el cielo está en Dios y no Dios en el cielo (oír en el player).

Continúa…

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7 Comentarios

  1. nelson galvez

    sencillamente impresionante!!!!

    que gran testimonio

    desde que comence a servir a el señor me gusto mucho la musica de Michael Rodriguez y habia leido por alli que era hijo de pastor por lo que crei que le habia sido muy facil llegar a ser destacado en la musica.

    Pero ahora desde el punto de vista de la entrevista del hermano Noel me doy cuenta que no todo es color de rosa, por lo que para cosechar una buena composicion de bendicion a otras vidas el algunas ocasiones se debe pasar por el valle de lagrimas.

    Gracias Hno. Noel por traernos esta entrevista
    Saludos y que Dios le Bendiga

  2. NELSON: Me alegra saber que te ha bendecido la conversación, saludos a ti también y que el Señor te bendiga.

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

  3. roberto alfaro

    Hey excelente entrevista creo que cuando Dios tiene un propósito para nuestra vida el enemigo tratara de poner obstáculos para que no sigamos adelante pero es ahí donde tenemos que confiar en Dios y en sus promesas. Bueno y que mas con claro con esta entrevista que nos deja claro que si confiamos en Dios todo es posible bendiciones para todos.

  4. ROBERTO: Tienes razón, y como dice Michael: los obstáculos pretenden frenar nuestro llamado en Dios. Pero hay que enfrentarlos y seguir adelante sabiendo que hay vidas que serán bendecidas.

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

  5. Gran aporte!

    Saludos.

  6. UZIEL: Gran comentario! Je. Saludos amigo.

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

  7. Marco palacios

    Noel estuve en las conferencias de San Pedro Sula y ahorita en la
    entrevista que le hiciste a michael rodriguez me remonte a años atras y llore
    Nuestro Dios es maravilloso y lo que el puede hacer en la vida de alguien que talves
    los demas piensen que ya no hay esperanza para ellos. Gracias por la entrevista
    Dios te bendiga

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