Michael RodríguezUn compositor apegado a la Palabra.

Una entrevista a Michael Rodríguez, cantante, músico y compositor. Nacido en New York y criado en Puerto Rico tiene un fuerte compromiso por apoyar centros de rehabilitación de drogadictos y ministrar en las cárceles. Hasta el día de hoy tiene nueve producciones en su haber: “Mi barca” (1996), “Juan en la ciudad” (1999), “En el primer lugar” (2005), entre otras. Su más reciente producción: “Mi deleite” (2008), es un proyecto de agradecimiento a Dios por causa del milagro de recuperación obrado en la vida de Becky, su cuñada. Michael está casado con Vanessa y es padre de 5 hijos. Una entrevista en el Hotel Westin Camino Real en Ciudad de Guatemala, Guatemala. A las 10:00 a.m.

Michael, la vez que nos vimos en El Salvador y conversamos sobre tus canciones me hablaste de cómo escribiste la canción: “Si yo fuera Jacob”. Recuerdo que fue un concepto muy interesante el que te impulsó a escribirla, ¿puedes compartírmelo de nuevo?

Michael: Sí, está basada en el momento que Jacob luchó con el ángel del Señor. Lo que Jacob buscó toda su vida fue bendición; sin embargo, la buscó haciendo cosas incorrectas. Por eso, cuando luchó con el ángel lo hizo porque tenía cosas que no le pertenecían. Entonces, lo que quise plantear con esa canción es que hoy en día estamos en la época de la gracia. Pablo dice en Efesios que “Dios nos bendijo con toda bendición en los lugares celestiales…” Con la canción quiero decirle a la gente que nosotros no debemos andar afanosamente buscando la bendición, que deberíamos buscar al Dios de la bendición.

Hoy en día se le enseña a la gente todo esto de ser bendecidos, tener dinero, propiedades, y de algún modo hemos diluido el evangelio. Nosotros no debemos buscar bendición en nuestra vida, sino la presencia de Dios. Si su presencia esta en nuestra vida la bendición nos va a alcanzar a nosotros. La canción dice que así como Jacob no lo soltó hasta que lo bendijo, yo haré lo mismo, pero no lo soltaré hasta que yo lo bendiga a él. No él a mí. Es otra forma de plantear la historia ante el pueblo.

Como te dije, se trata de llevar una experiencia que he visto a una canción bíblica. A través de la misma Escritura le dejo saber a la gente que tenemos que bendecirlo a él, que tenemos que guardarlo. Y cuando digo: “guardarlo”, estoy diciendo que en lugar de nosotros pedir: “Guárdame…”, O sea: “Cuídame” o “Protégeme”, nosotros debemos guardarlo a él, cuidarlo. No es que él necesite nuestra ayuda, pero necesitamos cuidarlo, guardarlo. ¡Proteger su evangelio! Ya no soy el Jacob que está diciendo: “Bendíceme”, sino el Jacob de este tiempo que dice: “¡Yo te voy a bendecir!” (escúchela aquí).

Cuando te oigo hablar pienso que este tipo de ideas son interesantísimas, profundas; ¿cuánto tiempo te lleva escribir este tipo de canciones?

Michael: A veces salen rapidito, a veces tardan…

Un ejemplo de canción escrita rápidamente…

Michael: Hay una que nació en 10 ó 12 minutos, que se llama: “Hagamos música” (escúchela aquí), del disco: “Activa tu fe”. Es una analogía entre la iglesia y los símbolos musicales. Es una canción muy interesante.

Una que tardé algunas horas fue “Loco por ti” (escúchela aquí). Hay veces que mis amigos me tildaban de loco o cuando he predicado en alguna iglesia siempre sale un hermanito que me dice en tono jocoso: “Tú estás bien loco, solo a ti se te ocurre decir esas cosas”. Eso sumado a las palabras de Pablo “Porque si estamos locos, es para Dios…” me animé a escribirla.

¿Alguna canción que hayas tardado semanas o meses?

Michael: No, yo no tardo tanto, lo más que tardo en escribir es un día. Por ejemplo, una que me costó un poquito más fue “Abeja letal” (escúchela aquí). Ese tipo de canciones me cuesta un poco más…

¿Por qué?

Michael: No lo sé exactamente. Quizá porque es un poquito más comercial, en el sentido de que la gente la pueda cantar y asimilar mejor. Creo que me costó porque no quise salirme del balance que nos da la Palabra del Señor y quise llegar a los jóvenes con una melodía y palabras que se salen de lo común pero sin salir de los conceptos de la Palabra. Yo soy alguien que se preocupa mucho porque mis canciones sean bíblicas.

Michael Rodríguez 5Otra que le dediqué tiempo es una canción que se llama: “La obra del floricultor”. Esa canción me costó trabajo. Pues quise usar una analogía, la del cultivo de la flor y cómo el floricultor trabaja en el terreno y cómo la alimenta. Yo quería comparar la vida cristiana con la obra del floricultor. Así que tuve que estudiar las partes de la flor, el tallo, el pétalo, etc. Que aunque en la canción no expongo todo lo que estudié traté de escribirla desde la mente de un jardinero. Al influenciarme de cómo trabaja el floricultor pude hacer la analogía de cómo Dios nos ama y nos trabaja (escúchela aquí).

Eso de estudiar y profundizar en un tema no es algo que necesariamente nos interese como compositores. Nos gusta más lo fácil…

Michael: Exacto, pero no debería ser así. Igual con cualquier tema, no que debamos ser eruditos pero sí tener la información necesaria para poderla llevar a la luz de las Escrituras. Un compositor debe estudiar un poquito más que la gente promedio.

¿Qué hábitos cultivas en tu vida que favorecen tu faceta de compositor de canciones? ¿Tienes algunos?

Michael: Tremenda pregunta. Yo creo que una de las cosas que tiene que estar en la vida del compositor es que debe vivir lo que está diciendo. Yo jamás podré cantar una canción si mis hijos no ven al Dios de la canción en mí. No me podría parar a cantar ante ellos o ante mi esposa si no lo estoy viviendo. Eso es algo esencial en mi vida. Eso es lo que me mantiene escribiendo.

También buscar la presencia de Dios y tener siempre la mente abierta. Yo no soy mucho de estar de rodillas. Te lo digo francamente, pero durante el día me mantengo pensando en el Señor. Siempre estoy orando. Todos mis amigos pueden decirte que soy alguien despistado porque siempre tengo la mente en otra parte. Pero no es que lo sea, es que siempre estoy pensando en las cosas del Señor, en un proyecto para el Señor, en una canción que ayude a la sociedad. Siempre ando en ese proceso de enamorar a Cristo. Como el apóstol Juan, buscando la forma de estar siempre en su pecho. Aun así me falta mucho en mi relación con Dios.

¿De dónde viene tu inclinación por componer canciones evangelísticas? Sé que tu última producción es un disco de alabanza y adoración, pero la mayoría de tus proyectos no han sido así, ¿qué te ha motivado a seguir esa línea?

Michael: Mira, yo he tenido la oportunidad de ver las crisis de la gente. He visto la necesidad mientras adentro todos jugamos a la Iglesia. Pienso que hemos perdido la sensibilidad. Por ejemplo, ahorita en Puerto Rico hay un gran auge de suicidios producto de la situación económica. Matarse no es normal, pero como la gente no conoce otra puerta y se sienten acorralados, se matan. Y yo me pregunto: ¿Dónde está la Iglesia? ¿Dónde estamos nosotros? Tenemos que dejarle saber al mundo que Dios no es una alternativa, no, él es la respuesta. Debemos constantemente dejar saber al mundo que no cantamos por cantar sino que atendemos la necesidad.

Michael Rodríguez 6Cada uno de mis proyectos tienen una razón de ser. “Juan en la ciudad” es un disco enfocado en la sanidad interior. “En el primer lugar”, hablo sobre cómo desarrollar el carácter de Cristo en nuestra vida y en “Corazón agradecido” me enfoco en la rehabilitación de los adictos. O sea, cada proyecto tiene una meta. Cuando alguien escucha un álbum tiene que sacar una conclusión. Encontrar que tal o cual proyecto les está ayudando a desarrollarse como individuos y a superarse en algún área. No es cantar por cantar, debes de tener un objetivo. Definitivamente, aunque hay muchas personas que son cristianas tenemos que seguir evangelizando y dejar que el Espíritu les ministre y les impulse a dejar de hacer esto o comenzar a hacer aquello.

¿Qué testimonios has recibido de tu ministerio musical y del impacto de tus canciones en la vida de la gente?

Michael: Lo más reciente fue en la reunión que acabamos de celebrar esta semana para las damas. Mira lo que pasó a causa de una canción que se llama “Quiero parecerme a ti” (escúchela aquí), que está en el disco: “En el primer lugar”. Antes de cantarla compartí mi testimonio y al día siguiente me encontré con Junior Zapata, un amigo de aquí de Guatemala. Me dijo: “Tengo que testificarte algo, ayer cuando cantaste te escucharon unos amigos que andaban con nosotros. Cuando te oyeron se voltearon hacia mi esposa y le dijeron: ¿Sabes? Queremos recibir a Cristo Jesús”. Fíjate como trabaja Dios, porque no fue porque yo canté que recibieron al Señor, sino que Luis Palau ya había hablado, ya otros habían cantado, y entonces cuando yo canté la Palabra, ¡jaque mate! No puedo adjudicarme conversiones por lo que hago, sino que es Dios quien lo hace. Constantemente me encuentro con gente que recibió al Señor, no por una de mis alabanzas, sino por el Dios de mis alabanzas.

Otro testimonio que comparto mucho es un día que fui a un restaurante y me encontré con un muchacho que me dijo: “¿Tú te acuerdas de mi?” Le dije que su rostro me era familiar, pero que no. Me dijo: “Tú fuiste a la cárcel a predicar sobre que el Señor vino a dar libertad a los cautivos, y ese día decidí creerle al Señor y me convertí. Tenía 13 años de condena y hoy en este restaurante estamos celebrando con mi familia mi libertad”. Me presentó a su esposa y a sus hijos.

Esto que te cuento son cosas mucho más importantes que vender un disco o recibir un reconocimiento público o que la fama. Una vez supe de un muchacho que escuchó “Mi barca” en el auto que recién había robado. La canción estaba sonando en el Cd player del auto que se llevó y cuando manejaba la escuchó, se paró y abandonó el automóvil para ir a una iglesia y enmendar su vida.

Hablando de testimonios, entiendo que detrás de tu último disco: “Mi deleite” hay un testimonio muy poderoso que te impulsó a producir el disco, ¿puedes hablarme al respecto?

Michael: “Mi deleite” es un proyecto de fiesta y agradecimiento. Ahora vas a entender por qué. Es un proyecto totalmente diferente a los que he hecho. Allí hay una canción que se llama: “Mis labios se complacen”. La escribí dos días antes de salir de vacaciones. Por cierto, la estrené en un concierto de 33 d.C. al que me invitaron a cantar con ellos. Días después me fui de vacaciones con la familia: mi esposa, mis hijos, la familia de mi esposa, mi cuñada, ¡toda la familia nos fuimos de crucero!

Michael Rodríguez 7El tercer día de crucero nos bajamos en la Isla de Barbados. No teníamos ni 10 minutos en la playa cuando a mi cuñada Becky se le ocurrió irse a bucear sola. No con tanque, sino con snorkel. Resulta que lo hizo mar adentro y mientras lo hacía salió a la superficie a tomar aire y un jet ski le pegó en la cabeza. El muchacho del jet ski pensó que le había pegado a una boya pero por pura curiosidad se dio la vuelta para cerciorarse y cuando volvió, ¡gracias a Dios que el mar en las islas es claro!, vio a mi cuñada tendida en el fondo. Se tiró al agua y la recogió, la subió al jets ski y la trajo a la  playa con el cráneo roto, incrustado en el cerebro, la masa encefálica defuera. ¡Olvídate! ¡Algo horrible!

Pasaron 45 minutos hasta que llegó una ambulancia al sitio. Y peor: ¡19 horas para que la atendieran en el hospital! Cuando los doctores salieron de evaluarla nos dijeron que hiciéramos los preparativos porque Becky no iba a sobrevivir el accidente. En el momento que nos dijeron eso hicimos un círculo con mi familia y comenzamos a cantar. Escucha esto: con toda la bendición que Dios me ha dado de escribir canciones las únicas dos que vinieron a mi mente fueron: “Mis labios se complacen” (escúchela aquí), que recién había escrito y “Dios ha sido bueno” de Marcos Witt. Así que comenzamos a cantar en aquel lugar y a declarar la agenda de Cristo sobre la adversidad.

¿Sabes qué pasó? ¡Nos botaron del hospital! Mira, en Barbados, ¡o eres cristiano o eres brujo! Así que nos sacaron del hospital y bueno, desde afuera comenzamos a darle vueltas al hospital cantando con toda la familia, con los niños y todos.

Para hacer de una historia larga una corta déjame decirte que hoy en día mi cuñada está bien y si tú la ves nunca pensarías que ella tuvo la masa encefálica defuera. Claro, tiene una cicatriz en la cabeza pero su cabello largo se lo cubre. Cuando tú la ves jamás pensarías que ella pasó por lo que pasó. ¡Eso lo hizo el Señor!

¿Cuánto tiempo tardó en recuperarse?

Michael: Unos 6 meses. Lo que pasó es que cuando los doctores dieron su primer diagnóstico nos dijeron que Becky no sobreviviría y fue entonces que nos pusimos a declarar la agenda del Señor y a cantar. Después que nos habían dicho que no sobreviviría nos dijeron que sí lo haría pero que quedaría en estado vegetal. ¡A todo esto nosotros seguíamos cantando! Luego nos dijeron que viviría pero que quedaría inválida. Después dijeron que recuperaría la memoria pero no podría mover nada del cuello hacia abajo. Y así siguieron y siguieron hasta que hoy en día ella está totalmente recuperada. Tanto para testimonio de nosotros como para la gente del hospital y quienes presenciaron todo.

Fíjate que cuando nos botaron del hospital llegó el gobernador y el superintendente de la policía para decirnos que habían capturado al muchacho que le pegó con el jet ski a Becky. Pero mira el poder del perdón. Cuando nos dijeron eso les dijimos: “¿Qué hacen ustedes? Sáquenlo de la cárcel porque nosotros no lo vemos a él como el que accidentó a nuestra Becky, ¡él es nuestro héroe! Él pudo haberla dejado en el fondo del mar y darse a la fuga. Pero no, la trajo a la playa”.

Resulta que en Barbados hay mucho problema de racismo. Entonces, el muchacho que perdonamos es un nativo de Barbados. Cuando ellos vieron que éramos extranjeros y que con nosotros estaba mi esposa, que es rubia, el hecho de perdonarlo los impactó mucho. Cuando el gobernador se fue y supieron que habíamos perdonado al muchacho nos dijeron que entráramos de vuelta al hospital y que cantáramos con libertad. ¡Hasta comenzamos a orar por los enfermos! Hoy día ese muchacho es amigo nuestro y hasta nos escribimos.

¿Por qué te cuento todo esto? Porque el disco “Mi deleite” es una celebración del milagro de recuperación que Dios hizo en Becky. Por eso ves que las canciones y todo son una celebración de nuestra familia.

Michael, qué tremendo testimonio, pero el tiempo ha avanzado y sé que tengo que finalizar, ¿qué palabras le darías a quienes componen o están aprendiendo a componer? ¿Cuál sería tu mayor consejo para ellos?

Michael: Lo mejor que les puedo decir es que no se comparen con nadie. Marcos Witt es Marcos Witt, Marcos Vidal es Marcos Vidal y Jesús Adrián es Jesús adrián. Cada quien tiene una labor. Unos tendrán más éxito y reconocimiento que otros, pero esto no se trata de eso, lo importante es que seas productivo en donde estés y le des la gloria al Señor. Donde quiera que estés, entiende que Dios te ha capacitado para este tiempo y que el reconocimiento más importante lo recibiremos en Gloria. Más que con canciones, toquen vidas con sus propias vidas. Busquen siempre la Palabra, plásmenla en sus canciones. Mientras estén en el ministerio de la composición hagan  las cosas bien y para Dios.

Noel Navas.