Un multifacético compositor guatemalteco.

Una entrevista a Miguel Ángel Villagrán, mejor conocido por su apodo de familia: Málin. Productor de los primeros 3 discos de Ricardo Arjona, con participaciones en proyectos de Ana Cirré (de España) y Armando Manzanero (de México). Productor en alrededor de 25 proyectos de artistas de Integrity Music, como: Aline Barros, Héctor David, Kristy Motta, Fernando Solares, Vertical, Paul Wilbur, entre otros. Músico, cantante, productor, arreglista, compositor, esposo, padre, etc. Una conversación jovial, a las 10:00 p.m., en su estudio de grabación en Ciudad de Guatemala, Guatemala.

Málin, ¿cuándo fue que dijiste: “Ya no hago más música secular y me dedico de lleno a la música cristiana”?

Málin: La verdad no sé cuándo sucedió exactamente, pero unos años después de comenzar a producir música cristiana recuerdo que me llamó Ricardo Arjona, yo ya estaba con Integrity, y me ofreció que trabajáramos juntos “Galería caribe”. Yo le dije: “¡Buenísimo! ¡Hagámoslo!”  Me mandó las canciones, pero cuando las oí me di cuenta que no podía hacer ese tipo de música. Sentí que era como dar un paso hacia atrás. Así que decidí no trabajar el disco.

¿Cómo le dijiste que no?

Málin: Con Ricardo tenemos una relación muy buena, le explique de mi incomodidad y que estaba trabajando para Integrity, que ya no me sentía cómodo con esa música. Se lo dije como amigo, no es que me la lleve de puritano sino que es algo que no me nace. Hasta le dije que ni siquiera mis arreglos iban a salir bien porque no los sentiría, que no podría dar lo mejor de mi porque ese tipo de música ya no me apasionaba. Por eso,  cuando me envió sus canciones sentí que chocaron con mis convicciones, pues yo ya estaba haciendo cosas que exaltaban el nombre de Dios y bueno, así fue que le dije que no podía colaborarle.

Bueno, ya hablamos un poco de tu trabajo con Ricardo Arjona y de tus primeros dos discos de música cristiana que en su mayor parte fueron instrumentales. ¿Cómo fue que decidiste hacer un tercer disco pero ahora solo con canciones cantadas? ¿A qué se debió el cambio?

Málin: No fue algo premeditado. Fíjate, en el primer disco: “Bajo la luz” había una canción cantada, “Me siento Jonás”, y esa era la que ponían en las radios. Como dijiste mis dos discos fueron instrumentales y obviamente en Guatemala ni en Latinoamérica hay un mercado de música instrumental. Sí, usaban mis instrumentales como fondo de predicas y qué bueno que lo hicieran. En el segundo disco: “Nacer de nuevo”, también instrumental, canté: “Como Noé”, “Nacer de nuevo” y “Las flores y las primaveras”. De las tres, dos sonaron bastante. En este sentido, viendo ese fenómeno tenía deseos de hacer un disco totalmente cantado. Además, Integrity me lo sugirió, me dijeron: “Mirá, tenés una voz interesante, ¿por qué no lo hacés?” Así fue como surgió la idea de: “Amor sin límites”. La producción fue menos difícil pues los instrumentales pueden ser complejísimos. Armar la orquesta, aprenderte las piezas, etc. Pero el crecimiento que me produjo haberlos hecho fue beneficioso para este disco. Una cosa importante de “Amor sin límites” es que el 80% de las canciones son mías, sólo 2 no. Una era de Paul Baloche y la otra de unos amigos míos. Como ya había venido escribiendo y dando canciones a otros me sentía confiadísimo y capaz de hacer un trabajo digno en cuanto a composición.

¿Qué experiencias curiosas te sucedieron con el disco: “Amor sin límites” ahora que iba a contener sólo canciones tuyas?

Málin: Algo que me pasó con la canción “Amor sin límites” (escúchela aquí) es que fue la última que escribí del disco. La verdad no creí que iba a pegar tanto como otras que creí que sí. Ves, determinar eso es algo que nunca se sabe. Uno apuesta por tal o cual canción y de repente la que menos te imaginás es la que la gente considera más importante. Fijáte que hasta las disqueras suelen equivocarse en cuanto a eso. A veces sugieren el sencillo pensando que va a pegar y no pega. Pasa como en las portadas de los discos, la gente pone en la contraportada la foto que debería ir en la portada. Bueno, igual pasa en la música, la canción que menos esperás al fin de cuentas es la que reúne todos los atributos para ser un hit en las radios.

Otra cosa interesante es que la canción “Él es” (escúchela aquí) y “Que Dios te bendiga” (escúchela aquí) las hice rapidísimo. Ambas las hice en una hora, letra y música. No sé qué pasó pero llegaron. Fijáte que a veces te sientas a hacer canciones y trabajas, y no encuentras algo que te guste. Y en otras ocasiones sin insistencia te fluyen como el caso de estas dos. Y bueno, la letra y la música me vinieron al mismo tiempo. Fue muy interesante porque hay diferentes maneras de cómo te llegan las cosas. En el caso de “Amor sin límites” pensé primero en la melodía y luego escribí la letra, pero con estas dos no fue así, hice todo de una vez.

En una ocasión me dijiste que estás acostumbrado a componer bajo presión. Cuando escuché eso me sorprendió porque en mi caso personal bajo presión me bloqueo totalmente.  ¿Cómo es que puedes componer de esa manera?

Málin: Lo que pasa es que siempre estoy ocupado. Yo trabajo para muchos artistas, entonces cuando tengo presión, ¿qué pasa? Me tengo que enfocar. La presión hace que me concentre y que salgan cosas que de otra manera no saldrían. En el momento que estás enfocado las canciones fluyen y si tienes una fecha límite te pones a trabajar. Eso a mi me ayuda. Francamente cada vez que termino algo digo: “¡Wow! Yo podría hacer mejores cosas si tuviera más tiempo”. Pero no, si tuviera más tiempo no las haría. Es paradójico pero así es. Tengo tantos trabajos, viajes y conciertos que me cuesta enfocarme. Si no pongo fechas no termino. Incluso a veces lo que hago es que organizo un set de músicos en EEUU y establezco una fecha que sé que no puedo cambiar. Eso me hace hacer las cosas.

¿Que lecciones te dejó “Amor sin límites” en cuanto a composición? ¿Qué cosas aprendiste?

Málin: Comencé a darme cuenta de cómo reacciona la gente, sentí cómo me percibían y aprendí a medir sus gustos. Eso es bien importante porque una cosa es hacer algo para ti y otra para que también guste a otros. La diferencia entre “Nacer de nuevo” y “Amor sin límites” es que comencé a pensar más en las personas que en mi gusto musical. En el sentido que sacrifiqué mis preferencias con tal de ser más accesible a otros más allá de lo instrumental. Claro, eventualmente uno puede decir que no importa lo que la gente piensa, pero si uno quiere puntualizar un tema específico con una canción hay que acompañarlo con letra y música. En “Amor sin limites” iba enfocado a que las personas digirieran mejor mis canciones. Mis discos anteriores eran para gente erudita, tenían que ser músicos para entenderlos. Haber hecho ese cambio me ayudó a tener ese feed back y conocer las cosas que la gente necesitaba oír.

Háblame de “Abrirás las puertas”, tú más reciente producción, ¿por qué del título?

Málin: Mira, cuando uno hace el primer disco la producción del siguiente se da por inercia. Por la inercia de seguir componiendo, de renovar un repertorio y de las nuevas ideas que deseas exponer. Para eso obviamente tenés que hacer otro disco, para ese público que ya está esperando algo nuevo tuyo. Ahora, el título: “Abrirás las puertas”, es una declaración de algo que quiero que pase en mi vida y en la vida de otros. Yo creo que todo mundo desde que tiene conciencia desea que las puertas se le abran. Por eso estudiamos, nos preparamos, trabajamos, porque uno quiere que las cosas resulten bien. Aparte de ser una declaración personal, la canción: “Abrirás las puertas” (escúchela aquí) es una reflexión de todo lo que me ha ocurrido. Literalmente el Señor me ha abierto muchísimas puertas y estoy convencido que lo seguirá haciendo. Pero así como él ha abierto unas ha cerrado otras, de seguro porque no me convenían. Y bueno, por eso quise ponerle así al disco, porque es algo importante en la vida de todo ser humano.

Me llamó mucho la atención el titulo de una de las canciones: “Que tire la primera piedra”, ¿de qué trata y por qué la escribiste?

Málin: Es una canción que ya traía entre manos desde hace algunos años. Tenía ganas de componerla porque he visto cómo en la iglesia, claro, en todas partes, pero en la iglesia específicamente donde las cosas deberían ser distintas la murmuración y la falta de perdón nos están haciendo daño. Es triste que pase eso, pero nos hace falta desarrollar una identidad con lo que es el perdón. En fin, todo esto provocó en mí una necesidad de desafiar a las personas a no juzgarnos los unos a los otros. Por eso, si te fijas bien, “Que tire la primera piedra” (escúchela aquí) es un poco agresiva porque así quería que fuera mi mensaje: directo. Como te dije: es un tema que tenía ganas de escribir hace rato.

También vi que le escribiste una canción a tu esposa, a Vicky…

Málin: Sí, es una canción importantísima en el disco, se llama: “25 razones para amarte” (escúchela aquí). ¡Cómo me gustaría que la gente escuchara esa canción! Francamente estoy asustado de cómo el divorcio se está apoderando de la humanidad de forma espectacular. ¡Hasta de los matrimonios cristianos! Esta canción es un testimonio de que sí se puede ser feliz con tu pareja, completamente feliz.

¿Cómo fue que la escribiste?

Málin: La hice para celebrar nuestros 25 años de matrimonio. Como te mencioné suelo escribir bajo presión. La celebración iba a ser el 18 de Julio así que 3 meses antes comencé a trabajarla. También, como siempre hago, puse todas las ideas sobre la mesa, los elementos de este amor, lo que nos ha unido y lo que nos ha hecho crecer. Comencé a buscar las palabras y las frases que mejor explicaran este tiempo de bendición. Y por qué no decirlo, también nuestros tiempos de dificultad. Definitivamente se puede ser feliz en el matrimonio y lo primero que hay que tener es la decisión de hacer que las cosas funcionen, mantener el respeto por tu pareja, el amor y el fruto del Espíritu para perdonar.

El asunto es que en nuestros 25 años de matrimonio Vicky y yo decidimos volvernos a casar. Reunimos a nuestra familia, que por cierto es grande, como 50 personas y bueno, en un momento de la ceremonia pasamos un video con imágenes de nuestras vidas y de fondo “25 razones…” ¡Todo mundo a llorar! Yo estoy seguro que las parejas jóvenes tomaron nuevas fuerzas, que recibieron perspectiva de que sí se puede. La verdad fue un testimonio para todos porque mucha de nuestra familia no es cristiana. Como tú sabes me congrego en la iglesia: “Casa de Dios”, aquí en Guatemala. Así que invitamos al pastor Cash Luna. Recuerdo algunas de sus palabras esa noche, él dijo: “Definitivamente nadie se casa otra vez sino tiene ilusión, si esa llama no está prendida”. Eso me gustó porque nos volvimos a casar porque creemos que las cosas sí funcionan. Pienso que todos estaban conmovidos porque todos anhelamos las mismas cosas, que las cosas funcionen.

Me llama la atención que eres uno de los pocos compositores que aborda temas familiares en sus canciones, al oírte hablar se nota que verdaderamente este tema es importante para ti…

Málin: Sí, la verdad sí. Los valores familiares se están perdiendo en la sociedad y yo no sé si la gente cree que esto ha pasado de moda, el hablar de tu esposa, tus hijos o si lo siente cursi. Pero yo creo que se nos está olvidando resaltar esos valores que al final de cuentas son los que salvan la sociedad. La familia es el talón de Aquiles por el cual se están perdiendo tantos. Y yo quiero hablar de eso, de apoyar a los hijos, de lo que bueno que es estar con ellos, lo importante que es amarlos y de lo maravilloso que es tener a tu esposa a tu lado. Francamente me interesa mucho todo lo que tiene que ver con la familia y siempre voy a componer sobre eso. Por ejemplo, la canción: “Abrirán sus alas” (escúchela aquí) se la compuse a mi hijo cuando se graduó de bachiller. La escribí por ese entonces pensando que cuando ellos se gradúan llega el momento en que se van de casa. “Las flores y las primaveras” (escúchela aquí) se la escribí a Andrea cuando cumplió sus 15 años. Y mira, esa canción la cantan en EEUU, Puerto Rico, Guatemala, Costa Rica, ¡en todas partes! La canción ha sonado en cualquier video de quinceañeras. En Puerto Rico se me acercó una mamá que me dijo: “Yo no sabía quién había escrito esa canción, pero se la puse a mi hija cuando cumplió sus 15 y ella ahora tiene 20. Pero tengo otra hija que tiene 12 y se la voy a poner cuando cumpla 15 también. Yo lloro con solo escuchar esa canción”.

Recientemente me sucedió algo muy interesante con el disco: “Abrirás las puertas” y es que acabo de estar en Charlotte, en EEUU y sentí que mi llamado tiene mucho que ver con las familias. Resulta que con un amigo costarricense hicimos unas prédicas sobre la familia donde yo aderezaba los mensajes con mis canciones. Noel, el impacto fue brutal y pasaron cosas que nunca habíamos visto. En un concierto que hicimos le canté a Vicky “25 Razones…” y la gente lloraba y pasaba al frente a renovar sus votos matrimoniales y a hacer compromisos para que sus matrimonios funcionaran. Mi amigo ha escrito un libro que se llama: “La familia la empresa de la vida” y estamos pensando en hacer giras e incluso cursos de fin de semana para la familia donde podamos ministrar juntos.

Reflexionando sobre esta y otras experiencias creo que el desafío que tenemos es escribir sobre temas con los que la gente se identifique, donde no se sientan solos sino que tengan algo de qué agarrarse y de esta forma reforzar lo que creen y lo que sienten. Lo importante es plasmar en las canciones cosas que le sirvan a la gente.

Noel Navas.