Conversando sobre composición con: Omar Rodríguez (Segunda parte)

Conversando sobre composición con: Omar Rodríguez (Segunda parte)

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Compositor de “En espíritu y en verdad”.

Una entrevista a Omar Rodríguez, músico, cantante y parte del equipo de compositores de “En espíritu y en verdad”. Agrupación conocida internacionalmente y que pertenecen a la iglesia Vida Abundante en Hidalgo del Parral, Chihuahua, México, de los pastores Enrique y Tita Bremer. “En espíritu y en verdad” lo conforman Enrique Bremer, Anabel Zubillaga, Herbert Torruella, Rebeca Bremer, Marcos Bremer, David Herrera y Omar Rodríguez. Han grabado los discos “Encuentro” (2004), “Ha vencido, ha triunfado” (2005), “Luz y salvación” (2006), “Glorioso Rey” (2007), “Tu reino está aquí” (2010), “Piedras vivas” (2013), entre otros. Una conversación en el Hotel Maya, en Tegucigalpa, Honduras, a las 11:00 a.m.

Nota: Durante la entrevista se mencionan algunas canciones que podrá escuchar si se dirige al Player ubicado al final de esta entrada. Posicione el cursor sobre el título de la canción que desea oír y de inmediato se reproducirá un breve track para que conozca la canción a la que el compositor hizo referencia.

Omar, ¿qué características buscan ustedes en una canción para poder decir: “¡Hay que cantarla en la iglesia!” o “¡Debemos grabarla!”?

Omar: Hay varias, lo primero, primero, es que necesita estar centrada en la Palabra de Dios. No solo que use la Palabra por usarla, sino que tiene que nacer de la Escritura. Mira, hay canciones que surgen de experiencias y sentimientos que tenemos, y eso tiene su lugar, pero siempre buscamos algo que haya surgido de la Palabra de Dios. Al final lo que la gente necesita es cantar la Escritura, conectarse con la verdad de Dios y de este modo sul entendimiento sea alumbrado para poder expresarse ante Dios. Si una persona no ve a Dios en una canción no va a tener nada que expresar.

Entonces buscan que las canciones sean bíblicas…

Omar: Así es, que sean bíblicas.

¿Qué otro elemento crees que debe tener una buena canción de adoración congregacional?

Omar: Yo creo que eso es lo principal. Lo secundario es que las melodías, los arreglos y el ritmo que la conforman puedan ser elementos que la gente pueda entender, cantar y abrazar de forma natural. En cierto modo buscamos que el sonido de una canción produzca algo que nosotros le llamamos: vida; es decir, una respuesta de fe a Dios. Yo puedo cantar una canción basada en la Palabra, pero si le pongo un sonido, digamos: melancólico o triste, podría sonar un tanto lúgubre. Entonces, algo así, lejos de producir fe, va a producir una experiencia introspectiva.

Una sensación extraña…

Omar: Extraña, y lo hablo porque sucede en nuestra cultura latina. Yo me doy cuenta que todos tenemos sensibilidad. Por ejemplo, tú escuchas una canción de Luis Miguel y a todos se nos conmueve algo, una emoción adentro. Y en muchas iglesias eso pasa, tú vas a un servicio de adoración y la gente cree que porque lloró… adoró. O cree que porque sintió algo se conectó con Dios, y eso no necesariamente es verdad. Claro, cuando te encuentras con Dios tus emociones no se quedarán inmóviles, pero nosotros como latinos tendemos a malinterpretar que porque sentí, que porque lloré, entonces me encontré con Dios. Antes que la experiencia el cristiano debe buscar la verdad.

Nos ha pasado mucho ahora que viajamos por todas partes, digamos: una mujer divorciada viene a una reunión, de más o menos cincuenta años y que tiene que sacar a sus hijos adelante. Su vida es una vida económicamente difícil. Entonces llega a la reunión de adoración y se deshace en lágrimas, se desahoga ante Dios por lo que está atravesando. Entonces, que pase eso no significa que vio a Dios o que lo escuchó…

O que adoró…

Omar: O que adoro a Dios. Hemos entendido que adoración es más que eso. La adoración surge por haber conocido algo de Dios y eso produce en ti una respuesta de fe. Mira, perdona que me vaya por estos temas…

No, tranquilo, lo que dices es muy interesante…

Omar: Bueno, entonces en una canción sucede lo mismo. Yo debo buscar a través del sonido y de la música una avenida, un camino para que la verdad penetre el espíritu de la gente y eso produzca una expresión de fe.

Omar, me siento obligado a preguntarte lo siguiente debido a que estás hablando del tema de la verdad de Dios a través de las cancioens. Sinceramente me da un poquito de temor hacértela porque quiero tener mucho tacto y respeto al formulártela…  

Omar: ¡Échala!

Mi afán no es ser polémico, simplemente que como veo que estamos hablando del tema pues quiero preguntarte: ¿les han dicho algo acerca de la canción “Te doy gloria”? ¿Les han brindado alguna crítica con respecto a algunas cosas que dice la canción?

Omar: ¿Qué parte exactamente?

Hay dos momentos de la canción, una cuando dice: “Fue tu cruz la que me salvó” y la otra que para mí es inquietante, es…

Omar: “Con una corona de espinos te hiciste Rey por siempre”…

¡Exacto! ¿Cómo han manejado ese tema?

Omar: Mira, nos ha pasado no solo con esa canción, sino con un par más. Hasta nos han escrito pastores preguntándonos sobre ellas.

¿Qué canciones?

Omar: Hay una canción que se llama: “¿Quién es como él?”, que escribió Enrique. Esta canción surgió como casi todas, él estaba en su cuarto leyendo algunos salmos que hablaban del poderío y la majestad de Dios, que lo presentan como Creador y bueno, a Enrique le pegaron muy fuerte esos pasajes y puso en el coro: “¿Quién como él?…” y usó la expresión: “Terrible en hermosura. ¿Quién como él? Terrible en majestad” (oír en el player).

¿Ah, sí?

Omar: ¡Aja! Y la gente nos ha escrito para decirnos: “Tengo una pregunta para el autor de “¿Quién es como él?” ¿Por qué dice que la hermosura de Dios es terrible? ¡La hermosura de Dios no es terrible!”

Jajaja…

Omar: Hay una canción que también es de Enrique, ¡es que a veces aquel puede ser polémico!…

¡Vamos Enrique! Jajaja…

Omar: Es que a veces él busca expresar ideas que hagan pensar a la gente, no nada más que la gente disfrute el ritmo o que digan: “¡qué padre!” Él busca frases que te hagan pensar y te maravillen…

¿Qué canción fue?  

Omar: Se llama: “Rey humilde”…

¿Qué frase exactamente?

Omar: La canción está en el disco “Tu reino está aquí” y comienza describiendo a Dios en su trono, dice: “Sales de tu trono, a tus atrios y observas toda la creación. Todo lo creado y por crear…” (oír en el player). Cuando la gente oye eso se queda diciendo: “¿pero Dios no creó ya todo en siete días?” Entonces nos escriben preguntando por cosas así.

¿Qué les han dicho “Te doy gloria”?

Omar: Bueno, esa canción no es nuestra…

Es de Andrés Spyker, pero la popularizaron ustedes, ¿no?

Omar: Lo que yo siempre he entendido de esa canción y lo que yo sé que Andrés ha querido decir es que si no hubiera sido por la cruz de Cristo, no que la cruz nos salvó, sino que al decir: “fue tu cruz la que me salvó” se está refiriendo al momento, al hecho de lo que pasó allí. Es como aquel famoso himno: “Gloriosa cruz” y que se ha cantado por años, o también como cuando Pablo habló sobre “la locura de la cruz”. Él se refería a la escena, no que la cruz es el objeto central, sino lo que ella representa. ¿Me doy a entender?

Claro que sí, ¿y qué de lo que dice el puente?

Omar: “Con una corona de espinos te hiciste Rey por siempre” (oír en el player), lo que quiso comunicar es que antes de que Cristo muriera sobre la cruz, lo que podemos ver en la Palabra es que quien tenía el derecho y el poder era el Príncipe de este mundo. Satanás había tomado la autoridad que Adán había perdido. Satanás controlaba al hombre por medio del pecado. A tal grado que en los tiempos de Cristo había muchos endemoniados y por eso, cuando los liberaba, él decía: “Si yo por el Espíritu hecho fuera los demonios, ciertamente el Reino de los cielos está aquí”. Entonces, Dios tuvo que venir al mundo a arrebatar el control que Satanás tenía para poder entregarlo a los que hemos creído en él. Entonces, lo que sucedió legalmente fue eso, Jesús vino a hacerse Rey, él triunfó sobre Satanás.

Yo pienso que quien escribió ese verso le faltó desarrollar mejor la idea, porque si uno no conoce la explicación que tú me estás brindando se entiende otra cosa y he allí las malinterpretaciones. El verso da a entender que Jesucristo no era el Rey eterno…

Omar: Pues si lo ves superficialmente y por encimita, pues te podrías quedar pensando: “¿cómo? ¿Entonces Dios no era Rey hasta que Cristo murió en la cruz?”

Pero eso da a entender la canción…  

Omar: Quizá, pero te voy a ser sincero, yo nunca he tenido ninguna duda de lo que estoy diciendo con esa canción.

Sí, y eso está bien, pero del otro lado del CD muchos hemos entendido otra cosa…

Omar: Pues sí, tiene verdad, pero no quiere decir que Dios no sea Rey…

Pero da a entender que no era Rey…

Omar: Dice: “te hiciste Rey por siempre…”  

Sí, del lado del CD donde ustedes están pues tu explicación es válida, pero del otro lado del CD algunos pensamos: “ese verso pudo haberse escrito mejor”…

Omar: Podría haber varias vertientes según la persona que lo escuche. El otro punto es que en el verso hay una ironía, dice que una corona de espinos hizo Rey a una persona.

Esa es otra de las críticas que he oído de ese mismo verso…

Omar: Una corona de espinos coronó al Rey de gloria y al escucharlo te causa un shock, un contraste…

¿Pero no crees que las canciones deberían ser hasta cierto punto entendibles en sí mismas para que no se den este tipo de malinterpretaciones? Yo estoy convencido de que no hubo mala intención del autor ni en ustedes, lo que pasó es que no anticiparon que un verso así podría ser malinterpretado. Sé de iglesias en El Salvador que no cantan la canción debido a ese verso. Por eso te pregunto: ¿este caso no debería hablarles de que cuando compongan deben ponerse del lado de quienes escucharemos vuestra música y evaluar desde qué ángulos podría malinterpretarse una canción?

Omar: Definitivamente, definitivamente.

¿Este ha sido un tema de conversación de “En espíritu y en verdad” o nunca lo han tratado?

Omar: Si, pero fíjate que “Te doy gloria” la grabamos en un momento donde no teníamos la influencia que tenemos ahora. Honestamente yo no estaba tan consiente de la controversia en cuanto a esta canción, solo de “¿Quién es como él?” y “Rey humilde”.

Omar, se nos ha ido el tiempo y sé que debo terminar, pero antes de hacerlo, ¿qué les dirías a los equipos de alabanza de las iglesias locales para que se animen a cantar lo propio? Parte de la visión de La Aventura de Componer es motivar a la iglesia a que cante su propia música. ¿Qué palabra le diarias a ellos para que se entusiasmen a hacerlo?

Omar: Yo creo que Dios tiene un sonido, una expresión particular en cada iglesia. No todas las iglesias tenemos que sonar igual. De esos sonidos unos te van a gustar y otros vas a decir: “¡qué raro! ¡No lo entiendo!” Yo sé que Dios ha repartido una medida de dones, de habilidades y de expresiones diferentes. Hay canciones que, como en nuestro caso, le sirven a una comunidad de creyentes. La razón porque veces no las mostramos a otros es porque pensamos que no le van a servir a nadie, pero debemos arriesgarnos. Hay un punto en la composición donde mostrar algo puede ser un tanto vergonzoso. Enseñar una canción es abrir tu corazón, algo íntimo de adentro de ti, y mostrar eso que está pasando entre tú y Dios requiere valor.

Yo también animaría a quienes componen a que profundicen en la Palabra, a que se avienten de clavado en la Escritura, a que se concentren en la enseñanza que sus pastores les están brindando. Mira, a veces queremos inventar el hilo negro, hay veces donde queremos componer una canción partiendo de una revelación personal e individual de Dios; pero hay mensajes que están escritos, que tus pastores han comunicado por años y que tienen una importancia vital. Lo único que necesitas es abrir los ojos y decir: “¡Oye! ¡Esto tiene fuerza! ¡Esto es valioso! ¿Qué tal si escribo algo para que la iglesia lo cante?”

Ahora, cuando compongas no pienses que la primer canción va a ser el “hit” número uno en ventas de Itunes. No, no esperes eso. Hay compositores que escribieron una canción pero solo esa les pegó. Pero hablando en términos humanos, compusieron doscientas que están en el baúl, que están ahí debajo de la cama y nadie las conoce. Es decir, esto de componer no es cuestión de que escribí una canción y como a nadie le gustó ya no lo vuelvo a hacer. ¡No! ¡No se desanimen! Componer es un caminar donde tú vas recopilando canciones, sonidos y buscando dar expresión a eso que estás conociendo de Dios. Si al final Dios te da el privilegio de darle voz a un mensaje que la iglesia necesita, él se va a encargar de que se conozca y que tengas el privilegio que sea por medio tuyo. Mi palabra para quienes apenas están incursionando es: ¡denle!

Omar, gracias.

Noel Navas.

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¡La Navidad llegó a LADC! El ganador del CD de la entrada anterior fue: Winston Dos Crucez. ¡Felicidades! No olvide dejar su comentario relacionado con la temática de hoy y así participar en la rifa de un CD de música cristiana de Ricardo Rodríguez, Alejandro Alonso, Milton Valle, Amanecer o Raúl Haro, entre otros. El ganador se dará a conocer en la próxima entrada.

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