Conversando sobre composición con: Roberto “Tito” Martínez (Primera parte)

Conversando sobre composición con: Roberto “Tito” Martínez (Primera parte)

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Tito 1El compositor salvadoreño más prolífico.

Una conversación con Roberto “Tito” Martínez, músico, arreglista, productor y compositor de amplia trayectoria en el ámbito de la música cristiana salvadoreña. Compositor principal de Ricardo Quinteros, uno de los salmistas más destacados del país, por muchos años trabajó con “Cielo producciones” y ahora impulsa talentos cristianos a través de su propio ministerio: “Genuino”. Tito está casado con Gisselle con quien tienen una hija que se llama: Mía, y se congrega en Centro Cristiano Internacional de la ciudad de San Salvador. Una conversación en McDonalds, Plaza Merliot, a las 9:00 a.m.

Nota: Durante la entrevista se mencionan algunas canciones que podrá escuchar si se dirige al Player ubicado al final de esta entrada. Posicione el cursor sobre el título de la canción que desea oír y de inmediato se reproducirá un breve track para que conozca la canción a la que el compositor hizo referencia.

Tito, gracias por la oportunidad de entrevistarte. Vos sabés que nos conocemos desde que estudiábamos en el colegio y por un tiempo nos dejamos de ver. Francamente me sorprendió mucho reencontrarnos hace algunos años y conocer de tus capacidades musicales. Dime: ¿Desde cuándo tu interés por la música y la composición?

Tito: Fijáte que yo no nací en un hogar cristiano pero como a los 9 años nos acercamos a la iglesia. La primera iglesia donde nos congregamos fue Misión Cristiana Maranata aquí en San Salvador. Recuerdo que nuestro acercamiento a Dios coincidió con un viaje de mi papá a los EE.UU. y mientras él estuvo allá me envió un piano Bontempi de motor de viento, que cuando lo encendías hacía más ruido el motor que las teclas (Se ríe). Desde que lo tuve comencé a sacar melodías con ese pianito.

Aunque en mi familia nadie ha sido músico mi mamá se fijó que yo me sentaba a la par de la radio para sacar las canciones que oía, pero que las sacaba hasta que sonaban igual. Un día ella me ofreció ponerme en clases de piano con el hermano Chema, un hermano de la iglesia que le ha dado clases a muchísima gente. Mi mamá habló con mi papá de que yo comenzaría clases de piano y me envió un Yamaha de cuatro octavas, un Yamaha PCR6, ¡bien me acuerdo!, y bueno, así comencé mis clases con hermano Chemita.

A los seis meses yo ya tocaba muy bien al punto que cuando el hermano Chema me daba clases yo ya sabía lo que él me enseñaría…

Supongo que solo tocabas para vos mismo… ¿O ya estabas en el equipo de alabanza?

Tito: Sí, ya tocaba con ellos, yo era segundo piano. Una vez no llegó el pianista principal a la iglesia y me pusieron a tocar en su lugar. No recuerdo si toqué bien pero ya a los 10 años estaba en el grupo de alabanza de Maranata.

¿A qué edad descubriste que no sólo se te facilitaba la música sino que también componer canciones? ¿Cuál fue la primera que escribiste?

Tito: Mi primer canción la escribí en 1993, tenía 15 años. Por ese entonces se me había metido la idea de aprender a tocar guitarra. De nuevo mi papá me compró el instrumento y mi primera canción se llamó: “Hoy quiebro mi alabastro” que nunca se grabó. Francamente hoy escucho mis primeras canciones y no me gustan, ni siquiera las enseño a otros. Pero aun así en ese entonces las cantábamos en mi iglesia. Ese hecho de que se cantaran me motivó a seguir componiendo. Allí fue mi primer despertar a la composición, escribí como 25 canciones…

Tito 3¿Sólo ese año?

Tito: No, en un lapso de 2 meses. Por cierto entre esas escribí: “Cada día más” (oír en el player) que está en el disco “Canta y danza” de Ricardo Quinteros.

Algo que recuerdo muy bien es el apoyo que recibí en ese entonces, en el sentido de que cuando terminábamos los cultos nos quedábamos con el líder del grupo de alabanza a grabar mis canciones a manera de demos.

Hay muchos que escriben, guardan sus canciones y ya, ¿cómo te animaste a mostrarlas a otros?

Tito: Yo siempre he sido un tanto atrevido en eso, simplemente le dije al líder de alabanza que había escrito algunas cosas y bueno, si las tocamos en la iglesia fue porque le gustaron. Como te dije, algunas veces nos quedábamos después de las reuniones y hacíamos los demos. Ese tiempo que él me dedicó para que las grabáramos y además, que la iglesia las cantara, ambas cosas me motivaron muchísimo a continuar.

Eso fue en el ´93, que escribí 25 canciones, después ya no…

¿Por qué te detuviste?

Tito: No tengo una razón específica. Nunca dejé de tocar pero sí de componer. Fue hasta 1997 que retomé más de lleno la composición.

Entiendo que por ese tiempo Ricardo Quinteros planeó grabar sus primeros discos, y bueno, tú siempre has estado con Ricardo como pianista y principal compositor. ¿Cómo se conocieron? ¿De dónde surgió la idea de trabajar juntos?

Tito: Con Ricardo estamos unidos familiarmente porque está casado con mi hermana. Lo conocí como director de alabanza en mi iglesia y desde allí somos amigos. Por esos años el pastor general de la iglesia nos dijo que tenía la intención de que grabáramos un disco y con ese proyecto fue que aprendí a arreglar canciones. Imagínate… ¡Yo ni sabía que existían secuenciadores! Con ese disco aprendí a arreglar y a secuenciar.

El disco que grabamos fue “El Consolador” y allí metimos una canción mía que se llama “Tu poder” (oír en el player). Desde entonces me involucré de lleno en el mundo de la grabación.

Una vez Ricardo me dijo que el ministerio musical de él despegó a alturas internacionales cuando decidieron cantar y grabar sólo canciones propias, ¿coincides con esa percepción?

Tito: Sí, coincido. Recuerdo que por esa época Ricardo me compartió un texto bíblico que hablaba sobre componer canciones y por allí sentimos el empuje de cantar lo propio. Aunado a eso en el año 2000 yo viajé a EE.UU… Permíteme hacer una pausa para decirte algo…

Sí, claro…

Tito: Noel, para yo llegar a donde estoy ha sido muy difícil, porque mis papás querían que yo sacara una carrera universitaria. Por cierto, yo soy egresado de Licenciatura en Mercadeo y Publicidad. Pero me costó estudiar porque me interesaba más la música que los estudios. Por un lado estaba mi pasión por lo musical y por otro mi responsabilidad de honrar a mis padres. Mis papás me pagaban la universidad y yo irresponsablemente iba a clases pero cuando bajaba del autobús me quedaba en una equina y pensaba: “¿Para dónde me dirijo? ¿Para la universidad o al estudio de grabación?” ¡La mayoría de veces me iba al estudio!

Dejé de estudiar porque ya no quería que mis papás desperdiciaran su dinero, y claro, eso no les gustó. Se molestaron mucho. Principalmente porque cuando iba al colegio siempre fui un excelente estudiante y pensaron que en la universidad yo sería igual; sin embargo, no fue así. Mirá lo que hacía yo: A veces iba a la universidad, recibía la primera clase y luego me iba a la iglesia, subía a la plataforma y desmontaba todo. Limpiaba todos los cables e instrumentos y los volvía  armar como estaba. ¡Todo quedaba perfecto! Nadie me lo pedía, simplemente quería hacerlo, sentirme cerca de eso. Así fueron mis primeros años, no estudiaba ni trabajaba, sino que dejaba la universidad para irme o a la iglesia o al estudio de Arturo Andrade, quien vio talento en mí y me enseñó todo lo que aprendí. Yo tenía un hambre por crecer que no me importaba dejar de estudiar.

Bueno, volviendo al año 2000, yo estaba en esa transición de volver a la universidad cuando el pastor me sorprendió con una invitación a Orlando, EE.UU, a ayudar a un pastor en el área de la música. Como no tenía Visa para viajar y tampoco la seguridad que me la darían me matriculé en la universidad y comencé a ir a clases por si al final no me daban la Visa. Lo sorprendente fue que me la dieron. Yo reunía todas las características para irme a quedar ilegalmente a EE.UU. Por ejemplo: Mayor de edad, sin estudiar, sin trabajar, o sea… ¡Fue un milagro que me dieran la Visa! Mis papás notaron eso y pienso que esa puerta que se abrió en EE.UU. les confirmó que había un llamado a mi vida para servir en esta área.

tito 4¿Cuánto tiempo te fuiste?

Tito: Dos meses, pero fue terrible viajar. Un día antes ya no quería irme. No conocía a nadie, no hablaba el idioma y nunca me había desprendido de mi familia y de mi novia que ahora es mi esposa. Esa primera semana fue horrible. Aun así yo tenía una certeza interior que había un plan de Dios detrás de todo esto. Estando allá tuve mi segundo despertar en la composición. Solo en esos dos meses escribí alrededor de 70 canciones…

¡70 en dos meses! ¿Qué pasó?

Tito: Es que mi trabajo era unas pocas horas a la semana, principalmente los fines de semana, entonces mi horario cambió dramáticamente. A veces me dormía hasta la madrugada. Todo ese tiempo libre lo pasé, sino orando, en el instrumento componiendo. Aun tengo guardadas todas esas canciones.

Dentro de esas 70 canciones están casi todas las que Ricardo Quinteros grabó en “Mi fe”: “Lo que necesito” (oír en el player), “Mi fe” (oír en el player), “Gozo hay en mí” (oír en el player), etc. Casi todas nacieron allí. Incluiso cuando escribí “Lo que necesito” la mostré de inmediato en la iglesia de Orlando, sentía que esa canción tenía algo especial y la cantamos allá. Fue al regresar a El Salvador que la metimos en el disco de Ricardo.

¿Qué te empujó a componer “Lo que necesito”? La cual, entiendo yo, es tu canción más conocida, ¿qué te motivó a escribirla?

Tito: Fue durante un sermón que el pastor predicó sobre este tema y yo anoté esa frase: “Si tu vas en mi barca no importa la tormenta”. Así la escribí, simple, sin música. Cuando llegué a mi casa la compuse totalmente, nació de una sola vez.

Otra canción que escribí allá fue: “De corazón a corazón” (oír en el player), ¿la has escuchado?

Sí, claro…

Tito: La escribí espontáneamente en un culto de oración. Resulta que a veces me tocaba dirigir allá, cosa que nunca hago, pero allá me tocó hacerlo. Así nació esa canción, cantándola y componiéndola directamente en una reunión.

¿Has recibido testimonios de “Lo que necesito”? Supongo que hay personas que te han compartido cuán bendecidos se han sentido con la canción…

Tito: Yo tengo poco contacto con la gente, más que todo es Ricardo quien los ha recibido. Uno que Ricardo me relató es de alguien que estaba por suicidarse y escuchó la canción en la radio y ya no se quitó la vida. ¡Saber eso me impresionó mucho!

Continúa…

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1 Comentario

  1. Hermano, tengo interés de que me haga unos arreglos para alabanzas, dígame como contactarlo

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