Conversando sobre composición con: Rodrigo Montero (Primera parte)

Conversando sobre composición con: Rodrigo Montero (Primera parte)

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rigo1Un pastor de músicos con más de 30 años de ministerio.

Una entrevista a Rodrigo Montero, productor, músico y arreglista de muchos proyectos de música cristiana. Compositor de canciones como: “Santo, Justo y Digno” (“Grandes son tus maravillas” de Marcos Witt y Jaime Murrell) y de “Viva presencia” (“Viva presencia” de William Jiménez). Es fundador junto con Danilo Montero de Ministerio Sígueme en la década de los 80´s. Actualmente funge como pastor de música en Iglesia Oasis, una congregación de más de 10 mil miembros y donde administra un quipo de alabanza con más de 100 integrantes. Una conversación en su oficina, en Iglesia Oasis, en Moravia, Costa Rica, a las 4:00 p.m.

Nota: Durante la entrevista se mencionan algunas canciones que podrá escuchar si se dirige al Player ubicado al final de esta entrada. Posicione el cursor sobre el título de la canción que desea oír y de inmediato se reproducirá un breve track para que conozca la canción a la que el compositor hizo referencia.

Rodrigo, gracias por darme la oportunidad de conversar. La primera vez que supe de ti como compositor fue a través una canción tuya, “Santo, Justo y Digno”, que se grabó en el disco: “Grandes son tus maravillas” de Marcos Witt y Jaime Murrell, allá por 1993. ¿Cómo fue que la escribiste?

Rodrigo: Esa canción tiene un significado muy especial porque marcó mis inicios en el ministerio a tiempo completo aquí en la iglesia Oasis. Fue de mis primeras experiencias como pastor de música, en mi propia oficina y con un instrumento musical al lado. Esa vez que la escribí no tenía un piano conmigo sino una guitarra acústica. La tomé y toqué algunos acordes. Primero vino una melodía a mi corazón. Yo generalmente cuando escribo una canción no me quedo en los tonos fundamentales, busco la variedad y elaboro algunas progresiones interesantes. Con “Santo, Justo y Digno” la melodía y esas progresiones se acoplaron perfectamente. Claro, en ese momento había adoración en mi corazón, deseos de exaltar al Señor. Resulta que en esos días yo venía de leer y estudiar algunos Salmos. Por eso al estar adorando y tocando noté que ciertos pasajes calzaban bien con la melodía que estaba surgiendo. Recuerdo haber puesto: “Tu rostro buscaré, en tu presencia estaré/Me postro ante ti, derramaré mi corazón a ti Señor/Miro tu corazón, de tu amor es mi canción/Un canto para ti de gratitud y adoración a ti Señor” (oír en el player). Yo quería decirle ese tipo de cosas al Señor.

Me imagino que ya habías escrito canciones antes…

Rodrigo: Antes de “Santo, Justo y Digno” sí, ya había escrito. Recuerdo una canción que llamé: “La princesa”, que metimos en uno de nuestros primeros proyectos: “Mi adoración”, allá por 1985. Esta canción es un canto a la iglesia, muy parecido al Cantar de los cantares. También es muy especial para mí porque nació cuando junto a Sixto Porras fundamos Estudiantes Universitarios Cristianos. En ese entonces nos reuníamos con los estudiantes bajo un árbol en nuestros ratos libres de universidad. Por ese tiempo una estudiante y su hermana me dieron una pequeña letra que me recordó el libro de Cantares. Eso me motivó a leerlo. Cuando eres músico puedes percibir cierta rítmica en las palabras que lees, por eso cuando leí Cantares me sonó a bosanova y entonces escribí: “La princesa”, que dice: “Mírenla, ahí va la novia caminando entre los valles en donde crecen los lirios/Qué hermosa es, sin mancha es la princesa, etc.” (oír en el player). Otra vez, vi que lo que estaba estudiando en la Palabra calzaba bien con una melodía y así fue como la escribí. Por eso cuando compuse “Santo, Justo y Digno” yo ya sabía qué era eso de que la Palabra y la melodía calzaran.

rigo2 Dijiste que “Santo, Justo y Digno” la escribiste con una guitarra, como siempre te he visto detrás del piano penséque escribías más con él…

Rodrigo: Lo que realmente me gusta son los instrumentos naturales. Pienso que tienen algo muy especial. Creo que tienden a unirse más a tu espíritu y a tu alma que con otros. Cuando digo instrumentos naturales me refiero al sonido de las cuerdas de la guitarra o del piano acústico, las vibraciones naturales de los tambores, las trompetas y las cuerdas de otros instrumentos. Cuando yo toco una guitarra o un piano acústico siento que fluyo mejor, que estoy más conectado y que puedo percibir las melodías que el Espíritu Santo me quiere dar. Claro, es una opinión muy personal. Cada vez que he compuesto una canción lo he hecho con una guitarra o un piano acústico al lado. Puedo usar sintetizadores para hacer arreglos y producir discos de otras personas, pero en cuanto a composición se refiere trato de que siempre sea un instrumento o un sonido natural. Sea la voz, la guitarra, las cuerdas o un piano acústico.

Me da curiosidad saber cómo fue a parar “Santo, Justo y Digno” al disco “Grandes son tus maravillas”…

Rodrigo: Resulta que yo tenía un amigo, Fermín García, que fue el productor de los primeros discos de Editorial Vida. En ese tiempo fuimos muy amigos, lo conocimos en Guadalajara y nos veíamos en congresos. Allí fue que nos contó que estaba produciendo para Vida y que estaba buscando compositores. Yo le recomendé a Godofredo Gonzáles, Randall Calderón, entre otros. La verdad es que cuando se los recomendé no pensé en mi. Pero un día le pregunté si iba a necesitar más canciones para ese proyecto y le comenté que yo tenía algunas. Fue así que le dí el casete: “Tú eres digno” donde estaba “Santo, Justo y Digno”.

¿La canción ya la habían grabado con el Ministerio Sígueme?

Rodrigo: Sí, ya la habíamos grabado. Fíjate que cuando le di a Fermín algunas canciones mías no esperaba que sucediera algo, pasó el tiempo y en un viaje a Puerto Rico me encontré con Marcos Witt y con uno de los productores ejecutivos de Editorial Vida que siempre acompañaba a Marcos a sus congresos. Mientras ellos conversaban escuché que ya habían terminado de grabar el proyecto y le pregunté a Marcos: “Oye, ¿de casualidad grabaste alguna canción mía?” Me dijo: “¡Sí, sí, sí! Una tuya, la grabé”.

Luego Fermín me confirmó que lo habían hecho y cuando el disco salió a la venta me envió una copia. La verdad sentí una satisfacción bien grande cuando lo escuché. Pero hasta allí me quedé. Unos meses después vino la otra recompensa, mis primeras regalías. Yo no las esperaba pero igual me dieron mi parte. Ese dinero me sirvió mucho porque pude viajar a España a un viaje misionero que hicimos junto con Danilo Montero. Los españoles recibieron parte de la bendición que había recibido.

rigo3¿Qué pasó después de que Marcos y Jaime grabaran tu canción?

Rodrigo: La canción le gustó a Edwin Sepúlveda, no sé si te acuerdas de él, saxofonista, la grabó instrumentalmente en un proyecto que se llamó: “Todo lo que respira”. Recuerdo que me escribió que la estaba considerando y luego la grabó (oír en el player).

¿Qué más pasó? Seguí componiendo. Por ejemplo, compuse para el disco: “Viva presencia” de William Jiménez. Que por cierto hay varias canciones mías allí, como: “Viva presencia” (oír en el player) que titula el disco. Esa canción la escribí montado en un avión a velocidad crucero rumbo a Paraguay. Tenía la computadora abierta y escribí la melodía en un programa de solfeo. Cuando llegue a Paraguay terminé de completar algunas ideas y después se la propuse a William para grabarla.

Otra cosa que he estado haciendo es componer para motivos. Por ejemplo, escribí una canción para las mujeres que titulé: “Mujeres de buen corazón”. Donde quise exaltar el valor de la mujer. También, cuando se casó la hija del pastor le compuse una canción donde él y ella cantan, es de gratitud a Dios. También he compuesto muchas canciones para niños. Una muy especial, que por cierto la tengo grabada, trata sobre lo que pensaría un bebé dentro del vientre de su madre. La canción habla de lo que el bebé siente dentro y a quién esperaría ver al nomás salir. Dice: “Desde el vientre de mamá te escuchaba hablar de mi/Cuando pude ver la luz, tus ojos fueron para mi/Papi, solo tú tienes lo que necesito para crecer/Dame tu abrazo y habla conmigo, dame tu tiempo, juega conmigo, papá” (oír en el player). La dediqué a los padres para que nunca abandonen a sus hijos ni el hogar.

Estas canciones, ¿están grabadas en algún disco?

Rodrigo: No, no lo están, solo las escribí para esos momentos especiales. Es que la verdad yo no escribo para grabar, escribo para momentos. Según lo que esté viviendo y sin importar lo que vaya a suceder. Mira, un artista, escultor, poeta o pintor tiene valores mucho más importantes que la exposición de su arte. Tú expones un arte porque quieres dar a conocer tu obra, ¿verdad? Pero la mayoría de artistas hacen lo que hacen porque desean expresar algo que tenía que salir del corazón. Simplemente lo hacen para ese momento de sus vidas. Claro, algunos tuvieron la oportunidad de presentarlo al público, Miguel Ángel, Picazo, Dalí, etc. Pero la mayoría de artistas buscan nada más expresarse.

Por ejemplo, yo he compuesto piezas instrumentales para mí y para ofrecérselas al Señor. Nadie las conoce. Tengo una que cuando la toco pienso en Dios como Padre. Nunca la he compartido ni se ha grabado. Es algo muy íntimo. La escribí para mí y para Dios. Él la conoce, ¡y punto! Si él quiere hacer algo con eso lo hará a su tiempo, pero son melodías suyas y eso para mi es suficiente. Como te dije, escribo según los momentos de mi vida y sin importar que se vayan a grabar.

rigo4Si escribes sin importar que tus canciones se vayan a grabar, ¿cómo has encontrado ese lugar de satisfacción donde eso no es trascendental? Te lo pregunto porque sé de compositores que se frustran porque sus canciones nunca llegan a incluirse en algún disco, ¿qué es lo que te ha ayudado a ti a no darle tanta importancia a eso?

Rodrigo: Te voy a contestar de esta forma: cuando uno está en el tiempo y la voluntad perfecta de Dios no necesitas promoción. Esto lo aprendí de mi pastor, el hermano Raúl Vargas. Él graba programas para radio y televisión, ¿qué pasa? Se lo piden. Él nunca está preocupado por estar en algún evento o en viajar. ¿Por qué? Porque él es alguien de mucho testimonio, que tiene algo que aportar a muchas iglesias. Yo que estoy cerca de él nunca lo he visto afanarse o con deseos de estar en un montón de eventos de esos que se hacen. No, él sabe cuál es su propósito, su misión y eso le da satisfacción. Bueno, conmigo sucede igual, yo nunca ando pensando en discos. ¡Y eso que he hecho muchos eh! Tú no te imaginas a cuántas personas les he ayudado. Pero nunca ha sido mi norte pensar en componer para grabar porque conozco mi lugar aquí en mi iglesia. Conozco la tarea que debo hacer y eso me da satisfacción. Así dice la Biblia, que “la voluntad de Dios es buena, agradable y perfecta”.

Por ejemplo, lo que yo hago para los niños del colegio o para los niños de la escuela dominical de nuestra iglesia. A veces vienen las maestras y me piden canciones para concientizar a los niños de recoger la basura, para obedecer el semáforo, o de cualquier tema. Yo escribo canciones para ese tipo de cosas. Yo sé que esas canciones les van a ministrar de alguna forma, luego ellos van y se las cantan a papá, a mamá o a sus hermanos. Eso que hice para ministrarles fue “bueno, agradable y perfecto” para mí. Porque así es la voluntad de Dios. Esto no significa que en el futuro Dios no pueda usar mis canciones para grabarse, pero en este momento me siento satisfecho por lo que hago para otros.

Tengo un amigo que se llama Martín Mancilla, no sé si lo conoces, él ahora vive en Dallas. Su visión con la música era educar a los niños. Él quería que los niños cantaran principios. La importancia del aseo, aprenderse las tablas de multiplicar, lo importante que es obedecer a los padres y adorar al Señor. Él escribía canciones para eso. Canciones sobre valores. Él dejó de lado lo económico, aunque Dios después lo honró y llegó a grabar varios discos. Hace rato que perdimos contacto. Al hablarte de Martín alguien dirá: “Pero él es un desconocido, es más famoso fulano que él”. Es cierto, pero él hizo la voluntad de Dios en ese momento. ¿Acaso para agradar a Dios yo tengo que grabar un Cd? ¿Acaso para cantarle a Dios debo grabar un disco? No, Dios está aquí todos los días, en cualquier parte y en cualquier país. Y los compositores que están en cualquier lugar pueden agradar al Señor sin necesidad de grabar. ¿Qué es lo importante de un compositor cristiano? ¡Qué Dios escuche sus canciones! Eso es lo importante.

En mi caso personal he comprendido que nací para componer para momentos, para cosas que necesita mi iglesia y si es necesario de otras iglesias. Compongo para el presente en el que estoy moviéndome. Si Dios quiere que se graben y que otros usen mis canciones, ¡adelante!, yo se las comparto y se las doy. Pero no estoy obsesionado con hacer algo para que se grabe. La motivación de un artista no son las ventas, a veces la motivación en sí es la obra misma que se está realizando. Es la satisfacción de hacer algo para ese presente que se está viviendo.

Continúa…

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2 Comentarios

  1. Silvia Robles

    Conocen el nombre del disco donde viene La Princesa, Santo Santo Santo, Digno Eres tu? Gracias

  2. Silvia, no sé el nombre de la producción. Lo lamento.

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