Conversando sobre composición con: William Jiménez (Primera parte)

Conversando sobre composición con: William Jiménez (Primera parte)

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Un compositor desde los 10 años de edad.

Una entrevista a William Jiménez, cantante, compositor y productor costarricense quien escribe desde muy corta edad. Ha grabado los discos: “Viva presencia”, “Gloria” y “Día especial”, entre otros. Maestro de Instituto Canzion, Costa Rica. Pastor de la Iglesia «Comunidad Adorando en Familia» cuya visión es estimular la comunión íntima con Dios a través de la adoración y la vivencia de los valores familiares de la Palabra; además, es productor y gerente de «Estudios Remanente». Una conversación en el Restaurante de Doña Lela, junto con su esposa, en San José, Costa Rica, a las 2:00 p.m, bajo una intensa lluvia.

Nota: Durante la entrevista se mencionan algunas canciones que podrá escuchar si se dirige al Player ubicado al final de esta entrada. Posicione el cursor sobre el título de la canción que desea oír y de inmediato se reproducirá un breve track para que conozca la canción a la que el compositor hizo referencia.

William, gracias por permitirme conversar contigo sobre composición, la primera vez que supe de ti fue hace muchos años por el disco: “Fresca unción”, que grabó la Iglesia Oasis de Esperanza, donde hay un par de canciones tuyas: “Ven y sopla” y ”Está descendiendo aquí”. ¿Cómo fue la experiencia de escribir esas dos canciones y que se incluyeran en ese proyecto que impactó a Latinoamérica?

William: Creo que estás partiendo de una de las canciones más significativas que me ha tocado componer. “Ven y sopla” no me senté a escribirla sino que nació en una reunión del grupo de alabanza. La historia detrás de la canción es que cuando estaba en mi antigua iglesia, Oasis de Esperanza, ministré la alabanza en la reunión semanal que tenemos para músicos. Nuestro pastor de músicos, Rodrigo Montero, iba a predicar esa noche. Cuando subió me pidió que mientras él enseñaba yo tocara el piano, como fondo. A los 5 minutos de haber comenzado a predicar hizo una pausa, se volvió hacia mí, me puso la Biblia abierta sobre el piano y me dijo: “Quiero que al final de la reunión hayas escrito una canción sobre este pasaje”. Se volteó de nuevo y siguió predicando.

¿Te asustaste?

William: ¡Por supuesto! Más porque Rodrigo es alguien a quien yo respeto muchísimo por su trayectoria pastoral y musical. El pasaje que puso frente a mi era Ezequiel 37. Así que mientras él predicaba le echaba un ojo al pasaje, intentaba oír la predica de Rodrigo y a la vez trataba de acomodar todo lo que leía y escuchaba en una canción.

¿Rodrigo ya había hecho eso antes o era primera vez?

William: ¡Primera vez! Fue un sentir de Dios que tuvo en ese momento, por eso cuando terminó de predicar dijo: “¡Ahora vamos a cantar una canción nueva que William nos va a enseñar!” Los 120 músicos que estaban allí se pusieron de pié y comenzamos a cantar el coro: “Ven y sopla, ven y sopla, Santo Espíritu de Dios, ven y sopla en mí” (oír en el player). Esa parte era lo único que tenía en ese momento. La melodía había venido a mi mente mientras Rodrigo predicaba y al cantarla y cantarla traté de acomodar más cosas hasta completarla totalmente.

Al final de la reunión los músicos se me acercaron y me dijeron: “¡Qué canción más linda! ¿Cuándo la compusiste?” Nadie me creyó que la había escrito mientras el pastor predicaba.

Al día siguiente Rodrigo me llamó y me dijo: “¿Te acordás de la canción de anoche?” Yo le dije: “¡Claro! ¡Cómo no me voy a acordar!” (se ríe). Así que me pidió que la grabáramos y la guardamos en un archivo.

A los días comenzamos a cantarla en las reuniones dominicales y de inmediato la gente la aceptó. Fue una canción que vino en un momento muy especial del Espíritu que estábamos experimentando como iglesia. Con el tiempo el pastor Rodrigo nos dijo que Oasis tenía proyectado grabar un nuevo disco. Ya habíamos hecho uno, “Avívanos”, pero querían repetir la experiencia y bueno, allí Rodrigo me dijo que le parecía que debíamos incluir “Ven y sopla”. Yo honradísimo que la tomaran en cuenta. Esa fue una de las primeras que se seleccionó para el proyecto: “Fresca unción”. A penas estaban comenzado a recopilarlas.

¿Cómo nació: “Está descendiendo aquí”?

William: Muy parecido a “Ven y sopla”. Estábamos en la reunión de alabanza e intercesión que Oasis celebraba los días miércoles y que dirigía el pastor Erick Linox. Él es alguien a quien todos respetamos mucho debido a su sensibilidad al Espíritu. Después del tiempo de alabanza y adoración él pasó a ministrar, todos los músicos nos quedamos sobre la plataforma tocando, pero en un momento todos se callaron y solo yo me quedé tocando el piano. En ese momento me vino una melodía a la mente. Lo único que yo repetía dentro de mí era: “Está descendiendo aquí, está descendiendo aquí”, que por cierto era lo que estaba pasando en ese momento en la congregación. El Señor se estaba derramando. Comencé a tocar una secuencia de acordes y en mi mente seguía repitiendo esa sola frase: “Está descendiendo aquí, está descendiendo aquí”. Luego los músicos se unieron a tocar conmigo los mismos acordes que yo tocaba y de repente el pastor Erick me dijo: “Cantemos esa canción”. Yo le dije: “¿Cuál canción?» «Esa que estás tocando, el Espíritu Santo me dice que hay una canción que estás cantando en tu mente y que necesitamos cantarla ahora”. Se volteó a la congregación y dijo: “¡Vamos iglesia! ¡Cantémosla ahora!” Así comenzamos a cantar: “Está descendiendo aquí, está descendiendo aquí, está descendiendo aquí su Espíritu de amor” (oír en el player). Cuando quise subir al coro le anuncié a los músicos el cambio de acorde y canté: “Cámbiame, transfórmame, quiero más de ti/Úngeme, refrescame, quiero más de ti”. En ese momento algo impresionante se desató en la congregación. ¡Noel! ¡Hasta se me erizan los pelos al contártelo ahorita! Luego el pastor Erick dijo: “¡Él está aquí! ¡La unción está aquí! ¡Cántenla de nuevo!”  Y la seguimos cantando bastantes veces más.

Cuando terminó la reunión otra vez los músicos me preguntaron, inclusive el pastor Rodrigo: “¿De dónde sacaste esa canción?” Yo les dije: “¡La acabo de componer!” En ese momento nos ubicamos en los instrumentos, llamamos al sonidista y la grabamos para no olvidarla. A las semanas Rodrigo me dijo que también la incluirían en el nuevo disco que se venía.

¿Pero tú ya componías desde mucho antes?

William: Sí, yo empecé en la música a los 9 años, Dios siempre me bendijo con el don de componer, comencé a escribir mis primeras canciones desde los 10 años y las guardé en el anonimato, por años. Yo fui amigo de Rodrigo Montero y de Danilo Montero desde antes de integrarme al ministerio Oasis de Esperanza, aquí en Costa Rica. Cuando llegó el momento de unírmeles los dos ya me conocían y el pastor Rodrigo trató de maximizar esa capacidad de componer que yo tenía.

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¿Cuántos años tenías cuando se grabó: “Fresca unción”?

William: Como 23 años.

Esas dos que ya hablamos fueron las primeras canciones tuyas que se grabaron en un proyecto…

William: Sí, las dos primeras.

Pero tú dices que componías desde los 10, me imagino que seguiste componiendo los siguientes años hasta cumplir 23, ¿verdad? Entonces, ¿qué hiciste todas esas canciones que escribiste durante 13 años? ¿Dónde están?

William: Algunas las usaban iglesias aquí en Costa Rica. Aunque en ese momento yo no era conocido muchos pastores me invitaban a ministrar a sus iglesias. Entre todo el repertorio que cantaba siempre incluía alguna mía y los grupos de alabanza de esos lugares se las aprendían y las cantaban. Pero sí, fue después de 13 años de estar componiendo que se comenzaron a grabar mis canciones.

William, ¿cómo aprendiste a escribir canciones? Algunos necesitan clases para lograrlo, otros aprenden de forma natural, ¿cómo fue que tú aprendiste si tan solo eras un niño?

William: Mira, antes el único pastor de música que había aquí en Costa Rica se llamaba: Rodrigo Montero. En el mundo pastoral de aquel entonces eso era algo anormal, algunos hasta creían que era antibíblico que existiera uno. Pero independientemente de eso Rodrigo era el pastor de músicos de Oasis de Esperanza. Resulta que yo pertenecía a la Iglesia de Dios del Evangelio Completo y mi pastor estaba muy impactado por el modelo de congregación que tenía Oasis. Por eso, antes de cumplir los 17 años mi pastor me llamó para ser pastor de música en la iglesia. En ese momento comencé a experimentar algo diferente en la composición porque en realidad yo no era que me sentaba en el piano con armonías o melodías hechas y de allí intentaba componer. No, era algo que sucedía en mis tiempos devocionales con Dios. Así aprendí a componer desde los 10 años. De esa forma nacieron las primeras canciones y todas esas que nunca se grabaron por tanto tiempo.

Ahora, aparte del Ministerio Sígueme, aquí en Costa Rica, no habían ministerios que estuvieran haciendo algo en pro de la adoración congregacional. Claro, en mi Iglesia estaba sucediendo una renovación en la alabanza muy especial, nuestro pastor quiso darle continuidad a ese mover y entonces me instaló como pastor. Es por eso que te digo que allí comenzaron experiencias mías en la composición donde me sentaba al piano, comenzaba a adorar al Señor y a pasar tiempo en su presencia. Es allí donde venían las melodías, las armonías y las letras. Cuando terminaba mi devocional corría y buscaba una grabadora para almacenar todo lo que había recibido. Unos días después me sentaba a pulir lo que Dios me había entregado. A veces, debido a que no tenía mucha experiencia en cuanto a arreglos musicales, buscaba a amigos que me ayudaran, entre ellos: el pastor Rodrigo. Él oía mis canciones, corregía algunas cosas, hacía una partitura y así fue que comencé a perfeccionarme más en la composición.

Ya que la inspiración fluye en ti de tus tiempos de comunión con Dios, ¿nunca te pasó que hacías tu devocional con el fin de componer? Es decir, ¿nunca te has desenfocado y buscado al Señor con la intención de obtener alguna canción, en lugar de buscarlo sin importar que no escribas nada?

William: Sinceramente yo nunca he buscado a Dios para componer, nunca luché con eso. De hecho he sido un compositor pasivo, pocas veces he escrito por pedidos, digamos para eventos o seminarios. O sea, yo no me meto a adorar a Dios para componer algo. Simplemente hay un momento en el que Dios me imparte algo y yo lo recibo.

Hace como dos semanas estaba en un concierto de alabanza, después de enseñar en un seminario para músicos, aquí en una de provincia de Costa Rica. Durante el concierto me volví a mis músicos y les dije: “¡Escuchen!” y comencé a tocar algo en el piano y a adorar espontáneamente al Señor. En ese momento escribí una canción. Luego mis músicos, por su habilidad y experiencia, me acompañaron. Al final de la reunión la gente se me acercó y me preguntó: “¿En cuál disco está esa canción?” Yo les decía: “No está en ninguno”. Me insistieron: “Pero hermano, por favor díganos dónde está”. Yo les dije: “No, quizá ustedes no me lo van a creer, pero esa canción nació hoy, allí sobre la plataforma”.

Como te digo, son tiempos que se dan solitos, claro, he tenido mis tiempos de sequía y a veces han pasado años sin que componga algo. Lo que pasa es que cuando busco al Señor no me siento obligado a componer. Ese es mi método. Claro, hay veces que me piden una canción para un evento y entonces me tomo el tiempo para componerla, pero es algo más musical. Igual siempre procuro que tengan unción y profundidad, no las hago solo para que suenen comercial. Pero normalmente espero ese tiempo con Dios, ya sea en la intimidad con él o en un concierto adorándolo.

Cuando recibes canciones de parte de Dios, ¿las recibes completas con su estrofa y coro o solo algunos rasgos de la estrofa o del coro?

William: Me puede suceder de ambas formas, hay ocasiones donde ha venido todo y otras donde solo vienen líneas, ideas cortas. Siempre procuro grabarlas para no olvidarlas. Luego me siento y tomo esas ideas generales que el Señor me dio e intento completarlas en una canción. Aún hasta para eso hay que ser espiritual. Porque Dios te da una esencia y tú no debes echar a perder eso que él te dio cuando le agregas acordes y partes nuevas. Por eso hay que mantenerse en un estado espiritual alto para poderle dar continuidad a esas pequeñas partes que Dios te inspiró.

¿Qué crees que es más espiritual? ¿Sentarse a escribir una canción que te pidieron o esperar recibirla en tu tiempo devocional?

William: Me la pusiste difícil (se ríe). Pienso que lo importante es el vaso que Dios va a usar. Conozco compositores que les pagan para componer canciones que hablen de ciertos temas. A mi no me gusta esa parte de la composición, no va conmigo. Respeto a quienes lo hacen, pero me gusta más la parte donde Dios te inspira o donde encuentro un momento de paz para llegar al piano, ya sea que haya orado previamente o no, igual puedo recibir algo del cielo.

wj3Mira, componer sentándote al piano o mientras estás en tu tiempo devocional es igual de espiritual. A mi me han venido canciones al nomás comenzar a tocar ciertas progresiones de acordes, donde digo: “¡Qué bien se oye eso!”.  Y a la vez me pregunto: “¿Para que será?”

Luego cuando le muestro a alguien lo que estuve creando me dice: “William, ¿qué es eso? ¿Una canción?” Yo les digo: “Sí, pero no tengo la letra”. “¡Ah!…” responde, “¡Entonces es un instrumental!” Yo les explico que no, que simplemente me vino, lo grabé y lo toco de vez en cuando porque me refresca. Con el tiempo, digamos, luego de estudiar la Palabra saltan a mis ojos ciertas verdades de la Escritura y pienso: “De seguro de aquí debo tomar la letra para aquella figura de acordes que grabé”.

La otra vez me pasó algo así. Hay una canción en mi disco: “Día especial”, que se llama: “Tu Palabra”. Yo tenía la melodía y la armonía desde hacía tiempo, todo lo tenía guardado hasta que en un devocional el Señor me llevó a ese salmo que dice: “Porque es miel a mi paladar tu palabra”. En ese momento pensé: “Creo que esta verdad puede calzar con la melodía y armonía que tengo guardada”. Luego me senté al piano y comencé a cantarla, a tocarla y acomodar la esencia del salmo con la armonía que ya tenía (oír en el player). ¡Calzaron perfectamente! Yo dije: “¡Wow! ¡Así es como Dios trabaja!” Pero como te digo, cada vez que compones son situaciones diferentes.

Otra cosa que me ayuda ya sea que me toque hacer arreglos musicales o componer es que busco un buen ambiente, donde todo esté despejado y no tenga preocupaciones. El otro día hice un viaje de montaña porque tenía que concentrarme en hacer unos arreglos para el disco de alguien. Estando allí la creatividad fluyó con tal facilidad que pensé: “Este es un ambiente de paz que tengo que visitar más a menudo”. Hasta le dije a mi esposa: “Si yo hiciera estos viajes regularmente yo podría componer más seguido”. Es que experimenté una paz impresionante en ese lugar, más de la que hubiera podido experimentar en el estudio de grabación, en mi casa o en la ciudad.

Continúa…

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11 Comentarios

  1. Se me erizo la piel al leer la manera en que Hno.William compuso «Ven y Sopla» y «Esta Descendiendo» … Q tremenda uncion y disponibilidad para ser usado por Dios!

    Las mas ricas abundantes bendiciones sean en tu ministerio Will!

    DN

  2. DAVID: ¡Pos a mi también se me herizó la piel! Jeje. Es impresionante la forma en que algunos pueden desenvolverse en la composición, William es así.

    Gracias por comentar!

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

  3. roberto sanchez

    este testimonio de vida me llevó a orar y agradecer. desde hace mucho tiempo tengo deseos de componer es algo que viene y simplemente lo canto …pero nunca lo he llevado a una cancion completa. si alguien desea escribir: rober8005@live.com.ar

  4. ROBERTO: Qué bueno saber que te bendijo el testimonio de William, espera la segunda parte el próximo miércoles, también te va a ministrar. ¡Adelante con tus canciones!

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

  5. Gloria a Dios por personas que aman estas cosas y sobre todo a Dios como lo hace William, yo lo he visto trabajando en el estudio y la pasion con lo que lo hace lo reta a uno a ser cada dia mejor le enseña que con Dios todos los sueños son posibles

  6. LEONARDO: Gracias por tu comentario, qué bueno que hayan personas como tú que pueden testificar de que todo cuanto obtuve de esta entrevista es veraz. Dios te bendiga y gracias de nuevo.

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

  7. José Velásquez

    Hola Noel, que bonita experiencia la hno. William Gimenes, de contar su experiencia con Dios y el arte de componer canciones, Dios se manifiesta y usa las personas, cuando existe un corazón sencible al espiritu de santo, él nos da algo muy hermoso, porque lo que Dios busca realmente de nosotros es esa intimidad, ese es el gran deseo de él estar en intima comunión con nosotros, cuando existe una relación intima con Dios él se manifiesta de muchas maneras y la composición es una de ellas, hasta pronto.

  8. JOSÉ: Me gustó lo que pusiste: «Cuando existe una relación íntima con Dios, él se manifiesta de muchas maneras, la composición es una de ellas». ¡Buenísimo!

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

  9. William no es solo un compositor yo puedo decir de primera mano que es un hombre de Dios que vive lo que predica y que su amor por Dios y la gente no tiene rival, con ecepsion de el amor por su esposa y familia.

    Gracias por se quien eres Willi.

    Jonathan Solis
    Iglesia Oasis

  10. JONATHAN: Gracias por tu comentario, muy especial.

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

  11. Hno.William hoy escuché Está decendiendo aqui…. y fue tanta la unción que empecé a cantar un cantico nuevo. que preciosa alabanza, gloria a Dios por lo que el Señor le ha dado, bendiciones q el Señor lo siga usando en la alabanza. Ingrid Linares de Guatemala.

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